Jean-Michel Basquiat en el Museo Guggenheim de Bilbao

 

De padre haitiano y madre portoriqueña, Jean-Michel Basquiat (1960–1988) defendió siempre sus orígenes por las calles de Brooklyn, donde nació y se crió, marcando con pintura sus fachadas, las bocas de metro, sus vagones, los muros, los contenedores de basura. Firmaba, apenas cumplidos los 18 años, como SAMO (SAMe Old shit, “la misma mierda de siempre”) y destacaba entre los adolescentes del barrio por sus habilidades intelectuales y artísticas, habilidades que transformaban sus graffiti en alegatos contra las desigualdades sociales, por la defensa de las minorías desfavorecidas, verdaderos archivos gráficos sobre la crudeza de la época en aquella ciudad.

 

Panel de expertos, 1982.
 
 
Su primera exposición individual, a los 21 años, mostraba esos mismos trazos, colores, ese nervio joven y superdotado en grandes lienzos, en objetos, papeles, siendo el primer grafitero (...junto a Keith Haring) en exponer en una galería de arte, abriendo con su gesto nuevas puertas a las Bellas Artes y all arte contemporáneo. La muestra fue un éxito y se vendieron todas las piezas.
 
En 1982 participó en Documenta VII y en la Bienal de Whitney y fué en esos años cuando el avispado de Andy Warlhol le adoptó como fetiche y se hicieron inseparables, se retrataron mutuamente y firmaron una amistad/admiración que ha trascendido a ambos. La fama de Basquiat fue creciendo a medida que realizaba exposiciones en Norteamérica y Europa; en poco tiempo se convirtió en un artista prolífico y en un personaje mediático del ámbito cultural. 
 
Andy Warhol y Basquiat.
 
 
Jean-Michel Basquiat: Ahora es el momento, exposición organizada por la Art Gallery of Ontario en colaboración con el Museo Guggenheim Bilbao, explora algunos de los temas más importantes de la obra innovadora de Basquiat a través de unas cien pinturas y dibujos del artista, por primera vez ordenados desde una perspectiva temática.
 
La muestra está articulada en 8 apartados: La calle como estudio, Héroes y santos (homenaje al “hombre negro”), Reivindicando historias, Reflejos (dedicado a los episodios racistas de su tiempo, a la esclavitud), Dualidades y doble identidad, Jugando a hacer trampas: dibujos y provocaciones), un séptimo apartado con las colaboraciones con Warhol, Francesco Clemente, Keith Haring y Kenny Scharf, y, por último, Sampling y scratching. Música, palabras y collage, sobre sus fuentes de inspiración.
 

Moises y los egipcios, 1982.

 

Su perspectiva artística, en la que Basquiat encajaba todo su universo, la historia afroamericana, sus gustos musicales, el jazz, la calle, las drogas, sus amigos, el deporte, las noticias, a través de símbolos, textos, figuras e imágenes a veces aparentemente inconexas... sigue sirviendo de inspiración a muchos artistas actuales y sigue planteando al espectador una invitación a reflexionar de forma crítica sobre el mundo que nos rodea.

Los seis de Crimea, 1982.

El hombre de Nápoles, 1982.

 

 

Si las artes visuales despiertan las emociones en el espectador, y también la gastronomía, en su máxima expresión, puede provocar un efecto similar, la relación entre ambas “disciplinas” está más que demostrada.

El queso es una pieza fundamental dentro de la gastronomía, y su diversidad le permite formar parte de los diferentes espacios de ésta, desde los entrantes a los postres. Es por ello que Art Madrid lo incluye en esta edición de la feria desde un lugar ambicioso, en el cual se le da al queso un acercamiento a la propia creación de una obra de arte, tanto desde el punto de vista del tiempo invertido en su proceso de ejecución como del estudio prácticamente personalizado que se le dedica a cada uno de ellos durante su elaboración.

Como si de un artista plástico se tratase, el Maestro Afinador de quesos ejecuta una serie de acciones convirtiendo cada pieza en un elemento exclusivo e individualizado. Esto es lo que consigue la quesería madrileña QAVA de Quesos y su Maestro Afinador José Luis Martín.

“QAVA & MARTÍN AFINADOR es un nuevo concepto de tienda: un espacio singular diseñado para degustar, aprender, difundir y comprar queso en Madrid, en pleno barrio de Retiro.”

José Luis Martín es una pieza clave en la quesería QAVA. Lleva trabajando en el mundo del queso más de 30 años, impartiendo formación por todo el mundo, visitando queserías, realizando consultorías y asesorando en el diseño y la puesta en marcha de alguna de las tiendas más emblemáticas de quesos de España. El hecho de conocer personalmente a los productores, e incluso asesorarlos en la fabricación y el diseño de sus productos, le permite seleccionar lotes específicos, en diferentes estadios de maduración, para completar el afinado del queso y así convertir cada pieza en un producto único, diferente y con un sello propio, el del afinador.

En el perfil del Maestro Martín Afinador se funden la experiencia y el conocimiento puro. Martín Afinador es asesor y consultor de queserías artesanales y diseño de producto, y de las mejores tiendas especializadas del país, director de Gourmetquesos, director y coordinador del Campeonato de los Mejores Quesos de España durante 9 ediciones, director Técnico y jurado en concursos y catas nacionales e internacionales de quesos, colaborador del Ministerio de Agricultura y de la Academia de Gastronomía Española, director y coordinador de la sección de quesos de la Guía Repsol de los mejores Alimentos de España y formador para escuelas de hostelería y centros de enseñanza, entre otras actividades.

El afinado del queso es un proceso complejo que requiere tiempo y dedicación, además de un uso desarrollado de los sentidos. El Maestro Quesero Afinador, como técnico especialista en la materia, trabaja todos los estadíos del queso (variados y complejos), controla todas las etapas de transformación de la materia prima, supervisa la evolución y desarrollo de los quesos según las características de cada uno de ellos, verifica la calidad y el estado en que llegan los quesos a sus cavas, su cuidado y conservación, y; por último, controla su embalaje y el tipo de envoltorio adecuados para su mejor conservación.

En Qava de Quesos cuentan con dos Cavas de Afinado de Quesos. En estas “cuevas de afinación” o cámaras frigoríficas diseñadas en condiciones constantes de temperatura, humedad y aireación, “cuidamos con mimo los quesos hasta llevarlos a su punto óptimo de consumo”. El trabajo del afinado conlleva disponer los quesos en baldas de madera, volteado diario y/o lavados frecuentes, cepillados periódicos, así como otras manipulaciones con carácter regular.

Entre los servicios que ofrece Qava de Quesos podemos encontrar cursos y talleres específicos, realización de eventos para grupos y empresas, y asesoramiento sobre diseño de tiendas y cavas de afinado.