La primera retrospectiva de Carl André en Madrid

Las palabras de la comisaria de “Carl Andre: Escultura como lugar, 1958-2010”, Yasmil Raymond, son una buena manera de acercarse al universo de este artista y poeta nacido en Massachusetts en 1935 y representante del llamado Minimal Art, al que se vincula también con el Land Art y el arte conceptual. “La gran pregunta para Andre es la relación del hombre con el espacio y los materiales que saca de la tierra, busca la definición de un lugar en el cosmos", explica Raymond. "Los materiales y su uso también implican una relación con la economía y la política porque los lugares no solo tienen condición geográfica o geométrica. También importa el vínculo con la memoria, y con las emociones de la existencia”, añade.
Carl André redefinió los parámetros de la escultura y la sometió a un proceso que incluía la “escultura como forma, escultura como estructura y la escultura como lugar”. Para ello, André alteró el concepto de composición, los materiales habituales, inauguró los llamados “site-specific”, buscando la esencia del objeto, buscando conseguir la máxima expresión con los mínimos recursos, llegando a dejar de utilizar la materia para pasar a esculpir con el propio espacio, creando lugares en la mente del espectador al ponerle en contacto con los materiales y su disposición.
 
Materiales industriales como el hormigón, el cemento, los ladrillos, el acero, la madera cruda, el aluminio y el grafito se embeben, con André, de aire noble y transmiten emociones y estados de ánimo. El escultor parece que apenas trabaja el material, incluso prescinde de los pedestales y coloca en el suelo sus piezas, las tumba, las acerca a la tierra… a su versión más pedestre, hasta que parecen barricadas, murallas, construcciones megalíticas, tumbas…
La exposición recorre 50 años del trabajo de Carl André y cuenta con unas 400 piezas, entre esculturas, objetos, poemas visuales y trabajos en papel en los que destaca su obsesión por el lenguaje - sólo durante la década de los 60 del pasado siglo, André creó más de 1000 páginas de poemas, collages textuales, etc... -. 
 
Como ha explicado la comisaria Yasmil Raymond, el artista implica siempre al público en su obra: "Carl Andre emplea la experiencia del visitante como elemento. El espectador debe ser valiente para completar la entidad de la obra. La pieza de Andre que se encuentre en un almacén, no existe".
La exposición, que en madrid se encuentra hasta el 12 de octubre en dos sedes: el Edificio Sabatini, 3ª planta, del Museo Reina Sofía hasta el 28 de septiembre y el Palacio Velázquez del Parque del Retiro, está organizada por el Dia Art Foundation de Nueva York en colaboración  con el Museo Reina Sofía, está comisariada  por Philippe Vergne y Yasmil Raymond, y ha contado con la participación del propio artista. Después de Madrid, la muestra viajará al Hamburger Bahnhof Museum für Gegenwart, de Berlín; al Musée d´Art Contemporary de la Ville de París y al Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles. 

 

La agenda cultural se recupera poco a poco tras el parón motivado por las circunstancias sanitarias y los amantes del arte están deseosos de disfrutar de la rica oferta cultural que los distintos espacios y museos repartidos por nuestra geografía tienen que ofrecer. Además, conviene recordar que estos centros han hecho un enorme esfuerzo por adaptarse a las exigencias que la nueva situación impone y se han volcado en generar abundante contenido accesible en línea para superar las limitaciones derivadas del confinamiento. Os traemos una selección de contenidos que se pueden visitarse tanto presencialmente como a través de la web. No hay excusa para no disfrutar nuevamente del arte contemporáneo.

Olafur Eliasson, “En la vida real (In real life)”, 2019

El museo Guggenheim de Bilbao continúa con su exposición dedicada a Olafur Eliasson y ofrece numerosos recursos para entender no solo la exposición, sino también la labor del centro en el proceso de montaje e instalación. La web permite ampliar contenidos con entrevistas al artista, la descarga de la audioguía y la visión de la comisaria Lucía Aguirre, que nos ofrece distintas píldoras de vídeo sobre las piezas de la exposición.

“Olafur Eliasson: en la vida real” reúne parte del trabajo de este artista desde 1990 a través de esculturas, fotografías, pinturas e instalaciones que juegan con reflejos y colores. Asimismo, la integración de elementos como musgo, agua, hielo, niebla… ponen a visitante en una situación que confunde los sentidos y tratan de desafiar la manera en que percibimos nuestro entorno y nos movemos en él.

Regina de Miguel, “Isla Decepción”, 2017

El Centro Botín en Santander acoge la exposición “Coleccionando procesos: 25 años de Itinerarios” en la que se reúne el trabajo de 25 de los 210 becarios que, hasta la fecha, han disfrutado de la Beca de artes plásticas de la Fundación Botín, iniciada en 1993. Con los trabajos Lara Almárcegui, Basma Alsharif, Leonor Antunes, Javier Arce, Erick Beltrán, David Bestué, Bleda y Rosa, Nuno Cera, Patricia Dauder, Patricia Esquivias, Karlos Gil, Carlos Irijalba, Adrià Julià, Juan López, Rogelio López Cuenca, Renata Lucas, Mateo Maté, Jorge Méndez Blake, Regina de Miguel, Leticia Ramos, Fernando Sánchez Castillo, Teresa Solar Abboud, Leonor Serrano Rivas, Jorge Yeregui, David Zink-Yi, la exposición es un buen ejemplo del arte contemporáneo más joven y actual aportado por artistas de perfiles muy diversos.

Clemente Bernad. Serie “Ante el umbral”, Madrid, 2020

El Museo Reina Sofía ha querido elaborar una crónica visual de lo que el confinamiento impuesto y los trágicos números de contagiados y fallecidos ha supuesto para la vida de muchos de nosotros: un relato de dolor, nostalgia e incertidumbre realizado por el fotógrafo Clemente Bernad. Esta muestra, comisariada por Jorge Moreno Andrés, lleva por título “Ante el umbral”, frase con la que se quiere expresar la extraña sensación que se produce al estar ante algo nuevo y desconocido, algo que no podemos controlar, ni evitar, y por lo que hemos de pasar todos. La alteración impuesta en nuestras vidas de forma imprevista tiene su reflejo en las calles, transformadas en lugares de soledad y abandono donde la vida se ha paralizado.

Mario Merz / S/T. Triplo Igloo, 1984 Colección MAXXI

En el IVAM la exposición “¿Cuál es nuestro hogar?” pone en relación obras de la colección IVAM y del centro MAXXI de Roma para proponer una reflexión en torno al espacio que habitamos visto desde una perspectiva personal y social. Se trata de indagar en el valor que estos espacios tienen como hogar o refugio, así como parte de una ciudad o comunidad.

La exposición, comisariada por José Miguel G. Cortés, quiere también ahondar en la sensación que tienen aquellas personas que se sienten extranjeras en cualquier lugar, porque no se identifican con los hábitos ni costumbres del entorno, no encajan en esos patrones sociales, y el hogar se convierte en el único espacio de cobijo que pueden amoldar a sus necesidades de identidad.

Martha Rosler, fotograma de “Backyard Economy I-II”, 1974 © Cortesía de Martha Rosler, 2020

Es Baluard Museu apuesta por la videocreación y la performance y acoge la exposición monográfica “Martha Rosler. ¿Cómo llegamos allí desde aquí?” dedicada a esta artista neoyorquina que fue pionera en el uso del vídeo como mecanismo de análisis social y político. Esta muestra recoge varios trabajos, desde el vídeo a la fotografía y diversas publicaciones, en las que se sintetizan sus principales líneas discursivas. Su preocupación por las políticas públicas y por la igualdad social de las mujeres la ha llevado a participar activamente en numerosos movimientos sociales en La Habana, Nueva York, México DC o Barcelona, y estas experiencias están presentes de un modo u otro en su obra.

Con el comisariado de Inma Prieto, se ha hecho una selección dentro de la abundante producción de esta artista, que presenta una de las carreras más coherentes dentro del arte contemporáneo de transición hacia el nuevo milenio.

Imagen de archivo, vía meiac.es/turbulence/archive/acceso.html

El MEIAC - Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo, alberga las obras del prestigioso archivo de arte internacional digital “Turbulence”, una plataforma dedicada al arte en red e híbrido. Ante el cierre inevitable de esta institución, el MEIAC se ha ofrecido a alojar todo este valioso contenido recopilado desde 1996. La carga del archivo también sirvió de oportunidad para restaurar numerosas piezas y hacer conversión de formatos para que los archivos que se habían quedado obsoletos, siguieran siendo legibles por los nuevos sistemas. Un inmenso trabajo de conservación y actualización que hoy se puede disfrutar en línea. El archivo se compone por cientos de obras digitales de todo el mundo que hoy se pueden visitar a distancia.