Art Madrid'26 – La primera retrospectiva de Carl André en Madrid

Las palabras de la comisaria de “Carl Andre: Escultura como lugar, 1958-2010”, Yasmil Raymond, son una buena manera de acercarse al universo de este artista y poeta nacido en Massachusetts en 1935 y representante del llamado Minimal Art, al que se vincula también con el Land Art y el arte conceptual. “La gran pregunta para Andre es la relación del hombre con el espacio y los materiales que saca de la tierra, busca la definición de un lugar en el cosmos", explica Raymond. "Los materiales y su uso también implican una relación con la economía y la política porque los lugares no solo tienen condición geográfica o geométrica. También importa el vínculo con la memoria, y con las emociones de la existencia”, añade.
Carl André redefinió los parámetros de la escultura y la sometió a un proceso que incluía la “escultura como forma, escultura como estructura y la escultura como lugar”. Para ello, André alteró el concepto de composición, los materiales habituales, inauguró los llamados “site-specific”, buscando la esencia del objeto, buscando conseguir la máxima expresión con los mínimos recursos, llegando a dejar de utilizar la materia para pasar a esculpir con el propio espacio, creando lugares en la mente del espectador al ponerle en contacto con los materiales y su disposición.
 
Materiales industriales como el hormigón, el cemento, los ladrillos, el acero, la madera cruda, el aluminio y el grafito se embeben, con André, de aire noble y transmiten emociones y estados de ánimo. El escultor parece que apenas trabaja el material, incluso prescinde de los pedestales y coloca en el suelo sus piezas, las tumba, las acerca a la tierra… a su versión más pedestre, hasta que parecen barricadas, murallas, construcciones megalíticas, tumbas…
La exposición recorre 50 años del trabajo de Carl André y cuenta con unas 400 piezas, entre esculturas, objetos, poemas visuales y trabajos en papel en los que destaca su obsesión por el lenguaje - sólo durante la década de los 60 del pasado siglo, André creó más de 1000 páginas de poemas, collages textuales, etc... -. 
 
Como ha explicado la comisaria Yasmil Raymond, el artista implica siempre al público en su obra: "Carl Andre emplea la experiencia del visitante como elemento. El espectador debe ser valiente para completar la entidad de la obra. La pieza de Andre que se encuentre en un almacén, no existe".
La exposición, que en madrid se encuentra hasta el 12 de octubre en dos sedes: el Edificio Sabatini, 3ª planta, del Museo Reina Sofía hasta el 28 de septiembre y el Palacio Velázquez del Parque del Retiro, está organizada por el Dia Art Foundation de Nueva York en colaboración  con el Museo Reina Sofía, está comisariada  por Philippe Vergne y Yasmil Raymond, y ha contado con la participación del propio artista. Después de Madrid, la muestra viajará al Hamburger Bahnhof Museum für Gegenwart, de Berlín; al Musée d´Art Contemporary de la Ville de París y al Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles. 

 


ABIERTO INFINITO. LO QUE EL CUERPO RECUERDA. CICLO DE PERFORMANCE X ART MADRID'26


Art Madrid, comprometida con crear un espacio de enunciación para artistas que trabajan en torno a las artes performativas, presenta el ciclo de performance: Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda, una propuesta que se inspira en los planteamientos de Erving Goffman en La presentación de la persona en la vida cotidiana (Amorrortu editores, Buenos Aires, 1997). La propuesta se inscribe en un marco teórico que dialoga directamente con dichos planteamientos, donde la interacción social se concibe como un escenario de actuaciones cuidadosamente moduladas para influir en la percepción de los demás. Goffman sostiene que los individuos despliegan expresiones verbales e involuntarias para guiar la interpretación de su conducta, sosteniendo roles y fachadas que definen la situación para quienes observan.

El cuerpo, primer territorio de toda representación, antecede a la palabra y al gesto aprendido. En él se inscriben las experiencias humanas, tanto conscientes como inconscientes. Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda parte de esa premisa: en la propia existencia habita la representación, y la vida, entendida como una sucesión de representaciones, transforma al cuerpo en un espacio de negociación constante sobre quiénes somos. En ese tránsito, los límites se desdibujan; lo individual se abre a lo colectivo y lo efímero adquiere una dimensión simbólica. Al habitar ese intersticio, la performance revela simultáneamente la fragilidad de la identidad y la fuerza que emerge del encuentro con los otros.


PERFORMANCE: OFF LINE. JIMENA TERCERO

7 de marzo | 19:00h. Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.



OFF LINE, es una pieza performativa que busca reflexionar sobre cómo la era digital está transformando la relación del cuerpo con el mundo y con los demás. La interacción se construye cada vez más a través de pantallas e interfaces, y la identidad se desplaza hacia lo virtual, subordinando la experiencia física a la representación digital. En este contexto, el cuerpo se vuelve frágil: pierde densidad, memoria y presencia activa, y se convierte en soporte de información o imagen.

La hiperconectividad y la atención fragmentada generan una corporalidad cada vez más inerte, caracterizada por la disminución del movimiento espontáneo y la reducción de la interacción sensorial directa. Esto plantea preguntas fundamentales: ¿cómo se redefine la presencia cuando la relación con el mundo depende de mediaciones tecnológicas? ¿Qué sucederá con la experiencia del cuerpo en un futuro donde la virtualidad predomina sobre lo físico? Se observa un riesgo de progresiva pasividad corporal: cuerpos que permanecen quietos,cuya actividad está determinada por dispositivos, y cuya memoria se externaliza en registros digitales. La fragmentación de la experiencia física y la primacía de la representación tecnológica generan un escenario donde el cuerpo, aunque visible, está desplazado de su función original como agente de percepción y acción.

Este marco conceptual invita a reflexionar sobre cómo la digitalización afecta la corporeidad, la memoria y las relaciones sociales, y sobre la vulnerabilidad y la inercia que atraviesan los cuerpos en entornos cada vez más mediatizados por la tecnología.



SOBRE JIMENA TERCERO

Jimena Tercero (Madrid, 1998) es una artista multidisciplinar cuya práctica explora los límites del cuerpo femenino, la identidad y el subconsciente a través de la performance, el video y la pintura, abordando conceptos como la memoria, lo tangible y el juego. Se forma en pintura con Lola Albín, fotografía analógica en Cambridge (2014), dirección audiovisual (2018–2020) con referentes como Víctor Erice y la productora El Deseo, y cursa un Máster en Dirección Creativa en ELISAVA. Completa su formación en performance en La Juan Gallery. En 2011 forma parte del jurado infantil del Festival de Cine de Isfahán (Irán).

Dirige obras como Private (2016) y Paranoid (2021), expuestas en Aspa Contemporary Gallery, y proyectos como Yo mi me conmigo (2023, Teatros del Canal), Inside Voices (2021, Conde Duque, con Itziar Okariz) y La última regla (La Juan Gallery). Ha dirigido fashion films para editoriales y marcas como Puma, Dior y Dockers, así como la dirección de arte para artistas como Sen Senra o Jorge Drexler, y el documental También estás aquí para ArtforChange–La Caixa. Presenta Out of View (Nebula Gallery), EDEN (White Lab Gallery) y Navel Bite (Sinespacio). Participa en residencias como Medialab con Niño de Elche y Miguel Álvarez Fernández. En 2025 forma parte del Jurado Especial del Asian Film Fest de Barcelona y de la Residencia de arte International Cultural Mousseum of Assilah (Marruecos).