Art Madrid'26 – Exposición de Carol Rama en el Macba (Barcelona)

Hay pocas cosas tan gratificantes para un museo como recuperar la obra de una figura escorada, tangencial, velada y olvidada por la historiografía tradicional. Es el caso de muchas mujeres artistas y es el caso de la italiana Carol Rama, imprescindible CaraB de la vanguardia del S.XX, que se podrá disfrutar en el MACBA a partir del 30 de octubre y hasta principios de 2015.

Dorina, 1940.

 

Con un lenguaje absolutamente único, influido por el art brut, el informalismo, les fauves, el feminismo y la abstracción orgánica, Carol Rama (Turín, 1918) cuestiona con su extensa carrera - más de 70 años en activo - la narrativa tradicional de la historia del arte y del propio discurso de género, con una visión cárnica, violenta, subversiva, sensual y polimorfa del ejercicio del arte y de su propio cuerpo. El MACBA trata así no sólo de “dar visibilidad al trabajo de Carol Rama” sino de unirse a sus cuestionamientos y dudas sobre el Arte hegemónico y el concepto de lo sensual, lo femenino y lo abyecto.

Apassionata, 1940.

 

En los años 30, Rama experimentaba con las acuarelas, con lo lúbrico de lo acuoso, de los colores, de las manchas para llenar cientos de papeles con desnudos que mutan, lenguas, genitales, ojos en un trabajo lindante con el psicoanálisis y el estudio del inconsciente. La técnica se le quedó corta y los objetos empezaron a cuajar en su obra, ready mades, deshechos, pedazos orgánicos, neumáticos, uñas, jeringas, flecos de Arte Povera para hacer su experiencia todavía más pregnante... más pornográfica.

La Macelleria, 1980.

 

En los años noventa, Carol Rama regresa a la figuración sin perder un ápice de su rabia inicial ya que, como ella misma ha indicado en numerosas ocasiones: “pintar me liberaba de la angustia que sufría por aquello que le sucedía a mi familia, transformándolo en angustia por todo aquello que la sociedad indicaba genéricamente como transgresión… Estaba fuera. En contra. Nunca alineada». 

Carol Rama y Andy Warhol. Fotografía de Dino Petrali, 1975.

 

Comisariada por Teresa Grandas y Beatriz Preciado - filósofa feminista, especialista en la Teoría Queer y la Filosofía de género - la exposición constituye un contra-archivo con el que entender en su plenitud la Historia del Arte del S.XX ya que es “una artista imprescindible para entender las mutaciones de la representación en el siglo XX y el trabajo posterior de artistas como Cindy Sherman, Kara Walker, Sue Williams, Kiki Smith y Elly Strik”.

Carol Rama ha participado durante varios años en la Bienal de Venecia (1948, 1950, 1956, 1993) y en 2003 recibió el León de Oro.

 


ABIERTO INFINITO. LO QUE EL CUERPO RECUERDA. CICLO DE PERFORMANCE X ART MADRID'26


Art Madrid, comprometida con crear un espacio de enunciación para artistas que trabajan en torno a las artes performativas, presenta el ciclo de performance: Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda, una propuesta que se inspira en los planteamientos de Erving Goffman en La presentación de la persona en la vida cotidiana (Amorrortu editores, Buenos Aires, 1997). La propuesta se inscribe en un marco teórico que dialoga directamente con dichos planteamientos, donde la interacción social se concibe como un escenario de actuaciones cuidadosamente moduladas para influir en la percepción de los demás. Goffman sostiene que los individuos despliegan expresiones verbales e involuntarias para guiar la interpretación de su conducta, sosteniendo roles y fachadas que definen la situación para quienes observan.

El cuerpo, primer territorio de toda representación, antecede a la palabra y al gesto aprendido. En él se inscriben las experiencias humanas, tanto conscientes como inconscientes. Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda parte de esa premisa: en la propia existencia habita la representación, y la vida, entendida como una sucesión de representaciones, transforma al cuerpo en un espacio de negociación constante sobre quiénes somos. En ese tránsito, los límites se desdibujan; lo individual se abre a lo colectivo y lo efímero adquiere una dimensión simbólica. Al habitar ese intersticio, la performance revela simultáneamente la fragilidad de la identidad y la fuerza que emerge del encuentro con los otros.


PERFORMANCE: TRAYECTORIA. AMANDA GATTI

6 de marzo | 19:00h. Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.


Amanda Gatti. Escaparate. 2023. .DT-Espacio. Foto de Pedro Mendes.


La propuesta amplía la investigación de Amanda Gatti iniciada en La Plasti Ciudad del Cuerpo — serie continua de performance e instalación presentada desde 2023 en espacios como Fundación Antonio Pérez, Galería Nueva, CRUCE y el Congreso Acción Spring(t)/UCM — donde explora la relación entre su cuerpo y objetos encontrados en el espacio urbano. Allí, cuerpo y materiales se articulan mediante una negociación constante entre funcionalidad, peso y sustentación, generando composiciones arquitectónicas temporales.

En Trayectoria, esta investigación se desplaza hacia el acto de arrastrar: un gesto que torna visible la fricción entre cuerpo, objetos y espacio. El pasillo deja de ser una neutralidad a ser atravesada y se convierte en una zona intermedia operante, donde forma y contenido — la envoltura y lo envuelto, como señala Walter Benjamin — se confunden. El espacio, saturado de objetos convertidos en una cadena móvil, se despeja y se rehace a cada paso. Despejar, para Benjamin, es ya una experiencia del espacio: cada avance sostiene esta separación inacabada, siempre orientada hacia un destino que quizá nunca se alcanza.


La Plasti Ciudad del Cuerpo #3. Amanda Gatti. Documentación de performance. Exposición CRUCE 2054, Galería CRUCE. Foto Pedro Mendes.


El desplazamiento no se limita a una fricción material: se vuelve también una inscripción simbólica de aquello que toda trayectoria de vida arrastra consigo. Los objetos — restos de usos pasados — funcionan como metáforas de aquello que permanece adherido al cuerpo incluso cuando ya no cumple función alguna. La performance hace visible la condición de avanzar cargando pesos heterogéneos: materiales, afectivos, sociales. Así, el gesto de caminar enlazada a estos objetos convierte el recorrido en una escritura en movimiento, donde cada paso activa simultáneamente un tránsito físico y un tránsito vital. Trayectoria propone que toda vida es también un arrastre: un continuo recomponerse a partir de lo que insistimos en llevar con nosotros.

La acción opera los objetos como verbos: empujar, tensar, tropezar, traccionar. A partir de ella emerge una operatividad que involucra al cuerpo por completo y que excede lo visual. La imagen deja de ser representación para devenir gesto: un gesto que funda nuevas formas espaciales, que desborda, que produce un modo efímero de reapropiación del pasillo.

La trayectoria se convierte así en un mapa afectivo inscrito en el cuerpo, un modo de fundirse con el entorno poniendo en fricción pasado y porvenir, durabilidad y desgaste, utilidad y obsolescencia. La acción devuelve al espacio público aquello que fue extraído de él, pero ya desprovisto de función: liberado de significado, liberado de mercantilización, liberado para imaginarse de otro modo.

SOBRE AMANDA GATTI

Amanda Gatti (1996, Porto Alegre, Brasil) es una artista e investigadora cuya práctica se despliega entre la performance, el video, la fotografía y la instalación. Explora las intersecciones entre cuerpo, objeto y espacio, investigando cómo ocupamos — y somos ocupados por — los espacios que nos rodean. A partir de experiencias de desplazamiento y de la observación de entornos domésticos y urbanos, su trabajo concibe el cuerpo como mediador y archivo, transformando objetos encontrados, disposiciones espaciales y gestos cotidianos en arquitecturas efímeras y situaciones relacionales. Estudió el Máster en Práctica Escénica y Cultura Visual en el Museo Reina Sofía/UCLM (España, 2023) y el Grado en Producción Audiovisual por la PUCRS (Brasil, 2018), donde recibió becas como la de Santander Universidades. En España, su obra ha sido presentada en instituciones y contextos como el Museo Reina Sofía, la Fundación Antonio Pérez, Galería Nueva, CRUCE y Teatro Pradillo, así como en exposiciones y festivales en Brasil, Alemania, Irlanda, Reino Unido y Estados Unidos. Actualmente reside en Madrid, con bases secundarias en Brasil y el Reino Unido.