I segni nel tempo, dibujo español de la colección Uffizi en San Fernando

 

El Museo Louvre, la Hispanic Society de Nueva York, el MET Museum NY, el British Museum de Londres, poseen algunas de las colecciones de dibujo español más importantes del mundo junto con la que descubrimos estos días en Madrid, la perteneciente a la Galería de los Uffizi de Florencia, una colección en la que varios investigadores han profundizado en los últimos tiempos hasta descubrir muchas autorías hasta ahora desconocidas.

 

 

 

 

 

“I segni nel tempo” es la exposición organizada por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, la Fundación MAPFRE y el Gabinetto Disegni e Stampe de la Galleries degli Uffizi, que recoge más de 100 dibujos de la colección florentina, de los más representativos artistas españoles de los siglos XVI a XVIII y los más populares dibujantes del Siglo de Oro español: Alonso Berruguete, Gaspar Becerra, Luis de Vargas, José de Ribera, Alonso Cano, Francisco de Herrera el Mozo, Antonio del Castillo, Vicente Carducho, Juan Carreño, Francisco Rizi, Claudio Coello y Miguel Jacinto Meléndez.

 

 

 

 

El atractivo de esta colección reside en la presencia de ejemplos únicos para poder estudiar el proceso creativo de los artistas españoles de los siglos XVI y XVII, encontrándose diseños para obras capitales del patrimonio cultural español. Es una oportunidad para conocer gran número de dibujos completamente desconocidos hasta el momento y otros que nunca han sido expuestos en España.

 

 


 

 

El origen de la colección se remonta al 1745, fecha aproximada en la que el comerciante florentino Giovanni Filippo Michelozzi estuvo en Madrid. El dibujo español siempre fue del gusto de los coleccionistas italianos y un primer conjunto de dibujos fue comprado por la Real Galería de Florencia en 1779 (gracias a la política de adquisiciones auspiciada por el gran duque de Toscana Pietro Leopoldo de Habsburgo Lorena y el director de la Real Galería de los Uffizi, Giuseppe Pelli Bencivenni). El resto fue adquirido más tarde por el escultor Emilio Santarelli (1801-1886) y donado en 1866 a la institución florentina junto a un extraordinario legado que sumaba 12.704 diseños.

 

 


 

 

 

Un exhaustivo trabajo de investigación, en el que se han invertido más de dos años, ha desvelado más de setenta nuevas autorías que se encontraban mal atribuidas entre el fondo de dibujos italianos, flamencos y alemanes de los Uffizi, para lo que ha revisado más de 40.000 dibujos y la totalidad del archivo fotográfico de la institución. El catálogo que acompaña a la exposición, de un altísimo valor científico y gráfico, es una obra de referencia fundamental para el estudio del dibujo español en general y para el conocimiento de la colección de dibujos españoles de los Uffizi en particular, una parte fundamental del patrimonio español fuera de nuestras fronteras. 

Los artistas Nicolás Laiz Placeres y Alona Harpaz participan por primera vez en Art Madrid junto a la galería tinerfeña ATC, con una selección de obras en las que lo salvaje se crea a través de un espacio configurado por la entrada en escena del ser humano.

Harpaz yuxtapone, sobre unos fondos resueltos con colores planos, figuras expresionistas, entre las que confluyen sus autorretratos con fauna y flora de colores vibrantes. Así, en sus pinturas, podemos ver una mezcla entre lo bello y lo aterrador. Mientras, en las esculturas de Laiz Placeres, la naturaleza y el ser humano como elementos en posible proceso de desaparición, mezclados con los objetos que configuran la razón de esa propia destrucción, crean formas tridimensionales icónicas casi monocromáticas.

Alona Harpaz

I'm not here for your dream, 2019

Acrilico, spray y colores industriales sobre lienzo

140 x 150cm

Nicolás Laiz

Política Natural III, 2018

Resina, fibra de vidrio, aridos y pintura doble componente

80 x 30cm

Alona Harpaz (Tel Aviv, Israel, 1971) representa en sus autorretratos motivos botánicos y animalísticos aplicando una paleta de color muy personal e imaginativa, a través de una pincelada fuerte y vibrante sobre superficies que en muchos casos son visiblemente decorativas. En la obra de la artista israelí, los colores existen tanto por ellos mismos de forma libre o bien mimetizados como signos reconocibles. Según la artista, “las pinturas perfectamente hermosas pueden ser terribles”, y a la belleza y a lo terrible además podemos unirle el compromiso de lo político, como apunta la crítica Elke Buhruna. Muestra de ello es la obra “Frequency Watchers”, en la que la artista se autorretrata subida en una motocicleta haciendo alusión a los movimientos feministas de los años 90 en Estados Unidos, como Riot Grrrl y la banda Bikini Kill, quienes fusionaron punk, feminismo y lápiz de labios rosa. Así pues, en su personalidad compagina el activismo político de su padre (sionista laborista) y la vena artística de su madre (bailarina).

Alona Harpaz

Frequency Watchers, 2018

Acrilico, spray y colores industriales sobre lienzo

80 x 100cm

Nicolás Laiz Placeres (Lanzarote, 1975), en sus piezas tridimensionales hace que confluyan objetos propios de la naturaleza con materiales industriales y propiamente contaminantes, creando una dicotomía entre ambos. De esta fusión, aparentemente simple, el artista logra transmitir un mensaje profundamente elaborado y con un matiz crítico hacia una sociedad que ha derivado en una superproducción y un consumismo extremo y peligroso, y a su vez, utilizando elementos muy dispares propios de la iconografía “tópica” de las isla: caracolas, callaos y tuneras se entremezclan con botellas de plásticos, tótems y formas craneales, creando figuras icónicas con valores propagandísticos de la situación extrema del desastre natural del siglo XXI al que se ve abocado nuestro territorio. Finalmente, en un alarde de cotidiana ironía, sus esculturas funcionan como formas mágicas que sanan nuestro status quo.

En la jaula, los lienzos de Alona Harpaz aúllan junto a las esculturas con tótems y fetiches que su compañero de espacio Nicolás Laiz Placeres ha creado principalmente a partir de elementos identitarios dispares de las Islas Canarias.

Nicolás Laiz

Política Natural I, 2018

Resina, fibra de vidrio, aridos y pintura doble componente

80 x 30cm

La Galería ATC, situada en el corazón de Santa Cruz de Tenerife, participa por primera vez en Art Madrid con un proyecto inédito y específico de éste tándem de artistas que formará parte del programa One Project, coordinado en esta edición, por el crítico de arte y comisario independiente Fernando Gómez de la Cuesta, bajo la línea discursiva: “Salvajes: la cage aux fauves”.

Galería ATC fue fundada en 2017 por Elle Przybyla (Estados Unidos) y Juan Matos Capote (España), como parte de Agencia de Tránsitos Culturales -establecida en 2014-, una plataforma para la investigación artística multidisciplinar y promoción del arte contemporáneo. La galería cuenta con una programación anual de varias exposiciones de artistas nacionales e internacionales que trabajan con diferentes medios: pintura, escultura, vídeo, fotografía, instalación y arte sonoro. Además de las exposiciones, la galería organiza performances, conferencias y otras actividades. Desde Canarias, Galería ATC cultiva relaciones dinámicas entre la periferia y los centros de producción cultural. Sus raíces en España y Estados Unidos, y su inminente conexión con África, le permite operar como espacio de intersección cultural. Su programación refleja el compromiso de apoyar a artistas con diversas voces y en diferentes momentos de sus carreras.

Galería ATC presentará, dentro del programa One Project de Art Madrid, obras inéditas de los artistas Alona Harpaz y Nicolás Laiz Placeres.