Donostiartean, nueva feria de arte contemporáneo en el Kursaal de San Sebastián

Una nueva feria de arte surge en San Sebastián con dos claros objetivos: propulsar el arte contemporáneo nacional e internacional y establecerse como un modelo de feria referente. La primera edición de Donosti Artean tendrá lugar del 7 al 11 de agosto en el representativo Palacio de Congresos del Kursaal, obra arquitectónica de Rafael Moneo.

 

El equipo organizativo de Donosti Artean está liderado por los hermanos Scarpellini, Marta e Ignacio, directores a su vez de la Galería Gaudí de Madrid. Ellos mismos señalan que la feria ha sido creada bajo cuatro pilares fundamentales: rigor, profesionalidad, calidad y cercanía, y que debe establecerse como una feria fresca, dinámica y de calidad. Para reforzar esta idea, cuentan con un Comité Asesor formado por profesionales del mundo cultural y artístico: Iñigo Arístegui (diseñador y escultor), Cristina Beloqui (Directora de Arte y Patrimonio de Kutxa Fundazioa), Javier Díaz Guardiola (periodista del ABC Cultural), Juan Martínez Descalzo (galerista), Aitor Mendizábal (escultor) y Ane Rodríguez (Directora Cultural de Tabakalera).

 

La feria cuenta con dos secciones definidas; una destinada a galerías de arte y otra para Libros de Artista. Treinta y cuatro expositores conforman el programa de galerías de arte, de las cuales dos son extranjeras; Deux Gallery (Corea del Sur) y Galerie Leizorovici (París). Participarán en la feria siete galerías de Euskadi: Adn Project, Argucho Iruretagoyena, Arkupe, Arteztu, Asociación Cultural Gure Gazteluak, Conde Rodezno, En el Estudio e Ispilu Arte. Desde Madrid viajarán a Donosti ocho galerías: Art Eka Gallery, Lorenart, Montsequi, Draft Inn, Quorum, Ruizanglada, Flecha y Gaudí. Cataluña también tendrá presencia en la feria con seis galerías de Barcelona: Crisolart, Conde Rodezno, Limited Editions Gallery, Legaxart, Espai Lluis Ribas y Sky Gallery Art. También habrá representación de otras comunidades autónomas: Javier Román (Málaga), Lorenzo Colomo (Valladolid), Cervantes 6 y C6 Gallery (Oviedo), Pilares (Cuenca), Rodrigo Juarranz (Aranda del Duero), Fortuarte.es (Cuenca), Valentín Kovatchev (Málaga), Van Dyck (Gijón), Espiral (Cantabria), Marmurán (Alcázar de San Juan-Ciudad Real).

Siete expositores constituyen la sección de Libros de Artista: Bosch Books (Madrid), Chucherías de Arte (Mérida), Fotolito Books (Madrid), Libros del Zorro Rojo (Barcelona), Liya Huang (Madrid), Punto de Papel (Murcia) y Terraz (Madrid).

 

El artista performer Abel Azcona protagonizará el acto inaugural de Donosti Artean. Con el título de Reminiscence, The art of memory, el Abel propone una performance basada en sus experiencias vitales, propuesta que surge, en palabras del propio artista “desde la memoria y exploración de los fantasmas propios y ajenos”. Para recibir al público, el escultor Iñigo Aristegui ha colocado en la entrada del recinto una obra de gran formato, y alrededor de esta, el bailarín y coreógrafo Mikel Aristegui será protagonista de un espectáculo de danza contemporánea. Además, el actor y director de cine Jordi Mollá es el artista invitado de la primera edición de Donosti Artean. Como complemento a la feria, el visitante podrá disfrutar de Bideak (Caminos), una exposición en el Kutxa del Kursaal integrada por 130 obras de Eduardo Chillida.

En definitiva, Donosti Artean es una feria que apuesta por la divulgación del arte contemporáneo y la dinamización del mercado del arte español y extranjero. Algunos de los expositores entrevistados por los organizadores de la feria tienen el fiel convencimiento de que será un evento muy positivo para promocionar a los nuevos valores que presentan entre sus artistas, un lugar de encuentro entre coleccionistas y colegas de profesión, y por qué no, un espacio para propiciar el nuevo coleccionismo.

San Sebastián se llenará de arte y cultura durante cinco días con un evento fresco y dinámico, en el que se podrá disfrutar de diferentes acciones artísticas que no te dejarán indiferente.

 

 

La adquisición de la primera obra de arte siempre infunde respeto. Un sentimiento difícil de definir que mezcla el vértigo con la adrenalina. Pero por encima de la incertidumbre y la cautela, se impone una sensación placentera de conexión, entendimiento y deseo. Esa obra que, una vez vista, se queda en la memoria, reaparece en el recuerdo varias veces al día y parece querer decirte que está dispuesta a formar parte de tu hogar, es la candidata perfecta para decantar la decisión.

En los primeros pasos, muchos coleccionistas coinciden en señalar que no se parte de un plan establecido, sino que uno va adquiriendo piezas en función del gusto y de la conexión que siente con ellas hasta que, pasado el tiempo, se dan cuenta de que el volumen de obras que acumula puede recibir la etiqueta de “colección”. Así lo relata, por ejemplo, Alicia Aza, cuando afirma que

“No fui consciente de que estaba coleccionando hasta muchos años después, cuando un tercero me nombró como coleccionista y habló de mi colección. En 2005 tomé conciencia de lo que supone coleccionar y decidí articular una colección con una identidad de criterios y soportes”.

Comparte esta misma opinión Marcos Martín Blanco, cofundador, junto a su mujer Elena Rueda, de la Colección MER:

“Coleccionar ha sido una pasión, movida por un estado visceral que te incita a ello. La colección en cuanto a las adquisiciones no ha sido especialmente complicada porque, reconozcámoslo: es fácil comprar porque son todas cosas bellas y tienes alguna idea clara de por dónde quieres ir, pero al principio esas preferencias no estaban tan claras. Es con el tiempo cuando va conformándose un criterio”.

No siempre sucede así, por supuesto, pero para el comprador que se inicia en este sendero, la vinculación personal que traba con su primera pieza es fundamental. Ahí está el germen de una relación duradera que no se limita a una simple cuestión estética, sino que es una ventana abierta al conocimiento, a la exploración, a un mundo que muchas veces nos es desconocido y despierta nuestra fascinación. La semilla de esa conexión es puramente sentimental, y es precisamente ese impulso el que determina las primeras adquisiciones. La primera pieza nunca se olvida.

Art Madrid'20, foto de Ana Maqueda

Superando las recomendaciones habituales que se hacen por parte de asesores y agentes, rara es la ocasión en que el amante del arte se decide a comprar por pura inversión. Esos caminos suelen abrirse más adelante, cuando ya el volumen de piezas es considerable. Además, hay quien está un poco en contra de este concepto clásico del coleccionista tradicional, abordado desde una visión excéntrica, elitista y poco accesible. Muy al contrario, los compradores de arte son, por encima de todo, amantes del arte, seres sensibles y permeables al estímulo creativo que en un momento dado se deciden a profundizar en esa relación que ya mantienen con el arte para llevarse una pieza a su casa.

No es tan complicado superar esa pequeña barrera psicológica que convierte al visitante en comprador si se aborda el tema desde una óptica más personal e intimista que de consideración social. Para ello son de gran ayuda las obras de pequeño formato, la obra gráfica o la fotografía seriada, cuya horquilla de precios, por lo general más asumible, permite hacer una comparación más próxima a los gastos que pueden abordarse de manera cotidiana. De este modo, la compra de arte entra dentro del abanico de actividades factibles y se transforma en algo próximo y posible.

Art Madrid'20, foto de Marc Cisneros

En ese momento comienza una relación con el arte distinta, basada en la pura experiencia y en la convivencia con la pieza adquirida. Quizás pueda verse como un acto de atrevimiento, pero en numerosas ocasiones es más una cuestión de necesidad y de transformación. Los coleccionistas también coinciden en señalar que la adquisición de obra es un ejercicio de análisis personal y de abrirse a un nuevo campo de conocimiento que antes nos era ajeno. Alicia Aza explica que la razón por la que adquirió su primera pieza de videoarte, de Sergio Prego, es porque no la entendía y porque la veía como un reto y una oportunidad de superarse personalmente. Esta ventana abierta al conocimiento da lugar a nuevas conexiones y a entablar vínculos con los creadores, como una de las partes más fascinantes del proceso. Candela Álvarez Soldevilla explica que

“creo que lo más interesante en el mundo del arte es hablar con los artistas. Son personas provistas de una sensibilidad especial a las que escuchar y entender”

Y Alicia Aza también dice:

“Puedo compartir la satisfacción de poder contar hoy en mi círculo de amistades más cercanas con muchos artistas y eso supone un largo camino recorrido”.

Así, con obras que se presentan como asumibles dentro del horizonte de gastos que cada uno estima viable, es fácil encontrar una pieza que nos atrape. Desde ese momento, nuestro hogar también evoluciona hacia un espacio en el que el arte tiene un lugar y una presencia permanentes, y no cabe duda de que eso nos transforma por dentro.

Art Madrid'20, foto de Henar Herguera

Jaime Sordo, propietario de la colección Los Bragales y fundador de la Asociación de Coleccionistas de Arte Contemporáneo 9915, siempre ha definido su relación con el arte como una verdadera pasión y una necesidad vital. Para los compradores que se inician en esta senda tiene la siguiente recomendación:

“Es condición imprescindible que sienta la necesidad de convivir con la pasión de disfrutar de las obras. Otro aspecto muy importante es que antes de la toma de decisiones para las compras se informen, con lo cual es necesario leer prensa y libros especializados, visitar exposiciones y museos y mucho contacto con el galerismo, que es una fuente importante de información y muy concreta de los artistas que representa. Por último, la presencia en ferias de arte nacionales e internacionales. Todo ello genera información y formación”.

En efecto, las ferias se han convertido en un buen lugar para el descubrimiento porque condensan una amplia oferta y permiten una toma de contacto diversa y global de forma concentrada. Por esta razón, muchos compradores de nueva generación se inician en el contexto de un evento como Art Madrid, cuya cercanía y calidad constituyen una oportunidad única de conocer, empaparse y contagiarse de la pasión por el arte.


(*) citas extraídas de varias entrevistas difundidas en medios de comunicación públicos entre 2013 y 2019.