Art Madrid'26 – Festival CALLE, tercera edición en Lavapiés

 

 

Arte en directo, arte en la calle, arte en comunidad, arte para el barrio, arte en el barrio y con el barrio, el festival C.A.L.L.E. lleva tres años vistiendo de arte las fachadas, escaparates y espacios exteriores de decenas de locales comerciales del madrileño barrio de Lavapiés, obras efímeras que se pueden disfrutar dando un buen paseo por sus calles hasta el 5 de junio.

 

 

 

 

La iniciativa surgió de la Asociación de Comerciantes de Lavapiés para potenciar la creación artística en el barrio de una manera abierta y participativa y para contribuir a su disfrute de una manera más cercana y cotidiana.

 

 

En esta tercera edición de C.A.L.L.E. se pueden disfrutar 60 propuestas artísticas que incluyen pintura mural, ilustración, instalación fotografía… Los artistas participantes son: Akesi Martínez | Alba&Anabel | Alejandro Ontiveros | Alicia Díaz | Alva Moca | Ángela Moreno | Angulo | Brochka | Cali | Colectivo Algas en la Sopa |Colectivo FIC (Flipin in Colours) | Concreto Streetart | Cova Ríos | Cuadal Calle | Diana Coca | Doctora Anchoa | Dr Homes | Elia Nuñez Barez | Eltono | Enllama | Fabiola Correas | HO Colectivo | Jacobo Jörgensen | Jau Beibe | Krafcala | La Guilda 13 | La rueda invertida | Laura Palmer | Llo | Lowy | Marcos5an7uan | mesh_mescalito | MissGrandson | Musas Anónimas| negativefeeling | Nekros | Nicolás Amazarray Bey | Noelinho | Nsn997 | Palau | Pedro Sega | Poétika | PorFavor | Presencio | Rafa Bertone | Ramón Amorós | RBN | Rubén Calles | Sero | Solanas – Díaz | Sonia de Viana | Sr Mu | sue975 | Supernode | Teje la araña |Tricroico  | Ubuntu | Virginia Calvo | Will Yakome | Ze Carrión

 

 

 

Entre las propuestas, destacamos la de ElTono en La Playa de Lavapiés. El grafitero, que trabajó en Madrid durante toda una década y ahora vive en Francia, utiliza el espacio público como soporte, estudio y fuente de inspiración y tiene un profundo conocimiento de los ritmos, los cambios y la naturaleza de la calle.

 

 

 

 

 

Otra propuesta interesante es la del Colectivo Algas en la Sopa para la Taberna Alabanda, en la que han reinterpretado con cianotipia el significado de los banderines tibetanos, que en su origen se colgaban para que el viento purificara los deseos ilustrados en ellos. “Se materializa en color azul, el del océano, que une a los diferentes continentes, el del cielo, bajo el que todos coexistimos. Sobre tela, plantas y objetos que transmitan la esencia del barrio y que a modo de talismán traigan los buenos augurios a los habitantes del futuro de Lavapiés”, cuentan en la home de C.A.L.L.E.

 

 

 

 

También podemos ver a BOXMAN, creación del colectivo HO para el Estanco de Lavapiés. Una criatura en cartón que nace a partir de la serialidad propia de los sistemas productivos masivos e impersonales y está diseñado para ser construido de forma repetitiva a partir de un objeto tan cotidiano como son las cajas de cartón. Su espíritu pretende dar un punto de vista diferente a este material y su significado.
 


El círculo como dispositivo crítico y el marcador como catalizador contemporáneo


POSCA, marca japonesa de marcadores de pintura a base de agua, se ha consolidado desde los años 80 como un instrumento central en las prácticas artísticas contemporáneas vinculadas al arte urbano, la ilustración, el diseño gráfico y la experimentación interdisciplinar. Su fórmula opaca, cromáticamente intensa y de secado rápido, compatible con soportes tan diversos como el papel, la madera, el metal, el vidrio o el textil, ha favorecido una expansión técnica que trasciende el estudio tradicional y dialoga con el espacio público, el objeto y la instalación.



En este contexto, POSCA más allá de ser una herramienta de trabajo, opera como infraestructura material de la creación contemporánea; un dispositivo técnico que facilita la inmediatez del gesto sin renunciar a la densidad cromática ni a la precisión formal. Su versatilidad ha contribuido a democratizar el acceso a lenguajes tradicionalmente asociados a la pintura, posibilitando una circulación más horizontal entre prácticas profesionales y amateur.

Esta dimensión expandida del medio encuentra un marco conceptual particularmente pertinente en The Rolling Collection, exposición itinerante comisariada por ADDA Gallery. El proyecto propone una investigación colectiva en torno al formato circular entendido no sólo como contenedor formal, sino como estructura simbólica y campo de tensión espacial.



Históricamente, el círculo ha operado como figura de totalidad, continuidad y retorno. En el contexto de The Rolling Collection, el formato circular se desplaza de su carga simbólica clásica hacia una dimensión experimental y se convierte en un soporte que cuestiona la frontalidad rectangular hegemónica en la tradición pictórica occidental. La ausencia de ángulos obliga a replantear la composición, el equilibrio y la direccionalidad del trazo.

Lejos de ser una mera restricción formal, esta condición genera una economía específica de decisiones plásticas. El borde curvo tensiona la relación entre centro y periferia, diluye jerarquías internas y promueve dinámicas visuales centrífugas y centrípetas. El resultado es un conjunto de obras que interroga los modos de construcción de la imagen.



Tras su recorrido en 2025 por Barcelona, Ibiza, París, Londres y Tokio, una selección de la muestra se presenta en Art Madrid, reforzando su vocación internacional y su capacidad de adaptación a distintos contextos culturales. La propuesta para Art Madrid’26 reúne a artistas cuyas trayectorias se sitúan en la intersección entre arte urbano, ilustración contemporánea y prácticas híbridas: Honet, Yu Maeda, Nicolas Villamizar, Fafi, Yoshi y Cachetejack.

Aunque sus lenguajes son heterogéneos, desde aproximaciones más gráficas y narrativas hasta exploraciones cromáticas de fuerte carga gestual, la curaduría establece un eje común. Una actitud libre, experimental y marcadamente colorista. En este sentido, el color actúa como estructura conceptual que articula las obras y las conecta con la materialidad específica de POSCA.



La intensidad cromática propia del marcador dialoga con la contundencia formal del círculo, generando superficies donde la saturación y el contraste adquieren protagonismo. La herramienta se integra así en el discurso expositivo, siendo un elemento coherente con las estéticas de los artistas participantes

Uno de los aspectos más importantes del proyecto es la incorporación activa del público. En el espacio expositivo, que ocupará la acción de POSCA durante Art Madrid’26, los visitantes podrán intervenir círculos dispuestos en la pared, utilizando marcadores POSCA, integrándose de esta manera simbólica a The Rolling Collection durante su paso por Madrid.



Esta estrategia introduce una dimensión relacional que desestabiliza la noción de obra cerrada. De esta manera la autoría se descentraliza y el espacio expositivo se transforma en superficie dinámica de acumulación de gestos. Desde una perspectiva teórica, podría leerse como una aproximación a prácticas participativas que, sin renunciar a la calidad formal del conjunto, abren el dispositivo artístico a la contingencia y a la multiplicidad de voces.

La elección de POSCA como herramienta para esta intervención colectiva no es casual. Su facilidad de uso, control del trazo y compatibilidad con múltiples superficies garantizan una experiencia accesible sin comprometer la potencia visual del resultado. El marcador funciona de esta forma, como mediador entre el ámbito profesional y la experimentación espontánea, borrando las jerarquías técnicas.



El propio título, The Rolling Collection, sugiere una colección en movimiento, no fijada a un único espacio ni a una configuración definitiva. El carácter itinerante, sumado a la incorporación de intervenciones locales, convierte la acción en un organismo en constante transformación. En este marco, POSCA se posiciona como catalizador material de una comunidad creativa transnacional. La marca, históricamente vinculada a escenas urbanas y prácticas emergentes, refuerza su identidad como aliada de procesos abiertos, experimentales y colaborativos.

POSCA x The Rolling Collection no debe leerse únicamente como una colaboración entre empresa y proyecto curatorial, es sobre todo, una convergencia estratégica entre herramienta, discurso y comunidad. La acción propone una reflexión sobre el formato, la circulación global del arte contemporáneo y la expansión de la autoría; POSCA aporta la infraestructura técnica que hace posible tanto la obra individual como la experiencia colectiva.