La feria Estampa celebra su 23 edición en Matadero Madrid

 

 

Esta edición de estampa está volcada en la reconstrucción del mercado del arte español y en el impulso del coleccionismo privado y el compromiso con el arte y la creación a través del mecenazgo y la adquisición de obra. Un compromiso que se refleja, sobre todo, en iniciativas como el Foro Colecciona, el programa de visitas guiadas De la mano de un coleccionista (con la Asociación 9915 y con la Fundación Banco Santander ), la visita a la Colección RAC de Carlos Rosón o a la colección DKV en el museo ABC, actividades todas que se enmarcan en el programa de Coleccionistas de la feria, una de sus piedras angulares.

 

Fotografía de Irene Cruz. En Estampa con Galería BAT Alberto Cornejo.

 

Para Estampa 2015, el comité asesor de la feria, formado en gran parte por coleccionistas, ha seleccionado un total de 70 expositores para el Programa General:


Adora Calvo (Salamanca), Aina Novack/AAC (Madrid), AC Gallery Arte&Ciencia (Madrid), ATM Contemporary (Gijón), Álvaro Alcázar (Madrid), Guillermina Caicoya (Oviedo), ArtNueve (Murcia), Astarté (Madrid), Base 9 (Madrid), Bat (Madrid), Espacio Bernal (Madrid), Cave Canem (Sevilla), Canen (Castellón), Cayón (Madrid), Espacio Foto (Madrid), Fonseca Macedo (Islas Azores), Fucking Art (Madrid), Aurora Vigil – Escalera Galería de Arte (Gijón), Galeria Alba Cabrera (Valencia), Gema Llamazares (Gijón), Graça Brandao (Lisboa), Invaliden 1 (Berlin), Jose de la Mano (Madrid), Juan Silió (Santander), Juana de Aizpuru (Madrid), Maior (Palma de Mallorca), Marita Segovia (Madrid), MDA (Helsingborg, Suecia), Moisés Pérez de Albéniz (Madrid), Miguel Marcos (Barcelona), Gráfica Original (Madrid), Obra Recent (Barcelona), Ogami Press (Madrid), Pelaires (Palma de Mallorca), Photosai Gallery (Madrid), Pilar Serra (Madrid), Rafael Pérez Hernando (Madrid), Rodrigo Juarranz (Aranda de Duero), Set Espai d’art (Valencia), Siboney (Santander), Sicart (Barcelona), Taller del Prado (Madrid), Tasneem Gallery (Barcelona), Twin Gallery (Madrid), Xavier Fiol (Palma de Mallorca) y Yusto/Giner (Marbella).

 

Obra de Elena Fernández Prada. En Estampa con La New Gallery.

 

El programa Mapa, comisariado por Guillermo Espinosa está dedicado a las nuevas prácticas y formas de comprender la pintura por parte de las nuevas generaciones de artistas y lo forman las galerías: Addaya Centre d´art Contemporany (Palma de Mallorca), Alegría Galería (Madrid), Angeles Baños (Badajoz), Espacio Líquido (Gijón), Espacio Valverde (Madrid), Fran Reus (Palma de Mallorca), Jose de la Fuente (Santander), La Gran (Valladolid), La New Gallery (Madrid), Louis 21 (Madrid/Palma de Mallorca) y The Goma (Madrid).

 

 

 

Juan Uslé.


Este año, Perú es el país invitado con una selección de artistas peruanos vinculados al dibujo comisariada por Carlo Trivelli. Y como artista invitado, artista de reconocido prestigio y trayectoria que realiza en cada edición la imagen de la feria, estampa 2015 ha elegido a Juan Uslé (Santander, 1954), Premio Nacional de Artes Plásticas que actualmente reside en Nueva York y cuya obra ha recorrido grandes salas como el MACBA, el IVAM, la Saatchi Gallery, el Museo Serralves, la Documenta de Kassel, el Museo Ludwig de Viena, el Nuevo Museo de Arte Contemporáneo de Nueva York, el Morsbroich Museum de Leverkusen o Es Baluard de Palma de Mallorca. 

 

Obra de Juan Uslé.

 

Dentro de los perfiles profesionales especializados que se pueden encontrar en el sector cultural, y más concretamente, en el ámbito de las artes visuales, una de las ocupaciones más recientes es la del comisario. Si la década de los 80 fue el auge del rol del artista, con su carácter innovador y la puesta en valor de su figura como articulador esencial de las propuestas creativas, el final de siglo trasladó el interés hacia los propios centros expositivos y su labor como custodios de la producción actual y como espacios para dar cabida a todas las propuestas. El cambio de milenio introdujo con fuerza en este panorama el rol del comisario. Quizás unido a una crisis de identidad social, quizás a la complejidad que está adquiriendo actualmente los proyectos contemporáneos, la necesidad de construir, articular y ahondar en los discursos artísticos se hizo evidente.

Aunque las funciones encomendadas a esta profesión no son nuevas en su totalidad, pues antes habían sido asumidas por conservadores, críticos o expertos según las temáticas, el rol ha adquirido solidez porque aúna todas estas finalidades al tiempo que permite la especialización de otros profesionales en sus respectivos ámbitos de competencia. Ahora bien, como algunos comisarios mismos señalan, no debe olvidarse el espíritu genuino de esta figura, que ha nacido para facilitar el entendimiento del discurso, crear narrativas dentro de un contexto en ocasiones caótico y disperso, mediar entre las obras y el espectador y crear puentes entre el arte contemporáneo y la sociedad.

El arte de nuestros días plantea multitud de incógnitas para el visitante que debe enfrentarse a propuestas muchas veces alejadas de los cánones estéticos pautados, lo que da paso a la incertidumbre y el desconcierto; pero, a su vez, estas obras emplean un lenguaje más cercano, unos materiales y hasta composiciones desprendidas de la sofisticación y el alarde técnico de antaño, algo que, lejos de favorecer la proximidad con el mensaje, genera cierto distanciamiento. Lo que acabamos de describir es parte de la esencia misma del arte actual. El cuestionamiento de las pautas formalistas y el recurso a elementos tangibles más utilitarios que embellecedores son los nuevos criterios de la creación, donde, por encima de todo prima el mensaje que se quiere transmitir.

Asimismo, otra característica intrínseca de la obra de nuestro tiempo es la preocupación de los artistas por temáticas más inmediatas, por cuestiones de carácter social, político y económico que buscar crear un revulsivo narrativo y conceptual, dejando atrás la prioridad estética o, mejor dicho, haciendo del discurso su propia estética. En este contexto, por extraño que pueda parecer, la creación contemporánea se encuentra con una barrera lingüística dificultando el entendimiento del espectador. Y a esta circunstancia se suma la abundante producción actual, abarcando un amplio abanico de temáticas que no son sino trasunto de nuestra sociedad diversa y globalizada.

El comisario contribuye a facilitar esa comprensión articulando un discurso coherente que permita la agrupación de ideas conexas para cohesionar el mensaje. Esto exige tener un profundo conocimiento del estado actual del arte, de las líneas de trabajo de los creadores, de las propuestas estéticas más recientes y de las demandas reales de la sociedad para tender un puente al diálogo y permitir el acercamiento al arte. Si el arte se ocupa de los mismos asuntos que nos preocupan a todos, ¿cómo no vamos a compartir sus postulados? La mediación cultural requiere del trabajo de los comisarios para abrir una pequeña ventana a la reflexión y para posibilitar un espacio de intercambio y de generación de ideas. Compartimos el pensamiento que José Guirao expresó en una entrevista reciente: “El comisario es alguien que desvela algo nuevo y sería un error que los comisarios se conviertan en gestores”.

Entendido así el papel del comisario, muchas instituciones se han subido al carro de crear convocatorias específicas para que los nuevos profesionales puedan dar salida a sus propuestas. Recordemos a modo de ejemplo la convocatoria “Inéditos” de La Casa Encendida, “Se busca comisario”, de la Comunidad de Madrid, o la convocatoria de Comisariado de La Caixa.