Art Madrid'26 – Exposición Pixar en Caixaforum Madrid

Si alguna vez te ha picado la curiosidad sobre cuál es el proceso de creación que se esconde detrás de un producto de animación, esta es tu oportunidad de conocerlo desde dentro y dejarte sorprender. No os engañéis, esta no es sólo una exposición para niños.

 

 Mike y Sullivan en Monsters University

Mike y Sullivan en Monsters University

Muchas veces nos pasan desapercibidas las horas de trabajo que hay detrás de un producto de animación. Hasta cierto punto rebajamos ese esfuerzo diciendo: “bueno, pero eso está hecho por ordenador”, como si estas maravillosas máquinas, que han venido a revolucionar los esquemas de trabajo y producción, no tuviesen detrás el respaldo intelectual y el esfuerzo del hombre a lo largo de todo el proceso de creación. Pensamos que ya no se hacen películas como “Fantasía” o “Blancanieves” de Disney, laboriosamente dibujadas a mano. No obstante, y aunque el resultado pueda inducirnos a error, las modernas películas de animación son claramente deudoras de aquellas primeras, elaboradas casi de forma artesanal con mimo y esmero. Han cambiado los medios, ha cambiado la técnica, pero el trabajo de concepción, diseño y elaboración sigue siendo fiel a sus orígenes.

Ricky Nierva. Estudio de color para Mike. (Monstruos, S.A., 2001). Rotulador y lápiz sobre fotocopia

La exposición “Pixar” que acoge CaixaForum Madrid, del 21 de marzo al 22 de junio de 2014, nos permite conocer desde dentro este universo desconocido, del que muchas veces sólo nos quedamos con el resultado visible. Pixar ha sido una empresa pionera en el sector de la animación digital, avanzando de forma precoz lo que se presentía como un futuro transgresor, primero, revolucionario, después, y finalmente próspero y prometedor, que hoy se reconoce como una marca con personalidad y entidad propias.

Como una pequeña ventana abierta a los entresijos del mundo de la animación digital, la exposición es un recorrido didáctico sobre el proceso de creación de un largometraje Pixar, desde el diseño de los personajes, la confección de maquetas en resina o las pruebas de storyboard para testear el impacto y acogida del guión. Te sorprenderá ver la calidad y amplitud de los trabajos artísticos previos, realizados mediante distintas técnicas plásticas, mucho antes de que el primer trazo digital haya sido “esbozado” en un ordenador. Además, la sala esconde dos interesantes salas oscuras: una maqueta de zooscopio con personajes de Toy Story que sin duda os hará pensar sobre el funcionamiento técnico de este efecto óptico, y una sala de proyección de los primeros cortometrajes Pixar, toda una delicia para los amantes del sector.

 
 Bob Pauley. Woody y Buzz (Toy Story, 1995). Reproducción a rotulador y lápiz.

Esta exposición para todos los públicos no tiene desperdicio, y una vez dentro descubrirás (como yo) que has visto muchas más pelis Pixar de las que recordabas… No os perdáis las actividades complementarias a la exposición, hay interesantes conferencias sobre guión cinematográfico o la elaboración y definición de personajes en este tipo de filmes.

 

Más información:

Abre de lunes a domingo: de 10 a 20 h.

http://www.agendacentrosobrasociallacaixa.es/es/caixaforum-madrid/exposiciones-temporales-caixaforum-madrid/pixar

 

 

 

 

 


El círculo como dispositivo crítico y el marcador como catalizador contemporáneo


POSCA, marca japonesa de marcadores de pintura a base de agua, se ha consolidado desde los años 80 como un instrumento central en las prácticas artísticas contemporáneas vinculadas al arte urbano, la ilustración, el diseño gráfico y la experimentación interdisciplinar. Su fórmula opaca, cromáticamente intensa y de secado rápido, compatible con soportes tan diversos como el papel, la madera, el metal, el vidrio o el textil, ha favorecido una expansión técnica que trasciende el estudio tradicional y dialoga con el espacio público, el objeto y la instalación.



En este contexto, POSCA más allá de ser una herramienta de trabajo, opera como infraestructura material de la creación contemporánea; un dispositivo técnico que facilita la inmediatez del gesto sin renunciar a la densidad cromática ni a la precisión formal. Su versatilidad ha contribuido a democratizar el acceso a lenguajes tradicionalmente asociados a la pintura, posibilitando una circulación más horizontal entre prácticas profesionales y amateur.

Esta dimensión expandida del medio encuentra un marco conceptual particularmente pertinente en The Rolling Collection, exposición itinerante comisariada por ADDA Gallery. El proyecto propone una investigación colectiva en torno al formato circular entendido no sólo como contenedor formal, sino como estructura simbólica y campo de tensión espacial.



Históricamente, el círculo ha operado como figura de totalidad, continuidad y retorno. En el contexto de The Rolling Collection, el formato circular se desplaza de su carga simbólica clásica hacia una dimensión experimental y se convierte en un soporte que cuestiona la frontalidad rectangular hegemónica en la tradición pictórica occidental. La ausencia de ángulos obliga a replantear la composición, el equilibrio y la direccionalidad del trazo.

Lejos de ser una mera restricción formal, esta condición genera una economía específica de decisiones plásticas. El borde curvo tensiona la relación entre centro y periferia, diluye jerarquías internas y promueve dinámicas visuales centrífugas y centrípetas. El resultado es un conjunto de obras que interroga los modos de construcción de la imagen.



Tras su recorrido en 2025 por Barcelona, Ibiza, París, Londres y Tokio, una selección de la muestra se presenta en Art Madrid, reforzando su vocación internacional y su capacidad de adaptación a distintos contextos culturales. La propuesta para Art Madrid’26 reúne a artistas cuyas trayectorias se sitúan en la intersección entre arte urbano, ilustración contemporánea y prácticas híbridas: Honet, Yu Maeda, Nicolas Villamizar, Fafi, Yoshi y Cachetejack.

Aunque sus lenguajes son heterogéneos, desde aproximaciones más gráficas y narrativas hasta exploraciones cromáticas de fuerte carga gestual, la curaduría establece un eje común. Una actitud libre, experimental y marcadamente colorista. En este sentido, el color actúa como estructura conceptual que articula las obras y las conecta con la materialidad específica de POSCA.



La intensidad cromática propia del marcador dialoga con la contundencia formal del círculo, generando superficies donde la saturación y el contraste adquieren protagonismo. La herramienta se integra así en el discurso expositivo, siendo un elemento coherente con las estéticas de los artistas participantes

Uno de los aspectos más importantes del proyecto es la incorporación activa del público. En el espacio expositivo, que ocupará la acción de POSCA durante Art Madrid’26, los visitantes podrán intervenir círculos dispuestos en la pared, utilizando marcadores POSCA, integrándose de esta manera simbólica a The Rolling Collection durante su paso por Madrid.



Esta estrategia introduce una dimensión relacional que desestabiliza la noción de obra cerrada. De esta manera la autoría se descentraliza y el espacio expositivo se transforma en superficie dinámica de acumulación de gestos. Desde una perspectiva teórica, podría leerse como una aproximación a prácticas participativas que, sin renunciar a la calidad formal del conjunto, abren el dispositivo artístico a la contingencia y a la multiplicidad de voces.

La elección de POSCA como herramienta para esta intervención colectiva no es casual. Su facilidad de uso, control del trazo y compatibilidad con múltiples superficies garantizan una experiencia accesible sin comprometer la potencia visual del resultado. El marcador funciona de esta forma, como mediador entre el ámbito profesional y la experimentación espontánea, borrando las jerarquías técnicas.



El propio título, The Rolling Collection, sugiere una colección en movimiento, no fijada a un único espacio ni a una configuración definitiva. El carácter itinerante, sumado a la incorporación de intervenciones locales, convierte la acción en un organismo en constante transformación. En este marco, POSCA se posiciona como catalizador material de una comunidad creativa transnacional. La marca, históricamente vinculada a escenas urbanas y prácticas emergentes, refuerza su identidad como aliada de procesos abiertos, experimentales y colaborativos.

POSCA x The Rolling Collection no debe leerse únicamente como una colaboración entre empresa y proyecto curatorial, es sobre todo, una convergencia estratégica entre herramienta, discurso y comunidad. La acción propone una reflexión sobre el formato, la circulación global del arte contemporáneo y la expansión de la autoría; POSCA aporta la infraestructura técnica que hace posible tanto la obra individual como la experiencia colectiva.