Art Madrid'26 – Exposición Wifredo Lam Museo Reina Sofía Madrid

 

 

Hijo de padre cantonés y madre cubana de raíces hispanoafricanas, Wifredo Lam (Sagua La Grande, Cuba, 1902-París, 1982) llevó el concepto de mestizaje hasta sus últimas consecuencias. Los ancestros esclavos africanos le transmitieron la espiritualidad y la vinculación con la Tierra y las raíces y los antepasados chinos inocularon la pasión por la psique y la introsècción pero también por el arte de los emperadores, por las porcelanas, la delicadeza y el simbolismo; múltiples influencias que en el precoz Wifredo fueron cuajando en un estilo híbrido absolutamente personal.

 

 


La enorme antología dedicada a Wifedo Lam que ha organizado el Museo Reina Sofía en coproducción con el Museo Pompidou (París) y la Tate de Londres, permite recorrer todas las facetas del artista y dedica especial atención a sus trabajos durante la época pasada en España, de 1923 a 1938, periodo esencial cuyas influencias sirven para entender su obra posterior.

 

 

Wifredo Lam se relacionó con todas las vanguardias y los artistas del siglo más ferviente en creación moderna, un siglo convulso que también vivió personalmente con su marca de eterno emigrante. Y así, su obra iba cambiando y evolucionando entre el cubismo, la abstracción, el expresionionismo, el modernismo occidental y la simbología africana, y se iba cargando de las inquietudes del pintor profundamente comprometido con los problemas del mundo (cuestiones raciales, relaciones sociopolíticas, colonialismo) y curioso insaciable de métodos y técnicas que trabajó la pintura, el dibujo, la escultura, la cerámica, el grabado con la misma intensidad, viajando entre unas y otras como en un eterno “exilio exterior e interior”, con palabras del director del Reina Sofía, Manuel Borja-Villel.

 

 

Para la comisaria de la muestra Catherine David “su asimilación rápida al cubismo y al surrealismo fue una tarjeta de entrada en el clan de lo moderno, pero su obra es mucha más compleja". Según Borja-Villel, Lam “es el pintor más fascinante del siglo XX”, un artista "difícil de entender al que se ha tratado de colocar en categorías demasiado definidas y estables".

 

La exposición, con 250 obras y cerca de 300 documentos, está concebida en 5 partes que sitúan la obra de Lam dentro de la historia del arte internacional y destaca las progresivas etapas de un trabajo construido entre España, Francia, Italia y Cuba… En España conoce la vanguardia y coincide con Benjamín Palencia iniciándose en el surrealismo… Más tarde, en París es fundamental su encuentro Pablo Picasso y el círculo de André Breton. A partir de 1942, la pintura de Lam da un giro maestro y busca sus orígenes africanos presentes en la cultura cubana. Desde entonces, se perfila y se define su estilo, la unión total entre la vanguardia europea y la plástica afrocubana, la ruptura total entre centro y periferia, un lenguaje propio y original para defender la vida y la libertad individual.

 

 


ABIERTO INFINITO. LO QUE EL CUERPO RECUERDA. CICLO DE PERFORMANCE X ART MADRID'26


Art Madrid, comprometida con crear un espacio de enunciación para artistas que trabajan en torno a las artes performativas, presenta el ciclo de performance: Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda, una propuesta que se inspira en los planteamientos de Erving Goffman en La presentación de la persona en la vida cotidiana (Amorrortu editores, Buenos Aires, 1997). La propuesta se inscribe en un marco teórico que dialoga directamente con dichos planteamientos, donde la interacción social se concibe como un escenario de actuaciones cuidadosamente moduladas para influir en la percepción de los demás. Goffman sostiene que los individuos despliegan expresiones verbales e involuntarias para guiar la interpretación de su conducta, sosteniendo roles y fachadas que definen la situación para quienes observan.

El cuerpo, primer territorio de toda representación, antecede a la palabra y al gesto aprendido. En él se inscriben las experiencias humanas, tanto conscientes como inconscientes. Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda parte de esa premisa: en la propia existencia habita la representación, y la vida, entendida como una sucesión de representaciones, transforma al cuerpo en un espacio de negociación constante sobre quiénes somos. En ese tránsito, los límites se desdibujan; lo individual se abre a lo colectivo y lo efímero adquiere una dimensión simbólica. Al habitar ese intersticio, la performance revela simultáneamente la fragilidad de la identidad y la fuerza que emerge del encuentro con los otros.


PERFORMANCE: OFF LINE. JIMENA TERCERO

7 de marzo | 19:00h. Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.



OFF LINE, es una pieza performativa que busca reflexionar sobre cómo la era digital está transformando la relación del cuerpo con el mundo y con los demás. La interacción se construye cada vez más a través de pantallas e interfaces, y la identidad se desplaza hacia lo virtual, subordinando la experiencia física a la representación digital. En este contexto, el cuerpo se vuelve frágil: pierde densidad, memoria y presencia activa, y se convierte en soporte de información o imagen.

La hiperconectividad y la atención fragmentada generan una corporalidad cada vez más inerte, caracterizada por la disminución del movimiento espontáneo y la reducción de la interacción sensorial directa. Esto plantea preguntas fundamentales: ¿cómo se redefine la presencia cuando la relación con el mundo depende de mediaciones tecnológicas? ¿Qué sucederá con la experiencia del cuerpo en un futuro donde la virtualidad predomina sobre lo físico? Se observa un riesgo de progresiva pasividad corporal: cuerpos que permanecen quietos,cuya actividad está determinada por dispositivos, y cuya memoria se externaliza en registros digitales. La fragmentación de la experiencia física y la primacía de la representación tecnológica generan un escenario donde el cuerpo, aunque visible, está desplazado de su función original como agente de percepción y acción.

Este marco conceptual invita a reflexionar sobre cómo la digitalización afecta la corporeidad, la memoria y las relaciones sociales, y sobre la vulnerabilidad y la inercia que atraviesan los cuerpos en entornos cada vez más mediatizados por la tecnología.



SOBRE JIMENA TERCERO

Jimena Tercero (Madrid, 1998) es una artista multidisciplinar cuya práctica explora los límites del cuerpo femenino, la identidad y el subconsciente a través de la performance, el video y la pintura, abordando conceptos como la memoria, lo tangible y el juego. Se forma en pintura con Lola Albín, fotografía analógica en Cambridge (2014), dirección audiovisual (2018–2020) con referentes como Víctor Erice y la productora El Deseo, y cursa un Máster en Dirección Creativa en ELISAVA. Completa su formación en performance en La Juan Gallery. En 2011 forma parte del jurado infantil del Festival de Cine de Isfahán (Irán).

Dirige obras como Private (2016) y Paranoid (2021), expuestas en Aspa Contemporary Gallery, y proyectos como Yo mi me conmigo (2023, Teatros del Canal), Inside Voices (2021, Conde Duque, con Itziar Okariz) y La última regla (La Juan Gallery). Ha dirigido fashion films para editoriales y marcas como Puma, Dior y Dockers, así como la dirección de arte para artistas como Sen Senra o Jorge Drexler, y el documental También estás aquí para ArtforChange–La Caixa. Presenta Out of View (Nebula Gallery), EDEN (White Lab Gallery) y Navel Bite (Sinespacio). Participa en residencias como Medialab con Niño de Elche y Miguel Álvarez Fernández. En 2025 forma parte del Jurado Especial del Asian Film Fest de Barcelona y de la Residencia de arte International Cultural Mousseum of Assilah (Marruecos).