Exposición Mitos del POP en el Museo Thyssen-Bornemisza

La última vez que disfrutamos del POP en Madrid fué en 1992 con la estupenda exposición Arte Pop en el Museo Reina Sofía. Ahora, más de 20 años después, al comisaria Paloma Alarcó, Jefa de Conservación de Pintura Moderna del Thyssen plantea una relectura del movimiento que borró la barrera entre baja y alta cultura, el Pop, desde la experiencia y la evolución del arte que nos ha traído el siglo XXI.

Mitos del Pop en el Museo Thyssen-Bornemisza presenta más de 100 obras, las imágenes más representativas y repetidas de los reyes, los mitos pop, Andy Warhol, Robert Rauschenberg, Tom Wesselmann, Roy Lichtenstein, David Hockney, Richard Hamilton, Robert Indiana y la magnífica rerpresentación del pop español de Equipo Crónica y Eduardo Arroyo.

La selección de Paloma Alarcó incluye a los pioneros del pop británico al pop clásico norteamericano y su expansión por Europa en un ratreo de las fuentes comunes del pop internacional para revisar y revisitara los mitos que tradicionalmente han definido al movimiento. El objetivo, según los organziadores es " mostrar que las míticas imágenes de estos artistas esconden un irónico y novedoso código de percepción de la realidad, un código que aún sigue vigente en el arte de nuestros días". La exposición no está ordenada de manera temporal, si no más bien temática: comienza por el collage, la publicidad y el cómic, con grandes obras de Hamilton y sigue con las salas dedicadas a los principales iconos pop que todos conocemos como los Beatles, la Elizabeth Taylor como Cleopatra de Warhol, para completarse con las naturalezas muertas, el erotismo urbano, la pintura de historia y el arte sobre el arte.

La exposición reúne obras procedentes de más de cincuenta museos y colecciones particulares de todo el mundo, con préstamos destacados de la National Gallery de Washington, la Tate de Londres, el IVAM valenciano o la prestigiosa colección Mugrabi de Nueva York. Una muestra completísima de los grandes nombres que inventaron un arte a partir de sus objetos cotidianos, los productos de consumo, la televisión, el cine, la publicidad y el cómic, un arte con una estética y una actitud que consiguió reconectar al ciudadano medio con el Arte vcon mayúsculas y que, más allá de eslóganes y color, proponía una lectura del mundo, la historia y la política llena de ironía y sentido del humor.

Como advierte la comisaria en el texto que presenta la exsposición "el pop esconde una paradoja apasionante: por un lado fue un movimiento innovador que abrió el camino a la posmodernidad, pero a la vez manifestó una clara orientación hacia el pasado. La ambición del pop de conectar con la tradición utilizando nuevos medios artísticos derivados de la televisión, la publicidad o el cómic se concentró sobre todo en la nueva valoración de los estilos y los géneros artísticos y en la reinterpretación de las obras de los maestros antiguos de las que haría homenajes o parodias irreverentes". 

Mitos del pop incluye un programa de actividades con un ciclo de cine pop, conciertos, conferencias e incluso el desarrollo de un cómic editado para la ocasión. La nueva exposición del Thyssen se podrá disfrutar hasta el 14 de septiembre. 

 

 

 

 

Uno de los propósitos del programa “Art Madrid-Proyector’20” fue ofrecer actividades en las que conocer la obra de algunos creadores invitados, y, a través de una charla interactiva, permitir al público abrir un diálogo directo con ellos. Por esta razón, del 12 al 14 de febrero, se organizaron en Medialab Prado tres clases magistrales con Patxi Araújo, Olga Diego y Lois Patiño, todos ellos autores que trabajan con la imagen en movimiento, pero que abordan sus proyectos desde una óptica diametralmente opuesta. Con esta agenda, pudimos tratar tres líneas esenciales de la videocreación actual: la fusión con la tecnología y la inteligencia artificial, la plasmación de performances con finalidades documentales y el videoarte con tintes fílmicos. Ya tuvimos ocasión de recordar la sesión con Patxi Araújo y su obra site specific “Sherezade” creada para la fachada de Medialab Prado. Hoy hablaremos del encuentro que tuvimos con Olga Diego y Lois Patiño.

Olga diego, foto de Javier Adiego

La clase magistral de Olga Diego se tituló “El vuelo como materia creativa”. Olga es una artista multidisciplinar que en los últimos años ha centrado su trabajo en la escultura y la performance o el arte de acción, que luego documenta con fotografía y vídeo. Este último aspecto es uno de los que más interés despierta para ella al reflexionar sobre cómo se produce la transformación de la pieza de un formato experiencial a uno grabado, y cómo los individuos nos hemos acostumbrado a consumir esta clase de productos finales, menos invasivos y desde un espacio de confort que nos proporcionan la intimidad de nuestros dispositivos.

Una de las principales líneas de investigación de Olga se relaciona con los sistemas de vuelo autónomo y la creación de artefactos capaces de elevarse sin apenas energía. ¿Se puede crear un material más ligero que el propio aire? Esta idea la ha llevado a experimentar con numerosas formas y conceptos científicos, a la vez que hacía un recorrido histórico por los inicios del vuelo y los progresos de la humanidad para inventar aparatos capaces de volar. No se trata solo de recuperar la historia de la aviación, algo que tiene una vertiente mucho más tecnológica y mercantilista, sino de indagar en las ideas, experimentos y pruebas que trataban de analizar el comportamiento del aire, las dinámicas de flujos y el diseño de estructuras aerodinámicas individuales, una inquietud que el ser humano puso de manifiesto desde el Renacimiento, con Leonardo Da Vinci.

Olga Diego, foto de Mario Gutiérrez Cru

Olga recupera muchos de estos conceptos y los aplica a sus proyectos recientes. En sus últimas propuestas ha trabajado también con figuras hinchables, como una alternativa al vuelo dirigido, empleando materiales plásticos para su construcción. Su última exposición “El jardín autómata”, que pudo disfrutarse en el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante y la Sala de Exposiciones Lonja del Pescado, también en Alicante, es una gigantesca instalación formada por casi un centenar de esculturas inflable-electrónicas inspiradas en los hermosos, extravagantes y sugerentes personajes del Jardín de las Delicias, del Bosco. Esta nube de figuras humanoides y zoomorfas, que se mueven y laten gracias a los mecanismos electrónicos que los mantienen permanentemente inflados, retrata también los excesos del hombre, su falta de preocupación por la invasión del entorno, la sobreexposición al plástico y la explotación de los recursos naturales. Una composición que se fija en “el pecado”, como mensaje indirecto que se extraía, también, en la obra del Bosco.

Clase magistral de Lois Patiño. Foto de Marta Suárez-Mansilla

Por su parte, la trayectoria de Lois Patiño está íntimamente conectada al trabajo cinematográfico. Su clase magistral se tituló “Tiempo e imagen”. Sus piezas de vídeo, sean breves o largometrajes, encierran una preocupación muy ligada al lenguaje fílmico, pero en una senda que deja al margen las narrativas convencionales. Dentro de los motivos principales que ocupan su obra, Lois se decanta por estéticas más contemplativas, donde se prioriza el poder expresivo de la imagen en sí misma, sin buscar demasiados efectos añadidos en el cine convencional a través de efectos de sonido, diálogos u otros artificios.





Por eso, el trabajo de Lois resulta tan poético y lírico. Sus propuestas incorporan innovaciones tecnológicas para provocar efectos muy concretos en sus trabajos, pero todo ello ayuda a ahondar en los temas que preocupan a este creador y que, desde sus inicios, están presentes en su obra.

Lois Patiño, foto de Mario Gutiérrez Cru

Lois Patiño se ha interesado siempre por la relación del individuo con el paisaje y por cómo éste puede modular nuestra forma de comportarnos en sociedad y determinar nuestra idiosincrasia. ¿Hasta qué punto somos dependientes de nuestro entorno? ¿Cómo la cultura se define por la conexión con el paisaje? Estas y otras preguntas plagan la obra del autor en la que abundan muchas imágenes contemplativas.

Además, Lois nos presentó en primicia el trailer de su último largometraje “Lúa vermella” que a los pocos días de la clase magistral fue a presentar oficialmente a la Berlinale - International Film Festival de Berlín de 2020.