Room Art Fair 2014 Feria de Arte joven Hotel Mayerling Madrid

Del 14 al 16 de noviembre, ROOM ART FAIR, la Feria de Arte más joven de Europa, ocupa las habitaciones del hotel Mayerling de Madrid, en pleno barrio de los Austrias para celebrar con un público siempre heterogéneo y con ganas de fiesta su cuarta edición.

 

Exponer de día y dormir de noche en el mismo espacio, y compartir estas experiencias con todo aquel que se pasee por los pasillos del hotel MAYERLING en este caso, un encuentro desenfadado, festivo, abierto a todo tipo de visitantes, coleccionistas, estudiantes, intelectuales, autónomos, oportunistas, descubridores y entendidos en arte… porque RAF, una iniciativa 100% privada, promueve desde su inicio un coleccionismo distinto, más cercano a todas las edades, con obra de pequeño y mediano formato y precios que se adaptan a cualquier bolsillo.

ROOM ART FAIR pretender estrechar la brecha “artística” que separa a una parte del público general de las galerías de arte y por éso completa la exposición con la participación de comisarios, agentes culturales, performances y diversas actividades para que todos, como aseguran desde la organización se acerquen “sin ningún miedo ni prejuicio” a las diferentes propuestas, un objetivo que se consigue también gracias a la propia estructura del evento, habitaciones abiertas, ambiente cercano, confianza y mucha colaboración.

 

En  #RAF4 participan numerosas galerías de arte de Madrid junto a otras online y propuestas venidas de toda España: 3K ART (online), ABUNAI COLECTIVO (Madrid), BANDIZ STUDIO (Madrid), BISUALEKO ART FACTORY (Madrid), CANALS GALERÍA D'ART (Sant Cugat), COMBUSTIÓN ESPONTÁNEA (Madrid), ESPACIO PLANO B (online), FACTORIA DE ARTE Y DESARROLLO (Madrid), GALERÍA ESPIRAL (Meruelo), GALERÍA METRO (Galicia), LA FRESH GALLERY (Madrid), MAD IS MAD (Madrid), MONTSEQUI GALERÍA DE ARTE (Madrid), O.A. GALERÍA (online), PLAN 9 ART SPACE (online), QUIOSC GALLERY (online), SWINTON & GRANT (Madrid), VICTORIAE (online).

Un año más, ROOM ART FAIR, la más joven de las ferias de Madrid, presenta su PROYECTO NUEVOS COMISARIOS, dando voz a nuevos comisarios que apuestan por artistas jóvenes (más) y formatos novedosos (más) que se ajusten y se adapten perfectamente al espacio de la habitación. En RAF4 podremos ver los proyectos “UN POCO DE GLITTER”, comisariado por Adriana Cereijo, “HABITACIÓN 1.001 = MI”comisariado por Nino Maza & Celine Beslu y “GALLERY AKARO” comisariado por Daniel Pizarro & Garazi Ansa.

 

 

Dentro de los perfiles profesionales especializados que se pueden encontrar en el sector cultural, y más concretamente, en el ámbito de las artes visuales, una de las ocupaciones más recientes es la del comisario. Si la década de los 80 fue el auge del rol del artista, con su carácter innovador y la puesta en valor de su figura como articulador esencial de las propuestas creativas, el final de siglo trasladó el interés hacia los propios centros expositivos y su labor como custodios de la producción actual y como espacios para dar cabida a todas las propuestas. El cambio de milenio introdujo con fuerza en este panorama el rol del comisario. Quizás unido a una crisis de identidad social, quizás a la complejidad que está adquiriendo actualmente los proyectos contemporáneos, la necesidad de construir, articular y ahondar en los discursos artísticos se hizo evidente.

Aunque las funciones encomendadas a esta profesión no son nuevas en su totalidad, pues antes habían sido asumidas por conservadores, críticos o expertos según las temáticas, el rol ha adquirido solidez porque aúna todas estas finalidades al tiempo que permite la especialización de otros profesionales en sus respectivos ámbitos de competencia. Ahora bien, como algunos comisarios mismos señalan, no debe olvidarse el espíritu genuino de esta figura, que ha nacido para facilitar el entendimiento del discurso, crear narrativas dentro de un contexto en ocasiones caótico y disperso, mediar entre las obras y el espectador y crear puentes entre el arte contemporáneo y la sociedad.

El arte de nuestros días plantea multitud de incógnitas para el visitante que debe enfrentarse a propuestas muchas veces alejadas de los cánones estéticos pautados, lo que da paso a la incertidumbre y el desconcierto; pero, a su vez, estas obras emplean un lenguaje más cercano, unos materiales y hasta composiciones desprendidas de la sofisticación y el alarde técnico de antaño, algo que, lejos de favorecer la proximidad con el mensaje, genera cierto distanciamiento. Lo que acabamos de describir es parte de la esencia misma del arte actual. El cuestionamiento de las pautas formalistas y el recurso a elementos tangibles más utilitarios que embellecedores son los nuevos criterios de la creación, donde, por encima de todo prima el mensaje que se quiere transmitir.

Asimismo, otra característica intrínseca de la obra de nuestro tiempo es la preocupación de los artistas por temáticas más inmediatas, por cuestiones de carácter social, político y económico que buscar crear un revulsivo narrativo y conceptual, dejando atrás la prioridad estética o, mejor dicho, haciendo del discurso su propia estética. En este contexto, por extraño que pueda parecer, la creación contemporánea se encuentra con una barrera lingüística dificultando el entendimiento del espectador. Y a esta circunstancia se suma la abundante producción actual, abarcando un amplio abanico de temáticas que no son sino trasunto de nuestra sociedad diversa y globalizada.

El comisario contribuye a facilitar esa comprensión articulando un discurso coherente que permita la agrupación de ideas conexas para cohesionar el mensaje. Esto exige tener un profundo conocimiento del estado actual del arte, de las líneas de trabajo de los creadores, de las propuestas estéticas más recientes y de las demandas reales de la sociedad para tender un puente al diálogo y permitir el acercamiento al arte. Si el arte se ocupa de los mismos asuntos que nos preocupan a todos, ¿cómo no vamos a compartir sus postulados? La mediación cultural requiere del trabajo de los comisarios para abrir una pequeña ventana a la reflexión y para posibilitar un espacio de intercambio y de generación de ideas. Compartimos el pensamiento que José Guirao expresó en una entrevista reciente: “El comisario es alguien que desvela algo nuevo y sería un error que los comisarios se conviertan en gestores”.

Entendido así el papel del comisario, muchas instituciones se han subido al carro de crear convocatorias específicas para que los nuevos profesionales puedan dar salida a sus propuestas. Recordemos a modo de ejemplo la convocatoria “Inéditos” de La Casa Encendida, “Se busca comisario”, de la Comunidad de Madrid, o la convocatoria de Comisariado de La Caixa.