Francis Bacon y la influencia española

 

“Francis Bacon. De Picasso a Velázquez” mostrará obras apenas exhibidas anteriormente.

 

 

Francis Bacon (Dublín, 1909-Madrid, 1992) tenía un estilo figurativo propio, que se caracterizaba por la deformación pictórica. Se introdujo en el mundo del arte después de visitar la exposición Cent dessins par Picasso en la Galería Paul Rosenberg de París.


Bacon retrató bajo una visión atormentada y descompuesta del ser humano, la crisis de la humanidad durante la segunda mitad del siglo XX. Siempre estuvo interesado por los aspectos más amargos, misteriosos e inquietantes de la existencia, lo que le hacía buscar en sus retratos la condición espiritual del modelo, y no sus rasgos físicos. En sus obras combina un interés por la fotografía y su admiración por los grandes maestros de la pintura, en especial por Velázquez, Rembrandt y Goya. 

 

 

La exposición retrospectiva “Francis Bacon. De Picasso a Velázquez”, hace un recorrido por más de seis décadas de creación pictórica mediante una selección de sus pinturas y las de algunos de los maestros españoles y franceses que influyeron en su obra. Indudable es su relación con la cultura española, algo que se refleja muy bien en su obsesión por el Retrato del Papa Inocencio X, realizado por Velázquez en 1650, al que le dedicó más de cincuenta obras. La muestra plantea una nueva perspectiva sobre la obra de Bacon.

 

Retratos, desnudos, paisajes, tauromaquia… Bacon, a partir de la literatura, el cine, el arte y sus propias experiencias vitales, crea un universo de imágenes nuevo. El artista llegó a situar al ser humano ante un espejo en el que pudiera contemplarse de forma cruda y violenta.

 


 

 

La muestra está organizada en colaboración con Grimaldi Forum Monaco y comisariada por Martin Harrison. Algunas de las actividades que tendrán lugar alrededor de la muestra destacan las conferencias: “Francis Bacon (28 de septiembre a las 18:30h) impartida por Martin Harrison (comisario de la muestra) y Lucía Agirre (curadora del Museo Guggenheim de Bilbao) y “Bacon y su estudio de 7 Reece Mews” (5 de octubre a las 18:30h), que contará con la directora de la Hugh Lane Gallery de Dublín, Barbara Dawson.

 

 

El CEART inaugura este jueves 14 de noviembre en la sala A una exposición dedicada a este maestro de la fotografía, que estará abierta al público hasta el 9 de febrero. La muestra recoge uno de los últimos proyectos del artista, centrado en el duro trabajo que llevaban a cabo los mineros de Serra Pelada, una mina abierta de oro en el corazón de Brasil donde los empleados se jugaban la vida diariamente.

La inmigración, la pobreza, la vida marginal, el trabajo esclavo, la relación del hombre con la tierra, el aprovechamiento de recursos naturales… son temas que desde siempre han fascinado a Salgado. Desde el comienzo de su carrera como fotógrafo, su obra se ha decantado por dar visibilidad a los colectivos más desfavorecidos y por crear con sus imágenes un relato visual vívido e impactante sin demasiados artificios. Con un duro blanco y negro, la obra de este autor transita entre el fotoreportaje y la fotografía naturalista.

Y como idea que impregna todo su trabajo está la dignididad humana. Salgado retrata a los empleados, mineros y recolectores desde un planteamiento puramente humanista que quiere poner en valor su integridad, su fortaleza y su resiliencia.

“Si fotografías a un humano, de manera que no se le represente de forma noble, no hay motivo para hacer la fotografía. Esa es mi forma de ver las cosas”.

Salgado no se abrió paso en esta disciplina hasta tiempo después de haber concluido sus estudios de economía entre Brasil y Estados Unidos, y un doctorado en estadística en Francia. Pero en 1973 su vida dio un vuelco y decidió emprender su carrera como fotógrafo llegando a trabajar en la Agencia Gamma y en Magnum Photos durante más de 15 años hasta que en 1994 fundó su propia agencia Amazonas Imagen.

Con el proyecto “Gold”, el fotógrafo retrata una dura realidad que se sucede en la mina de Serra Pelada, nombre dado a un enclave minero totalmente devastado y excavado de manera anárquica, la mayor mina de oro a cielo abierto del mundo, por la que pasaron más de 50.000 personas. Al calor de las leyendas sobre el misterioro Dorado, el fervor por este metal precioso llevó a desarrollar prácticas de explotación extenuantes para los trabajadores y a originar relatos de pena y gloria, de victoria y derrota humanas entre la tierra, los túneles y los cestos de carga.

La exposición del CEART reúne el porfolio completo de Salgado en su característico blanco y negro y con fotografías de gran formato que no dejan a nadie indiferente.