Frieze London celebra su 13 edición

 

 

 

Es la más grande y espectacular feria de arte de Gran Bretaña y este año (del 14 al 17 de octubre en Regent's Park) ofrece auténticas gangas, obras de artistas emergentes a partir de 1.000 libras, una novedad en la feria que suele tener piezas a precio de yate (a partir de 20.000 libras).

 

“Sin rival en calidad, variedad y profundidad”, como aseguran en su presentación de prensa, Frieze muestra su poderío y su experiencia en el arte contemporáneo con el trabajo de un equipo liderado por algunos de los comisarios más importantes del panorama internacional: Nicola Lees (Comisario de la 31a Bienal de Artes Gráficas, Ljubljana), Clare Lilley (Director del Programa del Yorkshire Sculpture Park) y Gregor Muir (Director Ejecutivo del ICA, Londres ) que dirigen los distintos programas y secciones de la feria.

 

 

 

 

En esta decimotercera edición FRIEZE cuenta con 164 galerías de 27 países que presentan el trabajo de algunos de los artistas contemporáneos más importantes de la actualidad. La ya mítica carpa gigante de Regent’s Park espera albergar y dar emociones a los cerca de 60.000 visitantes , coleccionistas, críticos, conservadores de museo y amantes del arte habituales a esta cita. La presión para los comisarios y las galerías es mucha, destacar en Frieze es una labor árdua.

 

 

 

 

Por eso se ven propuestas como el stand que reproduce el ambiente de sanatorio psiquiátrico inspirado y en homenaje a Jean Dubuffet… o esculturas de firmas definitivas como la pieza de Ai WeiWei “Iron Root” de la Lisson Gallery y de precio secreto.

 

 

"Hay mucho ruido alrededor de Frieze así que los galeristas tratamos de hacer algo que nos emocione y que excite al artista con la esperanza de que eso resulte atractivo para la audiencia”, asegura el responsable del espacio londinense Hauser & Wirth. "No se trata sólo de traer obras y colocarlas, o de trabajar para un artista joven de moda. Tienes que ser inteligente y hacer un buen trabajo en tu stand sabiendo que tienes poca capacidad de atraer la atención por la cantidad de oferta que hay. Tratamos de marcar la diferencia, subir el listón un poco", añade.

 

 

Obra de Ignasi Aballí para Elba Benítez en FRIEZE LONDON 2015.

 

 

La participación española se reduce a la presencia de las galerías Juana de Aizpuru, Elba Benitez y Maistierravalbuena, de Madrid. En la feria paralela Frieze Masters participa la también madrileña galería Elvira González.

Galerías participantes:


303 Gallery, New York
Galería Juana de Aizpuru, Madrid
The Approach, London
Laura Bartlett Gallery, London
Galería Elba Benítez, Madrid
Blum & Poe, Los Angeles
Marianne Boesky Gallery, New York
Tanya Bonakdar Gallery, New York
The Box, Los Angeles
The Breeder, Athens
Gavin Brown’s enterprise, New York
Buchholz, Berlin
Cabinet, London
Campoli Presti, London
Canada, New York
Galerie Gisela Capitain, Cologne
Casas Riegner, Bogotá
Cheim & Read, New York
Sadie Coles HQ, London
Contemporary Fine Arts, Berlin
Pilar Corrias Gallery, London
Corvi-Mora, London
Galerie Chantal Crousel, Paris
Thomas Dane Gallery, London
Massimo De Carlo, Milan
dépendance, Brussels
Galerie Eigen + Art, Berlin
Foksal Gallery Foundation, Warsaw
Galeria Fortes Vilaça, São Paulo
Marc Foxx Gallery, Los Angeles
Carl Freedman Gallery, London
Stephen Friedman Gallery, London
Frith Street Gallery, London
Gagosian Gallery, London
Annet Gelink Gallery, Amsterdam
A Gentil Carioca, Rio de Janeiro
Goodman Gallery, Johannesburg
Marian Goodman Gallery, London
Greene Naftali, New York
greengrassi, London
Galerie Karin Guenther, Hamburg
Bruce Haines, Mayfair, London
Hauser & Wirth, London
Herald St, London
Galerie Max Hetzler, Berlin
Hollybush Gardens, London
Gallery Hyundai, Seoul
Ibid., London
Taka Ishii Gallery, Tokyo
Alison Jacques Gallery, London
Galerie Martin Janda, Vienna
Johnen Galerie, Berlin
Casey Kaplan, New York
Georg Kargl Fine Arts, Vienna
Anton Kern Gallery, New York
Galerie Peter Kilchmann, Zurich
Tina Kim Gallery, New York
König Gallery, Berlin
David Kordansky Gallery, Los Angeles
Andrew Kreps Gallery, New York
Galerie Krinzinger, Vienna
Kukje Gallery, Seoul
kurimanzutto, Mexico City
Simon Lee Gallery, London
Lehmann Maupin, New York
Galleria Lia Rumma, Milan
Lisson Gallery, London
Kate MacGarry, London
Mai 36 Galerie/Victor Gisler, Zurich
Maisterravalbuena, Madrid
Mary Mary, Glasgow
Galerie Greta Meert, Brussels
Mendes Wood DM, São Paulo
Galerie Kamel Mennour, Paris
Galerie Meyer Kainer, Vienna
Victoria Miro, London
Stuart Shave/Modern Art, London
The Modern Institute, Glasgow
MOT International, London
mother’s tankstation, Dublin
Taro Nasu, Tokyo
Galerie Nordenhake, Berlin
Galleria Lorcan O’Neill, Rome
Office Baroque, Brussels
P.P.O.W, New York
Pace, London
Maureen Paley, London
Peres Projects, Berlin
Galerie Perrotin, Paris
Galeria Plan B, Berlin
Galerija Gregor Podnar, Berlin
Project 88, Mumbai
Rampa, Istanbul
Galleria Raucci/Santamaria, Naples
Almine Rech Gallery, London
Anthony Reynolds Gallery, London
Rodeo, London
Galerie Thaddaeus Ropac, Paris
Salon 94, New York
Esther Schipper, Berlin
Galerie Rüdiger Schöttle, Munich
Sfeir-Semler, Beirut
Shanghart Gallery, Shanghai
Sommer Contemporary Art, Tel Aviv
Sprüth Magers, Berlin
Standard (Oslo), Oslo
Stevenson, Cape Town
Galeria Luisa Strina, São Paulo
Supportico Lopez, Berlin
T293, Rome
Take Ninagawa, Tokyo
Timothy Taylor, London
The Third Line, Dubai
Vermelho, São Paulo
Vilma Gold, London
Vitamin Creative Space, Guangzhou
Michael Werner, New York
White Cube, London
Wien Lukatsch, Berlin
Wilkinson, London
Zeno X Gallery, Antwerp
David Zwirner, London
Focus Program
47 Canal, New York
Antenna Space, Shanghai
Bureau, New York
Callicoon Fine Arts, New York
Carlos/Ishikawa, London
Clearing, New York
Croy Nielsen, Berlin
Experimenter, Kolkata
Fonti, Naples
Freedman Fitzpatrick, Los Angeles
Freymond-Guth Fine Arts, Zurich
François Ghebaly Gallery, Los Angeles
Grey Noise, Dubai
Dan Gunn, Berlin
High Art, Paris
Hopkinson Mossman, Auckland
Jan Kaps, Cologne
Koppe Astner, Glasgow
Galerie Emanuel Layr, Vienna
Limoncello, London
Galeria Jaqueline Martins, São Paulo
Misako & Rosen, Tokyo
Múrias Centeno, Lisbon
Night Gallery, Los Angeles
Simon Preston Gallery, New York
Project Native Informant, London
Dawid Radziszewski, Warsaw
Jessica Silverman Gallery, San Francisco
Société, Berlin
Gregor Staiger, Zurich
Stereo, Warsaw
Simone Subal Gallery, New York
Sultana, Paris
The Sunday Painter, London
Rob Tufnell, London
Leo Xu Projects, Shanghai
Live Program (performances and live shows)
Arcadia Missa, London Amalia Ulman
Luhring Augustine, New York / Franco Noero, Turin Tunga
Meyer Riegger, Berlin Eva Ko?átková
Misako & Rosen, Tokyo Ken Kagami
Southard Reid, London Edward Thomasson & Lucy Beech
Kate Werble Gallery, New York Rancourt / Yatsuk

La adquisición de la primera obra de arte siempre infunde respeto. Un sentimiento difícil de definir que mezcla el vértigo con la adrenalina. Pero por encima de la incertidumbre y la cautela, se impone una sensación placentera de conexión, entendimiento y deseo. Esa obra que, una vez vista, se queda en la memoria, reaparece en el recuerdo varias veces al día y parece querer decirte que está dispuesta a formar parte de tu hogar, es la candidata perfecta para decantar la decisión.

En los primeros pasos, muchos coleccionistas coinciden en señalar que no se parte de un plan establecido, sino que uno va adquiriendo piezas en función del gusto y de la conexión que siente con ellas hasta que, pasado el tiempo, se dan cuenta de que el volumen de obras que acumula puede recibir la etiqueta de “colección”. Así lo relata, por ejemplo, Alicia Aza, cuando afirma que

“No fui consciente de que estaba coleccionando hasta muchos años después, cuando un tercero me nombró como coleccionista y habló de mi colección. En 2005 tomé conciencia de lo que supone coleccionar y decidí articular una colección con una identidad de criterios y soportes”.

Comparte esta misma opinión Marcos Martín Blanco, cofundador, junto a su mujer Elena Rueda, de la Colección MER:

“Coleccionar ha sido una pasión, movida por un estado visceral que te incita a ello. La colección en cuanto a las adquisiciones no ha sido especialmente complicada porque, reconozcámoslo: es fácil comprar porque son todas cosas bellas y tienes alguna idea clara de por dónde quieres ir, pero al principio esas preferencias no estaban tan claras. Es con el tiempo cuando va conformándose un criterio”.

No siempre sucede así, por supuesto, pero para el comprador que se inicia en este sendero, la vinculación personal que traba con su primera pieza es fundamental. Ahí está el germen de una relación duradera que no se limita a una simple cuestión estética, sino que es una ventana abierta al conocimiento, a la exploración, a un mundo que muchas veces nos es desconocido y despierta nuestra fascinación. La semilla de esa conexión es puramente sentimental, y es precisamente ese impulso el que determina las primeras adquisiciones. La primera pieza nunca se olvida.

Art Madrid'20, foto de Ana Maqueda

Superando las recomendaciones habituales que se hacen por parte de asesores y agentes, rara es la ocasión en que el amante del arte se decide a comprar por pura inversión. Esos caminos suelen abrirse más adelante, cuando ya el volumen de piezas es considerable. Además, hay quien está un poco en contra de este concepto clásico del coleccionista tradicional, abordado desde una visión excéntrica, elitista y poco accesible. Muy al contrario, los compradores de arte son, por encima de todo, amantes del arte, seres sensibles y permeables al estímulo creativo que en un momento dado se deciden a profundizar en esa relación que ya mantienen con el arte para llevarse una pieza a su casa.

No es tan complicado superar esa pequeña barrera psicológica que convierte al visitante en comprador si se aborda el tema desde una óptica más personal e intimista que de consideración social. Para ello son de gran ayuda las obras de pequeño formato, la obra gráfica o la fotografía seriada, cuya horquilla de precios, por lo general más asumible, permite hacer una comparación más próxima a los gastos que pueden abordarse de manera cotidiana. De este modo, la compra de arte entra dentro del abanico de actividades factibles y se transforma en algo próximo y posible.

Art Madrid'20, foto de Marc Cisneros

En ese momento comienza una relación con el arte distinta, basada en la pura experiencia y en la convivencia con la pieza adquirida. Quizás pueda verse como un acto de atrevimiento, pero en numerosas ocasiones es más una cuestión de necesidad y de transformación. Los coleccionistas también coinciden en señalar que la adquisición de obra es un ejercicio de análisis personal y de abrirse a un nuevo campo de conocimiento que antes nos era ajeno. Alicia Aza explica que la razón por la que adquirió su primera pieza de videoarte, de Sergio Prego, es porque no la entendía y porque la veía como un reto y una oportunidad de superarse personalmente. Esta ventana abierta al conocimiento da lugar a nuevas conexiones y a entablar vínculos con los creadores, como una de las partes más fascinantes del proceso. Candela Álvarez Soldevilla explica que

“creo que lo más interesante en el mundo del arte es hablar con los artistas. Son personas provistas de una sensibilidad especial a las que escuchar y entender”

Y Alicia Aza también dice:

“Puedo compartir la satisfacción de poder contar hoy en mi círculo de amistades más cercanas con muchos artistas y eso supone un largo camino recorrido”.

Así, con obras que se presentan como asumibles dentro del horizonte de gastos que cada uno estima viable, es fácil encontrar una pieza que nos atrape. Desde ese momento, nuestro hogar también evoluciona hacia un espacio en el que el arte tiene un lugar y una presencia permanentes, y no cabe duda de que eso nos transforma por dentro.

Art Madrid'20, foto de Henar Herguera

Jaime Sordo, propietario de la colección Los Bragales y fundador de la Asociación de Coleccionistas de Arte Contemporáneo 9915, siempre ha definido su relación con el arte como una verdadera pasión y una necesidad vital. Para los compradores que se inician en esta senda tiene la siguiente recomendación:

“Es condición imprescindible que sienta la necesidad de convivir con la pasión de disfrutar de las obras. Otro aspecto muy importante es que antes de la toma de decisiones para las compras se informen, con lo cual es necesario leer prensa y libros especializados, visitar exposiciones y museos y mucho contacto con el galerismo, que es una fuente importante de información y muy concreta de los artistas que representa. Por último, la presencia en ferias de arte nacionales e internacionales. Todo ello genera información y formación”.

En efecto, las ferias se han convertido en un buen lugar para el descubrimiento porque condensan una amplia oferta y permiten una toma de contacto diversa y global de forma concentrada. Por esta razón, muchos compradores de nueva generación se inician en el contexto de un evento como Art Madrid, cuya cercanía y calidad constituyen una oportunidad única de conocer, empaparse y contagiarse de la pasión por el arte.


(*) citas extraídas de varias entrevistas difundidas en medios de comunicación públicos entre 2013 y 2019.