Cuarta edición de FRIEZE NY y un nuevo éxito

El Randall’s Island Park de Manhattan (NY) ha vuelto a convocar la atención y las miradas de los grandes coleccionistas, marchantes y aficionados al arte de todo el mundo en la cuarta edición de la FRIEZE ART FAIR.

 

Del 14 al 17 de mayo, la enorme carpa característica de la FRIEZE ha reunido a más de 180 galerías de arte contemporáneo de todo el mundo entre las que han participado las españolas Elba Benítez (Madrid), EspaiVisor (Valencia) y Travesía Cuatro (Madrid/Guadalajara-México).

FRIEZE NY presenta galerías con la vista puesta en el futuro del arte, un arte dinámico y emergente encarnado en más de 1.000 artistas internacionales, además de los programas Frieze Projects, dedicado a propuestas especialmente diseñadas para la feria, y Frieze Charlas, el programa de mesas redondas y conferencias magistrales de la feria.

 

La feria, hermanada con Frieze London, también incluye Frame, sección dedicada a presentar artistas en solitario por galerías emergentes. Frieze es, además, una de las pocas ferias que se centran en arte contemporáneo y en artistas vivos, algo que los galeristas consideran muy interesante para revalorizar sus productos, tal y como explica Jeff Burch, el director de la galería PACE de Nueva York.

"Venimos aquí porque es una de las pocas ferias que enseñan el arte joven, que se vende por 10.000 dólares, y a la vez artistas muy establecidos, que podrían vender sus piezas por 5 millones de dólares", apunta Burch.

 

El enfoque contemporáneo de FRIEZE destaca en propuestas como la de la galería española Travesía Cuatro y sus originales jarrones de flores diseñados en dos dimensiones por la mexicana Milena Muzquiz que se apoya en la acción directa con el público al que se invita a comprar flores como si de una floristería se tratara.

La gran novedad que incluye la edición 2015 de la feria es la introducción de "Spotlight", una nueva sección para presentaciones en solitario de arte del siglo XX que, bajo la batuta del brasileño Adriano Pedrosa, imita una de las iniciativas más aplaudidas de su homónima en el otro lado del Atlántico.

 

 

El CEART inaugura este jueves 14 de noviembre en la sala A una exposición dedicada a este maestro de la fotografía, que estará abierta al público hasta el 9 de febrero. La muestra recoge uno de los últimos proyectos del artista, centrado en el duro trabajo que llevaban a cabo los mineros de Serra Pelada, una mina abierta de oro en el corazón de Brasil donde los empleados se jugaban la vida diariamente.

La inmigración, la pobreza, la vida marginal, el trabajo esclavo, la relación del hombre con la tierra, el aprovechamiento de recursos naturales… son temas que desde siempre han fascinado a Salgado. Desde el comienzo de su carrera como fotógrafo, su obra se ha decantado por dar visibilidad a los colectivos más desfavorecidos y por crear con sus imágenes un relato visual vívido e impactante sin demasiados artificios. Con un duro blanco y negro, la obra de este autor transita entre el fotoreportaje y la fotografía naturalista.

Y como idea que impregna todo su trabajo está la dignididad humana. Salgado retrata a los empleados, mineros y recolectores desde un planteamiento puramente humanista que quiere poner en valor su integridad, su fortaleza y su resiliencia.

“Si fotografías a un humano, de manera que no se le represente de forma noble, no hay motivo para hacer la fotografía. Esa es mi forma de ver las cosas”.

Salgado no se abrió paso en esta disciplina hasta tiempo después de haber concluido sus estudios de economía entre Brasil y Estados Unidos, y un doctorado en estadística en Francia. Pero en 1973 su vida dio un vuelco y decidió emprender su carrera como fotógrafo llegando a trabajar en la Agencia Gamma y en Magnum Photos durante más de 15 años hasta que en 1994 fundó su propia agencia Amazonas Imagen.

Con el proyecto “Gold”, el fotógrafo retrata una dura realidad que se sucede en la mina de Serra Pelada, nombre dado a un enclave minero totalmente devastado y excavado de manera anárquica, la mayor mina de oro a cielo abierto del mundo, por la que pasaron más de 50.000 personas. Al calor de las leyendas sobre el misterioro Dorado, el fervor por este metal precioso llevó a desarrollar prácticas de explotación extenuantes para los trabajadores y a originar relatos de pena y gloria, de victoria y derrota humanas entre la tierra, los túneles y los cestos de carga.

La exposición del CEART reúne el porfolio completo de Salgado en su característico blanco y negro y con fotografías de gran formato que no dejan a nadie indiferente.