Art Madrid'26 – Exposición de Lillian Bassman Pinceladas en Fundación Loewe Madrid

La fotógrafa Lillian Bassman revolucionó el mundo de la fotografía de moda incluyendo en sus imágenes el sentimiento de lo femenino. Ahora, la Fundación Loewe homenajea a esta carismática mujer en el segundo aniversario de muerte.

"Mi contribución ha sido la de fotografiar el mundo de la moda femenina plasmando los sentimientos de una mujer vistos por los ojos de otra". Lillian Bassman, autoexigente, rigurosa y tremendamente creativa, tenía claro que su trabajo no debía pasar inadvertido y con la misma disciplina que se dedicó a la pintura y a la danza, se volcó en dotar de singularidad y elegancia a sus fotografías.

La exposición "Pinceladas", de Lillian Bassman, muestra por primera vez en España el trabajo de esta artista americana de origen judío que transformó la fotografía de moda aportándole matices de la pintura y tratamientos de revelado - mucho antes del invento del Photoshop - para que revelara no sólo una imagen, un momento o un estilo, si no también unos sentimientos y unas sensaciones. “Yo estaba interesada en crear una visión que fuera más allá de lo que la cámara veía", aseguró siempre Bassman... y parece que lo consiguió.

Bassman se recreó de lo lindo en el Departamento de Arte de Harper’s Bazaar, desde el que llenaba las revistas de moda con las sofisticadas féminas de los felices Años 30 americanos, tras la resaca de la Segunda Guerra Mundial. De esa época, por ejemplo, se puede ver la mítica fotografía "Across the Restaurant. Paris 1949".

Pero los años felicea pasaron y el mundo de la moda y la publicidad también cambiaron. En los años 70, la fotógrafa, decepcionada por el rumbo que tomaba su sector y en el que, según sus palabras "ya no había margen para la experimentación" dió un giro radical a su carrera y destruyó muchos de sus negativos. Por suerte, sus ayudantes escondieron parte del material y, gracias a ello, Lillian Bassman fué redescubierta en los años 90, ya cumplidos los 80 años. Bassman volvió con fuerzas renovadas y experimentó con ácidos, papeles de seda, lentes ahumadas...

Tras una exitosa exposición en Nueva York en 1993, le siguieron encargos de importantes firmas y revistas de moda y en 2004, el trabajo de Lillian Bassman fue reconocido con el premio Lucie en el 2004 por su indiscutible y singular aportación a la fotografía de moda en los años cuarenta y cincuenta.

Unos meses antes de su muerte, a sus noventa y cuatro años, Bassman seguía trabajando en sus imágenes a través del ordenador: "Aquí estoy, no es el laboratorio pero experimentar con el ordenador es también divertido".

 
La muestra, comisariada por María Millán está dentro del programa PHotoEspaña 2014 y se puede ver en la Fundación Loewe de Serrano, 26 de Madrid hasta el 31 de agosto. Después, viajará a la sede de la Fundación en Barcelona hasta el 9 de noviembre.

 


ABIERTO INFINITO. LO QUE EL CUERPO RECUERDA. CICLO DE PERFORMANCE X ART MADRID'26


Art Madrid, comprometida con crear un espacio de enunciación para artistas que trabajan en torno a las artes performativas, presenta el ciclo de performance: Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda, una propuesta que se inspira en los planteamientos de Erving Goffman en La presentación de la persona en la vida cotidiana (Amorrortu editores, Buenos Aires, 1997). La propuesta se inscribe en un marco teórico que dialoga directamente con dichos planteamientos, donde la interacción social se concibe como un escenario de actuaciones cuidadosamente moduladas para influir en la percepción de los demás. Goffman sostiene que los individuos despliegan expresiones verbales e involuntarias para guiar la interpretación de su conducta, sosteniendo roles y fachadas que definen la situación para quienes observan.

El cuerpo, primer territorio de toda representación, antecede a la palabra y al gesto aprendido. En él se inscriben las experiencias humanas, tanto conscientes como inconscientes. Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda parte de esa premisa: en la propia existencia habita la representación, y la vida, entendida como una sucesión de representaciones, transforma al cuerpo en un espacio de negociación constante sobre quiénes somos. En ese tránsito, los límites se desdibujan; lo individual se abre a lo colectivo y lo efímero adquiere una dimensión simbólica. Al habitar ese intersticio, la performance revela simultáneamente la fragilidad de la identidad y la fuerza que emerge del encuentro con los otros.


PERFORMANCE: OFF LINE. JIMENA TERCERO

7 de marzo | 19:00h. Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.



OFF LINE, es una pieza performativa que busca reflexionar sobre cómo la era digital está transformando la relación del cuerpo con el mundo y con los demás. La interacción se construye cada vez más a través de pantallas e interfaces, y la identidad se desplaza hacia lo virtual, subordinando la experiencia física a la representación digital. En este contexto, el cuerpo se vuelve frágil: pierde densidad, memoria y presencia activa, y se convierte en soporte de información o imagen.

La hiperconectividad y la atención fragmentada generan una corporalidad cada vez más inerte, caracterizada por la disminución del movimiento espontáneo y la reducción de la interacción sensorial directa. Esto plantea preguntas fundamentales: ¿cómo se redefine la presencia cuando la relación con el mundo depende de mediaciones tecnológicas? ¿Qué sucederá con la experiencia del cuerpo en un futuro donde la virtualidad predomina sobre lo físico? Se observa un riesgo de progresiva pasividad corporal: cuerpos que permanecen quietos,cuya actividad está determinada por dispositivos, y cuya memoria se externaliza en registros digitales. La fragmentación de la experiencia física y la primacía de la representación tecnológica generan un escenario donde el cuerpo, aunque visible, está desplazado de su función original como agente de percepción y acción.

Este marco conceptual invita a reflexionar sobre cómo la digitalización afecta la corporeidad, la memoria y las relaciones sociales, y sobre la vulnerabilidad y la inercia que atraviesan los cuerpos en entornos cada vez más mediatizados por la tecnología.



SOBRE JIMENA TERCERO

Jimena Tercero (Madrid, 1998) es una artista multidisciplinar cuya práctica explora los límites del cuerpo femenino, la identidad y el subconsciente a través de la performance, el video y la pintura, abordando conceptos como la memoria, lo tangible y el juego. Se forma en pintura con Lola Albín, fotografía analógica en Cambridge (2014), dirección audiovisual (2018–2020) con referentes como Víctor Erice y la productora El Deseo, y cursa un Máster en Dirección Creativa en ELISAVA. Completa su formación en performance en La Juan Gallery. En 2011 forma parte del jurado infantil del Festival de Cine de Isfahán (Irán).

Dirige obras como Private (2016) y Paranoid (2021), expuestas en Aspa Contemporary Gallery, y proyectos como Yo mi me conmigo (2023, Teatros del Canal), Inside Voices (2021, Conde Duque, con Itziar Okariz) y La última regla (La Juan Gallery). Ha dirigido fashion films para editoriales y marcas como Puma, Dior y Dockers, así como la dirección de arte para artistas como Sen Senra o Jorge Drexler, y el documental También estás aquí para ArtforChange–La Caixa. Presenta Out of View (Nebula Gallery), EDEN (White Lab Gallery) y Navel Bite (Sinespacio). Participa en residencias como Medialab con Niño de Elche y Miguel Álvarez Fernández. En 2025 forma parte del Jurado Especial del Asian Film Fest de Barcelona y de la Residencia de arte International Cultural Mousseum of Assilah (Marruecos).