LOOP BARCELONA 2017 15 AÑOS DE VIDEOARTE

 

 

 

 

El programa del Festival está comisariado por el artista Eugeni Bonet y el historiador Antoni Mercader, ambos expertos en la creación audiovisual y coautores de la primera publicación española dedicada al videoarte: “El torno al vídeo” (1980). La propuesta del Festival está acompañada de una serie de exposiciones monográficas en diferentes Instituciones de Barcelona, entre las que destacan la dedicada a Andy Warhol (con un conjunto de más de sesenta portadas de discos) o los dos proyectos de Tony Ousler que acoge el CaixaForum. 

 

 

Cartel de Silver Songs. La música de Andy Warhol. Cortesía de LOOP Barcelona

 

 

 

La videocreación en Cataluña y en España está vinculada a lo que sucedía en Nueva York en la época. Los artistas españoles viajaban y se instalaban allí. La exposición “(Re)visionats, (re)visitats” en Arts Santa Mònica, protagonizada por los artistas Eugènia Balcells, Antoni Muntadas y Carles Pujol, habla de la importancia de estas creaciones pioneras en el género, en la renovación del incierto panorama cultural español en la actualidad. 

 

 

 

“Passages de l’image”, Christine Van Assche, Raymond Bellour, David Claerbout y Erika Balsom, ©Carlos Collado

 

 

 

LOOP Talks una vez más, reunirá a artistas, galeristas, coleccionistas, comisarios, representantes de instituciones, críticos e investigadores internacionales relacionados con el medio audiovisual. Y por tercera vez, se otorgará el Premio de Discover de Videocreación,  impulsado por la Red de Centros de Arte Visuales de Cataluña, Arts Santa Mónica y el propio Festival. En dicho programa se hablará de la arqueología contemporánea del vídeo.

 

 

 

“Face painting white line”, 1972, Paul McCarthy, LOOP 2017

 

 

 

La feria Loop Fair, que tendrá lugar del 25 al 26 de mayo en el hotel Catalonia Ramblas, reunirá las propuestas de 45 galerías de todo el mundo. Desde que nace en 2003, la feria se ha situado como evento ineludible para especialistas y profesionales del mercado dedicado al género y se ha convertido en una plataforma fundamental para la producción y exposición del pensamiento crítico generado por los artistas, arropados siempre por sus galeristas y coleccionistas. 

 

 

“Agrarian Reform of 1950”, Marcos Ávila Forero, 2017, Dhoyang Lee Gallerie, Loop Fair 2017

 

 

 

Actualmente el videoarte, el film, forman parte del debate de coleccionistas, críticos y expertos del mundo del arte, y LOOP ha logrado situarse, en estos 15 años de historia, en un referente clave del discurso. Tanto en las galerías como en las instituciones, este medio ha pasado de la periferia al centro y el número de coleccionistas de videoarte públicos y privados cada vez es más mayor. 

 

 

 

 

Dentro de los perfiles profesionales especializados que se pueden encontrar en el sector cultural, y más concretamente, en el ámbito de las artes visuales, una de las ocupaciones más recientes es la del comisario. Si la década de los 80 fue el auge del rol del artista, con su carácter innovador y la puesta en valor de su figura como articulador esencial de las propuestas creativas, el final de siglo trasladó el interés hacia los propios centros expositivos y su labor como custodios de la producción actual y como espacios para dar cabida a todas las propuestas. El cambio de milenio introdujo con fuerza en este panorama el rol del comisario. Quizás unido a una crisis de identidad social, quizás a la complejidad que está adquiriendo actualmente los proyectos contemporáneos, la necesidad de construir, articular y ahondar en los discursos artísticos se hizo evidente.

Aunque las funciones encomendadas a esta profesión no son nuevas en su totalidad, pues antes habían sido asumidas por conservadores, críticos o expertos según las temáticas, el rol ha adquirido solidez porque aúna todas estas finalidades al tiempo que permite la especialización de otros profesionales en sus respectivos ámbitos de competencia. Ahora bien, como algunos comisarios mismos señalan, no debe olvidarse el espíritu genuino de esta figura, que ha nacido para facilitar el entendimiento del discurso, crear narrativas dentro de un contexto en ocasiones caótico y disperso, mediar entre las obras y el espectador y crear puentes entre el arte contemporáneo y la sociedad.

El arte de nuestros días plantea multitud de incógnitas para el visitante que debe enfrentarse a propuestas muchas veces alejadas de los cánones estéticos pautados, lo que da paso a la incertidumbre y el desconcierto; pero, a su vez, estas obras emplean un lenguaje más cercano, unos materiales y hasta composiciones desprendidas de la sofisticación y el alarde técnico de antaño, algo que, lejos de favorecer la proximidad con el mensaje, genera cierto distanciamiento. Lo que acabamos de describir es parte de la esencia misma del arte actual. El cuestionamiento de las pautas formalistas y el recurso a elementos tangibles más utilitarios que embellecedores son los nuevos criterios de la creación, donde, por encima de todo prima el mensaje que se quiere transmitir.

Asimismo, otra característica intrínseca de la obra de nuestro tiempo es la preocupación de los artistas por temáticas más inmediatas, por cuestiones de carácter social, político y económico que buscar crear un revulsivo narrativo y conceptual, dejando atrás la prioridad estética o, mejor dicho, haciendo del discurso su propia estética. En este contexto, por extraño que pueda parecer, la creación contemporánea se encuentra con una barrera lingüística dificultando el entendimiento del espectador. Y a esta circunstancia se suma la abundante producción actual, abarcando un amplio abanico de temáticas que no son sino trasunto de nuestra sociedad diversa y globalizada.

El comisario contribuye a facilitar esa comprensión articulando un discurso coherente que permita la agrupación de ideas conexas para cohesionar el mensaje. Esto exige tener un profundo conocimiento del estado actual del arte, de las líneas de trabajo de los creadores, de las propuestas estéticas más recientes y de las demandas reales de la sociedad para tender un puente al diálogo y permitir el acercamiento al arte. Si el arte se ocupa de los mismos asuntos que nos preocupan a todos, ¿cómo no vamos a compartir sus postulados? La mediación cultural requiere del trabajo de los comisarios para abrir una pequeña ventana a la reflexión y para posibilitar un espacio de intercambio y de generación de ideas. Compartimos el pensamiento que José Guirao expresó en una entrevista reciente: “El comisario es alguien que desvela algo nuevo y sería un error que los comisarios se conviertan en gestores”.

Entendido así el papel del comisario, muchas instituciones se han subido al carro de crear convocatorias específicas para que los nuevos profesionales puedan dar salida a sus propuestas. Recordemos a modo de ejemplo la convocatoria “Inéditos” de La Casa Encendida, “Se busca comisario”, de la Comunidad de Madrid, o la convocatoria de Comisariado de La Caixa.