Louise Bourgeois en el Museo Picasso de Málaga

Louise Bourgeoise (1911-2010) volvió del infierno como quien vuelve de un viaje de placer, cargada de ideas, motivada, rejuvenecida,... “He estado en el infierno y he vuelto… y permítanme decirles que fue maravilloso", es el título de una obra de la artista fechada en 1966, un pañuelo bordado dedicado al equilibrio y que sirve de provocador título de la exposición que ha inundado el Museo Picasso de Málaga.

 

La muestra, comisariada por Iris Müller-Westermann y organizada por el Moderna Museet, recorre siete décadas de la carrera (y de la vida) de la franco-americana a través de 101 obras creadas entre 1940 y 2009, un tercio de las cuales nunca ha sido expuesto antes. La exposición se ordena en secciones temáticas, siguiendo el estilo simbólico y evocador de Bourgeois con nombres como  La fugitiva, Soledad, Trauma, Fragilidad, Estudios naturales, Movimiento eterno, Relaciones, Dar y recibir y Equilibrio... Conceptos que también resaltan lo profundo y lo complicado de su trabajo, atravesado siempre por estados psicológicos, emociones, sexualidad, memoria, relaciones humanas e identidad.

“Louise Bourgeois nunca diferenciaba entre arte y vida”, apuntó en la presentación a prensa Jerry Gorovoy, presidente de The Easton Foundation, institución que gestiona el legado de la artista… Para ella el arte, “era un arte sanador”.

 

Louise Bourgeois nació en una familia culta y acomodada dedicada a la restauración de tapices antiguos que, a finales de los años 30, se mudó a EE.UU. donde Louise desarrolló su carrera profesional formando parte de la American Abstract Artists Group.

Su obra abarca prácticamente todas las disciplinas artísticas, siendo la escultura, probablemente, su lenguaje predilecto: “La escultura es el cuerpo, mi cuerpo es la escultura”, defendía Bourgeois. En Málaga se pueden disfrutar desde sus primeras piezas en madera de los años 40, a la representación del cuerpo humano con telas y metal. Pero serán sus grandes arañas de bronce (... araña, madre, protectora, tejedora y paciente…) las que la harán mundialmente célebre. El reconocimiento de la crítica y el mercado le llegaron tarde, tenía 71 años ya cumplidos, con la retrospectiva que le dedicó el MoMA en 1982, y con la que Louise Bourgeois quedó grabada en la historia del arte como la mujer artista más importante de nuestro tiempo. Fue la segunda mujer que exponía en el MoMA, después de Georgia O'Keeffe.

 

En “He estado en el infierno y he vuelto", el museo Picasso también acerca al público la faceta más íntima de la artista con Louise Bourgeois: Photo Album, una sala que recorre la vida de la artista en fotografías y que se completa con la proyección del documental `Louise Bourgeois: No Trespassing´, de Nigel Finch para la BBC.

 

 

Si las artes visuales despiertan las emociones en el espectador, y también la gastronomía, en su máxima expresión, puede provocar un efecto similar, la relación entre ambas “disciplinas” está más que demostrada.

El queso es una pieza fundamental dentro de la gastronomía, y su diversidad le permite formar parte de los diferentes espacios de ésta, desde los entrantes a los postres. Es por ello que Art Madrid lo incluye en esta edición de la feria desde un lugar ambicioso, en el cual se le da al queso un acercamiento a la propia creación de una obra de arte, tanto desde el punto de vista del tiempo invertido en su proceso de ejecución como del estudio prácticamente personalizado que se le dedica a cada uno de ellos durante su elaboración.

Como si de un artista plástico se tratase, el Maestro Afinador de quesos ejecuta una serie de acciones convirtiendo cada pieza en un elemento exclusivo e individualizado. Esto es lo que consigue la quesería madrileña QAVA de Quesos y su Maestro Afinador José Luis Martín.

“QAVA & MARTÍN AFINADOR es un nuevo concepto de tienda: un espacio singular diseñado para degustar, aprender, difundir y comprar queso en Madrid, en pleno barrio de Retiro.”

José Luis Martín es una pieza clave en la quesería QAVA. Lleva trabajando en el mundo del queso más de 30 años, impartiendo formación por todo el mundo, visitando queserías, realizando consultorías y asesorando en el diseño y la puesta en marcha de alguna de las tiendas más emblemáticas de quesos de España. El hecho de conocer personalmente a los productores, e incluso asesorarlos en la fabricación y el diseño de sus productos, le permite seleccionar lotes específicos, en diferentes estadios de maduración, para completar el afinado del queso y así convertir cada pieza en un producto único, diferente y con un sello propio, el del afinador.

En el perfil del Maestro Martín Afinador se funden la experiencia y el conocimiento puro. Martín Afinador es asesor y consultor de queserías artesanales y diseño de producto, y de las mejores tiendas especializadas del país, director de Gourmetquesos, director y coordinador del Campeonato de los Mejores Quesos de España durante 9 ediciones, director Técnico y jurado en concursos y catas nacionales e internacionales de quesos, colaborador del Ministerio de Agricultura y de la Academia de Gastronomía Española, director y coordinador de la sección de quesos de la Guía Repsol de los mejores Alimentos de España y formador para escuelas de hostelería y centros de enseñanza, entre otras actividades.

El afinado del queso es un proceso complejo que requiere tiempo y dedicación, además de un uso desarrollado de los sentidos. El Maestro Quesero Afinador, como técnico especialista en la materia, trabaja todos los estadíos del queso (variados y complejos), controla todas las etapas de transformación de la materia prima, supervisa la evolución y desarrollo de los quesos según las características de cada uno de ellos, verifica la calidad y el estado en que llegan los quesos a sus cavas, su cuidado y conservación, y; por último, controla su embalaje y el tipo de envoltorio adecuados para su mejor conservación.

En Qava de Quesos cuentan con dos Cavas de Afinado de Quesos. En estas “cuevas de afinación” o cámaras frigoríficas diseñadas en condiciones constantes de temperatura, humedad y aireación, “cuidamos con mimo los quesos hasta llevarlos a su punto óptimo de consumo”. El trabajo del afinado conlleva disponer los quesos en baldas de madera, volteado diario y/o lavados frecuentes, cepillados periódicos, así como otras manipulaciones con carácter regular.

Entre los servicios que ofrece Qava de Quesos podemos encontrar cursos y talleres específicos, realización de eventos para grupos y empresas, y asesoramiento sobre diseño de tiendas y cavas de afinado.