Homenaje a Lucia Moholy en Fundación Loewe Madrid

 

 

Fotógrafa, crítica de arte, historiadora, y uno de los ojos más atentos de la prestigiosa escuela de arte y diseño de la Bauhaus, centro de experimentación e investigación que, por medio del arte y la tecnología, produjo innovadores diseños para proyectos arquitectónicos y objetos utilitarios y que significó un antes y un después en la Historia del Arte y el diseño contemporáneos.

 

 

 

 

Lucia Moholy (República Checa, 1894 – Suiza, 1989) , estudió Filosofía e Historia del Arte y comenzó su carrera profesional en Alemania como editora y escritora para diferentes editoriales. Empezó su afición por la fotografía en 1915 y tras casarse con el artista László Moholy-Nagy, se incorporó a la Bauhaus en 1923. Ella retrató su arquitectura, sus espacios interiores y algunos de sus ilustres profesores y alumnos, rompiendo e innovando respecto a las prácticas estilísticas anteriores ya que, hasta su llegada, la fotografía no había formado parte de las actividades de la escuela. 

 

Walter Gropius, por Lucía Moholy, 1923.

 

La exposición LUCÍA MOHOLY, 100 AÑOS, recupera ahora su figura y su relevancia en el espacio que la firma española Loewe tiene en la Gran Vía madrileña, un espacio ya totalmente conectado con el arte y la cultura y con el que la Fundación Loewe pretende crear una imagen de marca que va más allá de las prendas y el lado comercial, creando así un universo ecléctico y artístico.

 

La muestra, que se puede visitar hasta el 30 de agosto, recupera 48 fotografías de los negativos que la propia Lucía se encargó de recuperar después de abandonar Alemania y trasladarse a Londres y más tarde a Zúrich. Moholy se puede enmarcar en lo que se conoce como Nueva Objetividad y se dedicó a documentar (con primerísimos planos) la actividad diaria en los estudios y talleres, retratando a sus compañeros, a los ilustres profesores, a entre otros artistas, Paul Klee, Kandinsky o Anni Albers, creadores con los que convivió durante los cinco años que pasó en la Bauhaus.

 

 

 

Sus fotografías - que a menudo repintaba para aumentar los efectos del claroscuro y en las que experimentaba con técnicas, distorsiones ópticas, ángulos complejos, búsqueda deliberada de la abstracción - han sido imprescindibles para difundir a través de libros, folletos y revistas, la filosofía y la estética de la escuela, sus diseños y creaciones limpias, funcionales, basadas en geometrías sencillas y vinculadas siempre con la utilidad y la funcionalidad de los objetos, un movimiento que quiso a principios del siglo XX, reformar las enseñanzas artísticas.

 

 

La exposición en el espacio de Loewe, comisariada por María Millán con la colaboración de Fotostiftung Schweiz, forma parte de la sección oficial de PhotoEspaña y quiere contribuir a restablecer la innegable relevancia de la artista para nuestro momento y para futuras generaciones.

 

 

Si las artes visuales despiertan las emociones en el espectador, y también la gastronomía, en su máxima expresión, puede provocar un efecto similar, la relación entre ambas “disciplinas” está más que demostrada.

El queso es una pieza fundamental dentro de la gastronomía, y su diversidad le permite formar parte de los diferentes espacios de ésta, desde los entrantes a los postres. Es por ello que Art Madrid lo incluye en esta edición de la feria desde un lugar ambicioso, en el cual se le da al queso un acercamiento a la propia creación de una obra de arte, tanto desde el punto de vista del tiempo invertido en su proceso de ejecución como del estudio prácticamente personalizado que se le dedica a cada uno de ellos durante su elaboración.

Como si de un artista plástico se tratase, el Maestro Afinador de quesos ejecuta una serie de acciones convirtiendo cada pieza en un elemento exclusivo e individualizado. Esto es lo que consigue la quesería madrileña QAVA de Quesos y su Maestro Afinador José Luis Martín.

“QAVA & MARTÍN AFINADOR es un nuevo concepto de tienda: un espacio singular diseñado para degustar, aprender, difundir y comprar queso en Madrid, en pleno barrio de Retiro.”

José Luis Martín es una pieza clave en la quesería QAVA. Lleva trabajando en el mundo del queso más de 30 años, impartiendo formación por todo el mundo, visitando queserías, realizando consultorías y asesorando en el diseño y la puesta en marcha de alguna de las tiendas más emblemáticas de quesos de España. El hecho de conocer personalmente a los productores, e incluso asesorarlos en la fabricación y el diseño de sus productos, le permite seleccionar lotes específicos, en diferentes estadios de maduración, para completar el afinado del queso y así convertir cada pieza en un producto único, diferente y con un sello propio, el del afinador.

En el perfil del Maestro Martín Afinador se funden la experiencia y el conocimiento puro. Martín Afinador es asesor y consultor de queserías artesanales y diseño de producto, y de las mejores tiendas especializadas del país, director de Gourmetquesos, director y coordinador del Campeonato de los Mejores Quesos de España durante 9 ediciones, director Técnico y jurado en concursos y catas nacionales e internacionales de quesos, colaborador del Ministerio de Agricultura y de la Academia de Gastronomía Española, director y coordinador de la sección de quesos de la Guía Repsol de los mejores Alimentos de España y formador para escuelas de hostelería y centros de enseñanza, entre otras actividades.

El afinado del queso es un proceso complejo que requiere tiempo y dedicación, además de un uso desarrollado de los sentidos. El Maestro Quesero Afinador, como técnico especialista en la materia, trabaja todos los estadíos del queso (variados y complejos), controla todas las etapas de transformación de la materia prima, supervisa la evolución y desarrollo de los quesos según las características de cada uno de ellos, verifica la calidad y el estado en que llegan los quesos a sus cavas, su cuidado y conservación, y; por último, controla su embalaje y el tipo de envoltorio adecuados para su mejor conservación.

En Qava de Quesos cuentan con dos Cavas de Afinado de Quesos. En estas “cuevas de afinación” o cámaras frigoríficas diseñadas en condiciones constantes de temperatura, humedad y aireación, “cuidamos con mimo los quesos hasta llevarlos a su punto óptimo de consumo”. El trabajo del afinado conlleva disponer los quesos en baldas de madera, volteado diario y/o lavados frecuentes, cepillados periódicos, así como otras manipulaciones con carácter regular.

Entre los servicios que ofrece Qava de Quesos podemos encontrar cursos y talleres específicos, realización de eventos para grupos y empresas, y asesoramiento sobre diseño de tiendas y cavas de afinado.