Art Madrid'26 – Homenaje a Lucia Moholy en Fundación Loewe Madrid

 

 

Fotógrafa, crítica de arte, historiadora, y uno de los ojos más atentos de la prestigiosa escuela de arte y diseño de la Bauhaus, centro de experimentación e investigación que, por medio del arte y la tecnología, produjo innovadores diseños para proyectos arquitectónicos y objetos utilitarios y que significó un antes y un después en la Historia del Arte y el diseño contemporáneos.

 

 

 

 

Lucia Moholy (República Checa, 1894 – Suiza, 1989) , estudió Filosofía e Historia del Arte y comenzó su carrera profesional en Alemania como editora y escritora para diferentes editoriales. Empezó su afición por la fotografía en 1915 y tras casarse con el artista László Moholy-Nagy, se incorporó a la Bauhaus en 1923. Ella retrató su arquitectura, sus espacios interiores y algunos de sus ilustres profesores y alumnos, rompiendo e innovando respecto a las prácticas estilísticas anteriores ya que, hasta su llegada, la fotografía no había formado parte de las actividades de la escuela. 

 

Walter Gropius, por Lucía Moholy, 1923.

 

La exposición LUCÍA MOHOLY, 100 AÑOS, recupera ahora su figura y su relevancia en el espacio que la firma española Loewe tiene en la Gran Vía madrileña, un espacio ya totalmente conectado con el arte y la cultura y con el que la Fundación Loewe pretende crear una imagen de marca que va más allá de las prendas y el lado comercial, creando así un universo ecléctico y artístico.

 

La muestra, que se puede visitar hasta el 30 de agosto, recupera 48 fotografías de los negativos que la propia Lucía se encargó de recuperar después de abandonar Alemania y trasladarse a Londres y más tarde a Zúrich. Moholy se puede enmarcar en lo que se conoce como Nueva Objetividad y se dedicó a documentar (con primerísimos planos) la actividad diaria en los estudios y talleres, retratando a sus compañeros, a los ilustres profesores, a entre otros artistas, Paul Klee, Kandinsky o Anni Albers, creadores con los que convivió durante los cinco años que pasó en la Bauhaus.

 

 

 

Sus fotografías - que a menudo repintaba para aumentar los efectos del claroscuro y en las que experimentaba con técnicas, distorsiones ópticas, ángulos complejos, búsqueda deliberada de la abstracción - han sido imprescindibles para difundir a través de libros, folletos y revistas, la filosofía y la estética de la escuela, sus diseños y creaciones limpias, funcionales, basadas en geometrías sencillas y vinculadas siempre con la utilidad y la funcionalidad de los objetos, un movimiento que quiso a principios del siglo XX, reformar las enseñanzas artísticas.

 

 

La exposición en el espacio de Loewe, comisariada por María Millán con la colaboración de Fotostiftung Schweiz, forma parte de la sección oficial de PhotoEspaña y quiere contribuir a restablecer la innegable relevancia de la artista para nuestro momento y para futuras generaciones.

 

 


ABIERTO INFINITO. LO QUE EL CUERPO RECUERDA. CICLO DE PERFORMANCE X ART MADRID'26


Art Madrid, comprometida con crear un espacio de enunciación para artistas que trabajan en torno a las artes performativas, presenta el ciclo de performance: Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda, una propuesta que se inspira en los planteamientos de Erving Goffman en La presentación de la persona en la vida cotidiana (Amorrortu editores, Buenos Aires, 1997). La propuesta se inscribe en un marco teórico que dialoga directamente con dichos planteamientos, donde la interacción social se concibe como un escenario de actuaciones cuidadosamente moduladas para influir en la percepción de los demás. Goffman sostiene que los individuos despliegan expresiones verbales e involuntarias para guiar la interpretación de su conducta, sosteniendo roles y fachadas que definen la situación para quienes observan.

El cuerpo, primer territorio de toda representación, antecede a la palabra y al gesto aprendido. En él se inscriben las experiencias humanas, tanto conscientes como inconscientes. Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda parte de esa premisa: en la propia existencia habita la representación, y la vida, entendida como una sucesión de representaciones, transforma al cuerpo en un espacio de negociación constante sobre quiénes somos. En ese tránsito, los límites se desdibujan; lo individual se abre a lo colectivo y lo efímero adquiere una dimensión simbólica. Al habitar ese intersticio, la performance revela simultáneamente la fragilidad de la identidad y la fuerza que emerge del encuentro con los otros.


PERFORMANCE: OFF LINE. JIMENA TERCERO

7 de marzo | 19:00h. Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.



OFF LINE, es una pieza performativa que busca reflexionar sobre cómo la era digital está transformando la relación del cuerpo con el mundo y con los demás. La interacción se construye cada vez más a través de pantallas e interfaces, y la identidad se desplaza hacia lo virtual, subordinando la experiencia física a la representación digital. En este contexto, el cuerpo se vuelve frágil: pierde densidad, memoria y presencia activa, y se convierte en soporte de información o imagen.

La hiperconectividad y la atención fragmentada generan una corporalidad cada vez más inerte, caracterizada por la disminución del movimiento espontáneo y la reducción de la interacción sensorial directa. Esto plantea preguntas fundamentales: ¿cómo se redefine la presencia cuando la relación con el mundo depende de mediaciones tecnológicas? ¿Qué sucederá con la experiencia del cuerpo en un futuro donde la virtualidad predomina sobre lo físico? Se observa un riesgo de progresiva pasividad corporal: cuerpos que permanecen quietos,cuya actividad está determinada por dispositivos, y cuya memoria se externaliza en registros digitales. La fragmentación de la experiencia física y la primacía de la representación tecnológica generan un escenario donde el cuerpo, aunque visible, está desplazado de su función original como agente de percepción y acción.

Este marco conceptual invita a reflexionar sobre cómo la digitalización afecta la corporeidad, la memoria y las relaciones sociales, y sobre la vulnerabilidad y la inercia que atraviesan los cuerpos en entornos cada vez más mediatizados por la tecnología.



SOBRE JIMENA TERCERO

Jimena Tercero (Madrid, 1998) es una artista multidisciplinar cuya práctica explora los límites del cuerpo femenino, la identidad y el subconsciente a través de la performance, el video y la pintura, abordando conceptos como la memoria, lo tangible y el juego. Se forma en pintura con Lola Albín, fotografía analógica en Cambridge (2014), dirección audiovisual (2018–2020) con referentes como Víctor Erice y la productora El Deseo, y cursa un Máster en Dirección Creativa en ELISAVA. Completa su formación en performance en La Juan Gallery. En 2011 forma parte del jurado infantil del Festival de Cine de Isfahán (Irán).

Dirige obras como Private (2016) y Paranoid (2021), expuestas en Aspa Contemporary Gallery, y proyectos como Yo mi me conmigo (2023, Teatros del Canal), Inside Voices (2021, Conde Duque, con Itziar Okariz) y La última regla (La Juan Gallery). Ha dirigido fashion films para editoriales y marcas como Puma, Dior y Dockers, así como la dirección de arte para artistas como Sen Senra o Jorge Drexler, y el documental También estás aquí para ArtforChange–La Caixa. Presenta Out of View (Nebula Gallery), EDEN (White Lab Gallery) y Navel Bite (Sinespacio). Participa en residencias como Medialab con Niño de Elche y Miguel Álvarez Fernández. En 2025 forma parte del Jurado Especial del Asian Film Fest de Barcelona y de la Residencia de arte International Cultural Mousseum of Assilah (Marruecos).