LA REINTERPRETACIÓN DEL CANON, MATEO MATÉ

 

 

Discóbolo (negro), 2016, Mateo Maté

 

La exposición “Mateo Maté.Canon”, organizada por la Oficina de Cultura y Turismo de la Comunidad de Madrid, en colaboración con la Academia de Bellas Artes de San Fernando y el Museo de Reproducciones Artísticas de Valladolid es fruto de un estudio previo realizado por el artista sobre piezas icónicas de la antigüedad clásica como el Discóbolo, Adonis o la Venus de Milo, que ha reproducido en yeso y luego ha puesto en diálogo con una serie de copias prestadas para la exposición por el Museo Nacional de Escultura, entre las que destacan una “Amazona muerta romana”, un “Cadáver de René de Chalon” y un “Cristo Crucificado” de Cellini. 

 

 

Vista de la exposición “Mateo Maté. Canon”

 

 

Mateo Maté en sus instalaciones plantea una reinterpretación, muchas veces irónica de la noción de habitar, haciendo que el espectador se implique y haga una reflexión crítica. En la muestra, el visitante se sorprenderá al toparse con Venus hermafroditas o Discóbolos negros. Al artista le interesa demostrar que el ideal canon griego, aunque de otra forma, sigue estando presente en la sociedad actual. 

 

 

“Mateo Maté.Canon”

 

 

Un elemento recurrente en la obra de Mateo Maté son las cintas delimitadoras, que en este caso, como en todos los museos, definen el circuito, unen y separan las piezas en el espacio y marcan las colas. Esto es una metáfora hacia el orden, las reglas impuestas y el canon que la sociedad actual aún mantiene en determinados aspectos estéticos y morales. Es evidente que el canon es una normativa que no sólo es estética, “hay un canon religioso, un canon moral, un canon legal… que se refleja en estas figuras clásicas”. 

 

 

Discóbolo viejo en reposo, Mateo Maté 

 

 

Paralelamente a la exposición, se ha planteado un programa de actividades: encuentros con el artista, visitas al taller de vaciados de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y mediación cultural.

 

 

El CEART inaugura este jueves 14 de noviembre en la sala A una exposición dedicada a este maestro de la fotografía, que estará abierta al público hasta el 9 de febrero. La muestra recoge uno de los últimos proyectos del artista, centrado en el duro trabajo que llevaban a cabo los mineros de Serra Pelada, una mina abierta de oro en el corazón de Brasil donde los empleados se jugaban la vida diariamente.

La inmigración, la pobreza, la vida marginal, el trabajo esclavo, la relación del hombre con la tierra, el aprovechamiento de recursos naturales… son temas que desde siempre han fascinado a Salgado. Desde el comienzo de su carrera como fotógrafo, su obra se ha decantado por dar visibilidad a los colectivos más desfavorecidos y por crear con sus imágenes un relato visual vívido e impactante sin demasiados artificios. Con un duro blanco y negro, la obra de este autor transita entre el fotoreportaje y la fotografía naturalista.

Y como idea que impregna todo su trabajo está la dignididad humana. Salgado retrata a los empleados, mineros y recolectores desde un planteamiento puramente humanista que quiere poner en valor su integridad, su fortaleza y su resiliencia.

“Si fotografías a un humano, de manera que no se le represente de forma noble, no hay motivo para hacer la fotografía. Esa es mi forma de ver las cosas”.

Salgado no se abrió paso en esta disciplina hasta tiempo después de haber concluido sus estudios de economía entre Brasil y Estados Unidos, y un doctorado en estadística en Francia. Pero en 1973 su vida dio un vuelco y decidió emprender su carrera como fotógrafo llegando a trabajar en la Agencia Gamma y en Magnum Photos durante más de 15 años hasta que en 1994 fundó su propia agencia Amazonas Imagen.

Con el proyecto “Gold”, el fotógrafo retrata una dura realidad que se sucede en la mina de Serra Pelada, nombre dado a un enclave minero totalmente devastado y excavado de manera anárquica, la mayor mina de oro a cielo abierto del mundo, por la que pasaron más de 50.000 personas. Al calor de las leyendas sobre el misterioro Dorado, el fervor por este metal precioso llevó a desarrollar prácticas de explotación extenuantes para los trabajadores y a originar relatos de pena y gloria, de victoria y derrota humanas entre la tierra, los túneles y los cestos de carga.

La exposición del CEART reúne el porfolio completo de Salgado en su característico blanco y negro y con fotografías de gran formato que no dejan a nadie indiferente.