Art Madrid'26 – Las mejores exposiciones de mayo

Hoy, nuestras “Exposiciones destacadas de mayo”.

 

 

 

 

CARLOS NICANOR, en Twin Studio Gallery (Madrid).

 

Empezamos con la exposición del canario Carlos Nicanor que todavía podéis ver hasta el 4 de junio en Twin Studio Gallery. Titulada NEOMISMOS, EL BARROCO COMO PRETEXTO (I), la obra elegida por Nicanor para esta muestra se adentra en el desconcierto de la pintura, se sale del marco y se desata en la tridimensionalidad de la escultura, como un daño aparentemente reversible y un juego no pudoroso con el puro pigmento. Como recuerda el autor con palabras de Deleuze “el Barroco no remite a una esencia, sino más bien a una función operatoria, a un rasgo. No cesa de hacer pliegues […] hasta el infinito”... Y, así, hasta el infinito lleva Nicanor las posibilidades poéticas y la intensidad de su escultura.

 

 

 

 

“ANIMALISTA”,  Colectiva de CAPITAL ANIMAL, en La Casa Encendida.

 


Hasta el 12 de junio, La Casa Encendida se convierte en la sede de CAPITAL ANIMAL con, entre otras actividades (congreso de pensamiento y acción animalista, mercado vegano, conciertos, actividades infantiles, ciclo de cine…) la exposición “Animalista. Representación, violencias y respuestas” exposición comisariada por Rafael Doctor que pretende concienciar y reivindicar los derechos de los animales y plantear las soluciones posibles. Con una ambiciosa factura de artistas (Enrique Marty, Santiago Talavera, Sara Landeta, Luis Feo, Leila Amat, Santiago Ydañez, El Roto, Ouka Lele, Pierre Gonnord, El Hortelano, Paco Catalán, Forges… hasta cerca de 100!!), la exposición plantea un recorrido por tres salas: la primera de ellas centrada en la representación de los animales a través de un gran gabinete con pinturas, dibujos y fotografías. La segunda trata las principales problemáticas que afectan a los animales (abandono, maltrato, explotación,...) y por último, en la tercera sala, se plantean respuestas a esas problemáticas convirtiendo el espacio en una sala multidisciplinar donde el público pueda interactuar con sus propuestas.

 

 

 

 

“Mike Disfarmer. In America: Soul of a People, 1939-1946”, en Bernal Espacio.

 

“Para ser legítima como arte, la fotografía debe cultivar la noción del fotógrafo como auteur, y de que todas las fotografías realizadas por el mismo individuo configuran un corpus”. (Susan Sontag. Sobre la fotografía)

Esta es la primera exposición individual en España dedicada a la obra del fotógrafo americano Mike Disfarmer (1884-1959). La muestra reune un selecto conjunto de sus fotografías representativas de su maravilloso corpus de retratos. Así como un video del álbum “Disfarmer: Bill Frisell” que el destacado músico de jazz compuso inspirado en su obra. El conjunto de sus retratos son hoy en día comparados con los del fotógrafo alemán August Sander. “Disfarmer: Heber Springs Portraits, 1939-1946” fue para Richard Avedon una de las más maravillosas series de retratos del siglo XX. Actualmente la Fundación FOAM de Ámsterdam está realizando la gran retrospectiva “Disfarmer: The Vintage Prints”, que incluye alrededor de 200 de sus vintages.

Mike Disfarmer (1884-1959) fue un excéntrico fotógrafo americano rural cuyos retratos de estudio de los habitantes de las zonas rurales de Arkansas trascendieron años después de su muerte al ámbito de la fotografía artística. La obra de Disfarmer responde a la afirmación formulada por Sontag y le diferencia de cualquier fotógrafo establecido en un condado agrícola de Estados Unidos en la primera mitad del siglo XX y que, como él, realizaba retratos a cambio de unos céntimos de dólar. Su historia es un apasionante relato que reúne todos los requisitos: un excéntrico personaje al que le llega el éxito póstumo, la historia de un descubrimiento artístico y la revolución del mercado del arte.

 

 


 

 


NUNO GIL, en Espacio Valverde.

 

O Guia Prático das Árvores es el título de esta exposición del portugués Nuno Gil para la galería madrileña Espacio Valverde en colaboración con Módulo Centro difusor de arte (Lisboa). Nuno Gil es un amante de los árboles. Su pintura, parte del sueño del detalle y rinde homenaje a la percepción, extraña y limpia, de un árbol bajo la lluvia, de un árbol en el bosque, de un árbol volador en busca de su dueño. Árboles que se esconden tras gotas de plata, y que se deshacen y rehacen bajo unas capas de niebla o en la oscuridad de la noche. Con esta excusa, el autor investiga sobre las diferencias que, para él, existen entre la pintura y el dibujo. Ante la imposibilidad de definición de estos límites, su esfuerzo toma un sentido radicalmente opuesto y trata de entender y forzar esos límites como algo preciso e inequívoco. Así, Nuno Gil produce sus obras mediante la superposición de capas sucesivas de tinta y pigmento y realiza collage de papeles previamente tratados, que combina con dibujos de grafito.

 

 

 

 


KEEP CALM AND CARRY ON, colectiva comisariada por Nerea Ubieto para la Bienal Miradas de Mujeres.

 


La joven comisaria Nerea Ubieto se refiere a la famosa frase estampada en carteles británicos durante la II Guerra Mundial, “Keep calm and carry on” para reflexionar acerca de la sensación de fracaso en la vida y el desafío de retarla, usando esta máxima como punto de inflexión y tomando conciencia de la trivialización a la que se le ha sometido desde que fue descubierta de casualidad por un librero en el año 2000. Para Ubieto “esta frase sintetiza a la perfección el desarrollo existencial del individuo entre la intención y los contratiempos”. Para la exposición ha seleccionado obra de Verónica Vicente, Nadamásmate (Julio Adán y Mayte Nogueiras), Javier Cruz, Javier Pérez, Guilherme Peters, Dalila Gonçalves, Andrea Canepa, Javier Núñez Gasco, Javier Chozas y Óscar Santillán. La muestra se enmarca, además, dentro de la Bienal Miradas de Mujeres y se puede ver hasta el 19 de junio.

 


 

 


CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


La obra de Carmen Baena (Benalúa de Guadix, Granada, 1967) se articula como una investigación poética sobre la memoria del territorio y su traducción material en formas, texturas y gestos. Su práctica parte de una experiencia vital profundamente ligada a un paisaje específico del sur de España, entendido no solo como espacio geográfico, sino como sedimentación afectiva y simbólica. En este sentido, sus piezas pueden leerse desde una perspectiva centrada en la experiencia directa: el paisaje no como representación, sino como huella vivida que emerge a través del hacer.

Baena activa un diálogo singular entre materiales históricamente jerarquizados. El mármol, asociado a la permanencia y a la tradición monumental, convive con el bordado, una técnica ligada a saberes domésticos transmitidos de forma intergeneracional, históricamente relegados pero aquí reactivados como lenguaje artístico pleno. Esta coexistencia no se plantea como confrontación, sino como un campo de resonancias donde lo sólido y lo frágil, lo perdurable y lo táctil, se interpenetran. Desde una perspectiva atenta a los vínculos, a la experiencia encarnada y a los saberes construidos desde lo cotidiano, el hilo se convierte en una herramienta de conocimiento sensible.

El color, especialmente en las obras textiles, actúa como energía vibrátil más que como atributo formal. Frente a la contención cromática del mármol, el bordado introduce una temporalidad abierta, donde el gesto intuitivo y el accidente adquieren valor estructural. Así, el proceso deviene un espacio de escucha, en el que lo inesperado no interrumpe la obra, sino que la constituye. En el quehacer de Carmen Baena, crear es permitir que el territorio -externo e interno- siga transformándose.


El jardín florece X. 2025. Acrílico e hilo bordado sobre lienzo. 50 x 70 cm.


Tus obras evocan paisajes, relieves y topografías. ¿Cómo se articula en tu práctica la relación entre el territorio físico y el territorio simbólico o afectivo?

El territorio físico donde nací y pasé mi primera infancia ha marcado toda mi obra. Yo nací en una cueva en la comarca de Guadix (Granada), donde se encuentra el mayor conjunto de casas trogloditas de Europa.

El paisaje en esta zona está lleno de contrastes, por ejemplo, frente a los verdes de la vega de los Frutales y los Álamos, encontramos los ocres rojizos de los cerros erosionados, o frente al blanco de Sierra Nevada, el blanco de la nieve que todavía queda en primavera. Encontramos los verdes en los llanos del trigo, de los cereales y gracias a la erosión y los registros que han quedado descubiertos, encontramos una serie de estratos que albergan registros geológicos continentales importantísimos.

Gracias a esto, esa zona está declarada por la UNESCO como un geoparque. En este entorno pasé una infancia feliz, muy sencilla, una vida muy sencilla, en contacto con la naturaleza y este es el territorio que aflora en toda la simbología de mi obra.


Horizontes en círculo XIV. 2023. Acrílico e hilo bordado sobre lienzo. 72 x 72 cm.


El bordado aprendido en contexto familiar y paisajes de tu infancia. ¿En qué momento te diste cuenta de que tu universo más cercano -personas, gestos, paisajes cotidianos- ya no era solo un recuerdo, sino un motor activo en la construcción de tu lenguaje artístico?

Me di cuenta de que el universo de mi infancia era el motor activo en la construcción de mi lenguaje artístico, a través de una amiga, después de su visita a mi casa-cueva. Ella, con su mirada, me hizo ser consciente de lo que hasta ese momento yo había realizado de forma intuitiva.

La mayor parte de las veces descubro cuál ha sido el paisaje, recuerdo o sensación que me ha inspirado la obra después de acabarla.


Viento marino III. 2025. Acrílico e hilo bordado sobre lienzo. 60 x 80 cm.


El mármol tiene un peso histórico y simbólico ligado a la monumentalidad, mientras que el bordado suele asociarse a tradiciones invisibilizadas o relegadas al ámbito doméstico. ¿Cómo negocias ese choque de estatus culturales en tu obra?

El mármol ha sido durante años el material que más me ha interesado para trabajar y con el que he realizado la mayor parte de mi obra escultórica. No fue hasta 2007-2008 cuando sentí la necesidad de incorporar la técnica del bordado, que es una técnica que yo había aprendido siendo adolescente.

Así empecé a investigar sobre papel, utilizando pespuntes con los que dibujaba paisajes y árboles que tenían una relación directa con las esculturas que estaba realizando en ese momento, y también, por otra parte, sobre pequeños retales de papeles variados. Investigaba con las posibilidades técnicas y plásticas del hilo, generando pequeñas obras donde el color, la textura y la vibración del hilo eran los protagonistas.

Más tarde pasé a trabajar en formatos más grandes sobre lienzo, donde también incorporé el acrílico. Así que estas dos técnicas tan contradictorias, mármol y el bordado, han convivido simultáneamente en mi estudio y en mi obra sin ningún problema. Actualmente, el bordado ha desplazado completamente al mármol.


Entre el Cielo y la Tierra III. 2020. Mármol y madera. 25 x 14 x 14 cm.


En tus piezas de mármol, el blanco y el dorado instauran una atmósfera casi meditativa; en cambio, en el bordado y el acrílico aparece un estallido cromático que activa el gesto y la vibración. ¿Es una elección consciente o los materiales te van revelando su color posible?

En el caso del mármol, la elección del blanco y el oro es una elección consciente con la que quiero transmitir la atmósfera espiritual del paisaje, la relación del ser con la naturaleza. Sin embargo, el estallido de color del hilo ha ido apareciendo y revelándose poco a poco de una manera más intuitiva, para más tarde ir descubriendo y utilizando más conscientemente las posibilidades de este material.


Susurro entrelineas XIII. 2023. Acrílico e hilo bordado sobre lienzo. 40 x 60 cm.


¿Hasta qué punto planificas tus obras y cuánto espacio dejas para que ocurra lo inesperado?

Para la realización de las obras, la verdad es que no me gusta planificar demasiado. En el caso de las obras bordadas, hago pruebas en pequeños trozos de papel con el color, con la puntada que voy a realizar y con eso intento visualizar en mi cabeza cuál será el resultado final. Y de esta forma descubro, aprendo y aprovecho lo inesperado.

Por ejemplo, en algunas piezas, cuando he estado bordando, debido a la falta de tensión del hilo o a que esté demasiado flojo, se producen enredos que en principio podrían estropear la obra, pero que, al verlos, me doy cuenta de que me interesan mucho plásticamente. Entonces, eso lo he reproducido conscientemente después en otras piezas.