PHOTOESPAÑA CUMPLE 20 AÑOS

 

 

 

 

PhotoEspaña nace el 1998, inaugurando el mismo día 70 exposiciones en Madrid. En 20 años, el festival ha logrado organizar 1.500 exposiciones, reunido a más de 6.000 artistas y ha conseguido, como apunta su presidente Alberto Arnaut, “que el arte de mostrar el mundo a través del objetivo tenga hoy un papel más importante”.  Para celebrar el 20 aniversario, el Premio Nacional de Fotografía Alberto García-Alix ha comisariado seis exposiciones, bajo el título: “La exaltación del ser”, mostrando la obra de los fotógrafos Anders Petersen, Paulo Nozolino, Antoine d’Agata, Pierre Molinier, Karlheinz Winberger y Teresa Margolles, y un laboratorio editorial dirigido por Adam Broomberg y Oliver Chanarin. 

 

 

“Lalibela, cerca del cielo”, Cristina García Rodero (Fernán Gómez, Centro Cultural de la Villa)

 

 

Dentro del amplio programa general del festival, destaca la exposición “Café Lehmitz” en CentroCentro Cibeles, en la que podrán verse más de 300 imágenes entre las que se incluyen los descartes y hojas de contacto de uno de los representantes clave de la historia de la fotografía contemporánea; Anders Petersen. El Círculo de Bellas Artes de Madrid acogerá exposiciones en tres de sus salas: “Loaded Shine” de Paulo Nozolino en la sala Goya, “Ce fut un homme sans moralité” de Pierre Molinier en la sala Minerva y “Corpus”, dedicada al artista Antoine d’Agata.

 

 

 “Anders Petersen Ushi con un hombre, Café Lehmitz”, Hamburgo, 1967-70

 

Son 22 las exposiciones que formarán parte de la Sección Oficial del festival. Algunas de ellas son: “Cuba”, con imágenes del artista Elliott Erwitt tomadas en la isla entre 1964 y 2015, el proyecto “Lalibela, cerca del cielo”, presentado por Cristina García Rodero en el Fernán Gómez (Centro Cultural de la Villa), que documenta el conjunto de iglesias medievales que alberga la ciudad etíope y que la fotógrafa visitó entre 2000 y 2009. El Museo ICO acoge la exposición “Entropía y espacio urbano”, con la obra de Gabriele Basílico, y el Museo Cerralbo saca a la luz la vertiente fotográfica del cineasta Carlos Saura, con la exposición “España años 50”. 

 

 

“National Ballet, Cuba”, foto de Elliot Erwitt

 

 

En esta edición, las nuevas tendencias fotográficas podrán verse en espacios como Casa América, la Sala Canal de Isabel II y el Fernán Gómez, entre otros. La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Calcografía Nacional, presenta la exposición fruto del Premio Internacional de Fotografía Blanca March, cuyo ganador ha sido el argentino Matías Costa, con su obra Plaza Francia. El proyecto “#Thyssen25: una crónica fotográfica”, plantea un recorrido fotográfico por los acontecimientos más representativos de la historia del museo.

Las galerías de Madrid tienen también sus propias propuestas expositivas. El Festival Off PHE, muestra las propuestas expositivas de 36 galerías de la capital, promocionando la obra de artistas jóvenes y de media carrera. Este programa incluye obras de:  Roger Ballen, Pilar Pequeño, Marina Núñez, Alberto García-Alix, Alex Webb & Rebecca Norris Webb, Catalá –Roca, Marta Soul, Cristina Macaya, Emi Anrakuji, Eduardo Momeñe, Mariana Cook, Cristobal Hara, Paloma Gámez, Alejandro Marote o Kathy Ryan, entre otros.

 

 

 

Marta Soul. Serie Idilios, “Idilio en Cartier”, 2010. Galería Bat Alberto Cornejo

 

 

El programa de PhotoEspaña 2017, se completa con talleres, ponencias , presentaciones y encuentros entre profesionales de la fotografía. Y como en cada edición, La Fábrica publica la Guía PhotoESPAÑA 2017, en la que puede consultarse información sobre las 100 exposiciones del festival, además de cinco catálogos y libros que acompañan a las mismas. Además, se entregarán diversos premios como el Bartolomé Ros a la mejor trayectoria profesional española en fotografía o el Premio Descubrimientos PHE al mejor proyecto de visionados de porfolios.

 

 

 

 

La adquisición de la primera obra de arte siempre infunde respeto. Un sentimiento difícil de definir que mezcla el vértigo con la adrenalina. Pero por encima de la incertidumbre y la cautela, se impone una sensación placentera de conexión, entendimiento y deseo. Esa obra que, una vez vista, se queda en la memoria, reaparece en el recuerdo varias veces al día y parece querer decirte que está dispuesta a formar parte de tu hogar, es la candidata perfecta para decantar la decisión.

En los primeros pasos, muchos coleccionistas coinciden en señalar que no se parte de un plan establecido, sino que uno va adquiriendo piezas en función del gusto y de la conexión que siente con ellas hasta que, pasado el tiempo, se dan cuenta de que el volumen de obras que acumula puede recibir la etiqueta de “colección”. Así lo relata, por ejemplo, Alicia Aza, cuando afirma que

“No fui consciente de que estaba coleccionando hasta muchos años después, cuando un tercero me nombró como coleccionista y habló de mi colección. En 2005 tomé conciencia de lo que supone coleccionar y decidí articular una colección con una identidad de criterios y soportes”.

Comparte esta misma opinión Marcos Martín Blanco, cofundador, junto a su mujer Elena Rueda, de la Colección MER:

“Coleccionar ha sido una pasión, movida por un estado visceral que te incita a ello. La colección en cuanto a las adquisiciones no ha sido especialmente complicada porque, reconozcámoslo: es fácil comprar porque son todas cosas bellas y tienes alguna idea clara de por dónde quieres ir, pero al principio esas preferencias no estaban tan claras. Es con el tiempo cuando va conformándose un criterio”.

No siempre sucede así, por supuesto, pero para el comprador que se inicia en este sendero, la vinculación personal que traba con su primera pieza es fundamental. Ahí está el germen de una relación duradera que no se limita a una simple cuestión estética, sino que es una ventana abierta al conocimiento, a la exploración, a un mundo que muchas veces nos es desconocido y despierta nuestra fascinación. La semilla de esa conexión es puramente sentimental, y es precisamente ese impulso el que determina las primeras adquisiciones. La primera pieza nunca se olvida.

Art Madrid'20, foto de Ana Maqueda

Superando las recomendaciones habituales que se hacen por parte de asesores y agentes, rara es la ocasión en que el amante del arte se decide a comprar por pura inversión. Esos caminos suelen abrirse más adelante, cuando ya el volumen de piezas es considerable. Además, hay quien está un poco en contra de este concepto clásico del coleccionista tradicional, abordado desde una visión excéntrica, elitista y poco accesible. Muy al contrario, los compradores de arte son, por encima de todo, amantes del arte, seres sensibles y permeables al estímulo creativo que en un momento dado se deciden a profundizar en esa relación que ya mantienen con el arte para llevarse una pieza a su casa.

No es tan complicado superar esa pequeña barrera psicológica que convierte al visitante en comprador si se aborda el tema desde una óptica más personal e intimista que de consideración social. Para ello son de gran ayuda las obras de pequeño formato, la obra gráfica o la fotografía seriada, cuya horquilla de precios, por lo general más asumible, permite hacer una comparación más próxima a los gastos que pueden abordarse de manera cotidiana. De este modo, la compra de arte entra dentro del abanico de actividades factibles y se transforma en algo próximo y posible.

Art Madrid'20, foto de Marc Cisneros

En ese momento comienza una relación con el arte distinta, basada en la pura experiencia y en la convivencia con la pieza adquirida. Quizás pueda verse como un acto de atrevimiento, pero en numerosas ocasiones es más una cuestión de necesidad y de transformación. Los coleccionistas también coinciden en señalar que la adquisición de obra es un ejercicio de análisis personal y de abrirse a un nuevo campo de conocimiento que antes nos era ajeno. Alicia Aza explica que la razón por la que adquirió su primera pieza de videoarte, de Sergio Prego, es porque no la entendía y porque la veía como un reto y una oportunidad de superarse personalmente. Esta ventana abierta al conocimiento da lugar a nuevas conexiones y a entablar vínculos con los creadores, como una de las partes más fascinantes del proceso. Candela Álvarez Soldevilla explica que

“creo que lo más interesante en el mundo del arte es hablar con los artistas. Son personas provistas de una sensibilidad especial a las que escuchar y entender”

Y Alicia Aza también dice:

“Puedo compartir la satisfacción de poder contar hoy en mi círculo de amistades más cercanas con muchos artistas y eso supone un largo camino recorrido”.

Así, con obras que se presentan como asumibles dentro del horizonte de gastos que cada uno estima viable, es fácil encontrar una pieza que nos atrape. Desde ese momento, nuestro hogar también evoluciona hacia un espacio en el que el arte tiene un lugar y una presencia permanentes, y no cabe duda de que eso nos transforma por dentro.

Art Madrid'20, foto de Henar Herguera

Jaime Sordo, propietario de la colección Los Bragales y fundador de la Asociación de Coleccionistas de Arte Contemporáneo 9915, siempre ha definido su relación con el arte como una verdadera pasión y una necesidad vital. Para los compradores que se inician en esta senda tiene la siguiente recomendación:

“Es condición imprescindible que sienta la necesidad de convivir con la pasión de disfrutar de las obras. Otro aspecto muy importante es que antes de la toma de decisiones para las compras se informen, con lo cual es necesario leer prensa y libros especializados, visitar exposiciones y museos y mucho contacto con el galerismo, que es una fuente importante de información y muy concreta de los artistas que representa. Por último, la presencia en ferias de arte nacionales e internacionales. Todo ello genera información y formación”.

En efecto, las ferias se han convertido en un buen lugar para el descubrimiento porque condensan una amplia oferta y permiten una toma de contacto diversa y global de forma concentrada. Por esta razón, muchos compradores de nueva generación se inician en el contexto de un evento como Art Madrid, cuya cercanía y calidad constituyen una oportunidad única de conocer, empaparse y contagiarse de la pasión por el arte.


(*) citas extraídas de varias entrevistas difundidas en medios de comunicación públicos entre 2013 y 2019.