Art Madrid'26 – Rafael Moneo Arquitecto y teórico

 

 

El arquitecto Rafael Moneo visitando la retrospectiva en el Museo Thyssen-Bornemisza

 

 

Rafael Moneo (Tudela, Navarra, 1937), es uno de los representantes más destacados de la arquitectura española contemporánea. Estudió en las Escuela Técnica Superior de Arquitectura Madrid. En 1961 gana el Premio Nacional de Arquitectura, junto a Fernando Higueras, por el Museo de Restauraciones Artísticas de Madrid. Tanto en Madrid como en Barcelona ha desarrollado una labor encomiable como docente y ha sido galardonado con algunos de los premios más importantes del mundo, como el Pritzker (1996) y el Mies van der Rohe (2001).

 

 

 

“Rafael Moneo.Una reflexión teórica desde la profesión. Materiales de archivo (1961-2016)”

 

 

La exposición, estructurada en cinco secciones, está compuesta por 18 maquetas, 142 fotografías y 98 dibujos, considerados estos últimos el material más valioso del artista para desarrollar sus proyectos arquitectónicos y el medio fundamental que define el pensamiento de Moneo. Las obras expuestas en la muestra “Rafael Moneo. Una reflexión teórica desde la profesión. Materiales de archivo (1961-2016)”, reflejan el estilo propio e identificable del artista y le enmarcan dentro de una generación de arquitectos que estudian en sus proyectos a qué problemas se enfrenta cada construcción.

 

 

 

Vistas de la sala de la exposición de Rafael Moneo

 

 

 

La muestra ha pasado antes por La Coruña, Lisboa, Ciudad de México y Hong Kong y es la mayor retrospectiva de la historia dedicada al arquitecto. Ahora el Museo Thyssen, coincidiendo con el 25 aniversario de la pinacoteca en colaboración con la Fundación Barrié, revisa 55 años de trabajo del artista navarro y resume a la perfección la pasión de Moneo por la arquitectura, que como el mismo señala: “Entregarme a ella significa conocerla lo mejor posible y compartir con los demás, como enseñante, las reflexiones que uno se hace acerca de lo que es la arquitectura. Me siento afortunado de haber trabajado en edificios tan importantes”.

 

 

Axonometría constructiva seccionada. Museo Nacional de Arte Romano, Mérida, España, 1980-1986.

Lápiz sobre papel. © Rafael Moneo. Cortesía Fundación Barrié

 

 

 

 

Uno de los edificios diseñados por Rafael Moneo es el Kursaal de San Sebastián, edificio por el cuál le otorgaron el Premio Mies van der Rohe en 2001. Dos enormes cubos de vidrio forman el edificio, en el que prima la armonía entre lo natural y lo artificial. Otras obras representativas del arquitecto que podemos ver en España, son la Estación de Atocha de Madrid (1992), el Auditorio de Barcelona (1999) o la Fundación Pilar y Joan Miró en Palma de Mallorca (1992). 

 

 

 


ABIERTO INFINITO.LO QUE EL CUERPO RECUERDA. CICLO DE PERFORMANCE X ART MADRID'26


Art Madrid, comprometida con crear un espacio de enunciación para artistas que trabajan en torno a las artes performativas, presenta el ciclo de performance: Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda, una propuesta que se inspira en los planteamientos de Erving Goffman en La presentación de la persona en la vida cotidiana (Amorrortu editores, Buenos Aires, 1997). La propuesta se inscribe en un marco teórico que dialoga directamente con dichos planteamientos, donde la interacción social se concibe como un escenario de actuaciones cuidadosamente moduladas para influir en la percepción de los demás. Goffman sostiene que los individuos despliegan expresiones verbales e involuntarias para guiar la interpretación de su conducta, sosteniendo roles y fachadas que definen la situación para quienes observan.

El cuerpo, primer territorio de toda representación, antecede a la palabra y al gesto aprendido. En él se inscriben las experiencias humanas, tanto conscientes como inconscientes. Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda parte de esa premisa: en la propia existencia habita la representación, y la vida, entendida como una sucesión de representaciones, transforma al cuerpo en un espacio de negociación constante sobre quiénes somos. En ese tránsito, los límites se desdibujan; lo individual se abre a lo colectivo y lo efímero adquiere una dimensión simbólica. Al habitar ese intersticio, la performance revela simultáneamente la fragilidad de la identidad y la fuerza que emerge del encuentro con los otros.


PERFORMANCE: ALTA FACTURA. COLECTIVO LA BURRA NEGRA

4 de marzo | 19:00h. Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.


"Disciplina para el poder”. Performance de La Burra Negra para la pieza: Desplazamiento del Congreso de los Diputados de Roger Bernat. 2025.


Alta Factura subvierte la estructura de la pasarela de moda para reivindicar los procesos invisibles de la creación artística. En esta propuesta, a través de una serie de piezas textiles conceptuales, la performance sitúa bajo el foco el rigor del oficio y la vulnerabilidad del artista, exponiendo —por fin— aquellas costuras que suelen quedar relegadas a la sombra de los bastidores.


Colectivo La Burra Negra.


SOBRE EL COLECTIVO LA BURRA NEGRA

La Burra Negra es un colectivo nómada de Artes de Acción con sede en Málaga, fundado en 2024 tras su primera residencia en Totalán. Está autogestionado por Ascensión Soto Fernández, Gabriela Feldman de la Rocha, Sasha Camila Falcke, Sara Gema Dominguez Castillo, Sofía Barco Sánchez y Regina Lagos González, seis creadoras de diferentes procedencias y trayectorias que se conocieron en el Hospital de Artistas de La Juan Gallery. El colectivo reúne profesionales de joyería, pintura, artes escénicas, música, danza, divulgación y gestión cultural. Su actividad incluye la residencia anual en Totalán, la producción de obras performativas, la mediación cultural y la realización de intervenciones en el territorio. Desde su creación ha participado en las Jornadas Periscopio en La Térmica, ha presentado A granel en el MVA de Málaga, ha realizado diversas acciones en Totalán, la más reciente durante su segunda residencia anual y ha formado parte con sus propias propuestas en la performance Desplazamiento del Congreso de los Diputados de Roger Bernat en Madrid.

En La Burra Negra les mueve la creación colectiva y el intercambio de saberes. Unidas para experimentar y difundir la performance, exploran lo invisible del trabajo artístico: tiempos, esfuerzos y relaciones que normalmente no se ven, como forma de reivindicación.

Su práctica surge del diálogo y del pensamiento compartido, en la búsqueda de espacios descentralizados donde el arte pueda ser vivido y su proceso mostrado. Cada residencia y cada acción son intentos de habitar la creación de manera colectiva, cuestionando la precarización y construyendo redes de cuidado y colaboración que sostienen su práctica y la de quienes les rodean.