Art Madrid'26 – Santiago Ydáñez y la belleza desgarradora

 

 

El Jardín de las Delicias, 2017 (Al fondo)

 

 

Santiago Ydáñez estudió Bellas Artes en Granada y desde hace 14 años reside entre Jaén y Berlín. Nacido en Puente de Génave, un pequeño pueblo de Jaén, tiene influencias tempranas de la tierra, del trabajo en el campo, de los animales y la caza, así como de las costumbres y de la religión. Estos rasgos formarán su variado y desgarrador imaginario, donde cobran importancia la sensualidad más erótica y la más prohibida, el rostro en primeros planos estridentes, descuartizamientos a modo de vanitas, reinterpretaciones de la historia del arte, planos de animales desafiantes, etc. Su obra tiene como eje central sentimientos elementales y primarios que acompañan tanto a los humanos como a los animales.

 

 

Sin título 2014

 

 

En su trabajo utiliza la fotografía, en la que se basa para realizar un boceto en carboncillo sobre el que luego pinta con trazos grises y negros, amplios e impulsivos. Sus cuadros de gran formato no pretenden relatar historias, sino que, a modo de fotograma de cine, representan rostros de personas o de animales, dejando ver esa pincelada rápida y enérgica con la que envuelve al espectador, despertando en él sensaciones de dolor, placer, éxtasis o nostalgia. Utiliza distintos soportes: lienzos, libros y diferentes objetos encontrados en mercadillos, sobre los que interviene.

 

 

Versión de la obra ¡…Y tenía corazón! / Anatomía del corazón de de Enrique Simonet

 

 

La muestra recoge obras de la última década. Entre ellas, se encuentra El Jardín de las Delicias (2017), un lienzo de 315 x 1000 cm en el que el rostro de una niña rubia de mirada melancólica refleja la ausencia de belleza y calma de un paraíso perdido. En la obra critica el decadentismo cultural y ético que precipitó a Alemania en el nazismo. O una versión pintada expresamente para el CAC de la obra de Enrique Simonet ¡… Y tenía corazón!/ Anatomía del corazón (de 1890), que representa a un forense realizando una autopsia a una prostituta que yace sobre una mesa. En esta pieza, Ydáñez explora las relaciones filosóficas entre original y copia. Se podrán contemplar, además, objetos tales como cajas de cubiertos, marcos, un espejo o estuches de joyas, sobre los que pinta o dibuja los mismos motivos o personajes que representa en sus pinturas.

 

 

Objeto intervenido

 

 

La obra de Santiago Ydáñez podrá admirarse hasta el 24 de septiembre en el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga, donde también podrán visitarse las obras de la colección permanente, los talleres de su agenda de verano o la próxima exposición de la fotógrafa holandesa Danielle Van Zadelhoff.

 

 


El círculo como dispositivo crítico y el marcador como catalizador contemporáneo


POSCA, marca japonesa de marcadores de pintura a base de agua, se ha consolidado desde los años 80 como un instrumento central en las prácticas artísticas contemporáneas vinculadas al arte urbano, la ilustración, el diseño gráfico y la experimentación interdisciplinar. Su fórmula opaca, cromáticamente intensa y de secado rápido, compatible con soportes tan diversos como el papel, la madera, el metal, el vidrio o el textil, ha favorecido una expansión técnica que trasciende el estudio tradicional y dialoga con el espacio público, el objeto y la instalación.



En este contexto, POSCA más allá de ser una herramienta de trabajo, opera como infraestructura material de la creación contemporánea; un dispositivo técnico que facilita la inmediatez del gesto sin renunciar a la densidad cromática ni a la precisión formal. Su versatilidad ha contribuido a democratizar el acceso a lenguajes tradicionalmente asociados a la pintura, posibilitando una circulación más horizontal entre prácticas profesionales y amateur.

Esta dimensión expandida del medio encuentra un marco conceptual particularmente pertinente en The Rolling Collection, exposición itinerante comisariada por ADDA Gallery. El proyecto propone una investigación colectiva en torno al formato circular entendido no sólo como contenedor formal, sino como estructura simbólica y campo de tensión espacial.



Históricamente, el círculo ha operado como figura de totalidad, continuidad y retorno. En el contexto de The Rolling Collection, el formato circular se desplaza de su carga simbólica clásica hacia una dimensión experimental y se convierte en un soporte que cuestiona la frontalidad rectangular hegemónica en la tradición pictórica occidental. La ausencia de ángulos obliga a replantear la composición, el equilibrio y la direccionalidad del trazo.

Lejos de ser una mera restricción formal, esta condición genera una economía específica de decisiones plásticas. El borde curvo tensiona la relación entre centro y periferia, diluye jerarquías internas y promueve dinámicas visuales centrífugas y centrípetas. El resultado es un conjunto de obras que interroga los modos de construcción de la imagen.



Tras su recorrido en 2025 por Barcelona, Ibiza, París, Londres y Tokio, una selección de la muestra se presenta en Art Madrid, reforzando su vocación internacional y su capacidad de adaptación a distintos contextos culturales. La propuesta para Art Madrid’26 reúne a artistas cuyas trayectorias se sitúan en la intersección entre arte urbano, ilustración contemporánea y prácticas híbridas: Honet, Yu Maeda, Nicolas Villamizar, Fafi, Yoshi y Cachetejack.

Aunque sus lenguajes son heterogéneos, desde aproximaciones más gráficas y narrativas hasta exploraciones cromáticas de fuerte carga gestual, la curaduría establece un eje común. Una actitud libre, experimental y marcadamente colorista. En este sentido, el color actúa como estructura conceptual que articula las obras y las conecta con la materialidad específica de POSCA.



La intensidad cromática propia del marcador dialoga con la contundencia formal del círculo, generando superficies donde la saturación y el contraste adquieren protagonismo. La herramienta se integra así en el discurso expositivo, siendo un elemento coherente con las estéticas de los artistas participantes

Uno de los aspectos más importantes del proyecto es la incorporación activa del público. En el espacio expositivo, que ocupará la acción de POSCA durante Art Madrid’26, los visitantes podrán intervenir círculos dispuestos en la pared, utilizando marcadores POSCA, integrándose de esta manera simbólica a The Rolling Collection durante su paso por Madrid.



Esta estrategia introduce una dimensión relacional que desestabiliza la noción de obra cerrada. De esta manera la autoría se descentraliza y el espacio expositivo se transforma en superficie dinámica de acumulación de gestos. Desde una perspectiva teórica, podría leerse como una aproximación a prácticas participativas que, sin renunciar a la calidad formal del conjunto, abren el dispositivo artístico a la contingencia y a la multiplicidad de voces.

La elección de POSCA como herramienta para esta intervención colectiva no es casual. Su facilidad de uso, control del trazo y compatibilidad con múltiples superficies garantizan una experiencia accesible sin comprometer la potencia visual del resultado. El marcador funciona de esta forma, como mediador entre el ámbito profesional y la experimentación espontánea, borrando las jerarquías técnicas.



El propio título, The Rolling Collection, sugiere una colección en movimiento, no fijada a un único espacio ni a una configuración definitiva. El carácter itinerante, sumado a la incorporación de intervenciones locales, convierte la acción en un organismo en constante transformación. En este marco, POSCA se posiciona como catalizador material de una comunidad creativa transnacional. La marca, históricamente vinculada a escenas urbanas y prácticas emergentes, refuerza su identidad como aliada de procesos abiertos, experimentales y colaborativos.

POSCA x The Rolling Collection no debe leerse únicamente como una colaboración entre empresa y proyecto curatorial, es sobre todo, una convergencia estratégica entre herramienta, discurso y comunidad. La acción propone una reflexión sobre el formato, la circulación global del arte contemporáneo y la expansión de la autoría; POSCA aporta la infraestructura técnica que hace posible tanto la obra individual como la experiencia colectiva.