Wyeth en el estudio exposición museo Thyssen

 

 

La exposición “Wyeth: Andrew y Jamie en el estudio” ofrece hasta el 19 de junio la primera retrospectiva en Europa sobre Andrew Wyeth (1917-2009) y su hijo Jamie (1946), los nombres más destacados del realismo americano del siglo XX. Esta muestra ocurre en paralelo a la exposición sobre realistas españoles que también ofrece el Thyssen, lo que genera una oportunidad estupenda para comparar estilos y contextos.

 

 

Amigos, muebles, animales domésticos… todo objeto, sensación y ser vivo que rodeara a la familia Wyeth era susceptible de convertirse en una bellísima obra de arte cargada de emoción. La capacidad creadora de padre e hijo se retroalimentaba, y se servían mutuamente de acicate y reto, buscando dotar de un aura inigualable, de una luz especial, de cierto temblor sensible a cada una de sus piezas. La muestra, comisariada por Timothy J. Standring (de la Gates Foundation en el Denver Art Museum) recorre con 60 obras todos los periodos de sus carreras, permitiéndonos disfrutar de algunas de las obras más importantes de esta dinastía.

 

 

Tras la muerte del patriarca Wyeth, su hijo Jamie se quedó con la responsabilidad de perpetuar la pintura realista norteamericana, una pintura que plasmaba los modos de vida, la arquitectura, los paisajes de Pensilvania, los amigos y vecinos de su ciudad natal, Chadds Ford, con una carga emocional indiscutible. Entre estos vecinos, la historia del arte quiso destacar a uno, Christina Olson, la vecina que contempla el paisaje sentada en la ventana en un juego de claroscuros apabullante, la misma joven que en otro lienzo, “Christina’s World”, la pintura más famosa de EE.UU y que está colgada en el l MOMA, se incorpora en medio del campo mirando misteriosa al horizonte, dotada de cualidades casi mágicas.

 

 

Gracias a las generosas cesiones de las colecciones privadas de Andrew y Betsy Wyeth ahora podemos acercarnos a este universo de la américa profunda y a la pincelada única de una familia única, a un diálogo entre padre e hijo, a un debate entre artistas. En paralelo a la muestra, el Thyssen exhibe una exposición de fotografía, “The Secret Sits. (Wyeth Wonderland)”, de la fotógrafa Joséphine Douet, que ha recorrido los escenarios de la vida de los Wyeth para entender y compartir sus fuentes de inspiración.

 


 

Los artistas Nicolás Laiz Placeres y Alona Harpaz participan por primera vez en Art Madrid junto a la galería tinerfeña ATC, con una selección de obras en las que lo salvaje se crea a través de un espacio configurado por la entrada en escena del ser humano.

Harpaz yuxtapone, sobre unos fondos resueltos con colores planos, figuras expresionistas, entre las que confluyen sus autorretratos con fauna y flora de colores vibrantes. Así, en sus pinturas, podemos ver una mezcla entre lo bello y lo aterrador. Mientras, en las esculturas de Laiz Placeres, la naturaleza y el ser humano como elementos en posible proceso de desaparición, mezclados con los objetos que configuran la razón de esa propia destrucción, crean formas tridimensionales icónicas casi monocromáticas.

Alona Harpaz

I'm not here for your dream, 2019

Acrilico, spray y colores industriales sobre lienzo

140 x 150cm

Nicolás Laiz

Política Natural III, 2018

Resina, fibra de vidrio, aridos y pintura doble componente

80 x 30cm

Alona Harpaz (Tel Aviv, Israel, 1971) representa en sus autorretratos motivos botánicos y animalísticos aplicando una paleta de color muy personal e imaginativa, a través de una pincelada fuerte y vibrante sobre superficies que en muchos casos son visiblemente decorativas. En la obra de la artista israelí, los colores existen tanto por ellos mismos de forma libre o bien mimetizados como signos reconocibles. Según la artista, “las pinturas perfectamente hermosas pueden ser terribles”, y a la belleza y a lo terrible además podemos unirle el compromiso de lo político, como apunta la crítica Elke Buhruna. Muestra de ello es la obra “Frequency Watchers”, en la que la artista se autorretrata subida en una motocicleta haciendo alusión a los movimientos feministas de los años 90 en Estados Unidos, como Riot Grrrl y la banda Bikini Kill, quienes fusionaron punk, feminismo y lápiz de labios rosa. Así pues, en su personalidad compagina el activismo político de su padre (sionista laborista) y la vena artística de su madre (bailarina).

Alona Harpaz

Frequency Watchers, 2018

Acrilico, spray y colores industriales sobre lienzo

80 x 100cm

Nicolás Laiz Placeres (Lanzarote, 1975), en sus piezas tridimensionales hace que confluyan objetos propios de la naturaleza con materiales industriales y propiamente contaminantes, creando una dicotomía entre ambos. De esta fusión, aparentemente simple, el artista logra transmitir un mensaje profundamente elaborado y con un matiz crítico hacia una sociedad que ha derivado en una superproducción y un consumismo extremo y peligroso, y a su vez, utilizando elementos muy dispares propios de la iconografía “tópica” de las isla: caracolas, callaos y tuneras se entremezclan con botellas de plásticos, tótems y formas craneales, creando figuras icónicas con valores propagandísticos de la situación extrema del desastre natural del siglo XXI al que se ve abocado nuestro territorio. Finalmente, en un alarde de cotidiana ironía, sus esculturas funcionan como formas mágicas que sanan nuestro status quo.

En la jaula, los lienzos de Alona Harpaz aúllan junto a las esculturas con tótems y fetiches que su compañero de espacio Nicolás Laiz Placeres ha creado principalmente a partir de elementos identitarios dispares de las Islas Canarias.

Nicolás Laiz

Política Natural I, 2018

Resina, fibra de vidrio, aridos y pintura doble componente

80 x 30cm

La Galería ATC, situada en el corazón de Santa Cruz de Tenerife, participa por primera vez en Art Madrid con un proyecto inédito y específico de éste tándem de artistas que formará parte del programa One Project, coordinado en esta edición, por el crítico de arte y comisario independiente Fernando Gómez de la Cuesta, bajo la línea discursiva: “Salvajes: la cage aux fauves”.

Galería ATC fue fundada en 2017 por Elle Przybyla (Estados Unidos) y Juan Matos Capote (España), como parte de Agencia de Tránsitos Culturales -establecida en 2014-, una plataforma para la investigación artística multidisciplinar y promoción del arte contemporáneo. La galería cuenta con una programación anual de varias exposiciones de artistas nacionales e internacionales que trabajan con diferentes medios: pintura, escultura, vídeo, fotografía, instalación y arte sonoro. Además de las exposiciones, la galería organiza performances, conferencias y otras actividades. Desde Canarias, Galería ATC cultiva relaciones dinámicas entre la periferia y los centros de producción cultural. Sus raíces en España y Estados Unidos, y su inminente conexión con África, le permite operar como espacio de intersección cultural. Su programación refleja el compromiso de apoyar a artistas con diversas voces y en diferentes momentos de sus carreras.

Galería ATC presentará, dentro del programa One Project de Art Madrid, obras inéditas de los artistas Alona Harpaz y Nicolás Laiz Placeres.