AGENDA DE ARTE VERANO'19: QUÉ NO TE PUEDES PERDER ESTE AGOSTO - I

El verano es la ocasión ideal para disfrutar de la cultura y el arte de una manera más relajada, fuera del frenético ritmo que nos exige el resto del año. Además de descansar y recuperar fuerzas, es bueno sacar partido de todas las actividades culturales programadas en esta época para hacernos el calor más llevadero.

MADRID

Rogelio López Cuenca nos espera en el Museo Reina Sofía con la exposición “Yendo leyendo, dando lugar”. Se trata de la primera exhibición monográfica que el centro dedica a este creador de Nerja, obsesionado por el poder del lenguaje y la plasticidad que puede adoptar el mensaje en sus múltiples formas y a lo largo del tiempo. Desde sus inicios en los años 80 con trabajos colaborativos que fusionaban distintas disciplinas, hasta su cambio de dirección a mediados de los 90, volviéndose más reflexivo y crítico con el sistema, López Cuenca comparte su preocupación en torno a temáticas esenciales para el individuo de nuestro tiempo, como los movimientos migratorios, la memoria histórica o la especulación urbana. Hasta el 26 de agosto.

Rogelio López Cuenca, “Traverser”, 1986. Colección Yñiguez Aragón (vía museoreinasofia.es)

SEVILLA

En 2019 se cumplieron 50 años del memorable viaje a la Luna, un acontecimiento único que ha marcado un antes y un después en la historia del siglo XX. CaixaForum se une a las conmemoraciones con una exposición divertida y cercana en torno a la obra de Hergé y su famoso personaje Tintín. Porque Hergé era un visionario y, años antes de que la primera misión tripulada saliese del planeta, ya había puesto a estos carismáticos protagonistas en órbita. “Tintín y la Luna” recorre gran parte de las misiones espaciales más célebres y conocidas, además de plantear un recorrido por la historia de la exploración espacial de la mano de Tintín y Milú. Hasta el 27 de octubre.

Imagen de detalle en la sala de exposición CaixaForum Sevilla

VALENCIA

Cualquier ocasión es buena para repasar la obra de Fernando Léger, uno de los padres del modernismo. El IVAM, en colaboración con la Tate Liverpool, organiza esta exposición que reúne medio centenar de piezas del autor, además de vídeos, telas y murales, con los que hacer un recorrido por la trayectoria de este creador parisino. Además, la exhibición revisita algunos puntos claves de su rol artístico y pone el acento en su perfi de crítica política, siendo Léger, como era, un acérrimo defensor de la función social del arte para todos.

Fernando Léger, “Le tableau Les Constructeurs”, 1950

SANTIAGO DE COMPOSTELA

El drama de los refugiados ha sido objeto de una amplia cobertura mediática en los últimos años. No obstante, la aproximación al problema tiene tintes sensacionalistas que ponen el acento en el dramatismo de la experiencia vivida por sus protagonistas y las catastróficas consecuencias de muchos viajes frustrados. El CGAC de Santiago de Compostela reúne la obra de una veintena de artistas contemporáneos bajo el comisariado de Piedad Solans y Santiago Olmo, en una exposición que aborda este conflicto humano con perspectiva histórica y haciendo menos hincapié en la difusión periodística de la situación. Porque las sociedades y las identidades se construyen también sobre la base de los flujos de personas. El exilio ha sido, es y será un gran motor del intercambio cultural y hay que afrontarlo como una realidad no excepcional, sino puramente humana. “We refugees”, hasta el 13 de octubre.

Roland Fischer, “Refugees”, 2016. (vía cgac web, cortesía del artista)

BARCELONA

Con una clara vocación didáctica, el CCCB acoge la muestra “Cuántica”, un proyecto que recoge el trabajo conjunto de artistas y científicos con el fin de facilitar la explicación de conceptos relativos a la física cuántica. El recorrido se divide en dos partes, por un lado, la obra de diez artistas que introducen estas nociones en su obra para demostrar que la física cuántica trasciende el plano puramente teórico del academicismo puro, y, por otro, se muestra el desarrollo y los resultados de nueve proyectos de investigación en torno a este planteamiento de la física teórica. El visitante se enfrenta a multitud de cuestiones sobre nuestra realidad y la percepción del mundo en una experiencia enriquecedora y diferente que nos hará replantearnos los postulados tradicionales de lo conocido. Hasta el 24 de septiembre.

LEÓN

La exposición “El giro notacional” del MUSAC ahonda en el poder de los sistemas de notación en los distintos campos en los que se aplican, no solo con una finalidad didáctica, sino también reflexiva. El deseo de acotar algo, de traducirlo a un lenguaje cifrado comprensible de manera universal es al mismo tiempo una forma de intervención que elimina la arbitrariedad y la liberdad de las cosas que se suceden sin orden preestablecido. Esta muestra colectiva reúne la obra de un nutrido grupo de artistas bajo el comisariado de José Iges y Manuel Olveira. El recorrido se ha articulado en torno a cinco ejes principales: la notación musical, el mundo matemático y científico, las notaciones del movimiento cinético, las de la cartografía y el espacio y, finalmente, las del pensamiento. Hasta el 15 de septiembre.

Josep Maria Mestres Quadreny, “Aronada”, 1971. Colección Centro de Documentación MUSAC

 

Wim Delvoye acaba de despedir la exposición monográfica que le han dedicado los Reales Museos de Bellas Artes de Bélgica, en Bruselas, en una arriesgada propuesta en la que la subversiva obra escultórica del artista convivió con las piezas clásicas de la colección del museo.

Wim Delvoye, instalación de “Tabriz”, “Shahreza”, “Arak”, “Karaj”, “Khermanshah” y “Bidjar”, 2010-2016, en la sala del museo con “Le martyre de Saint Liévin” de Rubens al fondo. Foto: El Gran Otro, por Por Patricia Lago L. y Maximiliano Turri.

Si algo es evidente en el trabajo de Delvoye es su deseo de remover conciencias y plantear una lectura abiertamente crítica de nuestro entorno globalizado. No es difícil advertir un mensaje que se burla de los modelos establecidos en nuestra sociedad con un lenguaje irónico que retrata la hipocresía de nuestro tiempo. El uso intencional de los referentes contemporáneos en contextos aparentemente absurdos o impropios, producen un choque de ideas que abre la puerta a la reflexión. Entre la repulsa y la complicidad, los espectadores de su trabajo se enfrentan a una apuesta transgresora que pocas veces deja indiferente.

Wim Delvoye, “Truck Tyre”, 2017. © Cortesía de Wim Delvoye / foto: Studio Delvoye, vía RMFAB

Otro de los factores que favorecen el impacto de su discurso es la elección de los formatos. Delvoye no se conforma con piezas de pequeñas dimensiones, sino que se lanza a lo grande, con esculturas e instalaciones que logran una gran presencia en el espacio. De este modo, el montaje de las exposiciones logra romper la quietud de las salas y generar un verdadero diálogo entre el pasado y futuro. El autor, ya veterano en estas propuestas organizadas en museos clásicos, como el Louvre o el Museo de Bellas Artes Pushkin de Moscú, agradece la oportunidad de hacer convivir el arte contemporáneo con el histórico porque atrae a un público que en cierta medida ya ha perdido el interés por lo antiguo. Así, la muestra “Esculturas” de Bruselas se sitúa en medio de los pasillos y salas de exhibición bajo la atenta mirada de los personajes de Rubens, dispuestos en las paredes pintadas en color salmón y aguamarina.

Wim Delvoye, “Cloaca New and Improved”, 2001. © Cortesía de Wim Delvoye / foto: Studio Delvoye, vía sculpturemagazine.art

La extensa obra de Delvoye juega también con la variedad de disciplinas y técnicas, además del uso del clasicismo y de referentes tomados de toda la historia del arte. El resultado es perturbador. Tiempo atrás había presentado una polémica escultura en la que un Cristo crucificado y retorcido sobre sí mismo como un pretzel se exponía frente a un óleo que representaba el entierro de Jesucristo. Otro tanto puede decirse de su pieza “Cloaca New and Improved”, o simplemente “Cloaca”, presidida por un enorme letrero con esta palabra que emula el logotipo de Ford, en la que representa, a modo de cadena de montaje con recipientes de cristal y material de laboratorio, un proceso digestivo al completo cuyo resultado es el esperado: heces servidas en un enorme vaso de precipitados. Asimismo, destaca la instalación “Cabinet”, un conjunto de piezas cerámicas que representan botellas de gas y hojas de sierra circular pintadas en azul con el estilo tradicional de Delf y dispuestas en una vitrina de madera hecha a mano en Indonesia. Esta obra busca concienciar sobre los efectos de la ocupación colonial y su impacto en el curso de la historia, y la forma de tratar este concepto nos obliga a repensar lo que estamos viendo para ir más allá del plano visible.

Wim Delvoye, “Untitled (Fortnite 01)”, 2019. © Cortesía de Wim Delvoye / foto: Studio Delvoye, vía RMFAB

Con una exquisita factura, Delvoye se atreve con numerosos materiales que poco a poco se doblegan al impulso de sus ideas. Ya sea metal, ya piedra, el conjunto de su trabajo es ecléctico y difícil de clasificar. Quizás podríamos agruparlo bajo un hilo conductor común que es el deseo de cuestionar el status quo de las cosas, los supuestos beneficios de esta modernidad galopante que nos enajena y nos atrapa, pero que nos da también la libertad de poder realizar proyectos como los que este autor plantea, y hacerlos convivir con el pasado del arte. Vivimos en un mundo perturbador. Gracias Delvoye.