Art Madrid'26 – Agenda ARTE Y CULTURA 2ª quincena julio Art Madrid

 

CINE:

CINE GARDEN CONDE DUQUE, LA MEJOR CARTELERA DE VERANO
Del 8 de julio al 18 de septiembre.

 

Espectacular cine de verano con pantalla de 300 m2 y el mejor sonido, rodeado de un estupendo jardín para recreo y ocio estival de más de 4.500 metros cuadrados. Habrá conciertos y actividades enmarcadas en Los Veranos de la Villa, mercadillos y una amplia oferta gastronómica (Food Trucks con opciones mexicanas, japonesas, ibéricas y vegetarianas!!) todos los días de la semana, hasta la 01.00h de domingo a jueves, y viernes y sábado hasta las 02:30h. El arranque no puede ser mejor: este sábado 9 de julio se estrenan con “Amanece que no es poco” GRATIS!!! y el domingo cine mudo con música en directo, El Acorazado Potemkin de Sergei M. Eisenstein con directazo de Raisa.

 

 

 

 

TEATRO:

IMPARABLES, muestra de nuevos creadores escénicos
Del 4 al 17 de julio en Nave 73.

 

 

Buscando el nuevo talento, trayendo al presente a los que serán el futuro, en Nave 73 sacan de las aulas proyectos, que aun siendo creados en el entorno formativo, su rigurosidad, creatividad e ingenio compiten con grandes producciones y deben ser disfrutados por el gran público. En la muestra de nuevos creadores escénicos presentan 7 proyectos nacidos en centros formativos de artes escénicas que destacan por su búsqueda artística, calidad y el desarrollo de nuevas teorías escénicas y entre los que se encuentran la adaptación contemporánea del clásico de Lorca, titulada para la ocasión como  Los demonios de Yerma, Horizonte de sucesos o Into the Laberynth.

 

 

 

 

EXPOSICIONES:

IMÁGENES AUTORIZADAS, de Daniel Mayrit
Del 6 de junio al 28 de julio en Galería CERO (Madrid).


 

El fotógrafo Daniel Mayrit (Madrid, 1985) pone a prueba la Ley Mordaza (Ley de Seguridad ciudadana) en lo que se refiere a la difusión de imágenes de los cuerpos de seguridad y lo hace aplicándola hasta sus últimas consecuencias. ¿Qué pasaría si estas imágenes generadas desde el propio sistema estuviesen también sometidas a los procesos de censura necesarios para cumplir los parámetros de la Ley Mordaza? Mayrit ganó el premio al Mejor Fotolibro en el Festival de Fotografía Paris Photo con You Haven't Seen Their Faces, y ahora en la Galería CERO y dentro del marco de PHotoEspaña, IMÁGENES AUTORIZADAS le da de nuevo otra vuelta a la tortilla de un contradictorio y a menudo hipócrita sistema normativo.

 

 

 


MÚSICA:

FESTIVAL CHARCO
16 Y 17 de julio en el Jardín Botánico de la Complutense.
 

 

Las Noches del Botánico son una oportunidad estupenda para disfrutar de la mejor música en el entorno privilegiado del Real Jardín Botánico Alfonso XIII, en la Universidad Complutense de Madrid… El 16 y 17 de julio Noches del Botánico acogerá en su programación el Festival Charco, una propuesta que viene a unir importantes exponentes de la escena iberoamericana con música nacida a ambos lados del charco. 

 

 

 


CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


La obra de Cedric Le Corf (Bühl, Alemania, 1985) se sitúa en un territorio de fricción donde el impulso arcaico de lo sagrado convive con una actitud crítica propia de la contemporaneidad. Su práctica parte de una comprensión antropológica del origen del arte como gesto fundacional: la huella, la marca, la necesidad de inscribir la vida frente a la conciencia de la muerte.

Le Corf establece un diálogo complejo con la tradición barroca española, no desde la mímesis estilística, sino desde la intensidad afectiva y material que atraviesa aquella estética. La teatralidad de la luz, la encarnación de la tragedia y la hibridez entre lo espiritual y lo carnal se traducen en su obra en una exploración formal donde la geometría subyacente y la materia incrustada tensionan la percepción.

En el trabajo de Le Corf, el umbral entre abstracción y figuración no es una oposición, sino un campo de desplazamiento. La construcción espacial y el color funcionan como dispositivos emocionales que desestabilizan lo reconocible. Este proceso se ve atravesado por una metodología abierta, donde la planificación convive con la pérdida deliberada de control, permitiendo que la obra emerja como un espacio de silencio, retirada y retorno, en el que el artista se confronta con su propia interioridad.


La caída. 2025. Óleo sobre lienzo. 195 × 150 cm.


En tu trabajo se percibe una tensión entre la devoción y la disidencia. ¿Cómo negocias el límite entre lo sagrado y lo profano?

En mi trabajo siento la necesidad de remitirme al arte rupestre, a las imágenes que llevo presentes. Desde que el hombre prehistórico tomó conciencia de la muerte, sintió la necesidad de dejar una huella, marcando con una plantilla en la pared una mano roja, símbolo de la sangre vital. El hombre paleolítico, cazador-recolector, experimenta un sentimiento místico frente al animal, una forma de magia espiritual y de ritos vinculados a la creación. De este modo, sacraliza la caverna mediante la representación abstracta de la muerte y la vida, la procreación, las Venus… Así, nace el arte. En mi interpretación, el arte es sagrado por esencia, porque revela al hombre como creador.


Entre perro y lobo II. 2025. Óleo sobre lienzo. 97 × 70 cm.


Se observan trazos de la tradición barroca española en tu trabajo. ¿Qué encuentras en ella que siga siendo contemporáneo?

Sí, se observan rasgos de la tradición barroca española en mi trabajo. En la historia del arte, por ejemplo, pienso en los mosaicos árabe-andalusíes, en los que para mí se encuentra una geometría de diseños profundamente contemporánea. Y en la pintura y la escultura barroca española, el tema que aparece con mucha frecuencia es la tragedia: la muerte y lo sagrado están intensamente encarnados, ya sea en temas religiosos o profanos, en Zurbarán, Ribera, El Greco, pero también en Velázquez. Pienso, por ejemplo, en la notable pintura ecuestre de Isabel de Francia, por su geometría y por un retrato cuya luz recuerda a la de un Matisse.

Cuando pienso en la escultura, vienen a mi mente las maravillosas esculturas policromadas de Alonso Cano, Juan de Juni o Pedro de Mena, donde los ojos verdes están incrustados, junto con dientes de marfil, uñas de cuerno y pestañas de cabello. Todo ello ha influido sin duda en mi trabajo escultórico, tanto morfológico como ecuestre. Personalmente, en mi obra incrusto elementos de porcelana en madera tallada o pintada.


Entre perro y lobo I. 2025. Óleo sobre lienzo. 97 × 70 cm.


¿Qué te interesa de ese umbral entre lo reconocible y lo abstracto?

Por mi parte, toda representación en pintura o en escultura es abstracta. Lo que la impone es la construcción arquitectónica del espacio, su geometría secreta, y la emoción que provoca el color. Es, en cierto modo, un desplazamiento de lo real para alcanzar esa sensación.


El ángel anatómico. 2013. Madera de fresno y porcelana. 90 × 15 × 160 cm.


Tu obra parece moverse entre el silencio, el abandono y el retorno. ¿Qué te llama hacia esos espacios intermedios?

Creo que es al renunciar a imitar la verdad exterior, a copiarla, como alcanzo la verdad, ya sea en la pintura o en la escultura. Es como si me mirara en mi propio sujeto para descubrir mejor mi secreto, quizá.


Justa. 2019. Madera de roble policromada. 240 × 190 × 140 cm.


¿Hasta qué punto planificas tus obras y cuánto espacio dejas para que ocurra lo inesperado?

Es cierto que, en ocasiones, olvido por completo la idea principal en mi pintura y en mi escultura. Aunque comienzo una obra con ideas muy claras —dibujos y bocetos previos, grabados preparatorios y una intención bien definida—, me doy cuenta de que, a veces, esa idea inicial se pierde. Y no se trata de un accidente. En algunos casos tiene que ver con dificultades técnicas, pero hoy en día también acepto partir de una idea muy concreta y, al enfrentarme a la escultura, a la madera o a la cerámica, tener que trabajar de otra manera. Y eso lo acepto.