COMENZANDO EL 2018 CON UNA BREVE AGENDA DE EXPOSICIONES

Joan Brossa "Tinter abocat", 1969. Foto: Toni Coll.

 

 

 

La exposición del MACBA dedicada a Joan Brossa (Barcelona, 1919-1998) con el título “Poesía Brossa” nos dice adiós en el mes de febrero. Si aún no has tenido la oportunidad de visitarla, aprovecha esta ocasión para acercarte a la obra más ocurrente, irónica y desconcertante de este poeta plástico. La muestra saca a la luz buena parte del fondo artístico de la Fundación Joan Brossa, legado al museo en 2011.

 

 

 

Ed Van der Elsken: “Girl in the subway”, en la Fundación Mapfre.

 

 

 

La sala Bárbara de Braganza de la Fundación Mapfre clausura la muestra dedicada al fotógrafo Nicholas Nixon el próximo 7 de enero, y trabaja en la preparación de su próxima exposición con la obra de Ed Van Der Elsken, que se inaugurará el día 25. Este creador holandés que se sumergió en el mundo de la fotografía y el cine ha llegado a ser uno de los trabajadores de la imagen más reconocidos del siglo XX. Esta retrospectiva es la más extensa jamás dedicada a este autor en España.

 

 

 

Anni Albers, “Orquesta III (Orchestra III)”, 1980. The Josef and Anni Albers Foundation, Bethany CT Foto: Tim Nighswander/Imaging4Art. ©The Josef and Anni Albers Foundation, VEGAP, Bilbao, 2017

 

 

 

Moviéndonos por el norte, el Guggenheim Bilbao cierra el 14 de este mes la exposición dedicada a Anni Albers. “Tocar la visita” reúne algunas de las piezas más representativas de esta artista que trabaja con materiales textiles, un trabajo a medio camino entre la artesanía, la tradición y la innovación que pone en valor el uso de estas técnicas y su importancia como vehículo de manifestación artística.

 

 

 

Equipo crónica, “Guernica”, 1971.

 

 

 

En la Fundación Picasso Museo Casa Natal de Málaga la muestra “Guernica y otros desastres” se acerca a su clausura el día 21 de enero. Con ocasión del 80 aniversario de esta obra, el centro ha organizado esta exposición en la que se genera un diálogo histórico sobre cómo las catástrofes bélicas y sus consecuencias han sido retratadas por varios creadores.

 

 

 

Vista de la sala de exposición en el MAC.

 

 

 

También es el último mes para disfrutar de la última obra de Pablo Genovés en la muestra organizada por el MAC, Museo de Arte Contemporánea Gas Natural Fenosa en A Coruña. Estas “Mutaciones polimórficas” reúnen algunos de los espacios invadidos, las construcciones inundadas en contextos hiperbólicos que tanto caracterizan a este autor, uno de los creadores españoles con mayor reconocimiento dentro y fuera de nuestro país.

 

Dentro de los perfiles profesionales especializados que se pueden encontrar en el sector cultural, y más concretamente, en el ámbito de las artes visuales, una de las ocupaciones más recientes es la del comisario. Si la década de los 80 fue el auge del rol del artista, con su carácter innovador y la puesta en valor de su figura como articulador esencial de las propuestas creativas, el final de siglo trasladó el interés hacia los propios centros expositivos y su labor como custodios de la producción actual y como espacios para dar cabida a todas las propuestas. El cambio de milenio introdujo con fuerza en este panorama el rol del comisario. Quizás unido a una crisis de identidad social, quizás a la complejidad que está adquiriendo actualmente los proyectos contemporáneos, la necesidad de construir, articular y ahondar en los discursos artísticos se hizo evidente.

Aunque las funciones encomendadas a esta profesión no son nuevas en su totalidad, pues antes habían sido asumidas por conservadores, críticos o expertos según las temáticas, el rol ha adquirido solidez porque aúna todas estas finalidades al tiempo que permite la especialización de otros profesionales en sus respectivos ámbitos de competencia. Ahora bien, como algunos comisarios mismos señalan, no debe olvidarse el espíritu genuino de esta figura, que ha nacido para facilitar el entendimiento del discurso, crear narrativas dentro de un contexto en ocasiones caótico y disperso, mediar entre las obras y el espectador y crear puentes entre el arte contemporáneo y la sociedad.

El arte de nuestros días plantea multitud de incógnitas para el visitante que debe enfrentarse a propuestas muchas veces alejadas de los cánones estéticos pautados, lo que da paso a la incertidumbre y el desconcierto; pero, a su vez, estas obras emplean un lenguaje más cercano, unos materiales y hasta composiciones desprendidas de la sofisticación y el alarde técnico de antaño, algo que, lejos de favorecer la proximidad con el mensaje, genera cierto distanciamiento. Lo que acabamos de describir es parte de la esencia misma del arte actual. El cuestionamiento de las pautas formalistas y el recurso a elementos tangibles más utilitarios que embellecedores son los nuevos criterios de la creación, donde, por encima de todo prima el mensaje que se quiere transmitir.

Asimismo, otra característica intrínseca de la obra de nuestro tiempo es la preocupación de los artistas por temáticas más inmediatas, por cuestiones de carácter social, político y económico que buscar crear un revulsivo narrativo y conceptual, dejando atrás la prioridad estética o, mejor dicho, haciendo del discurso su propia estética. En este contexto, por extraño que pueda parecer, la creación contemporánea se encuentra con una barrera lingüística dificultando el entendimiento del espectador. Y a esta circunstancia se suma la abundante producción actual, abarcando un amplio abanico de temáticas que no son sino trasunto de nuestra sociedad diversa y globalizada.

El comisario contribuye a facilitar esa comprensión articulando un discurso coherente que permita la agrupación de ideas conexas para cohesionar el mensaje. Esto exige tener un profundo conocimiento del estado actual del arte, de las líneas de trabajo de los creadores, de las propuestas estéticas más recientes y de las demandas reales de la sociedad para tender un puente al diálogo y permitir el acercamiento al arte. Si el arte se ocupa de los mismos asuntos que nos preocupan a todos, ¿cómo no vamos a compartir sus postulados? La mediación cultural requiere del trabajo de los comisarios para abrir una pequeña ventana a la reflexión y para posibilitar un espacio de intercambio y de generación de ideas. Compartimos el pensamiento que José Guirao expresó en una entrevista reciente: “El comisario es alguien que desvela algo nuevo y sería un error que los comisarios se conviertan en gestores”.

Entendido así el papel del comisario, muchas instituciones se han subido al carro de crear convocatorias específicas para que los nuevos profesionales puedan dar salida a sus propuestas. Recordemos a modo de ejemplo la convocatoria “Inéditos” de La Casa Encendida, “Se busca comisario”, de la Comunidad de Madrid, o la convocatoria de Comisariado de La Caixa.