Art Madrid'26 – AGENDA DE VERANO'19: RECOMENDACIONES PARA UN AGOSTO DE ARTE - II

Continuamos con nuestra agenda veraniega, para que el contacto con el arte sea una foma más de recuperar energías.

MADRID

El Palacio de Gaviria alberga hasta el 15 de septiembre una extraordinaria exposición dedicada a Liu Bolin bajo el título “The invisible man”. Este creador nacido en Shandong empezó su carrera en el mundo de la escultura, pero pronto comenzó a explorar el poder de la fotografía, la performance y la instalación para dar cabida sus inquietudes artísticas. El título de la muestra alude al trabajo que este autor ha desarrollado en torno a la mimetización y las obras efectistas en las que él mismo parece fusionarse con el entorno. El resultado es una fotografía de gran formato que engaña nuestros sentidos y nos obliga a mirar dos veces para entender qué estamos viendo realmente. Dentro de esta línea, su serie “Migrantes” involucra a otras personas en la escena y los funde con las playas y pateras que constituyen su dura realidad, lo que propone un doble juego entre la invisibilidad metafórica y la invisibilidad real de este tipo de conflictos humanos.

Liu Bolin, "Green food"

GIJÓN

LABoral Centro de Arte y Creación Industrial presenta “Eco-visionarios”, un proyecto de creación contemporánea realizado en colaboración con otras instituciones: Bildmuseet de Umeå (Suecia), House of Electronic Arts (HeK) de Basilea (Suiza), MAAT- Museo de Arte y Arquitectura de Lisboa (Portugal), a las que recientemente se han sumado Matadero Madrid y la Royal Academy of Arts de Londres . El objetivo de esta iniciativa, que ya lleva en desarrollo dos años, es analizar desde una perspectiva artística los retos medioambientales que acucian a la sociedad de nuestro tiempo, tomando como punto de partida los principios que fundamentan la actividad de cada una de las instituciones implicadas. Así, después de abordar la cuestión dando prioridad a planteamientos tales como la relación entre arte y ecología, la aparición de la arquitectura sostenible, o el nexo entre arte y tecnología; LABoral ahonda en la conexión biosferaa-tecnosfera, con obras trasversales que interrelacionan arte, ciencia, tecnología y sociedad. A la programación de Gijón se suman las actividades de la Nave16 de Matadero Madrid.

BILBAO

El Guggenheim Bilbao acoge la obra de Jenny Holzer bajo el título “Lo indescriptible”. Esta autora estadounidense comenzó su carrera por la pintura, pero pronto percibió que este medio resultaba insuficiente para dar cabida a sus propósitos artísticos. Empezó entonces a interesarse por el arte público y la escritura. Porque el lenguaje encierra el enorme poder de transformar, de comprender múltiples mensajes, de albergar numerosas posturas filosóficas y políticas. En el nuevo milenio, Holzer pasó del uso de textos ajenos a la producción literaria propia. El juego visual y estético entre contenido y continente es una constante en su obra. Los soportes se diversifican y el poder del discurso se potencia. A lo largo de su trayectoria ha recurrido a materiales cotidianos con proyectos que interactuaban directamente con el público (mensajes en carteles, envoltorios, productos…) y también a obras más duraderas, con titulares y frases grabadas en piedra, rótulos luminosos y un largo etcétera. Esta exposición presenta un amplio recorrido por su obra, para entender el alcance de sus mensajes y participar de su mismo discurso crítico.

Jenny Holzer, "For Bilbao"

MÁLAGA

Después del enorme éxito cosechado por esta exposición tras su paso por Madrid, llega a La Térmica “An unauthorised exhibition”, una selección de obras del polémico Banksy aportadas por coleccionistas privados. Rodeado aún por el misterio y el anonimato, este artista urbano se ha ganado el reconocimiento de la crítica y del público con obras transgresoras de mensaje ocurrente que plantean siempre una crítica abierta al sistema establecido. Cada una de sus propuestas es una pregunta que interpela al espectador, para que se replantee los esquemas heredados de nuestra sociedad y nuestro mercado capitalista.

PALMA DE MALLORCA

El universo de Plessi se adueña de Es Baluards este verano. Fabrizio Plessi, artista que llegó a Palma en 1989 para quedarse, hizo de la isla su lugar de trabajo, en donde echó raíces y construyó una trama de relaciones entretejidas con su obra y su fascinación por las nuevas disciplinas. Cautivado por el videoarte desde sus inicios, su paso por Palma en la cúspide de su carrera supuso un impulso creativo de gran calado donde mezclar el barroco heredado de Italia con un minimalismo espiritualizado que le aportaba la serenidad del lugar. Su obra recurre constantemente a algunos temas fundamentales, que plantean la vida desde la perspectiva humanista. Cuestiones esenciales como el tiempo y el espacio, la luz y el objeto, la consciencia de la sostenibilidad, la visión del Mediterráneo como un nexo cultural… La exposición recoge gran parte de sus libros de autor y vídeos relacionados con sus relatos, para generar una experiencia multisensorial en el visitante. Hasta el 1 de septiembre.

Fabrizio Plessi, Digital Wall (Acqua 6), 2018

BURGOS

El CAB de Burgos alberga dos interesantes muestras con una clara vocación sensorial. Empezamos con “PERturbacións”, de Christian Villamide (Lugo, 1966). Con piezas de pintura, escultura y fotografía, este proyecto trata sobre el desapego que vive actualmente el ser humano con respecto a su entorno natural. Los espacios ocupados antes por los ecosistemas naturales se ven sepultados por el avance urbano. La distancia creada con respecto a un contexto que debería ser el más próximo y orgánico da lugar a una progresiva mecanización de las interacciones, una parcelación de los espacios, con intervenciones humanas que muchas veces quedan olvidadas tras el paso del tiempo.

Kitazu&Gomez, "Anchovy Freak", 2007-2015

Por otro lado, destacamos la exposición ‘Haggish Flash’, del colectivo formado por Jesús Gómez (Burgos, 1962) y Megumi Kitazu (Tokushima, 1975). Ambos artistas se conocieron en Berlín en 2001 y desde entonces han compartido líneas de trabajo en torno a aspectos de la cotinianidad contemporánea sobre la bases de sus propias vivencias. Usando como pretexto una marca de helados ficticia, Kitazu&Gomez abordan cuestiones como la identidad sexual, la multiculturalidad, la relación entre marketing y arte… La colección reúne pinturas e instalaciones para las que emplean materiales de todo tipo e incorporan técnicas digitales.

 

Cada edición de Art Madrid es, ante todo, un ejercicio de observación. No tanto una declaración de intenciones cerrada como un espacio donde distintas prácticas artísticas conviven y dialogan, reflejando el momento en el que se producen. En 2026, la feria alcanza su 21ª edición consolidando una identidad basada en la pluralidad, la atención al trabajo artístico y la convivencia de lenguajes diversos dentro de un mismo marco curatorial.


Simone Theelen. Dream Botanic. 2023. Técnica mixta sobre cuero. 160 × 140 cm. Galería Uxval Gochez.


Por tanto, en Art Madrid’26 el público no encontrará una única estética dominante ni un relato único per se. Lo que se despliega en la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles es un paisaje amplio, construido a partir de las propuestas de galerías nacionales e internacionales que trabajan con artistas cuyas prácticas responden, desde lugares muy distintos, a preguntas comunes: cómo seguir produciendo imágenes, objetos y discursos en un contexto saturado; cómo relacionarse con la tradición sin quedar atrapado en ella; cómo hacer visible lo contemporáneo sin caer en lo efímero.

Este texto propone una lectura de las corrientes estéticas que atraviesan la feria, no como categorías cerradas, sino como líneas de fuerza que permiten comprender qué encontrará el público y desde qué coordenadas se está produciendo hoy una parte significativa del arte contemporáneo. Todo ello partiendo de uno de los principios fundamentales de Art Madrid: respetar el ADN de cada expositor y favorecer un ecosistema creativo plural, capaz de reflejar la riqueza y la diversidad del panorama artístico actual.


Sergio de la Flora. La cena. 2022. Óleo sobre tela. 120 x 120 cm. Inéditad Gallery.


Una de las constantes más claras en Art Madrid’26 es la atención a la materialidad de la obra. Pintura, escultura y obra sobre papel se presentan como espacios donde el material no es un mero soporte, sino un elemento activo del discurso. Muchas de las piezas expuestas parten de técnicas tradicionales: óleo, acrílico, grafito, cerámica o madera, pero son abordadas desde una conciencia plenamente contemporánea. La superficie se concibe como un espacio de acumulación, desgaste, brillo o densidad; el gesto permanece visible y la construcción de la obra se asume como parte esencial de cada lenguaje.

Esta insistencia en lo material no responde a una nostalgia por lo artesanal, sino a una voluntad de presencia. Frente a la circulación incesante de imágenes digitales, las obras reclaman tiempo, distancia corta y atención física. El público encontrará piezas que no buscan impacto inmediato, sino una relación más lenta y sostenida.


Ana Cardoso. Ser Casa #2. 2025. Acrílico sobre MDF. 78 x 100 cm. Galeria São Mamede.


La pintura ocupa un lugar central en la feria, pero lo hace desde posiciones muy diversas. No se trata de una vuelta a modelos académicos ni de un rechazo a la contemporaneidad, sino de una pintura expandida, abierta a la incorporación de otros lenguajes y materiales. Aparecen obras donde el óleo convive con spray, collage, resinas o grafito; superficies que integran lo pictórico con lo objetual; imágenes que oscilan entre la abstracción, la figuración fragmentada y la referencia simbólica. La pintura se entiende en este contexto como un campo flexible, capaz de absorber influencias del arte urbano, del diseño, de la fotografía o del archivo. Para el visitante, esta diversidad se traduce en un recorrido donde la pintura se configura como territorio de exploración constante, atravesado por decisiones formales heterogéneas que enriquecen la experiencia perceptiva.


Mario Soria. My candy house. 2024. Óleo sobre tela encolada a tabla. 59 x 50 cm. Aurora Vigil-Escalera.


Algunas propuestas establecen un diálogo directo con iconografías clásicas o con géneros tradicionales como el retrato, el bodegón, la escena histórica, pero lo hacen desde una posición crítica o desplazada. Estas obras, más allá de reproducir modelos del pasado, aspiran a fracturarlos, ponerlos en tensión, alterar su escala, introducir elementos heterogéneos o subrayar aquello que, desde la contemporaneidad, resulta problemático o revelador. La tradición no se presenta como un canon inamovible, sino como un archivo abierto que puede ser revisado, cuestionado y reescrito desde el presente.


Yasiel Elizagaray. De la serie Liminal, Nº 1. 2025. Mixta sobre lienzo. 170 x 150 cm. Nuno Sacramento Arte Contemporânea.


Otra de las líneas transversales de Art Madrid’26 es la disolución de fronteras entre disciplinas. Muchas obras no se sitúan cómodamente en una sola categoría: son pintura y objeto, escultura y dibujo, imagen y estructura al mismo tiempo.

Esta hibridación responde a una voluntad de trabajar acorde con un contexto en el que los lenguajes artísticos ya no funcionan de manera aislada. El resultado son propuestas que exigen una lectura abierta, donde la forma y el material dialogan con la idea que se defiende, escapando de jerarquías formales que las encasillen o supediten.


Faustino Ruiz de la Peña. Lope. 2025. Óleo, lápiz y pigmento. 31 x 27 cm. Galería Arancha Osoro.


El dibujo y la obra sobre papel tienen también en esta edición una presencia relevante. Lejos de entenderse como estudios previos o trabajos secundarios, muchas de estas obras funcionan de manera autónoma, precisas y conceptualmente sólidas.

Líneas, tramas, vacíos y repeticiones construyen imágenes que exploran el territorio, la memoria, la arquitectura o el cuerpo desde una economía de medios que no resta complejidad. El papel se convierte en un espacio donde pensar visualmente, donde el tiempo del gesto queda registrado con claridad. Aportando así al recorrido de la feria un ritmo distinto, más pausado, que invita a detenerse y observar con atención.


Prado Vielsa. Haz de luz 2502. 2025. Impresión digital en metacrilato de colada transparente plegado. 29 x 27 x 23 cm. Galería Carmen Terreros.


La escultura se sitúa en el intersticio entre lo orgánico y lo estructural, articulando procesos de naturaleza artesanal con resoluciones formales de carácter industrial. La selección de maderas recicladas, cerámicas, metales o materiales sintéticos trasciende la mera consideración técnica para inscribirse en una reflexión profunda sobre la materialidad, la temporalidad y los procesos de transformación. Estas obras concentran su atención en la forma, el equilibrio compositivo y su relación dialéctica con el espacio, concibiendo la escultura como entidad corpórea que establece un diálogo con el entorno y con la presencia del espectador.

En numerosos casos, estas piezas se presentan como objetos de marcado carácter simbólico, más próximos a la noción de presencia fenomenológica que a la articulación de una narrativa explícita. De este modo, despliegan un campo de asociaciones en el que la construcción de sentido se configura a través de la experiencia perceptiva y la activación de una dimensión tanto visual como háptica, invitando al observador a una participación activa en la generación de significado.


Reload. Blond Ambition. 2025. Mármol rosa, negro y blanco. 62 x 32 x 12 cm. LAVIO.


Junto a las propuestas de orientación gestual o matérica, Art Madrid'26 integra también trabajos que operan desde la geometría, el patrón y la estructura. Se trata de obras que se edifican a partir de sistemas visuales de naturaleza rigurosa, en las que la repetición, la simetría o la modulación funcionan como generadores de tensión y ritmo compositivo.

Estas piezas introducen un contrapunto de contención y rigor formal en el conjunto expositivo de la feria, ampliando el espectro estético y evidenciando la diversidad de aproximaciones metodológicas al fenómeno artístico. Un número significativo de las obras presentes en la muestra articula relatos de carácter no lineal, construidos mediante sistemas simbólicos, referencias intertextuales y estratos de ambigüedad deliberada. Lejos de desarrollar narraciones clausuradas u ofrecer lecturas univocas, estas propuestas generan configuraciones visuales abiertas que operan como dispositivos de activación interpretativa.

Dichas obras se inscriben en una sensibilidad contemporánea que cuestiona la noción de significado estable y desplaza parte de la responsabilidad hermenéutica hacia el espectador. La obra se concibe así como un espacio de negociación semiótica, donde la experiencia subjetiva, la memoria y la mirada de quien observa se constituyen como componentes activos del proceso interpretativo.


MINK. CRISTATUS - ambición. 2025. Spray sobre madera. 120 x 106 cm. Galería La Mercería.


El corpus de propuestas reunidas en esta edición evidencia una atención sostenida hacia la materia como territorio de reflexión y construcción semántica. Frente a dinámicas de producción caracterizadas por su aceleración progresiva y su tendencia a la desmaterialización, las obras presentes reivindican el valor del soporte, del proceso y de la temporalidad como componentes constitutivos e inalienables del hecho artístico.

Esta orientación no prescribe una estética unívoca, sino que configura un marco epistemológico compartido en el que prácticas heterogéneas convergen en la necesidad de anclar la experiencia artística en lo tangible y lo materialmente construido. En este contexto, la feria se consolida como espacio de confluencia donde el arte contemporáneo se articula desde una posición crítica, rigurosa y consciente de sus propios medios, propiciando una relación dialéctica y participativa entre obra, artista y público.