Art Madrid'26 – ANA MALTA: ARTISTA REVELACIÓN DE ART MADRID’24 X CULTURA INQUIETA

“Pinto de una forma completamente libre, no tengo ningún borrador, es caótico, pero todo tiene un motivo. No preparo nada antes de empezar a pintar, lo que pinto es lo que siento o intento transmitir en ese preciso momento, así que cambia mucho (de una obra a otra)”.

Chão limpo e o resto. Técnica mixta sobre tela. 2023. Ana Malta. Cortesía de la artista.

Cultura Inquieta se une una vez más a la experiencia de descubrir y celebrar el talento creativo dentro del amplio espectro de expresiones artísticas presentes en Art Madrid’24. Como defensores de la cultura y el arte contemporáneo, su compromiso con la promoción y el apoyo a los artistas emergentes se refleja en una iniciativa especial en esta edición: destacar y respaldar el trabajo de la ARTISTA REVELACIÓN de la 19ª edición.

Só durmo na minha almofada. Técnica mixta sobre tela. 2023. Ana Malta. Cortesía de la artista.

En este contexto, Ana Malta emerge con una voz fresca y una estética visual propia en el panorama artístico contemporáneo. Nacida en Lisboa en 1996, Malta es una talentosa artista visual y diseñadora freelance que ha cautivado con su enfoque distintivo y su exploración audaz de la belleza de los espacios cotidianos a través de sus investigaciones de color.

Sus estudios en Pintura en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Lisboa y su posterior Máster en Gestión de Industrias Creativas en la Universidad Católica de Portugal en Oporto, han forjado una base sólida para su práctica artística. Actualmente, también colabora en la oficina de comunicación y producción de Carpintarias de São Lázaro - Centro Cultural y Galería Belo-Galsterer, mostrando su compromiso con el tejido cultural de su comunidad. Forma parte también del colectivo artístico VÊS.TRÊS.

Ana Malta ha sido reconocida en diversas plataformas y medios, incluyendo la 14ª Edición de QUADRANTE, el Melancia Mag y el programa SCROLL del canal RTP2. Su participación en el libro (AS)ARTISTAS - Ensaio Gráfico sobre Histórias e Práticas Artísticas no Feminino y en la Edición 21 de Abril de Nova Awareness Club, subraya su impacto y relevancia en la escena artística contemporánea.

Só um é que ganha. Técnica mixta sobre tela. 2023. Ana Malta. Cortesía de la artista.

El trabajo de Ana Malta se distingue por su exploración del color, los patrones, la composición y la textura. Estos elementos no solo son vehículos de su expresión plástica y visual, sino que también encarnan un diálogo íntimo entre la inquietud estética y la transformación del error en oportunidad.

Es emocionante ver a Ana Malta debutar en Art Madrid’24, representada por la galería Galeria São Mamede (STAND B3). Su presencia promete enriquecer aún más la experiencia artística de este evento, invitando al público a acercarse a ese universo visualmente cautivador y conceptualmente estimulante que la artista crea para contar el caos que reordena en formas y colores.

Não fico pendurada. Técnica mixta sobre tela. 2023. Ana Malta. Cortesía de la artista.

En un mundo en constante movimiento, Ana Malta nos recuerda la importancia de la experimentación y la exploración continua en la búsqueda de una expresión artística auténtica y sincera.

Su obra que se nos HA REVELADO en la 19ª edición de ART MADRID, gracias a la mirada exacta de CULTURA INQUIETA como un testimonio del poder transformador del arte. En sus manos, la entropía de las formas nos traslada el recuerdo posible de un verano interminable; la luminosidad del sol se convierte en la caricia de vivir la cotidianidad; incluso puede que nos sorprenda la fórmula de la felicidad convertida en animal de compañía.

La pintura de Ana Malta conjuga la inquietud de un espacio aparentemente en caos con la delicada sinestesia de vibrar al tempo que lo hacen en sus cuadros, la luz, los matices, las líneas y el color.



Cada edición de Art Madrid es, ante todo, un ejercicio de observación. No tanto una declaración de intenciones cerrada como un espacio donde distintas prácticas artísticas conviven y dialogan, reflejando el momento en el que se producen. En 2026, la feria alcanza su 21ª edición consolidando una identidad basada en la pluralidad, la atención al trabajo artístico y la convivencia de lenguajes diversos dentro de un mismo marco curatorial.


Simone Theelen. Dream Botanic. 2023. Técnica mixta sobre cuero. 160 × 140 cm. Galería Uxval Gochez.


Por tanto, en Art Madrid’26 el público no encontrará una única estética dominante ni un relato único per se. Lo que se despliega en la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles es un paisaje amplio, construido a partir de las propuestas de galerías nacionales e internacionales que trabajan con artistas cuyas prácticas responden, desde lugares muy distintos, a preguntas comunes: cómo seguir produciendo imágenes, objetos y discursos en un contexto saturado; cómo relacionarse con la tradición sin quedar atrapado en ella; cómo hacer visible lo contemporáneo sin caer en lo efímero.

Este texto propone una lectura de las corrientes estéticas que atraviesan la feria, no como categorías cerradas, sino como líneas de fuerza que permiten comprender qué encontrará el público y desde qué coordenadas se está produciendo hoy una parte significativa del arte contemporáneo. Todo ello partiendo de uno de los principios fundamentales de Art Madrid: respetar el ADN de cada expositor y favorecer un ecosistema creativo plural, capaz de reflejar la riqueza y la diversidad del panorama artístico actual.


Sergio de la Flora. La cena. 2022. Óleo sobre tela. 120 x 120 cm. Inéditad Gallery.


Una de las constantes más claras en Art Madrid’26 es la atención a la materialidad de la obra. Pintura, escultura y obra sobre papel se presentan como espacios donde el material no es un mero soporte, sino un elemento activo del discurso. Muchas de las piezas expuestas parten de técnicas tradicionales: óleo, acrílico, grafito, cerámica o madera, pero son abordadas desde una conciencia plenamente contemporánea. La superficie se concibe como un espacio de acumulación, desgaste, brillo o densidad; el gesto permanece visible y la construcción de la obra se asume como parte esencial de cada lenguaje.

Esta insistencia en lo material no responde a una nostalgia por lo artesanal, sino a una voluntad de presencia. Frente a la circulación incesante de imágenes digitales, las obras reclaman tiempo, distancia corta y atención física. El público encontrará piezas que no buscan impacto inmediato, sino una relación más lenta y sostenida.


Ana Cardoso. Ser Casa #2. 2025. Acrílico sobre MDF. 78 x 100 cm. Galeria São Mamede.


La pintura ocupa un lugar central en la feria, pero lo hace desde posiciones muy diversas. No se trata de una vuelta a modelos académicos ni de un rechazo a la contemporaneidad, sino de una pintura expandida, abierta a la incorporación de otros lenguajes y materiales. Aparecen obras donde el óleo convive con spray, collage, resinas o grafito; superficies que integran lo pictórico con lo objetual; imágenes que oscilan entre la abstracción, la figuración fragmentada y la referencia simbólica. La pintura se entiende en este contexto como un campo flexible, capaz de absorber influencias del arte urbano, del diseño, de la fotografía o del archivo. Para el visitante, esta diversidad se traduce en un recorrido donde la pintura se configura como territorio de exploración constante, atravesado por decisiones formales heterogéneas que enriquecen la experiencia perceptiva.


Mario Soria. My candy house. 2024. Óleo sobre tela encolada a tabla. 59 x 50 cm. Aurora Vigil-Escalera.


Algunas propuestas establecen un diálogo directo con iconografías clásicas o con géneros tradicionales como el retrato, el bodegón, la escena histórica, pero lo hacen desde una posición crítica o desplazada. Estas obras, más allá de reproducir modelos del pasado, aspiran a fracturarlos, ponerlos en tensión, alterar su escala, introducir elementos heterogéneos o subrayar aquello que, desde la contemporaneidad, resulta problemático o revelador. La tradición no se presenta como un canon inamovible, sino como un archivo abierto que puede ser revisado, cuestionado y reescrito desde el presente.


Yasiel Elizagaray. De la serie Liminal, Nº 1. 2025. Mixta sobre lienzo. 170 x 150 cm. Nuno Sacramento Arte Contemporânea.


Otra de las líneas transversales de Art Madrid’26 es la disolución de fronteras entre disciplinas. Muchas obras no se sitúan cómodamente en una sola categoría: son pintura y objeto, escultura y dibujo, imagen y estructura al mismo tiempo.

Esta hibridación responde a una voluntad de trabajar acorde con un contexto en el que los lenguajes artísticos ya no funcionan de manera aislada. El resultado son propuestas que exigen una lectura abierta, donde la forma y el material dialogan con la idea que se defiende, escapando de jerarquías formales que las encasillen o supediten.


Faustino Ruiz de la Peña. Lope. 2025. Óleo, lápiz y pigmento. 31 x 27 cm. Galería Arancha Osoro.


El dibujo y la obra sobre papel tienen también en esta edición una presencia relevante. Lejos de entenderse como estudios previos o trabajos secundarios, muchas de estas obras funcionan de manera autónoma, precisas y conceptualmente sólidas.

Líneas, tramas, vacíos y repeticiones construyen imágenes que exploran el territorio, la memoria, la arquitectura o el cuerpo desde una economía de medios que no resta complejidad. El papel se convierte en un espacio donde pensar visualmente, donde el tiempo del gesto queda registrado con claridad. Aportando así al recorrido de la feria un ritmo distinto, más pausado, que invita a detenerse y observar con atención.


Prado Vielsa. Haz de luz 2502. 2025. Impresión digital en metacrilato de colada transparente plegado. 29 x 27 x 23 cm. Galería Carmen Terreros.


La escultura se sitúa en el intersticio entre lo orgánico y lo estructural, articulando procesos de naturaleza artesanal con resoluciones formales de carácter industrial. La selección de maderas recicladas, cerámicas, metales o materiales sintéticos trasciende la mera consideración técnica para inscribirse en una reflexión profunda sobre la materialidad, la temporalidad y los procesos de transformación. Estas obras concentran su atención en la forma, el equilibrio compositivo y su relación dialéctica con el espacio, concibiendo la escultura como entidad corpórea que establece un diálogo con el entorno y con la presencia del espectador.

En numerosos casos, estas piezas se presentan como objetos de marcado carácter simbólico, más próximos a la noción de presencia fenomenológica que a la articulación de una narrativa explícita. De este modo, despliegan un campo de asociaciones en el que la construcción de sentido se configura a través de la experiencia perceptiva y la activación de una dimensión tanto visual como háptica, invitando al observador a una participación activa en la generación de significado.


Reload. Blond Ambition. 2025. Mármol rosa, negro y blanco. 62 x 32 x 12 cm. LAVIO.


Junto a las propuestas de orientación gestual o matérica, Art Madrid'26 integra también trabajos que operan desde la geometría, el patrón y la estructura. Se trata de obras que se edifican a partir de sistemas visuales de naturaleza rigurosa, en las que la repetición, la simetría o la modulación funcionan como generadores de tensión y ritmo compositivo.

Estas piezas introducen un contrapunto de contención y rigor formal en el conjunto expositivo de la feria, ampliando el espectro estético y evidenciando la diversidad de aproximaciones metodológicas al fenómeno artístico. Un número significativo de las obras presentes en la muestra articula relatos de carácter no lineal, construidos mediante sistemas simbólicos, referencias intertextuales y estratos de ambigüedad deliberada. Lejos de desarrollar narraciones clausuradas u ofrecer lecturas univocas, estas propuestas generan configuraciones visuales abiertas que operan como dispositivos de activación interpretativa.

Dichas obras se inscriben en una sensibilidad contemporánea que cuestiona la noción de significado estable y desplaza parte de la responsabilidad hermenéutica hacia el espectador. La obra se concibe así como un espacio de negociación semiótica, donde la experiencia subjetiva, la memoria y la mirada de quien observa se constituyen como componentes activos del proceso interpretativo.


MINK. CRISTATUS - ambición. 2025. Spray sobre madera. 120 x 106 cm. Galería La Mercería.


El corpus de propuestas reunidas en esta edición evidencia una atención sostenida hacia la materia como territorio de reflexión y construcción semántica. Frente a dinámicas de producción caracterizadas por su aceleración progresiva y su tendencia a la desmaterialización, las obras presentes reivindican el valor del soporte, del proceso y de la temporalidad como componentes constitutivos e inalienables del hecho artístico.

Esta orientación no prescribe una estética unívoca, sino que configura un marco epistemológico compartido en el que prácticas heterogéneas convergen en la necesidad de anclar la experiencia artística en lo tangible y lo materialmente construido. En este contexto, la feria se consolida como espacio de confluencia donde el arte contemporáneo se articula desde una posición crítica, rigurosa y consciente de sus propios medios, propiciando una relación dialéctica y participativa entre obra, artista y público.