ANDRÉS PLANAS: POLÍTICAMENTE INCORRECTO, CON LA GALERÍA MA

Andrés Planas participa por primera vez en Art Madrid junto a la galería mallorquina MA Arte Contemporáneo. El artista reúne varias series de su más reciente creación para el programa One Project: "Salvajes, la cage aux faves”, comisariado por Fernando Gómez de la Cuesta.

Andrés Planas (Palma de Mallorca, 1957), cuenta con una dilatada trayectoria, participando desde 1989, en numerosas exposiciones individuales y colectivas. La obra del artista mallorquín se centra fundamentalmente en la búsqueda del lado irónico de las cosas, jugando con conceptos como la muerte, el sexo, la religión o la educación desde una perspectiva impositiva, en la que éstos elementos están definidos en normas de conducta de cualquier sociedad por estamentos con ideologías preestablecidas, y bajo idearios religiosos o políticos que configuran una falsa moral en los individuos. Y no lo hace, según el artista “por un posicionamiento político, sino más bien, respondiendo a una necesidad personal, como si de un exorcismo se tratara”.

Andrés Planas

Paquito, 2015

Técnica mixta madera, plástico, pigmentos, pan de oro y restos biológicos humanos

30 x 17cm

Andrés Planas

BigMac, 2015

Técnica mixta madera, plástico, pigmentos, pan de oro y restos biológicos humanos

40 x 23cm

Esta crítica feroz la vemos en algunas de las obras pertenecientes a sus series "No sex please" y “Relicarios” pertenecientes a las “Wonderkammer” y “13-1, Los Doce Apóstoles” de 2019. En las piezas de la serie “No sex please” y "Relicarios" el artista desarrolla una técnica en la que inserta elementos como madera, plásticos, pigmentos, pan de oro y restos biológicos humanos, para crear así una obra en la que el objeto encontrado es descontextualizado, cambiado, disfrazado y engullido con otros elementos y técnicas plásticas a través de las cuales transmite un concepto totalmente nuevo e ironizado. De esta manera construye un mensaje sarcástico sobre la fuerte manipulación de los poderes fácticos en las sociedades.

El color domina en sus creaciones. El color en mayúsculas; un azul klein que hace suyo e impregna muchas de sus obras.

Andrés Planas

Los 12 Apóstoles, 2, 2019

Técnica mixta

35 x 15cm

En la serie “Los doce apóstoles”, presenta una iconografía de los apóstoles personalizada, con ese tono irónico que hace que nos lo creamos con absoluta vehemencia y que al mismo tiempo esbozemos una sonrisa. Planas nos regala nuevas historias sobre esos personajes ya historizados durante siglos, haciendo que resurjan en un nuevo ideario.

Andrés Planas es uno de esos artistas que a pesar de ir en contra de los preceptos establecidos y mantener una postura vital muchas veces clasificada como “políticamente incorrecta”, ha conseguido una independencia creativa tanto desde el punto de vista técnico como temático, y a su a vez, ha logrado mantenerse coherente durante todo su recorrido artístico. Acompañan también este proyecto algunas piezas de la serie “La sonrisa de la calavera”, junto con un impresionante libro de artista y otras obras de las series “Wunderkammer” y “No sex”.

Andrés Planas

El obispo de Siguenza, 2015

Técnica mixta madera, plástico, pigmentos, pan de oro y restos biológicos humanos

40 x 23cm

MA es un espacio de arte contemporáneo en Palma de Mallorca que cuenta con una nutrida programación de exposiciones (entre seis y ocho al año) de todo tipo de manifestaciones artísticas, avaladas por el ojo crítico y el criterio de su directora, Marisa Aldeguer, también artista e historiadora del arte. Marisa Aldeguer acoge en su galería tanto a artistas jóvenes como a creadores con carreras consolidadas. La galerista realiza además asesoramiento en el inicio de una colección de arte contemporáneo, adaptándose siempre a los gustos y presupuestos del cliente.

“En MA Arte Contemporáneo estamos muy interesados en difundir la belleza en sus múltiples facetas, en dar a entender que en la actualidad hay mil propuestas válidas en el arte contemporáneo, por ello MA apuesta por una línea truncada, con ramificaciones. Nos interesa el arte que emociona y conmueve”, destaca la galerista.

 

La adquisición de la primera obra de arte siempre infunde respeto. Un sentimiento difícil de definir que mezcla el vértigo con la adrenalina. Pero por encima de la incertidumbre y la cautela, se impone una sensación placentera de conexión, entendimiento y deseo. Esa obra que, una vez vista, se queda en la memoria, reaparece en el recuerdo varias veces al día y parece querer decirte que está dispuesta a formar parte de tu hogar, es la candidata perfecta para decantar la decisión.

En los primeros pasos, muchos coleccionistas coinciden en señalar que no se parte de un plan establecido, sino que uno va adquiriendo piezas en función del gusto y de la conexión que siente con ellas hasta que, pasado el tiempo, se dan cuenta de que el volumen de obras que acumula puede recibir la etiqueta de “colección”. Así lo relata, por ejemplo, Alicia Aza, cuando afirma que

“No fui consciente de que estaba coleccionando hasta muchos años después, cuando un tercero me nombró como coleccionista y habló de mi colección. En 2005 tomé conciencia de lo que supone coleccionar y decidí articular una colección con una identidad de criterios y soportes”.

Comparte esta misma opinión Marcos Martín Blanco, cofundador, junto a su mujer Elena Rueda, de la Colección MER:

“Coleccionar ha sido una pasión, movida por un estado visceral que te incita a ello. La colección en cuanto a las adquisiciones no ha sido especialmente complicada porque, reconozcámoslo: es fácil comprar porque son todas cosas bellas y tienes alguna idea clara de por dónde quieres ir, pero al principio esas preferencias no estaban tan claras. Es con el tiempo cuando va conformándose un criterio”.

No siempre sucede así, por supuesto, pero para el comprador que se inicia en este sendero, la vinculación personal que traba con su primera pieza es fundamental. Ahí está el germen de una relación duradera que no se limita a una simple cuestión estética, sino que es una ventana abierta al conocimiento, a la exploración, a un mundo que muchas veces nos es desconocido y despierta nuestra fascinación. La semilla de esa conexión es puramente sentimental, y es precisamente ese impulso el que determina las primeras adquisiciones. La primera pieza nunca se olvida.

Art Madrid'20, foto de Ana Maqueda

Superando las recomendaciones habituales que se hacen por parte de asesores y agentes, rara es la ocasión en que el amante del arte se decide a comprar por pura inversión. Esos caminos suelen abrirse más adelante, cuando ya el volumen de piezas es considerable. Además, hay quien está un poco en contra de este concepto clásico del coleccionista tradicional, abordado desde una visión excéntrica, elitista y poco accesible. Muy al contrario, los compradores de arte son, por encima de todo, amantes del arte, seres sensibles y permeables al estímulo creativo que en un momento dado se deciden a profundizar en esa relación que ya mantienen con el arte para llevarse una pieza a su casa.

No es tan complicado superar esa pequeña barrera psicológica que convierte al visitante en comprador si se aborda el tema desde una óptica más personal e intimista que de consideración social. Para ello son de gran ayuda las obras de pequeño formato, la obra gráfica o la fotografía seriada, cuya horquilla de precios, por lo general más asumible, permite hacer una comparación más próxima a los gastos que pueden abordarse de manera cotidiana. De este modo, la compra de arte entra dentro del abanico de actividades factibles y se transforma en algo próximo y posible.

Art Madrid'20, foto de Marc Cisneros

En ese momento comienza una relación con el arte distinta, basada en la pura experiencia y en la convivencia con la pieza adquirida. Quizás pueda verse como un acto de atrevimiento, pero en numerosas ocasiones es más una cuestión de necesidad y de transformación. Los coleccionistas también coinciden en señalar que la adquisición de obra es un ejercicio de análisis personal y de abrirse a un nuevo campo de conocimiento que antes nos era ajeno. Alicia Aza explica que la razón por la que adquirió su primera pieza de videoarte, de Sergio Prego, es porque no la entendía y porque la veía como un reto y una oportunidad de superarse personalmente. Esta ventana abierta al conocimiento da lugar a nuevas conexiones y a entablar vínculos con los creadores, como una de las partes más fascinantes del proceso. Candela Álvarez Soldevilla explica que

“creo que lo más interesante en el mundo del arte es hablar con los artistas. Son personas provistas de una sensibilidad especial a las que escuchar y entender”

Y Alicia Aza también dice:

“Puedo compartir la satisfacción de poder contar hoy en mi círculo de amistades más cercanas con muchos artistas y eso supone un largo camino recorrido”.

Así, con obras que se presentan como asumibles dentro del horizonte de gastos que cada uno estima viable, es fácil encontrar una pieza que nos atrape. Desde ese momento, nuestro hogar también evoluciona hacia un espacio en el que el arte tiene un lugar y una presencia permanentes, y no cabe duda de que eso nos transforma por dentro.

Art Madrid'20, foto de Henar Herguera

Jaime Sordo, propietario de la colección Los Bragales y fundador de la Asociación de Coleccionistas de Arte Contemporáneo 9915, siempre ha definido su relación con el arte como una verdadera pasión y una necesidad vital. Para los compradores que se inician en esta senda tiene la siguiente recomendación:

“Es condición imprescindible que sienta la necesidad de convivir con la pasión de disfrutar de las obras. Otro aspecto muy importante es que antes de la toma de decisiones para las compras se informen, con lo cual es necesario leer prensa y libros especializados, visitar exposiciones y museos y mucho contacto con el galerismo, que es una fuente importante de información y muy concreta de los artistas que representa. Por último, la presencia en ferias de arte nacionales e internacionales. Todo ello genera información y formación”.

En efecto, las ferias se han convertido en un buen lugar para el descubrimiento porque condensan una amplia oferta y permiten una toma de contacto diversa y global de forma concentrada. Por esta razón, muchos compradores de nueva generación se inician en el contexto de un evento como Art Madrid, cuya cercanía y calidad constituyen una oportunidad única de conocer, empaparse y contagiarse de la pasión por el arte.


(*) citas extraídas de varias entrevistas difundidas en medios de comunicación públicos entre 2013 y 2019.