ANNE-MARIE SCHNEIDER EN PRIMICIA EN ESPAÑA

Foto de la exposición

 

 

Anne-Marie Schneider nacida en Chauny (Francia) 1962, comenzó su formación como violinista, este fue el pilar maestro en el cual descansa su trabajo. La obra de dicha artista francesa, se caracteriza por su particular forma de relacionarse con el mundo. Su compromiso con su entorno, queda plasmado en sus dibujos minimalistas, que a su vez son un reflejo de sus día a día. Por ello, la información que llega al espectador, es más personal de lo que la relación artista-espectador nos tiene acostumbrados.

 

 

Sans Tire [Sin Título] 2012. Acrílico sobre lienzo

 

 

La improvisación, marca el referente de estilos musicales como el Jazz y la danza del S.XX, esto contrasta con el gesto preciso de muchos artistas contemporáneos a Schneider. Con muchas de sus obras, la artista fusiona estas dos características apropiándose de ellas y creando un estilo propio. De dicha improvisación gráfica, extrae el movimiento de la intensidad de los trazos, la vibración y la disposición de los colores.

 

 

La bella y la bestia el corazón agujereado de la bestia [Sin Título] 2009. Óleo sobre lienzo

 

 

Esta artista un tanto peculiar y a veces difícil de leer tiene muy presente la figura del narrador, sus cuentos y leyendas del imaginario popular muestran la otra cara de la tradición a través de juegos y repeticiones. La narración, es un recurso esencial para comprender su obra, ya que es una forma básica de comunicación y expresión. La exposición, en el Museo Reina Sofía, propone un recorrido por la evolución de su obra, desde los ochenta hasta ahora.

 

La sobriedad lineal y anti-pictórica se apoyan en la escena en la que el color cobra protagonismo. Ya, a mediados de los noventa hasta la actualidad, ambas formas se alternan. En sus primeros trabajos, la artista promueve la utilización del color solo como relleno de la línea. Estas prácticas, se observan principalmente en sus películas en las que predomina el paisaje.

 

 

Sans Titre (Syphon) [Sin Título]. Acrílico sobre papel

 

 

De su interés por el color, deriva su trabajo hacia los monocromos azules. Sus serie de “la bella y la bestia” recoge todas estas apreciaciones de la artista expuestas anteriormente. Las grandes cantidades de pigmento que dotan a la colección de un acabado denso, son el resumen perfecto de esta artista particularmente descriptiva. Podéis disfrutar de la exposición hasta el 20 de marzo en el Edificio Sabatini, Planta 3. 

 

 

 

Galerías Kreisler, Schmalfuss, Sâo Mamede, Shiras y Kur Art Gallery

 

Desde los inicios del siglo pasado, especialmente por la trascendencia del Constructivismo ruso y la mítica Escuela Bauhaus, han sido muchos los creadores que han continuado trabajando en torno a los patrones geométricos, sus infinitas combinaciones y su potencial artístico, ya sea puramente estético, social o eminentemente conceptual. En la nueva edición de Art Madrid se podrá disfrutar de una escena muy particular del arte abstracto geométrico más actual.

Carmen Otero

Reconstrucción 7, 2018

Madera de cedro y policromía

33 x 18.5cm

En este sentido, dentro de la selección que presenta la Galería Kreisler (Madrid) cabe destacar los trabajos de cinco artistas. La obra de Ramón Urbán se caracteriza por una pura y rotunda síntesis formal, esencialidad siempre impregnada por un marcado carácter emocional que manifiestan piezas como “Sigo en la sombra lleno de luz” (2018), presentadas en un certero diálogo con las esculturas de la serie “Reconstrucción” (2018) de Carmen Otero. Realizadas en algunas de las más bellas maderas, son obras en las que resuenan los diseños de la Escuela Bauhaus –ahora más que nunca en consonancia con los famosos diseños de Alma Siedhoff-Buscher–, aquí materializados en retratos modulares que la artista compone y descompone delicadamente.

Juan Gerstl, "La alcachofa", aluminio con impresion directa en UV, 2018. Galería Kreisler.

Muy diferentes resultan las investigaciones formales de Miki (Guillermo Gutiérrez), orientadas al dominio de las propiedades espaciales del vacío: sus bronces monocromáticos son de formas rítmicas, caprichosas y serpenteantes. También geométricos y en apariencia volumétricos son los trabajos de Juan Gerstl, mientras que las pinturas de Gerard Fernández Rico enmarcan fluidas evocaciones. Kreisler también incluye en su propuesta las personales figuraciones, tan caracterizadas por el componente narrativo, de dos artistas: por un lado, las historias cotidianas y soñadas de Liliana Golubinsky, y por otro, las más coloristas y divertidas realizadas por el polifacético Sawe.

Willi Siber, Wall object", múltiples piezas lacadas, 2016. Galería Schmalfuss.

Más invenciones geométricas llegan con la propuesta de la Schmalfuss (Berlín), galería que presenta algunos de los celebrados “objetos” y más recientes trabajos de Willi Siber, siempre lacados, siempre brillantes. Igualmente radiantes son las esculturas en acero de Carlo Borer, de formas redondeadas, sensuales, a veces incluso voluptuosas, y en las que el espectador podrá encontrar su reflejo deformado; o las piezas que presenta la galería de Jörg Bach, obras compuestas desde centros energéticos a los que siempre vuelven sus volumétricas terminaciones.

Thomas Röthel, "Drehung", acero, 2015. Galería Schmalfuss.

Una forma bien distinta de trabajar materiales industriales es la del escultor Thomas Röthel, más interesado en los perfiles rectilíneos, la mayoría de las veces interrumpidos por elementos distorsionados y curvados que cuestionan la lógica racionalista. Además, en el espacio de Schmalfuss podrán verse las expresionistas pinturas de la pintora Cristina Canale; y las últimas esculturas de Oliver Czarnetta, misteriosas historias encapsuladas en resinas en las que vuelve a reflexionar sobre el paso del tiempo y nuestras formas de percepción.

Georg Scheele

Rose, 2018

Mármol

153 x 70cm

Susana Chasse

No Land. No Thing #04, 2018

Acrílico y grafito sobre MDF

140 x 140cm

La Galería São Mamede (Lisboa/Oporto) llega a Art Madrid con una amplia propuesta en la que asimismo destacan los lenguajes abstractos y geométricos. Son los casos de las esculturas en mármol de Georg Scheele, abstracciones minimalistas de la naturaleza, y las de Matthias Contzen, más organicistas y detallistas. Miles de varas de acero o cuerdas de piano componen las piezas estructurales de David Moreno que, aunque volumétricas, como el propio artista afirma son piezas realizadas “tratando de dibujar esculturas”. La apuesta pictórica de la galería portuguesa también está protagonizada por la abstracción: obras de reciente creación como las de Susana Chasse o Rui Tavares, centradas en la línea, el trazado y las posibilidades de una paleta de color reducida, junto con las pinturas de Gil Maia, donde la paleta se amplía y las texturas se vuelven protagonistas. Se cierra la propuesta con dos autores más simbólicos y muy diferentes entre sí: el gestual González Bravo y la onírica Ana Maria.

Nanda Botella, "Grietas, franjas y color", técnica mixta, 2018. Shiras Galería.

También la propuesta de Shiras Galería (Valencia) es bastante amplia y está formada por los trabajos de seis artistas exclusivamente valencianos. En su espacio, se verán las piezas en hierro de uno de los pioneros de la llamada Nueva Escultura Española, Miquel Navarro. Artista sin duda en especial conexión con los creadores de las Vanguardias, a través de su trabajo podremos adentrarnos en su personal y característico rigor geométrico vertical. También está determinado por composiciones verticales el último trabajo desarrollado por Nanda Botella; mientras que la pincelada expresiva de Juan Olivares aparece para desordenar todo este orden. El gesto pictórico, el brochazo o el raspado, apasionados “rastros emocionales”, dominan sus pinturas coloristas, últimamente también descompuestas y enmarcadas en metacrilato.

Juan Olivares, "Sin Título", pintura vinílica sobre papel de alto gramaje, 2018. Shiras Galería.

La variada propuesta de Shiras se completa con tres pintores bien distintos. Por un lado, la esencialidad de las formas, rotundas y de colores planos, que continúan caracterizando los óleos de la gran pintora Rosa Torres. Por otro lado, los óleos de José Saborit, paisajes de esenciales horizontes donde el pintor demuestra su excelente capacidad para captar atmósferas. Y para terminar, las pinturas sobre chapa de Horacio Silva, figuraciones simbólicas en las que el autor resalta las cualidades sensibles del frío soporte.

Íñigo Arregi, "Sin Título", acero corten, 2018. Kur Art Gallery.

Quizá la apuesta más rotundamente geométrica sea la de Kur Art Gallery (Guipúzcoa), protagonizada solo por artistas locales, grandes continuadores de la singular creación vasca del siglo XX. Veremos las obras en acero corten y los volumétricos collages de Íñigo Arregi, entramados en los que continúa investigando las maneras en las que se relacionan y se entrecruzan las formas geométricas. Asimismo se presentan las piezas en zinc de Iñaki Olazaba, tan rotundas en su fisicidad como en sus contornos; y parte de la obra escultórica del paisajista Aitor Etxeberría. Kur cierra su propuesta para Art Madrid con dos pintores: J. Ramón Elorza, del que presentan algunas de sus expresivas composiciones, protagonizadas por objetos geométricos en suspensión; y Bingen de Pedro, quien nos volverá a sorprender con sus trampantojos arquitectónicos. Como ha explicado el artista, al trabajar en varios lienzos al mismo tiempo surgen contaminaciones entre ellos, reveladoras relaciones nacidas de las formas en las que ordena y coloca los lienzos, método azaroso que dota de un impresionante volumen a las pinturas finales.

En definitiva, un extenso grupo de artistas que trabaja desde la geometría y que podremos disfrutar en una ocasión única en la nueva edición de Art Madrid.