Art Madrid'26 – ART MADRID’20 CELEBRA SU 15º ANIVERSARIO CON LA EDICIÓN MÁS DINÁMICA

2020 promete ser un año especial, lleno de novedades, acción y movimiento. En Art Madrid afrontamos con entusiasmo esta recta final antes de la inauguración de la feria, una edición en la que queremos celebrar nuestro 15º aniversario con todos vosotros. Podéis ir reservando las fechas en la agenda: os esperamos del 26 de febrero al 1 de marzo de 2020 en la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.

Mónica Sumillera, imagen de la pasada edición de Art Madrid

Dentro del ya emblemático espacio que Art Madrid ocupa en el corazón de la ciudad, este año contaremos con la participación de 41 expositores que traerán obras de casi 200 artistas. Desde creadores emergentes a artistas de mediana carrera, Art Madrid se define como una propuesta abierta y global que ofrece la oportunidad perfecta para descubrir y adquirir obras singulares de decenas de artistas que abarcan todas las disciplinas: pintura, escultura, obra gráfica, fotografía, videoarte e instalación.

La feria se transformará en un evento dinámico donde el público asistente disfrutará de una experiencia inmersiva en el arte contemporáneo gracias a nuestra programación de acciones fuera y dentro de la feria. El contacto con el arte se convertirá en una vivencia que traspase los límites de la Galería de Cristal y extienda su programación a todos los amantes de la creación contemporánea, con una propuesta pensada para todos los públicos y que albergue los proyectos artísticos más vanguardistas y emergentes del momento.

En su 15º aniversario Art Madrid reúne 27 galerías nacionales y 14 extranjeras procedentes de 9 países. Desde Francia, Portugal, Austria, Alemania e Italia, pasando por Ecuador y Cuba hasta llegar a Taiwan. La participación internacional se consolida año tras año, y hoy el 35% de la feria se llena de propuestas, ideas y proyectos venidos de otros lugares para convivir con las iniciativas nacionales en la intensa Semana del Arte de la capital. Este intercambio genera un gran impacto positivo en la experiencia del público y los coleccionistas, que cada edición pueden disfrutar de una feria renovada, actual y accesible.

Son 13 los expositores que se estrenan por primera vez en Art Madrid: es.Arte Gallery de Marbella, Galería ATC de Santa Cruz de Tenerife, Galerie LJ de París, Galleria Stefano Forni de Bolonia, Kaplan Projects de Palma de Mallorca, Luisa Catucci Gallery de Berlín, MA Arte Contemporáneo de Palma de Mallorca, Más ARTE Galería de Quito, N2 de Barcelona, Offspace | galerie panoptikum de Gilgenberg, Pigment Gallery de Barcelona, Plastic Murs de Valencia y Urban Spree de Berlín.

Entre las galerías que visitan de nuevo la feria están las nacionales Alba Cabrera Gallery y Shiras Galería de Valencia, Arancha Osoro de Oviedo, Aurora Vigil-Escalera y Bea Villamarín, ambas de Gijón, Moret Art de A Coruña, Galería Luisa Pita de Santiago de Compostela, Galería Espiral de Noja, Kur Art Gallery de San Sebastián, Rodrigo Juarranz de Aranda de Duero; de Barcelona vienen 3 Punts, Galería Miquel Alzueta, Víctor Lope Arte Contemporaneo y la Galería Zielinsky, mientras que de Madrid regresan DDR Art Gallery, Galería BAT Alberto Cornejo, Galería Hispánica Contemporánea, Galería Kreisler, Marita Segovia y Soraya Cartategui. En la participación internacional vuelven: Art Lounge Gallery, Lisboa, Collage Habana, La Habana, Galeria São Mamede, Lisboa, Norty, París, Nuno Sacramento, Ílhavo, Paulo Nunes Arte Contemporânea, Vila Franca de Xira, Schmalfuss, Berlín, y Yiri Arts, Taipei.

Obra de Jorg Karg

Tampoco podemos olvidar el programa ONE PROJECT. Bajo el enigmático título de Salvajes Art Madrid ha querido dar un paso más allá en esta sección comisariada convirtiéndola en un lugar de diálogo (pero también de conflicto) donde nueve artistas compartirán un espacio cara a cara presentando proyectos inéditos específicos para la feria. El programa está dirigido por el crítico de arte y comisario independiente Fernando Gómez de la Cuesta.

Para el programa ART MADRID-PROYECTOR’20, Art Madrid apuesta de nuevo por Mario Gutiérrez Cru, director del pionero festival de videoarte PROYECTOR, quien será comisario de esta programación dedicada a las artes visuales e interactivas y al arte de acción. El objetivo es hacer partícipe al público fuera y dentro de la feria a través de acciones performativas, clases magistrales, encuentros con artistas y un ciclo de proyecciones. Pronto se darán todos los detalles de dicha programación que arranca el 12 de febrero hasta el 1 de marzo y que contará con la colaboración de espacios como Medialab Prado y Sala Alcalá 31.

 

 


CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


El trabajo de Iyán Castaño (Oviedo, 1996) se inscribe en una genealogía del arte contemporáneo que interroga la tensión entre lo efímero y lo permanente, situando la práctica artística en un umbral donde naturaleza, tiempo y percepción convergen. Su investigación parte de un fenómeno geomorfológico aparentemente menor - las huellas en la arena generadas por la acción mareal- para convertirlo en un dispositivo poético de observación sensible del paisaje. La restricción temporal de la bajamar no actúa únicamente como condicionante técnico, sino como estructura conceptual que organiza el proceso creativo y lo alinea con una ética de atención y presencia radical.

Lejos de entender el paisaje como fondo o escenario, Castaño reconoce en el entorno marítimo un sistema generativo previo a toda intervención humana. El mar, el viento y la luz producen registros autónomos que el artista traduce pictóricamente, desplazando la autoría hacia una relación de escucha y mediación.

El territorio -inicialmente asturiano y progresivamente expandido a otros contextos geográficos- funciona como archivo material y memoria situada. Cada obra deviene índice irrepetible de un lugar y un tiempo concretos, haciendo visible la fragilidad de los ciclos naturales sin caer en una retórica explícita de denuncia. Así, la pintura de Iyán Castaño opera como una pausa activa, un gesto de suspensión que permite experimentar la transformación constante del mundo desde una proximidad sensible y reflexiva.


Aguas abiertas. 14-04-24. Gráfica expandida sobre lienzo. 2024. Detalle.


En tu práctica trabajas bajo la restricción temporal de la bajamar. ¿Cómo condiciona ese límite de tiempo tu proceso creativo?

La bajamar condiciona profundamente mi método de trabajo, pero no funciona solo como un límite temporal, sino como el eje sobre el que se articula todo el proyecto. Existe un proceso previo en el que estudio la meteorología y las posibles variaciones climáticas de un día concreto; en función de eso sé si podré trabajar y con qué materiales.

Una vez en la playa, durante la bajamar, dispongo de un margen muy reducido -a veces de apenas dos horas o incluso menos- en el que tengo que recorrer el espacio buscando registros. Si encuentro alguno, lo intervengo; si no, debo desplazarme a otra playa. Tras la intervención, tengo que retirarla rápidamente antes de que el mar regrese y borre toda esa huella. De alguna manera, estas obras transforman en permanentes las ondas de arena, esas formas, que son esencialmente efímeras.


Donde nace el mar. 15-09-25. Gráfica exandida sobre lienzo. 40 x 60 cm. Playa de Rodiles, Asturias. 2025.


¿De qué modo el entorno meteorológico y marítimo -lo impredecible del mar, el viento, la luz, la marea- se convierte en coautor de tus piezas?

No considero que el entorno sea un coautor en el sentido tradicional, sino más bien el verdadero autor de los registros con los que trabajo. Me interesa entender la naturaleza como una gran creadora: a través de las mareas, las olas, el viento o la luz se generan en la arena formas que están en constante regeneración. Para poder crear mis obras necesito que el mar haya creado las suyas antes.

A partir de ahí, mediante acrílicos, óleos, ceras o sprays, intento trasladar a la obra mis sensaciones y emociones frente al mar en ese momento concreto. Ya sea invierno o verano, esté nublado o haga sol, se trate de una cala pequeña o de una playa extensa, todo ese contexto condiciona el resultado y queda impreso en la obra.


Sand Ripples. 07-04-21. Gráfica expandida sobre lienzo. 189 x 140 cm. Ría de Niembro. Asturias. 2021.


Tu obra está muy vinculada al territorio asturiano - playas, bosques del litoral, la cala de La Cóndia…, ¿qué rol juega en tu trabajo el lugar concreto, la topografía, la identidad local, la memoria geográfica?

El lugar lo es todo en mi proyecto. Asturias fue el punto de partida y el territorio donde se educó mi mirada. Llevo siete años trabajando en esta línea y con el tiempo he comprendido que cada registro es inseparable del sitio y del día concreto en el que se realiza.

A partir de ahí sentí la necesidad de ampliar el mapa y comenzar a trabajar en otros territorios. Hasta ahora he desarrollado obras en Senegal, Ecuador, las islas Galápagos, Indonesia… y en cada caso el resultado es completamente distinto. El mar que baña esas costas, la disposición de las rocas, la morfología de la playa o incluso los animales que la habitan generan huellas únicas, imposibles de reproducir en otro lugar. Esa especificidad del territorio, su topografía y su memoria geográfica, quedan inscritas en cada obra de manera única, inseparable. irrepetible en cualquier otro lugar.


Mangata. 05-11-25. Gráfica expandida sobre lienzo. 190 x 130 cm. Playa de Sorraos. Llanes. 2025.


¿En qué medida el cambio climático, la subida del nivel del mar, la alteración de los ciclos mareales o la erosión de costas están presentes en tu reflexión (o podrían estar) como trasfondo de tu trabajo?

Mi trabajo no parte de una intención ecológica ni de una denuncia directa. Si existe una reflexión sobre el medio ambiente, surge de manera indirecta, acercando a las personas al paisaje, invitándolas a observar con atención y a generar una relación más empática con el entorno que habitan. Las playas están en constante transformación, pero no busco fijar el paisaje; más bien, intento transmitir la experiencia de estar frente a él. Cada obra es, en este sentido, como un pequeño mar que se puede llevar a casa.


Árbol de la vida. 19-02-25. Gráfica expandida sobre lienzo. 50 x 70 cm. Playa El Puntal. Asturias. 2025.


¿Hasta qué punto planificas tus obras y cuánto espacio dejas para que ocurra lo inesperado o, incluso, al error?

En mi trabajo hay muy poca planificación respecto al resultado final, pero sí existe una planificación previa muy precisa. Antes de ir a la playa, controlo la hora de la bajamar, la altura de las olas, el viento y el clima; en función de eso decido a qué playa acudir. Aun así, al llegar, todavía no sé qué obra voy a realizar. Es allí donde determino qué material usar, qué color aplicar y qué lugar ocupará la intervención. Muchas veces, el entorno no permite trabajar ese día, y el azar se convierte en un elemento imprescindible de estas obras. El error, a su vez, se transforma en una nueva posibilidad si aprendes a trabajar con él.