Art Madrid'26 – ART MADRID’25: A CALL FOR ACTION

Hay lugares donde el arte respira distinto, donde cada obra tiene el espacio para hablar al oído del espectador. Art Madrid, se ha convertido, edición tras edición, en un encuentro esperado para el arte contemporáneo; una cita donde lo novedoso se entrelaza con la cercanía entre el público, los artistas y los galeristas, rompiendo esas “barreras invisibles” que caracterizan a la mayoría de macro eventos de esta naturaleza. Este 2025, celebramos nuestra 20ª edición adscritos a las motivaciones que desde siempre han definido a Art Madrid: Una propuesta cercana al público y a la realidad del mundo del arte, consciente de los retos futuros y del impacto positivo de eventos como el nuestro, que oxigenan y dinamitan muchas veces la endogamia que suele respirarse en el sector.


Milija Cpajak Thorn. Escultura en bronce. 2021.


A menudo se piensa que el éxito de una feria se mide en metros cuadrados. Cuando realmente el valor se encuentra en la motivación del público a volver año tras año a recorrerla y recomendarla. En nuestro caso, ser una feria "pequeña" es una declaración de principios. Aquí no hay prisa, ni multitud que ahogue las conversaciones.

En Art Madrid, las galerías, los artistas y los coleccionistas tienen tiempo para encontrarse, para desentrañar las historias detrás de las obras. Un lugar donde la cercanía del diálogo toma protagonismo frente a la grandilocuencia de los números. A lo largo de estos veinte años, hemos visto crecer a galerías que comenzaron esta aventura con nosotros, que han compartido y forjado su camino en ese mismo espíritu de cercanía y autenticidad. Al mismo tiempo, cada edición se enriquece con la incorporación de nuevos proyectos y visiones que inyectan aire fresco y amplían nuestras perspectivas artísticas.


Veljko Vuckovic. Suspended State. Óleo sobre lienzo. 2024.


El 2025 nos trae una selección de artistas que están dibujando el futuro del arte. De la mano de las treinta y cuatro galerías que participan en esta edición de Art Madrid, descubriremos a artistas cuya pasión por la expresión visual redefine los límites entre la abstracción y la figuración; propuestas audaces que exploran la textura, el color y el simbolismo de “otras” narrativas visuales; nuevas voces y miradas que se enfrentan a los desafíos de la creación en un mundo globalizado. Esta riqueza de perspectivas permite que los visitantes asistan a un diálogo constante entre la creación contemporánea y las tensiones que la atraviesan.

Un ejemplo claro de cómo los artistas contemporáneos están tejiendo hilos entre el pasado y el presente, reconfigurando así, nuestra comprensión del arte como una práctica dinámica y en constante diálogo con la historia. En este contexto los artistas desafían las convenciones del lenguaje visual y nos invitan a repensar los significados, las texturas y los símbolos que impregnan nuestras percepciones.

La feria ha sabido mantenerse fiel a su identidad de ser un evento cercano, de dimensiones contenidas pero de gran impacto, que le ha permitido ofrecer una experiencia única y personalizada a todos los involucrados. La pregunta que planteamos es clara: ¿cómo se entiende el arte contemporáneo en el siglo XXI? ¿Cómo puede una feria no solo ser un lugar de compra-venta, sino también un espacio de debate, de crítica, de descubrimiento? Y, sobre todo, ¿qué significa celebrar veinte años de arte contemporáneo en un mundo que se transforma a una velocidad vertiginosa?


Iyán Castaño. Corrientes circulares. Técnica mixta. 2024.


En este 2025, Art Madrid se presenta como un llamado a la acción: a detenernos y reflexionar sobre el papel que el arte juega en nuestras vidas y en la sociedad. En lugar de ser una respuesta rápida a la dinámica del mercado, la feria ofrece una pausa, un espacio de reflexión en el que la obra de arte puede dialogar con el espectador de manera más profunda y significativa. Este enfoque no solo es necesario, sino que se convierte en un acto de resistencia frente a la inmediatez y la superficialidad que a menudo caracteriza al consumo de arte en la era digital.

En una época en la que la aceleración del mercado y las tendencias consumistas definen la creación y la exposición de las obras, Art Madrid ha mantenido su fidelidad a un modelo que apuesta por la reflexión pausada, el encuentro personal y el diálogo profundo. Esta crítica a la aceleración es particularmente pertinente en un momento histórico en el que las plataformas digitales, los algoritmos y la globalización están redefiniendo nuestras interacciones con la cultura.


Joana Gancho. ST. Óleo sobre tela. 2024.


En esta edición nos enfrentamos al reto de equilibrar la necesidad de ser relevante en un mercado globalizado con la preservación de la autenticidad y la creatividad. En este sentido, hemos logrado encontrar un punto intermedio, donde la calidad de la propuesta artística se prioriza por encima de la masificación de los eventos. Este principio es fundamental para entender cómo la feria ha logrado, durante dos décadas, convertirse en un escaparate internacional que no pierde de vista su esencia local y su conexión con la comunidad artística de Madrid.

La presencia de disciplinas como la pintura, la escultura, la fotografía y la videocreación evidencia la pluralidad de enfoques que define a Art Madrid. La diversidad de lenguajes artísticos ofrece al público una visión completa y diversificada del panorama del arte contemporáneo actual, poniendo de manifiesto el poder del arte para transformar la percepción de los espacios urbanos, integrando la tecnología en el proceso creativo para reconfigurar la relación entre el espectador, el arte y el contexto que lo acoge.

Richard García. Me peleo con las bestias de mi propia fantasía. Acrílico, tintas, spray y rotulador sobre tabla. 2024.

Art Madrid regresa en esta edición celebrando sus veinte años de arte contemporáneo; comprometida con su causa de seguir siendo espacio abierto para galerías y artistas que buscan diferenciarse en un mundo cada vez más fragmentado y saturado de imágenes. Por eso procuramos que las propuestas expositivas de las galerías resuenen en el público y nos ocupamos de apoyar esta experiencia proponiendo otras formas de relacionarse con el arte contemporáneo, abordando cuestiones complejas como el cambio climático, la identidad, la memoria colectiva y la política global. Este 2025, las obras que se presentarán en Art Madrid reflejarán, sin duda, las inquietudes y preocupaciones más urgentes de nuestro tiempo.

El arte contemporáneo ha dejado de ser un territorio exclusivo de élites para convertirse en un espacio cada vez más democrático y accesible. En el contexto de ferias como Art Madrid, que este año reúne a más de 200 artistas de cinco continentes, emerge una nueva generación de coleccionistas que desafía los códigos tradicionales del mercado del arte. Pero ¿cómo dar el salto de admirador a coleccionista? ¿Qué necesitas saber antes de adquirir tu primera obra?

La imagen del coleccionista de arte ha estado históricamente asociada a grandes fortunas, subastas millonarias y obras maestras inaccesibles. Sin embargo, esta percepción está cambiando radicalmente. El mercado del arte contemporáneo ofrece hoy una diversidad de propuestas que se adaptan a prácticamente cualquier presupuesto, desde obras de artistas emergentes hasta ediciones limitadas de creadores consagrados.



En Art Madrid, por ejemplo, conviven galerías que presentan desde jóvenes talentos hasta artistas con trayectorias consolidadas. Esta diversidad permite que un primer comprador pueda encontrar obras que le resulten de interés sin necesidad de disponer de un capital ilimitado. Lo importante no es cuánto inviertes, sino por qué lo haces y cómo esa obra dialoga con tu vida, tu espacio y tus inquietudes.

La experiencia en el ámbito del arte demuestra que una colección no se define únicamente por el valor monetario de las obras que la componen, sino por la coherencia y la fuerza del discurso que éstas construyen en conjunto. Entenderlo así libera al coleccionista que comienza de la presión por acertar desde una lógica de inversión, y lo invita a guiarse por su propio criterio estético y por la conexión emocional que establece con las piezas.



CÓMO EMPEZAR UNA COLECCIÓN

Define tu orientación: pasión versus inversión

Antes de adquirir tu primera obra, es fundamental preguntarte qué buscas en el coleccionismo. Existen dos aproximaciones principales que, aunque pueden coexistir, marcan caminos diferentes: El coleccionismo por pasión, consideramos que es aquel que se guía por la conexión emocional, el placer estético y el deseo de vivir rodeado de obras que te interpelen. Este enfoque es más intuitivo, personal y, paradójicamente, suele resultar también más acertado en términos económicos a largo plazo, porque responde a convicciones genuinas.

El coleccionismo como inversión por su parte, entendemos que requiere un conocimiento más técnico del mercado, seguimiento de tendencias, comprensión de la trayectoria de artistas y galerías, y una visión estratégica. Aunque el arte ha demostrado ser una inversión alternativa interesante, especialmente en contextos de incertidumbre económica, requiere paciencia y tolerancia al riesgo.

La mayoría de coleccionistas exitosos combinan ambas dimensiones. Compran lo que les emociona, pero también desarrollan un ojo crítico para identificar propuestas con potencial de revalorización. Lo importante es no dejarse llevar únicamente por el oportunismo del mercado, porque el arte que no te conmueve, difícilmente mantendrá tu interés cuando las tendencias cambien.



EDÚCATE ANTES DE COMPRAR

El conocimiento es tu mejor herramienta. Antes de adquirir obras, dedica tiempo a:

Visitar exposiciones regularmente: No solo en galerías comerciales, sino también en museos, espacios independientes y centros de arte. Esto te ayudará a desarrollar tu propio criterio estético y a entender qué propuestas te resuenan realmente.

Investigar a los artistas: Investiga sobre su trayectoria, sus influencias, su proceso creativo. En la era digital, la mayoría de artistas tienen presencia en redes sociales donde comparten su trabajo diario, bocetos y reflexiones. Esta transparencia facilita una conexión más profunda con su práctica.

Conocer el mercado: Observa los precios en diferentes galerías, entiende qué factores influyen en esa valoración, entre ellos los más comunes suelen ser: la trayectoria del artista, la técnica y dimensiones de la obra; si la pieza que te interesa es una edición limitada o si es una pieza única, etc … y familiarízate con el funcionamiento de galerías y ferias de arte.

Conversar con galeristas: Los galeristas son tus aliados fundamentales. Su trabajo no consiste solo en vender, también en educar, conectar y construir relaciones duraderas. Un buen galerista te orientará hacia obras que se ajusten a tus intereses y te acompañará en el desarrollo de tu colección.



EVALUANDO UNA OBRA: MÁS ALLÁ DEL "ME GUSTA"

Cuando una obra captura tu atención, es importante ir más allá de la primera impresión y hacerte algunas preguntas clave:

Coherencia en la trayectoria del artista

¿Esta obra forma parte de una investigación sostenida o es un experimento aislado? Los artistas con propuestas coherentes en el tiempo suelen tener mayor proyección. Observa si hay una evolución lógica en su trabajo, si participan en exposiciones, certámenes, si reciben reconocimientos o becas, si están representados por galerías...

Esto no significa que debas rechazar el trabajo de artistas muy jóvenes o en fases experimentales. De hecho, algunos de los mayores aciertos del coleccionismo provienen de apostar tempranamente por talentos emergentes. Pero sí conviene que esa apuesta esté fundamentada en una intuición informada, no en la mera novedad.

Calidad técnica y conceptual

El arte contemporáneo ha expandido enormemente las fronteras de lo que consideramos "técnica", incorporando desde la instalación hasta el arte digital. Sin embargo, cada disciplina tiene sus propios estándares de excelencia. Una pintura debe demostrar dominio del color, la composición y la materia; una escultura, comprensión del espacio y los materiales; una fotografía, control de la luz y el encuadre; una obra conceptual, rigor en el desarrollo de la idea.

Más allá de la técnica, pregúntate: ¿qué está diciendo esta obra? ¿Aporta una mirada original sobre algo que me interesa? ¿Hay profundidad conceptual o es puramente decorativa? No hay respuestas absolutamente correctas a estas preguntas, pero plantearlas te ayudará a tomar decisiones más conscientes.

Adecuación al espacio

Una consideración práctica pero fundamental: ¿dónde vivirá esta obra? El arte necesita espacio para respirar, luz adecuada, un contexto que lo potencie. Una obra monumental puede resultar asfixiante en un apartamento pequeño, mientras que una pieza intimista puede perderse en un espacio amplio. Muchas galerías ofrecen servicios de visualización virtual o incluso préstamos temporales para que puedas probar la obra en tu espacio antes de comprometerte.



Aspectos prácticos del coleccionismo

Cuando adquieres una obra, debes recibir:

Certificado de autenticidad: Documento firmado por el artista y/o la galería que acredita la autoría de la pieza, sus dimensiones, técnica, año de creación y, en caso de ediciones, el número dentro de la tirada.

Factura: Además de ser obligatoria legalmente, es fundamental para acreditar la propiedad de la obra y su valor de adquisición, especialmente relevante para seguros y, eventualmente, reventa.

Información sobre conservación: Cada técnica y material requiere cuidados específicos. Pregunta cómo debe conservarse la obra respecto a condiciones de luz, humedad, temperatura y si necesita mantenimiento periódico.

Aunque tu colección esté comenzando, es recomendable contratar un seguro específico para obras de arte. La mayoría de seguros de hogar no cubren adecuadamente este tipo de bienes. Existen pólizas especializadas que protegen contra robo, daños accidentales, incendio y otros siniestros, con primas razonables para colecciones modestas.

Además del seguro, considera aspectos básicos de conservación: Evita colgar obras en zonas de humedad excesiva, luz solar directa o cambios bruscos de temperatura. Para obras en papel - fotografías, grabados, dibujos-, el enmarcado con cristal anti-UV y paspartú libre de ácido es fundamental.



Asesoramiento legal y fiscal

En España, las obras de arte tienen un tratamiento fiscal específico. El IVA aplicable es del 21%, aunque existen exenciones para determinados casos. Si tu colección crece y decides eventualmente vender piezas, deberás considerar las implicaciones fiscales de las plusvalías. Para colecciones de mayor envergadura, puede ser útil consultar con asesores especializados en patrimonio artístico, que pueden orientarte sobre beneficios fiscales como por ejemplo las donaciones a museos, comodatos, cesión y estructuras de protección del patrimonio.



Construyendo relaciones en el ecosistema del arte

El coleccionismo no es una actividad solitaria, sino profundamente social. Te compartimos algunos consejos para integrarte en el ecosistema del arte contemporánei:

Asiste a inauguraciones y eventos: Las aperturas de exposición son oportunidades para conocer a artistas, otros coleccionistas, críticos y comisarios. No tengas miedo de hacer preguntas o expresar tu interés genuino.

Únete a asociaciones de coleccionistas: Muchas ciudades cuentan con grupos organizados que realizan visitas a estudios, charlas con expertos y viajes a ferias internacionales. Estos espacios facilitan el aprendizaje y la construcción de redes.

Sé fiel a tus galerías: Si una galería te ha asesorado bien y te sientes cómodo con su línea de trabajo, mantén la relación a largo plazo. Los galeristas tienden a reservar las mejores piezas u oportunidades para sus coleccionistas habituales.



El valor más allá del precio

Finalmente, es importante recordar que el verdadero valor del coleccionismo trasciende lo económico. Vivir con arte transforma los espacios cotidianos en lugares de reflexión y belleza. Una obra en tu pared es un recordatorio diario de una emoción, una idea, una visión del mundo que en algún momento te conmovió lo suficiente como para querer convivir con ella.

El coleccionismo también es una forma de participar activamente en el ecosistema cultural. Cuando compras la obra de un artista emergente, estás contribuyendo a que pueda seguir creando. Cuando apoyas a una galería independiente, estás ayudando a sostener espacios de experimentación. Cuando prestas tus obras para una exposición o las donas eventualmente a una institución pública, estás contribuyendo al patrimonio colectivo.



En ferias como Art Madrid, donde conviven propuestas de diferentes generaciones, geografías y lenguajes artísticos, tienes la oportunidad de explorar, comparar y descubrir. No hay prisa. El coleccionismo es un viaje de largo recorrido donde cada adquisición es un capítulo de una historia personal que estás construyendo. La clave está en comenzar con curiosidad, humildad y la certeza de que el arte, más que un lujo, se convierte en una necesidad activa, capaz de incidir de manera real y duradera en la forma en que vivimos y nos relacionamos.