Art Madrid'26 – ART MADRID CON LOS ARTISTAS DEL MAÑANA

En el contexto de la pasada edición de la feria, Art Madrid llevó a cabo el martes 25 de febrero una acción colaborativa con la escuela pública de artes Artediez, a la que se sumó Liquitex, marca de referencia en la fabricación de productos para bellas artes.

Este proyecto responde a uno de los objetivos esenciales de la feria: apoyar el talento joven e incentivar la creación artística desde sus inicios. El perfil de estudiantes de la escuela es variado, ya que en ella se imparte formación sobre fotografía, audiovisuales, ilustración, diseño industrial, de moda o gráfico, pero todos ellos comparten unas mismas inquietudes sobre la expresión artística así como la elección vital de hacer de ello su profesión. Artediez, además, vuelca esfuerzos por apoyar el trabajo de sus alumnos con diversas propuestas de exposición, certámenes o realización de muestras itinerantes, una labor de visibilización que sin duda da sus frutos.

En esta ocasión, y dentro del marco de la feria y las actividades paralelas que realizamos cada año, la colaboración con la escuela se desdobló en dos acciones, una formativa y otra de creación artística, y en ambas contamos con la aportación de Liquitex. La marca contribuyó a la propuesta con la cesión de materiales y la organización de un taller práctico, para alumnos y público general, sobre uso de acrílicos y conservación de obras de arte impartido por uno de sus artistas embajadores: Miguel Torrús. El objetivo era, por un lado, fomentar la creatividad de los jóvenes mediante la realización de una obra exclusiva que estuviese expuesta en la propia escuela y, por otro, ampliar sus conocimientos y habilidades con este taller formativo, que Miguel concibió como una formación práctica sobre técnica y metodología para sacar de los materiales empleados el máximo partido, al tiempo que se toma en consideración la conservación de las obras y su durabilidad a largo plazo.

Liquitex es una marca de acrílicos de alta calidad que forma parte del grupo Winsor&Newton, fabricante de productos para bellas artes desde 1820. Liquitex se caracteriza por la elaboración de pinturas con pigmentos de enorme calidad, algo que garantiza su durabilidad, la conservación del color y el brillo y su luminosidad a lo largo del tiempo. Son varios los artistas especializados en esta técnica que se han aliado con la marca para servir de embajadores. Es el caso de Miguel Torrús, creador con más de 30 años de trayectoria que cuenta con un amplio reconocimiento internacional y trabaja particularmente con acrílicos y acuarelas. Su obra se mueve entre la figuración expresionista y la pura abstracción, y forma parte de importantes colecciones dentro y fuera de España, además de haber obtenido incontables premios y menciones. Su colaboración con Liquitex se basa también en el profundo conocimiento que tiene de cada técnica y de su habilidad para explotar al máximo las capacidades de los materiales. Como él mismo explica:

“mi principal función es poder enseñar tanto al artista profesional, al estudiante y al pintor aficionado las posibilidades del material, que conozcan todas las posibilidades de un color, de un médium, que salgan de su ‘zona de confort’ y que conozcan nuevos pigmentos, nuevos materiales, nuevas posibilidades”.

El resultado fue una sesión formativa muy concurrida en la que participaron tanto alumnos como público general. En el desarrollo se puso en práctica todo lo aprendido y se hicieron pruebas con los materiales, los distintos pigmentos y sus características sobre diferentes soportes.

Pero además de este taller formativo, Artediez invitó a uno de sus alumnos, la artista María Elvira Bárbara (@elvirambarbara), a realizar una intervención en las instalaciones de la escuela empleando los materiales cedidos por Liquitex. El espacio escogido fue la cristalera de la entrada principal, lo que permite ver la obra por delante y por detrás, además jugar con las dimensiones y los elementos fijos de la estructura en el conjunto de la pieza. Elvira Bárbara eligió para la ocasión motivos de aves con los que invadió la superficie de cristal entre plumas y alas trazadas en blanco, gris y negro. Toda una jornada de pintura que dio como resultado una obra espectacular para dar la bienvenida a los estudiantes y visitantes de la escuela.

Ana García Angulo, Responsable del Departamento de Promoción y Desarrollo de Artediez, ha estado a cargo de esta colaboración con Art Madrid y ha dirigido las acciones desde la escuela, mostrando un enorme entusiasmo por el proyecto desde el comienzo. Dado el interés del centro por ampliar el abanico de opciones de sus programas docentes, además de posibilitar nuevas experiencias a sus estudiantes, esta propuesta ha tenido una excelente acogida por parte de todos y la han podido disfrutar no solo los alumnos, sino todo el profesorado y los visitantes del centro.

Desde Art Madrid seguiremos trabajando por apoyar el sector educativo y fomentar la creatividad y el talento joven desde sus inicios, porque esos serán los artistas del mañana.

 


CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


El trabajo de Iyán Castaño (Oviedo, 1996) se inscribe en una genealogía del arte contemporáneo que interroga la tensión entre lo efímero y lo permanente, situando la práctica artística en un umbral donde naturaleza, tiempo y percepción convergen. Su investigación parte de un fenómeno geomorfológico aparentemente menor - las huellas en la arena generadas por la acción mareal- para convertirlo en un dispositivo poético de observación sensible del paisaje. La restricción temporal de la bajamar no actúa únicamente como condicionante técnico, sino como estructura conceptual que organiza el proceso creativo y lo alinea con una ética de atención y presencia radical.

Lejos de entender el paisaje como fondo o escenario, Castaño reconoce en el entorno marítimo un sistema generativo previo a toda intervención humana. El mar, el viento y la luz producen registros autónomos que el artista traduce pictóricamente, desplazando la autoría hacia una relación de escucha y mediación.

El territorio -inicialmente asturiano y progresivamente expandido a otros contextos geográficos- funciona como archivo material y memoria situada. Cada obra deviene índice irrepetible de un lugar y un tiempo concretos, haciendo visible la fragilidad de los ciclos naturales sin caer en una retórica explícita de denuncia. Así, la pintura de Iyán Castaño opera como una pausa activa, un gesto de suspensión que permite experimentar la transformación constante del mundo desde una proximidad sensible y reflexiva.


Aguas abiertas. 14-04-24. Gráfica expandida sobre lienzo. 2024. Detalle.


En tu práctica trabajas bajo la restricción temporal de la bajamar. ¿Cómo condiciona ese límite de tiempo tu proceso creativo?

La bajamar condiciona profundamente mi método de trabajo, pero no funciona solo como un límite temporal, sino como el eje sobre el que se articula todo el proyecto. Existe un proceso previo en el que estudio la meteorología y las posibles variaciones climáticas de un día concreto; en función de eso sé si podré trabajar y con qué materiales.

Una vez en la playa, durante la bajamar, dispongo de un margen muy reducido -a veces de apenas dos horas o incluso menos- en el que tengo que recorrer el espacio buscando registros. Si encuentro alguno, lo intervengo; si no, debo desplazarme a otra playa. Tras la intervención, tengo que retirarla rápidamente antes de que el mar regrese y borre toda esa huella. De alguna manera, estas obras transforman en permanentes las ondas de arena, esas formas, que son esencialmente efímeras.


Donde nace el mar. 15-09-25. Gráfica exandida sobre lienzo. 40 x 60 cm. Playa de Rodiles, Asturias. 2025.


¿De qué modo el entorno meteorológico y marítimo -lo impredecible del mar, el viento, la luz, la marea- se convierte en coautor de tus piezas?

No considero que el entorno sea un coautor en el sentido tradicional, sino más bien el verdadero autor de los registros con los que trabajo. Me interesa entender la naturaleza como una gran creadora: a través de las mareas, las olas, el viento o la luz se generan en la arena formas que están en constante regeneración. Para poder crear mis obras necesito que el mar haya creado las suyas antes.

A partir de ahí, mediante acrílicos, óleos, ceras o sprays, intento trasladar a la obra mis sensaciones y emociones frente al mar en ese momento concreto. Ya sea invierno o verano, esté nublado o haga sol, se trate de una cala pequeña o de una playa extensa, todo ese contexto condiciona el resultado y queda impreso en la obra.


Sand Ripples. 07-04-21. Gráfica expandida sobre lienzo. 189 x 140 cm. Ría de Niembro. Asturias. 2021.


Tu obra está muy vinculada al territorio asturiano - playas, bosques del litoral, la cala de La Cóndia…, ¿qué rol juega en tu trabajo el lugar concreto, la topografía, la identidad local, la memoria geográfica?

El lugar lo es todo en mi proyecto. Asturias fue el punto de partida y el territorio donde se educó mi mirada. Llevo siete años trabajando en esta línea y con el tiempo he comprendido que cada registro es inseparable del sitio y del día concreto en el que se realiza.

A partir de ahí sentí la necesidad de ampliar el mapa y comenzar a trabajar en otros territorios. Hasta ahora he desarrollado obras en Senegal, Ecuador, las islas Galápagos, Indonesia… y en cada caso el resultado es completamente distinto. El mar que baña esas costas, la disposición de las rocas, la morfología de la playa o incluso los animales que la habitan generan huellas únicas, imposibles de reproducir en otro lugar. Esa especificidad del territorio, su topografía y su memoria geográfica, quedan inscritas en cada obra de manera única, inseparable. irrepetible en cualquier otro lugar.


Mangata. 05-11-25. Gráfica expandida sobre lienzo. 190 x 130 cm. Playa de Sorraos. Llanes. 2025.


¿En qué medida el cambio climático, la subida del nivel del mar, la alteración de los ciclos mareales o la erosión de costas están presentes en tu reflexión (o podrían estar) como trasfondo de tu trabajo?

Mi trabajo no parte de una intención ecológica ni de una denuncia directa. Si existe una reflexión sobre el medio ambiente, surge de manera indirecta, acercando a las personas al paisaje, invitándolas a observar con atención y a generar una relación más empática con el entorno que habitan. Las playas están en constante transformación, pero no busco fijar el paisaje; más bien, intento transmitir la experiencia de estar frente a él. Cada obra es, en este sentido, como un pequeño mar que se puede llevar a casa.


Árbol de la vida. 19-02-25. Gráfica expandida sobre lienzo. 50 x 70 cm. Playa El Puntal. Asturias. 2025.


¿Hasta qué punto planificas tus obras y cuánto espacio dejas para que ocurra lo inesperado o, incluso, al error?

En mi trabajo hay muy poca planificación respecto al resultado final, pero sí existe una planificación previa muy precisa. Antes de ir a la playa, controlo la hora de la bajamar, la altura de las olas, el viento y el clima; en función de eso decido a qué playa acudir. Aun así, al llegar, todavía no sé qué obra voy a realizar. Es allí donde determino qué material usar, qué color aplicar y qué lugar ocupará la intervención. Muchas veces, el entorno no permite trabajar ese día, y el azar se convierte en un elemento imprescindible de estas obras. El error, a su vez, se transforma en una nueva posibilidad si aprendes a trabajar con él.