ART MADRID CON LOS ARTISTAS DEL MAÑANA

En el contexto de la pasada edición de la feria, Art Madrid llevó a cabo el martes 25 de febrero una acción colaborativa con la escuela pública de artes Artediez, a la que se sumó Liquitex, marca de referencia en la fabricación de productos para bellas artes.

Este proyecto responde a uno de los objetivos esenciales de la feria: apoyar el talento joven e incentivar la creación artística desde sus inicios. El perfil de estudiantes de la escuela es variado, ya que en ella se imparte formación sobre fotografía, audiovisuales, ilustración, diseño industrial, de moda o gráfico, pero todos ellos comparten unas mismas inquietudes sobre la expresión artística así como la elección vital de hacer de ello su profesión. Artediez, además, vuelca esfuerzos por apoyar el trabajo de sus alumnos con diversas propuestas de exposición, certámenes o realización de muestras itinerantes, una labor de visibilización que sin duda da sus frutos.

En esta ocasión, y dentro del marco de la feria y las actividades paralelas que realizamos cada año, la colaboración con la escuela se desdobló en dos acciones, una formativa y otra de creación artística, y en ambas contamos con la aportación de Liquitex. La marca contribuyó a la propuesta con la cesión de materiales y la organización de un taller práctico, para alumnos y público general, sobre uso de acrílicos y conservación de obras de arte impartido por uno de sus artistas embajadores: Miguel Torrús. El objetivo era, por un lado, fomentar la creatividad de los jóvenes mediante la realización de una obra exclusiva que estuviese expuesta en la propia escuela y, por otro, ampliar sus conocimientos y habilidades con este taller formativo, que Miguel concibió como una formación práctica sobre técnica y metodología para sacar de los materiales empleados el máximo partido, al tiempo que se toma en consideración la conservación de las obras y su durabilidad a largo plazo.

Liquitex es una marca de acrílicos de alta calidad que forma parte del grupo Winsor&Newton, fabricante de productos para bellas artes desde 1820. Liquitex se caracteriza por la elaboración de pinturas con pigmentos de enorme calidad, algo que garantiza su durabilidad, la conservación del color y el brillo y su luminosidad a lo largo del tiempo. Son varios los artistas especializados en esta técnica que se han aliado con la marca para servir de embajadores. Es el caso de Miguel Torrús, creador con más de 30 años de trayectoria que cuenta con un amplio reconocimiento internacional y trabaja particularmente con acrílicos y acuarelas. Su obra se mueve entre la figuración expresionista y la pura abstracción, y forma parte de importantes colecciones dentro y fuera de España, además de haber obtenido incontables premios y menciones. Su colaboración con Liquitex se basa también en el profundo conocimiento que tiene de cada técnica y de su habilidad para explotar al máximo las capacidades de los materiales. Como él mismo explica:

“mi principal función es poder enseñar tanto al artista profesional, al estudiante y al pintor aficionado las posibilidades del material, que conozcan todas las posibilidades de un color, de un médium, que salgan de su ‘zona de confort’ y que conozcan nuevos pigmentos, nuevos materiales, nuevas posibilidades”.

El resultado fue una sesión formativa muy concurrida en la que participaron tanto alumnos como público general. En el desarrollo se puso en práctica todo lo aprendido y se hicieron pruebas con los materiales, los distintos pigmentos y sus características sobre diferentes soportes.

Pero además de este taller formativo, Artediez invitó a uno de sus alumnos, la artista María Elvira Bárbara (@elvirambarbara), a realizar una intervención en las instalaciones de la escuela empleando los materiales cedidos por Liquitex. El espacio escogido fue la cristalera de la entrada principal, lo que permite ver la obra por delante y por detrás, además jugar con las dimensiones y los elementos fijos de la estructura en el conjunto de la pieza. Elvira Bárbara eligió para la ocasión motivos de aves con los que invadió la superficie de cristal entre plumas y alas trazadas en blanco, gris y negro. Toda una jornada de pintura que dio como resultado una obra espectacular para dar la bienvenida a los estudiantes y visitantes de la escuela.

Ana García Angulo, Responsable del Departamento de Promoción y Desarrollo de Artediez, ha estado a cargo de esta colaboración con Art Madrid y ha dirigido las acciones desde la escuela, mostrando un enorme entusiasmo por el proyecto desde el comienzo. Dado el interés del centro por ampliar el abanico de opciones de sus programas docentes, además de posibilitar nuevas experiencias a sus estudiantes, esta propuesta ha tenido una excelente acogida por parte de todos y la han podido disfrutar no solo los alumnos, sino todo el profesorado y los visitantes del centro.

Desde Art Madrid seguiremos trabajando por apoyar el sector educativo y fomentar la creatividad y el talento joven desde sus inicios, porque esos serán los artistas del mañana.

 

La adquisición de la primera obra de arte siempre infunde respeto. Un sentimiento difícil de definir que mezcla el vértigo con la adrenalina. Pero por encima de la incertidumbre y la cautela, se impone una sensación placentera de conexión, entendimiento y deseo. Esa obra que, una vez vista, se queda en la memoria, reaparece en el recuerdo varias veces al día y parece querer decirte que está dispuesta a formar parte de tu hogar, es la candidata perfecta para decantar la decisión.

En los primeros pasos, muchos coleccionistas coinciden en señalar que no se parte de un plan establecido, sino que uno va adquiriendo piezas en función del gusto y de la conexión que siente con ellas hasta que, pasado el tiempo, se dan cuenta de que el volumen de obras que acumula puede recibir la etiqueta de “colección”. Así lo relata, por ejemplo, Alicia Aza, cuando afirma que

“No fui consciente de que estaba coleccionando hasta muchos años después, cuando un tercero me nombró como coleccionista y habló de mi colección. En 2005 tomé conciencia de lo que supone coleccionar y decidí articular una colección con una identidad de criterios y soportes”.

Comparte esta misma opinión Marcos Martín Blanco, cofundador, junto a su mujer Elena Rueda, de la Colección MER:

“Coleccionar ha sido una pasión, movida por un estado visceral que te incita a ello. La colección en cuanto a las adquisiciones no ha sido especialmente complicada porque, reconozcámoslo: es fácil comprar porque son todas cosas bellas y tienes alguna idea clara de por dónde quieres ir, pero al principio esas preferencias no estaban tan claras. Es con el tiempo cuando va conformándose un criterio”.

No siempre sucede así, por supuesto, pero para el comprador que se inicia en este sendero, la vinculación personal que traba con su primera pieza es fundamental. Ahí está el germen de una relación duradera que no se limita a una simple cuestión estética, sino que es una ventana abierta al conocimiento, a la exploración, a un mundo que muchas veces nos es desconocido y despierta nuestra fascinación. La semilla de esa conexión es puramente sentimental, y es precisamente ese impulso el que determina las primeras adquisiciones. La primera pieza nunca se olvida.

Art Madrid'20, foto de Ana Maqueda

Superando las recomendaciones habituales que se hacen por parte de asesores y agentes, rara es la ocasión en que el amante del arte se decide a comprar por pura inversión. Esos caminos suelen abrirse más adelante, cuando ya el volumen de piezas es considerable. Además, hay quien está un poco en contra de este concepto clásico del coleccionista tradicional, abordado desde una visión excéntrica, elitista y poco accesible. Muy al contrario, los compradores de arte son, por encima de todo, amantes del arte, seres sensibles y permeables al estímulo creativo que en un momento dado se deciden a profundizar en esa relación que ya mantienen con el arte para llevarse una pieza a su casa.

No es tan complicado superar esa pequeña barrera psicológica que convierte al visitante en comprador si se aborda el tema desde una óptica más personal e intimista que de consideración social. Para ello son de gran ayuda las obras de pequeño formato, la obra gráfica o la fotografía seriada, cuya horquilla de precios, por lo general más asumible, permite hacer una comparación más próxima a los gastos que pueden abordarse de manera cotidiana. De este modo, la compra de arte entra dentro del abanico de actividades factibles y se transforma en algo próximo y posible.

Art Madrid'20, foto de Marc Cisneros

En ese momento comienza una relación con el arte distinta, basada en la pura experiencia y en la convivencia con la pieza adquirida. Quizás pueda verse como un acto de atrevimiento, pero en numerosas ocasiones es más una cuestión de necesidad y de transformación. Los coleccionistas también coinciden en señalar que la adquisición de obra es un ejercicio de análisis personal y de abrirse a un nuevo campo de conocimiento que antes nos era ajeno. Alicia Aza explica que la razón por la que adquirió su primera pieza de videoarte, de Sergio Prego, es porque no la entendía y porque la veía como un reto y una oportunidad de superarse personalmente. Esta ventana abierta al conocimiento da lugar a nuevas conexiones y a entablar vínculos con los creadores, como una de las partes más fascinantes del proceso. Candela Álvarez Soldevilla explica que

“creo que lo más interesante en el mundo del arte es hablar con los artistas. Son personas provistas de una sensibilidad especial a las que escuchar y entender”

Y Alicia Aza también dice:

“Puedo compartir la satisfacción de poder contar hoy en mi círculo de amistades más cercanas con muchos artistas y eso supone un largo camino recorrido”.

Así, con obras que se presentan como asumibles dentro del horizonte de gastos que cada uno estima viable, es fácil encontrar una pieza que nos atrape. Desde ese momento, nuestro hogar también evoluciona hacia un espacio en el que el arte tiene un lugar y una presencia permanentes, y no cabe duda de que eso nos transforma por dentro.

Art Madrid'20, foto de Henar Herguera

Jaime Sordo, propietario de la colección Los Bragales y fundador de la Asociación de Coleccionistas de Arte Contemporáneo 9915, siempre ha definido su relación con el arte como una verdadera pasión y una necesidad vital. Para los compradores que se inician en esta senda tiene la siguiente recomendación:

“Es condición imprescindible que sienta la necesidad de convivir con la pasión de disfrutar de las obras. Otro aspecto muy importante es que antes de la toma de decisiones para las compras se informen, con lo cual es necesario leer prensa y libros especializados, visitar exposiciones y museos y mucho contacto con el galerismo, que es una fuente importante de información y muy concreta de los artistas que representa. Por último, la presencia en ferias de arte nacionales e internacionales. Todo ello genera información y formación”.

En efecto, las ferias se han convertido en un buen lugar para el descubrimiento porque condensan una amplia oferta y permiten una toma de contacto diversa y global de forma concentrada. Por esta razón, muchos compradores de nueva generación se inician en el contexto de un evento como Art Madrid, cuya cercanía y calidad constituyen una oportunidad única de conocer, empaparse y contagiarse de la pasión por el arte.


(*) citas extraídas de varias entrevistas difundidas en medios de comunicación públicos entre 2013 y 2019.