ART MADRID SE UNE A LIQUITEX EN EL PROYECTO SOLIDARIO #SOMOSKANVA, ¿Y TÚ?

Liquitex, líder en el mercado de la pintura acrílica, vuelve a participar en la nueva edición de Art Madrid como colaborador a través de un proyecto muy especial: #SomosKanva. Arte y solidaridad se unen en amplio y admirable proyecto liderado por (Kanva), red de ayuda internacional a través de la creación artística; junto con Shanga India, organización sin ánimo de lucro para la escolarización de niños de familias humildes en la India; y Un Plato de Comida, organización sin ánimo de lucro cuyo fin es proveer las comidas necesarias en la Escuela “María Soliña” (La India).

Las tres organizaciones, junto a Liquitex y Art Madrid como colaboradores, te ofrecen la posibilidad de contribuir a un proyecto con el que mejorar las condiciones vitales y formativas de cientos de niños y niñas en situación de pobreza, marginalidad o abandono en la India. Si bien Liquitex ha colaborado en el proyecto #Somoskanva desde el comienzo, donando materiales de pintura para que (Kanva), en su visita a la India, y en especial en sus acciones en la Escola Uma Sankar “María Soliña”, pudiera realizar murales y talleres de pintura con los niños -esta experiencia motivadora quedó documentada en un breve documental. Ahora, Liquitex une fuerzas con Art Madrid en un nuevo proyecto en el que te proponemos un reto solidario. Si eres artista y quieres ayudar a esta inmensa y tan necesaria labor, te animamos a que apoyes el proyecto de la mejor manera que puedes hacerlo: a través de tu arte.

El primer paso del reto consiste en seleccionar o crear una obra para el proyecto; en el segundo, harías esa obra pública en tus redes sociales con los hashtags #Somoskanva y #Liquitex, compartiendo y difundiendo así el proyecto con tus seguidores (4 de febrero-10 de marzo). Esta obra podrá llegar a formar parte de la posterior exposición (18 de marzo-18 de abril) que haremos en la galería de arte online de Art Madrid, el Art Madrid Market, donde la obra estará a la venta (bajo contrato con el artista). Antes, un equipo de especialistas de Art Madrid habrá realizado un proceso de selección (11-17 de marzo) de las obras participantes, eligiendo un total de quince que serán las piezas que formen la exposición online en el Art Madrid Market. El 100% de lo recaudado por la venta se entregará a la ONG Un Plato de comida. Además, Liquitex seleccionará una de estas quince obras y premiará a su autor con 500 euros en material.

Liquitex, que lleva ofreciendo innovaciones en el sector de la pintura acrílica desde 1955, fue la creadora de la primera pintura acrílica de base agua y, en la actualidad, ofrece una gama de pinturas acrílicas intensas y vibrantes en distintos formatos (cuerpo espeso, cuerpo fluído, tintas, rotuladores y sprays), médiums acrílicos y variados accesorios. Además, sus productos tienen la particularidad de que pueden ser mezclados perfectamente, por lo que la paleta de cualquier artista no encontrará límites en su experimentación. Así, Liquitex ofrece infinitas posibilidades de expresión dentro de uno de los pilares de la creación, el color, algo que, sin duda, ha convertido a la marca en un gran referente para los creadores contemporáneos.

Artistas muchas veces tan comprometidos como los creadores de (Kanva): Desi Civera, Nicolás Chiaravalloti y Rodrigo Molinero, quienes desde 2018 trabajan en esta iniciativa artística y social con la intención de acercar el arte a los niños más desfavorecidos. Aspiración que comparten con la organización Un Plato de Comida, fundada por Antonio Valiente en 2011 para proveer a los niños de las zonas rurales de Orissa las comidas necesarias en la Escola Uma Sankar “María Soliña” (Pubai, Orissa, La India), escuela que ofrece de forma gratuita formación escolar básica e incluso acoge a aquellos niños sin hogar. Igualmente, la organización fundada por María (Neneta) Herrero, Shanga India, tiene como objetivo fundamental desde 2004 la escolarización de niños de familias humildes.

Artistas nacionales e internacionales como Carla Fuentes, Thomas Cian, Anwei o Julio Linares ya se han unido a la causa creando o donando obras que después fueron expuestas en una exposición benéfica que consiguió recaudar 6.000 euros, íntegramente entregados a estas ONG’s. ¿Y tú, quieres formar parte de #SomosKanva?

 

Dentro de los perfiles profesionales especializados que se pueden encontrar en el sector cultural, y más concretamente, en el ámbito de las artes visuales, una de las ocupaciones más recientes es la del comisario. Si la década de los 80 fue el auge del rol del artista, con su carácter innovador y la puesta en valor de su figura como articulador esencial de las propuestas creativas, el final de siglo trasladó el interés hacia los propios centros expositivos y su labor como custodios de la producción actual y como espacios para dar cabida a todas las propuestas. El cambio de milenio introdujo con fuerza en este panorama el rol del comisario. Quizás unido a una crisis de identidad social, quizás a la complejidad que está adquiriendo actualmente los proyectos contemporáneos, la necesidad de construir, articular y ahondar en los discursos artísticos se hizo evidente.

Aunque las funciones encomendadas a esta profesión no son nuevas en su totalidad, pues antes habían sido asumidas por conservadores, críticos o expertos según las temáticas, el rol ha adquirido solidez porque aúna todas estas finalidades al tiempo que permite la especialización de otros profesionales en sus respectivos ámbitos de competencia. Ahora bien, como algunos comisarios mismos señalan, no debe olvidarse el espíritu genuino de esta figura, que ha nacido para facilitar el entendimiento del discurso, crear narrativas dentro de un contexto en ocasiones caótico y disperso, mediar entre las obras y el espectador y crear puentes entre el arte contemporáneo y la sociedad.

El arte de nuestros días plantea multitud de incógnitas para el visitante que debe enfrentarse a propuestas muchas veces alejadas de los cánones estéticos pautados, lo que da paso a la incertidumbre y el desconcierto; pero, a su vez, estas obras emplean un lenguaje más cercano, unos materiales y hasta composiciones desprendidas de la sofisticación y el alarde técnico de antaño, algo que, lejos de favorecer la proximidad con el mensaje, genera cierto distanciamiento. Lo que acabamos de describir es parte de la esencia misma del arte actual. El cuestionamiento de las pautas formalistas y el recurso a elementos tangibles más utilitarios que embellecedores son los nuevos criterios de la creación, donde, por encima de todo prima el mensaje que se quiere transmitir.

Asimismo, otra característica intrínseca de la obra de nuestro tiempo es la preocupación de los artistas por temáticas más inmediatas, por cuestiones de carácter social, político y económico que buscar crear un revulsivo narrativo y conceptual, dejando atrás la prioridad estética o, mejor dicho, haciendo del discurso su propia estética. En este contexto, por extraño que pueda parecer, la creación contemporánea se encuentra con una barrera lingüística dificultando el entendimiento del espectador. Y a esta circunstancia se suma la abundante producción actual, abarcando un amplio abanico de temáticas que no son sino trasunto de nuestra sociedad diversa y globalizada.

El comisario contribuye a facilitar esa comprensión articulando un discurso coherente que permita la agrupación de ideas conexas para cohesionar el mensaje. Esto exige tener un profundo conocimiento del estado actual del arte, de las líneas de trabajo de los creadores, de las propuestas estéticas más recientes y de las demandas reales de la sociedad para tender un puente al diálogo y permitir el acercamiento al arte. Si el arte se ocupa de los mismos asuntos que nos preocupan a todos, ¿cómo no vamos a compartir sus postulados? La mediación cultural requiere del trabajo de los comisarios para abrir una pequeña ventana a la reflexión y para posibilitar un espacio de intercambio y de generación de ideas. Compartimos el pensamiento que José Guirao expresó en una entrevista reciente: “El comisario es alguien que desvela algo nuevo y sería un error que los comisarios se conviertan en gestores”.

Entendido así el papel del comisario, muchas instituciones se han subido al carro de crear convocatorias específicas para que los nuevos profesionales puedan dar salida a sus propuestas. Recordemos a modo de ejemplo la convocatoria “Inéditos” de La Casa Encendida, “Se busca comisario”, de la Comunidad de Madrid, o la convocatoria de Comisariado de La Caixa.