Art Madrid'26 – ART PHOTO BCN CONTRA LA FUGA DE TALENTOS

 

 

Con más de 2000 participantes, entre ellos 100 fotógrafos, 12 galerías y 6 escuelas especializadas, la IV Edición de dicho festival apuesta por un reforzamiento de la visión del artista denunciando así la fuga de talentos que se sufre en la actualidad. Impulsada por Art Deal Project, agencia de arte liderada por Isabel Lázaro, comisaria, historiadora del arte y galerista, ésta reunión se ha consolidado gracias a la muestra de fotografía emergente.

 

 

 

 

Art Photo BCN se define como un escaparate artístico y punto de inflexión, en el cual todos los profesionales del sector aportan su particular granito de arena. El festival, cuenta con un nutrido comité de selección compuesto por Gonzalo Golpe (editor independiente), Moritz Neumüller (comisario de Arte), Semíramis González (comisaria de Arte), Jesús Micó (director de la Kursala, UCA), Simona Rota (Fotógrafa), Isabel Lázaro (Art Photo Bcn), Stefano Marchei (Art Photo Bcn) y Ariadna Serra (diseñadora), así como visionadores que aportan la calidad extra a un evento de estas características. En esta edición contarán con nombres como: Gonzalo Golpe (Editor), Moritz Neumüller (Comisario), Elina Norandi (Comisaria y directora del Festival MAV en Cataluña), Erika Bornay (UB), Angel Samblancat (Marchante), Flor Vacherand (CC Pati Llimona), Ada Sbricolli y Arola Valls (CFD Barcelona), Carmen Dalmau (Galería Cero - EFTI),  Roger Batista y Xavier Frances (COPIA), Alejandro Maureira (NEXO FOTO) y Gustavo Alemán (Fuego Books).

 

 

 

 

Gracias a la colaboración de dichos profesionales, se otorgarán una serie de premios según la categoría pertinente:

 

PREMIO ART PHOTO BCN Imagen y espacio de exposición en la próxima edición del festival Art Photo Bcn
PREMIO CFD Exhibición
PREMIO CENTRE CIVIC PATI LLIMONA Exhibición
PREMIO EFTI Beca de formación en EFTI. Centro Internacional de Fotografía y Cine. Madrid
COPIAS WALL AWARD Producción y exhibición
PREMIO IDEP Beca de formación en IDEP para cursar el Postgrado de Fotografía Artística Contemporánea durante el curso 2017-18

 

Fotógrafos y proyectos:
– Gema Polanco, Como Dios manda
– Barbara Traver, Retrato
– Oriol Miñarro, LOBULO OCCIPITAL
– Leafhopper - Blanca Galindo & David Simon Martret, It´s a wonderful life
– Antonio González Caro, Hunting shadows
– Fernando García Berdeja, Primera ficción: divergencias
– José Luis Carrillo, Los hijos del ciervo
– Tiago Casanova, Uncover

 

 

 

 

Además se celebrarán una serie de actividades que engloban Workshop, Fotografía escénica/Performing Photography. Masterclass, El curioso mundo del fotolibro. Instalaciones, Relaciones y dependencias. La fotografía y la instalación por Lola Guerrera. Conferencias, talleres, Taller La meta es el camino. Mesa redonda, como· Fenómeno fotolibro. Protagonistas y procesos. Con la participación de: Jon Uriarte, Toni Amengual, Alberto Salván (Tres Tipos Gráficos), entre otros, y el curso impartido por Abel Azcona, Empoderamiento visual: del cuerpo a la imagen. Para más información info@artphotobcn.com

 

 

 

 

 


CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


La práctica del colectivo DIMASLA (Diana + Álvaro), (Valencia, 2018), se sitúa en un cruce fértil entre arte contemporáneo, pensamiento ecológico y una filosofía de la experiencia que desplaza el énfasis de la producción hacia la atención. Frente a la aceleración visual y material del presente, su trabajo no propone una oposición frontal, sino una reconciliación sensible con el tiempo, entendido como duración vivida más que como medida. La obra emerge así como un ejercicio de detenimiento, una pedagogía de la percepción donde contemplar y escuchar devienen modos de conocimiento.

En sus trabajos, el territorio no funciona como marco, sino como agente. El paisaje participa activamente en el proceso, estableciendo una relación dialógica que recuerda a ciertas corrientes eco-críticas, en las que la subjetividad se descentra y se reconoce como parte de un entramado más amplio. Esta apertura implica una ética de la exposición: exponerse al clima, a la intemperie y a lo imprevisible supone aceptar la vulnerabilidad como condición epistemológica.

Los materiales -telas, pigmentos, huellas- operan como superficies de inscripción temporal, memorias donde el tiempo deja rastro. La planificación inicial se concibe como hipótesis abierta, permitiendo que el azar y el error actúen como fuerzas productivas. De este modo, la práctica artística de DIMASLA (Diana + Álvaro) articula una poética del cuidado y del estar-con, donde crear es, ante todo, una forma profunda de sentir y comprender la naturaleza.



En un momento histórico marcado por la velocidad y la sobreproducción de imágenes, vuestro trabajo parece reivindicar la lentitud y la escucha como formas de resistencia. ¿Podría decirse que vuestra práctica propone un modo de reaprender el tiempo desde la experiencia estética?

Diana: Sí, pero más que resistencia o reivindicación, es conciliación, es amor. Parece lentitud, pero es detenimiento, es reflexión. Ocupar el tiempo desde la contemplación o la escucha es una manera de sentir. La experiencia estética nos lleva a un camino de reflexión sobre lo que hay fuera y lo que hay dentro.


El territorio no aparece en vuestra obra como un fondo o un escenario, sino como un interlocutor. ¿Cómo se negocia esa conversación entre la voluntad del artista y la voz del lugar, cuando el paisaje mismo participa del proceso creativo?

Álvaro: Para nosotros el paisaje es como un compañero de vida o un amigo cómplice, y lógicamente es una relación íntima que se extiende a nuestra práctica. Vamos a visitarlo, a estar con él, a co-crear juntos. Entablamos una conversación que va más allá de la estética; son conversaciones llenas de acción, contemplación, comprensión y respeto.

Al final, de algún modo, él se expresa a través del material y nosotros respetamos todas sus cuestiones, valorando al mismo tiempo aquello que nos inquieta, nos produce y nos estimula en torno a esta relación.


La conquista de los conejos I & II. 2021. Proceso.


En vuestro modo de hacer se intuye una ética de la exposición: exponerse al entorno, al clima, al otro, a lo impredecible. ¿Hasta qué punto esa vulnerabilidad es también una forma de conocimiento?

Diana: Para nosotros esa vulnerabilidad nos enseña mucho, sobre todo humildad. Cuando estamos ahí fuera y sentimos el frío, la lluvia o el sol, nos damos cuenta de lo pequeños e insignificantes que somos en comparación a la grandeza y la fuerza de la naturaleza.

Entonces, sí; consideramos esa vulnerabilidad como una fuente profunda de conocimiento que nos ayuda, entre otras muchas cosas, a despojarnos del ego y a entender que solo somos una pequeña parte de un entramado mucho más complejo.


A veces las montañas también lloran. 2021. Desprendimiento de rocas caliza, sol, lluvia, viento, resina de pino sobre acrílico en tela de algodón natural, expuesta en manto de esparto y caliza durante dos meses. 195 cm x 130 cm x 3 cm.


Vuestras obras a menudo emergen de procesos prolongados de exposición al medio. ¿Podría pensarse que la materia -las telas, los pigmentos, los rastros del entorno- actúa como una memoria que el tiempo escribe sobre vosotros tanto como vosotros sobre ella?

Álvaro: Esto da para una conversación larga sentados en una piedra; sería bastante estimulante. A ver, si las experiencias moldean el interior de las personas y esto nos hace ser quienes somos en un momento presente, diría que sí, sobre todo a lo primero. Salir de nuestra zona de confort nos ha llevado a aprender de la perseverancia de las plantas, la calma geológica de las montañas, y con ello a reconciliarnos con el tiempo, el entorno, la naturaleza, con nosotros mismos e incluso con nuestra propia práctica. Igual que las telas guardan la memoria del lugar, nosotros reaprendimos a poner detenimiento y comprensión. Al final, es una manera de profundizar en el sentir.


El zorro y sus camelos.2022. Detalle.


¿Hasta qué punto planificáis vuestras obras y cuánto espacio dejáis para que ocurra lo inesperado o, incluso, al error?

Diana: Nuestra planificación se reduce a la hipótesis inicial. Elegimos los materiales, los colores, los lugares e incluso a veces la ubicación, pero dejamos todo el espacio posible para que ocurra lo inesperado. Al final se trata de eso, de que la naturaleza hable y que la vida suceda. Para nosotros, tanto lo inesperado como el error forman parte de la complejidad del mundo, y en ello encontramos una belleza natural.