ARTE DE ACCIÓN, LA PROGRAMACIÓN MÁS NOVEDOSA DE ART MADRID

Se denomina arte de acción a un grupo variado de técnicas o estilos artísticos que hacen énfasis en el acto creador del artista, en la acción. El término fue creado por Allan Kaprow, que señaló la interrelación entre el artista y el espectador en el momento de la creación artística.

Se puede decir que el concepto de arte de acción nace en los años 20 con el dadaísmo y el surrealismo, en montajes artísticos como el collage y el assemblage. Entre las diversas formas de expresión del arte de acción figuran el happening, la performance, el environment y la instalación.

En su edición más festiva, este año Art Madrid presenta su apuesta más novedosa con una programación específica dedicada al new media y al arte de acción. En esta 15º edición contaremos con un stand en la feria para la realización de presentaciones y acciones en vivo en colaboración con la plataforma de videoarte PROYECTOR y bajo el comisariado de su director Mario Gutiérrez Cru.

Si acudes a Art Madrid, podrás disfrutar de las distintas partes de la programación a lo largo del día. Desde por la mañana se podrá visualizar la mejor selección de piezas de los festivales internacionales de videoarte más destacados del panorama mundial, con propuestas llegadas de Portugal, México, Marruecos, Colombia, Perú, Argentina, Francia, Grecia o Países Bajos. Una selección realizada por Mario Gutiérrez Cru que nos presentará nuevos lenguajes de expresión artística en el ámbito de la videocreación para así podernos componer una idea general del paradigma artístico internacional de este área.

A continuación, cada tarde a las 17.00h asistiremos a la presentación y encuentro con un artista destacado para finalizar la jornada de feria con una perfomance a las 20.00h de miércoles a sábado. Esta programación busca ser una experiencia inmersiva en el arte contemporáneo y explorar los nuevos lenguajes vinculados a la tecnología.

Inaugurando el programa el miércoles 26 tendremos a Abelardo Gil-Fournier, en la presentación podremos contemplar la instalación de la obra “The Quivering of the Reed” y comentarla con su creador en el conjunto de su trayectoria. Su trabajo gira en torno a la hibridación entre lo real y lo sensible, abordada desde una perspectiva en la que percepción, imagen y producción material se funden en una práctica basada en la investigación sobre ordenaciones del territorio y crecimiento vegetal. Sus proyectos están concebidos como operaciones materiales propuestas para un espacio abierto entre arte, naturaleza y política.

Posteriormente Art Madrid acogerá a las 20.00h la perfomance de Iván Puñal “RRAND 0-82”. El artista Iván Puñal (a.k.a. The Pleasant View) explorará mediante una performance audiovisual en directo el concepto de lo “aleatorio” y el “caos”. Iván Puñal, trabaja el determinismo y la libertad en sus performances cuestionando cuánto pertenece al yo consciente y cuánto es un espejismo de ilusión. Para ello se introducirán elementos no controlados en la performance mediante algoritmos matemáticos, tanto para generar cuadros visuales como espacios sonoros improvisados de manera que el resultado sea “no repetible”, “no controlado” y “no voluntario”. Músicas atonales dentro del territorio de la “musique concretè” o “noise” acompañarán las proyecciones, también enmarcando el concepto de “todo lo sonoro es música”.

El jueves 27 el público podrá disfrutar de un encuentro con Fernando Baena, un artista multidisciplinar que cultiva el vídeo, la fotografía, la instalación y la performance, como medios para alcanzar con mayor fuerza al espectador. Sus obras pretenden interactuar acercándose a través del uso de materiales comunes, y el uso de discursos directos que evidencian su intención comunicativa.

Después se realizará la acción site specific participativa para la feria ‘Partidura’. Un proyecto de Eunice Artur con la colaboración de Bruno Gonçalves. Este proyecto se inserta en el fascinante y vasto panorama de la creación de anotaciones gráficas. La evolución de la música electrónica requiere un nuevo sistema de notaciones donde, entre otros, buscamos comprender la relación de los nuevos fenómenos, como la relación entre la sonoridad y la manipulación plástica en el desempeño; imprevisibilidad y error como formas de generar lecturas no lineales y/o nuevas formas gráficas de notación.

El viernes 28, Mario Santamaría indagará en el fenómeno del observador contemporáneo, prestando atención a dos procesos que lo configuran: las prácticas representacionales y los aparatos de visión y mediación. Mario explora terrenos como el conflicto, la memoria, la virtualidad o la vigilancia a través de tácticas como la apropiación, el remake o el montaje.

Dos performers cantan cada uno en el interior de la boca del otro. Así empieza la performance que Arturo Moya y Ruth Abellán realizarán el viernes 28. El sonido resultante de la interacción de las dos voces en una única cavidad, controla en directo el agua que producen los mismos performers en un video que es proyectado durante la actuación. El mismo sonido también gobierna la aparición de sonidos procedentes de grabaciones de agua. “Tonel de Danaides”, una exploración física y sonora que no dejará indiferente a nadie.

Y para finalizar el programa de esta edición Art Madrid-PROYECTOR, el sábado 29 tendremos dos actividades imperdibles: por un lado el encuentro con la artista y comisaria argentina Maia Navas, Licenciada en Artes y Tecnología, Licenciada en Psicología y Especialista en Creatividad e Innovación, que explorará en una conversación directa con el público todas estas áreas, dando paso después a la perfomance de Olga Diego “The bubble woman show”. La chica de los plásticos. La mujer burbuja. En el exterior, el público interpreta los movimientos de esos dos pares de piernas debajo del hinchable traslúcido. Compartir el aire, el vacío, la fragilidad…

Art Madrid’20 se convierte en un espacio de inmersión artística haciendo partícipes a todas aquellas personas que acudan y dejen que el arte inunde sus vidas del 26 de febrero al 1 de marzo en la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.

¡Os esperamos!

La adquisición de la primera obra de arte siempre infunde respeto. Un sentimiento difícil de definir que mezcla el vértigo con la adrenalina. Pero por encima de la incertidumbre y la cautela, se impone una sensación placentera de conexión, entendimiento y deseo. Esa obra que, una vez vista, se queda en la memoria, reaparece en el recuerdo varias veces al día y parece querer decirte que está dispuesta a formar parte de tu hogar, es la candidata perfecta para decantar la decisión.

En los primeros pasos, muchos coleccionistas coinciden en señalar que no se parte de un plan establecido, sino que uno va adquiriendo piezas en función del gusto y de la conexión que siente con ellas hasta que, pasado el tiempo, se dan cuenta de que el volumen de obras que acumula puede recibir la etiqueta de “colección”. Así lo relata, por ejemplo, Alicia Aza, cuando afirma que

“No fui consciente de que estaba coleccionando hasta muchos años después, cuando un tercero me nombró como coleccionista y habló de mi colección. En 2005 tomé conciencia de lo que supone coleccionar y decidí articular una colección con una identidad de criterios y soportes”.

Comparte esta misma opinión Marcos Martín Blanco, cofundador, junto a su mujer Elena Rueda, de la Colección MER:

“Coleccionar ha sido una pasión, movida por un estado visceral que te incita a ello. La colección en cuanto a las adquisiciones no ha sido especialmente complicada porque, reconozcámoslo: es fácil comprar porque son todas cosas bellas y tienes alguna idea clara de por dónde quieres ir, pero al principio esas preferencias no estaban tan claras. Es con el tiempo cuando va conformándose un criterio”.

No siempre sucede así, por supuesto, pero para el comprador que se inicia en este sendero, la vinculación personal que traba con su primera pieza es fundamental. Ahí está el germen de una relación duradera que no se limita a una simple cuestión estética, sino que es una ventana abierta al conocimiento, a la exploración, a un mundo que muchas veces nos es desconocido y despierta nuestra fascinación. La semilla de esa conexión es puramente sentimental, y es precisamente ese impulso el que determina las primeras adquisiciones. La primera pieza nunca se olvida.

Art Madrid'20, foto de Ana Maqueda

Superando las recomendaciones habituales que se hacen por parte de asesores y agentes, rara es la ocasión en que el amante del arte se decide a comprar por pura inversión. Esos caminos suelen abrirse más adelante, cuando ya el volumen de piezas es considerable. Además, hay quien está un poco en contra de este concepto clásico del coleccionista tradicional, abordado desde una visión excéntrica, elitista y poco accesible. Muy al contrario, los compradores de arte son, por encima de todo, amantes del arte, seres sensibles y permeables al estímulo creativo que en un momento dado se deciden a profundizar en esa relación que ya mantienen con el arte para llevarse una pieza a su casa.

No es tan complicado superar esa pequeña barrera psicológica que convierte al visitante en comprador si se aborda el tema desde una óptica más personal e intimista que de consideración social. Para ello son de gran ayuda las obras de pequeño formato, la obra gráfica o la fotografía seriada, cuya horquilla de precios, por lo general más asumible, permite hacer una comparación más próxima a los gastos que pueden abordarse de manera cotidiana. De este modo, la compra de arte entra dentro del abanico de actividades factibles y se transforma en algo próximo y posible.

Art Madrid'20, foto de Marc Cisneros

En ese momento comienza una relación con el arte distinta, basada en la pura experiencia y en la convivencia con la pieza adquirida. Quizás pueda verse como un acto de atrevimiento, pero en numerosas ocasiones es más una cuestión de necesidad y de transformación. Los coleccionistas también coinciden en señalar que la adquisición de obra es un ejercicio de análisis personal y de abrirse a un nuevo campo de conocimiento que antes nos era ajeno. Alicia Aza explica que la razón por la que adquirió su primera pieza de videoarte, de Sergio Prego, es porque no la entendía y porque la veía como un reto y una oportunidad de superarse personalmente. Esta ventana abierta al conocimiento da lugar a nuevas conexiones y a entablar vínculos con los creadores, como una de las partes más fascinantes del proceso. Candela Álvarez Soldevilla explica que

“creo que lo más interesante en el mundo del arte es hablar con los artistas. Son personas provistas de una sensibilidad especial a las que escuchar y entender”

Y Alicia Aza también dice:

“Puedo compartir la satisfacción de poder contar hoy en mi círculo de amistades más cercanas con muchos artistas y eso supone un largo camino recorrido”.

Así, con obras que se presentan como asumibles dentro del horizonte de gastos que cada uno estima viable, es fácil encontrar una pieza que nos atrape. Desde ese momento, nuestro hogar también evoluciona hacia un espacio en el que el arte tiene un lugar y una presencia permanentes, y no cabe duda de que eso nos transforma por dentro.

Art Madrid'20, foto de Henar Herguera

Jaime Sordo, propietario de la colección Los Bragales y fundador de la Asociación de Coleccionistas de Arte Contemporáneo 9915, siempre ha definido su relación con el arte como una verdadera pasión y una necesidad vital. Para los compradores que se inician en esta senda tiene la siguiente recomendación:

“Es condición imprescindible que sienta la necesidad de convivir con la pasión de disfrutar de las obras. Otro aspecto muy importante es que antes de la toma de decisiones para las compras se informen, con lo cual es necesario leer prensa y libros especializados, visitar exposiciones y museos y mucho contacto con el galerismo, que es una fuente importante de información y muy concreta de los artistas que representa. Por último, la presencia en ferias de arte nacionales e internacionales. Todo ello genera información y formación”.

En efecto, las ferias se han convertido en un buen lugar para el descubrimiento porque condensan una amplia oferta y permiten una toma de contacto diversa y global de forma concentrada. Por esta razón, muchos compradores de nueva generación se inician en el contexto de un evento como Art Madrid, cuya cercanía y calidad constituyen una oportunidad única de conocer, empaparse y contagiarse de la pasión por el arte.


(*) citas extraídas de varias entrevistas difundidas en medios de comunicación públicos entre 2013 y 2019.