EL ARTE DENTRO DEL SÉPTIMO ARTE

El impacto del cine fue, desde su invención, la antesala de toda una disciplina que sigue a día de hoy en constante evolución. La fuerza de la imagen y el atractivo de la narrativa visual ha llegado a desplazar en muchas escuelas de artes el interés por las formas más tradicionales de expresión artística. El mundo de la creación contemporánea no se queda al margen de esta tendencia, y el cine, ya consagrado como tal, ha ido abriendo camino a otras formas experimentales que usan la imagen en movimiento como lenguaje principal.

René Magritte, “El hijo del hombre”, 1964

Fotograma de la película “El secreto de Thomas Crown”, 1999

Seguimos hoy hablando del séptimo arte como una etiqueta inconfundible para designar el cine, sin saber muy bien de dónde viene la clasificación y cuáles son las otras seis artes que lo preceden. Aunque la tradición de hacer clasificaciones se remonta a la época de la antigua Grecia, cuna por excelencia de una abundancia artística de carácter técnico y formal, además de tener una rica mitología con relatos que amparan explicaciones de todo tipo sobre los hechos de la humanidad, lo cierto es que por aquel entonces la categorización de las artes se basaba en aunar aspectos tanto intelectuales como físicos, resultando en enumeraciones que hoy nos resultan difíciles de comprender. Luego, los romanos asimilaron esta misma tradición. Cicerón hablaba de tres órdenes de artes: “artes mayores”: política y estrategia militar; “artes medianas”: ciencias, poesía y retórica, y “artes menores”: pintura, escultura, música, interpretación y atletismo.

Izda: Fotograma de la película “¿Conoces a Joe Black?”, 1998 / Dcha: Mark Rothko, “Blue, Orange, Red”, 1961 (imagen ©wikiart)

Tras muchos cambios a lo largo de los siglos, la clasificación que hoy se maneja es la establecida por el artista italiano Ricciotto Canudo en su tratado “Manifiesto de las siete artes”, de 1911, donde fija este orden así: 1) arquitectura, 2) escultura, 3) pintura, 4) música 5) poesía/literatura, 6) danza y 7) cine, listado al que recientemente se le han agregado nuevas disciplinas como fotografía, cómic, videojuegos, vestuario o teatro.

Goya, “Saturno devorando a su hijo”, 1819-1823 (imagen ©wikimedia)

Fotograma de la película “Wall Street: el dinero nunca duerme”, 2010

Al margen de las clasificaciones, quizás el cine encierra el potencial de ser un arte totalizador. Su capacidad de referenciar todas las demás disciplinas, de autoreferenciarse también, y de ser un vehículo de expresión al que muchos artistas multidisciplinares recurren en un momento u otro de su carrera permite numerosas lecturas y relecturas de las obras. La seducción de la imagen tienta a todos y ofrece infinitas posibilidades para captar nuevos públicos y jugar con la fantasía de la ficción. Al mismo tiempo, encierra un lenguaje accesible y es una buena forma de recrear lo que no se ha visto nunca, lo que no se conoce o lo que jamás ha existido.

Kandinsky, diseños para el almanaque “Der Blaue Reiter”, 1911 (imagen ©sammlungonline.lenbachhaus.de)

Fotograma de la película “Dobre traición”, 1999.

Dentro de esta senda del “meta-arte”, os traemos algunos ejemplos de películas que se refieren a otras piezas de arte, no necesariamente en filmes dedicados a la vida de artistas, así como producciones hechas por creadores que ridiculizan el propio impacto mediático del cine. Este es, por ejemplo, el tipo de trabajo que caracteriza a Banksy y su obra “Exit through the gift shop”, una película del género “falso documental” que ironiza sobre el propio trabajo del artista y que ha sido capaz de generar curiosos efectos colatelares más allá de la propia obra. Así ha sucedido con la figura de Mr. Brainwash, una suerte de alterego de Banksy en el film, que se ha convertido en un artista pop-contemporáneo reconocido internacionalmente.

Os recordamos que CaixaForum Madrid proyecta esta pieza dentro de un ciclo de “Arte y Cine”, el viernes 29 a las 19h.

 

Continuamos con nuestra agenda veraniega, para que el contacto con el arte sea una foma más de recuperar energías.

MADRID

El Palacio de Gaviria alberga hasta el 15 de septiembre una extraordinaria exposición dedicada a Liu Bolin bajo el título “The invisible man”. Este creador nacido en Shandong empezó su carrera en el mundo de la escultura, pero pronto comenzó a explorar el poder de la fotografía, la performance y la instalación para dar cabida sus inquietudes artísticas. El título de la muestra alude al trabajo que este autor ha desarrollado en torno a la mimetización y las obras efectistas en las que él mismo parece fusionarse con el entorno. El resultado es una fotografía de gran formato que engaña nuestros sentidos y nos obliga a mirar dos veces para entender qué estamos viendo realmente. Dentro de esta línea, su serie “Migrantes” involucra a otras personas en la escena y los funde con las playas y pateras que constituyen su dura realidad, lo que propone un doble juego entre la invisibilidad metafórica y la invisibilidad real de este tipo de conflictos humanos.

Liu Bolin, "Green food"

GIJÓN

LABoral Centro de Arte y Creación Industrial presenta “Eco-visionarios”, un proyecto de creación contemporánea realizado en colaboración con otras instituciones: Bildmuseet de Umeå (Suecia), House of Electronic Arts (HeK) de Basilea (Suiza), MAAT- Museo de Arte y Arquitectura de Lisboa (Portugal), a las que recientemente se han sumado Matadero Madrid y la Royal Academy of Arts de Londres . El objetivo de esta iniciativa, que ya lleva en desarrollo dos años, es analizar desde una perspectiva artística los retos medioambientales que acucian a la sociedad de nuestro tiempo, tomando como punto de partida los principios que fundamentan la actividad de cada una de las instituciones implicadas. Así, después de abordar la cuestión dando prioridad a planteamientos tales como la relación entre arte y ecología, la aparición de la arquitectura sostenible, o el nexo entre arte y tecnología; LABoral ahonda en la conexión biosferaa-tecnosfera, con obras trasversales que interrelacionan arte, ciencia, tecnología y sociedad. A la programación de Gijón se suman las actividades de la Nave16 de Matadero Madrid.

BILBAO

El Guggenheim Bilbao acoge la obra de Jenny Holzer bajo el título “Lo indescriptible”. Esta autora estadounidense comenzó su carrera por la pintura, pero pronto percibió que este medio resultaba insuficiente para dar cabida a sus propósitos artísticos. Empezó entonces a interesarse por el arte público y la escritura. Porque el lenguaje encierra el enorme poder de transformar, de comprender múltiples mensajes, de albergar numerosas posturas filosóficas y políticas. En el nuevo milenio, Holzer pasó del uso de textos ajenos a la producción literaria propia. El juego visual y estético entre contenido y continente es una constante en su obra. Los soportes se diversifican y el poder del discurso se potencia. A lo largo de su trayectoria ha recurrido a materiales cotidianos con proyectos que interactuaban directamente con el público (mensajes en carteles, envoltorios, productos…) y también a obras más duraderas, con titulares y frases grabadas en piedra, rótulos luminosos y un largo etcétera. Esta exposición presenta un amplio recorrido por su obra, para entender el alcance de sus mensajes y participar de su mismo discurso crítico.

Jenny Holzer, "For Bilbao"

MÁLAGA

Después del enorme éxito cosechado por esta exposición tras su paso por Madrid, llega a La Térmica “An unauthorised exhibition”, una selección de obras del polémico Banksy aportadas por coleccionistas privados. Rodeado aún por el misterio y el anonimato, este artista urbano se ha ganado el reconocimiento de la crítica y del público con obras transgresoras de mensaje ocurrente que plantean siempre una crítica abierta al sistema establecido. Cada una de sus propuestas es una pregunta que interpela al espectador, para que se replantee los esquemas heredados de nuestra sociedad y nuestro mercado capitalista.

PALMA DE MALLORCA

El universo de Plessi se adueña de Es Baluards este verano. Fabrizio Plessi, artista que llegó a Palma en 1989 para quedarse, hizo de la isla su lugar de trabajo, en donde echó raíces y construyó una trama de relaciones entretejidas con su obra y su fascinación por las nuevas disciplinas. Cautivado por el videoarte desde sus inicios, su paso por Palma en la cúspide de su carrera supuso un impulso creativo de gran calado donde mezclar el barroco heredado de Italia con un minimalismo espiritualizado que le aportaba la serenidad del lugar. Su obra recurre constantemente a algunos temas fundamentales, que plantean la vida desde la perspectiva humanista. Cuestiones esenciales como el tiempo y el espacio, la luz y el objeto, la consciencia de la sostenibilidad, la visión del Mediterráneo como un nexo cultural… La exposición recoge gran parte de sus libros de autor y vídeos relacionados con sus relatos, para generar una experiencia multisensorial en el visitante. Hasta el 1 de septiembre.

Fabrizio Plessi, Digital Wall (Acqua 6), 2018

BURGOS

El CAB de Burgos alberga dos interesantes muestras con una clara vocación sensorial. Empezamos con “PERturbacións”, de Christian Villamide (Lugo, 1966). Con piezas de pintura, escultura y fotografía, este proyecto trata sobre el desapego que vive actualmente el ser humano con respecto a su entorno natural. Los espacios ocupados antes por los ecosistemas naturales se ven sepultados por el avance urbano. La distancia creada con respecto a un contexto que debería ser el más próximo y orgánico da lugar a una progresiva mecanización de las interacciones, una parcelación de los espacios, con intervenciones humanas que muchas veces quedan olvidadas tras el paso del tiempo.

Kitazu&Gomez, "Anchovy Freak", 2007-2015

Por otro lado, destacamos la exposición ‘Haggish Flash’, del colectivo formado por Jesús Gómez (Burgos, 1962) y Megumi Kitazu (Tokushima, 1975). Ambos artistas se conocieron en Berlín en 2001 y desde entonces han compartido líneas de trabajo en torno a aspectos de la cotinianidad contemporánea sobre la bases de sus propias vivencias. Usando como pretexto una marca de helados ficticia, Kitazu&Gomez abordan cuestiones como la identidad sexual, la multiculturalidad, la relación entre marketing y arte… La colección reúne pinturas e instalaciones para las que emplean materiales de todo tipo e incorporan técnicas digitales.