Art Madrid'26 – CARLA EFFA: LOS JUEGOS DE LA PERSPECTIVA

Carla Effa. Cortesía de la artista.

ARTE & PALABRA. CONVERSACIONES CON CARLOS DEL AMOR

Hay tanto de arquitectura en las obra de Carla Effa (que es casi imposible de no apreciar, y eso es un elogio porque lo peor de cualquier cosa es que la intención se adivine y quede tan patente que se convierta en obvio. Ella, arquitecta de formación, logra yuxtaponer conocimientos y que no lo parezca. Cuenta la leyenda que si permaneces mucho tiempo delante de una de sus creaciones corres el riesgo de caer hipnotizado porque al mirarlas se crea una ilusión que se apodera de la pupila y termina por vencerla.

La madera en diferentes planos, los colores vivos, sin desdeñar el blanco, el papel, el acrílico y la repetición provocan ese embriagamiento que tiene algo de mágico cuando, por ejemplo, un trozo de la obra se esconde de repente y caprichosa vuelve a mostrarse cuando cambiamos de posición y realizamos una nueva inspección visual. Todo arte depende del punto de vista, el suyo todavía más. Los títulos que pone nos dan una pista de por dónde va a ir la cosa: “Límites difusos”, “Cuando todo está quieto” (aquí añadiría que rara vez permanecen quietas sus obras).

Al visitar la feria reconocerán rápidamente el trabajo de Carla, quizá lo mejor es que dejen su contemplación para el final no vaya a ser que caigan en el hechizo, aunque bien es cierto que necesitamos algo de encantamiento en nuestras vidas, así que mejor déjense llevar y entren en el juego.

Si tuvieses qué definir tu obra en una frase, ¿cuál sería?

Creo que una frase que definiría mi obra sería “investigaciones y juegos sobre la percepción”, porque pienso que la percepción es algo que está presente en todos mis trabajos, ya sea conceptualmente o visualmente, hay algo relacionado con la percepción, con juegos sobre la percepción. Entonces, si lo tuviera que definir en muy breves palabras, esa sería una buena manera de acotarlo.

Fricciones en el horizonte. Metacrilato espejo, corte láser. 2023.

¿Se pueden trasladar al arte los códigos arquitectónicos?

Creo que se pueden trasladar algunos de los códigos que se usan en arquitectura al arte, sobre todo cuando se trata del diseño. Creo que la manera en que yo proyectaba y diseñaba en arquitectura la uso mucho para mi trabajo artístico. También traslado el uso de los softwares a mi obra. Pero creo que en el arte hay más libertad y es más lúdico. En el arte hay menos reglas y en la arquitectura hay que responder generalmente a una funcionalidad, al uso de las personas, pero en el arte uno tiene menos límites en ese sentido. Además, en la arquitectura generalmente se tiene que responder a una estructura funcional, y en el arte no es necesario. Pero sí, también me ha servido mucho tener este conocimiento de estructuras cuando he tenido que hacer obras de mayor formato. En ese sentido también hay ahí un cruce entre la arquitectura y el arte, a mi parecer.

La tridimensionalidad es una constante en tus creaciones. ¿Cómo se consigue que se integre de una forma natural en las obras?

Creo que la tridimensionalidad se integra tan bien en mi obra porque es algo que he pensado desde un comienzo. Es parte del diseño de la obra, así como también la selección de los materiales. Cuando diseño una pieza que va a formar la obra, me estoy imaginando también de qué material va a ser. Por ejemplo, si el material va a ser de acrílico o de madera, diseño distintos tipos de formas, ya que tienen distintos espesores y transparencias. Y así voy diseñando, proyectando y trabajándolo en el computador, creando también algunas veces obras en 3D. Durante ese proceso, voy adaptando y consiguiendo que la tridimensionalidad logre el concepto que tengo pensado desde un principio. Por lo general imagino algo y cuando lo voy produciendo cambia, va tomando una nueva dimensión y, sobre todo, cuando se va armando la obra, cuando uno sale del computador y la crea, toma una dimensión totalmente nueva. Pero la tridimensionalidad es algo que siempre parte del concepto inicial.

Secuencia espacio temporal 4. MDF, corte láser. 2019.

La luz es capital en la historia del arte pero si hay luz probablemente haya sombra. ¿Te sientes cómoda jugando con ambas?

Sí, creo que me siento cómoda trabajando tanto con luz como con sombra; hago que cada una sea protagonista de una manera distinta en las obras. Por ejemplo, en mis obras de madera de color banco, completamente blancas y tridimensionales, la protagonista es la sombra, porque es esta la que marca las formas y las piezas, siendo la sombra la que va mutando y haciendo que la obra sea dinámica.

En otras obras, por ejemplo, las que están hechas con acrílico iridiscente, la luz es totalmente protagonista, puesto que es ella la que hace que las piezas proyecten distintos colores sobre el fondo. Entonces, la luz es de lo que depende que la obra sea dinámica y los colores que tenga.

Sin embargo, en otras obras donde trabajo con acrílico de color, tanto la sombra como la luz son protagonistas, ya que la luz permite que los colores de la obra se proyecten sobre el fondo. En este caso son colores más estáticos que, a su vez, son la sombra de las piezas que forman la obra, teniendo ambas igual importancia. La luz y la sombra son siempre importantes en mi trabajo, solo que algunas veces hay una que tiene más protagonismo que la otra. Pero me gusta pensar que sí, que me gusta trabajar con ambas ya que son las dos las que dan este dinamismo y movimiento a mis obras.

¿Cómo eliges los colores? Porque ejercen un efecto imán en el espectador.

La selección de los colores en mi trabajo ha sido un proceso de investigación. Una de mis primeras exposiciones estaba compuesta por veintisiete acuarelas, para las cuales realicé gran cantidad de pruebas de colores, mezclas, en definitiva: ensayo y error. Estas acuarelas consistían en un degradado cromático que creaba distintas dimensiones a través de la superposición de colores. Lo interesante del trabajo, además de las obras, fue que generé una gama de colores con las que pude seguir trabajando, volviendo a revisar estos colores y acuarelas, y que me han servido como base para mis trabajos tanto de acuarelas como de madera.

Otra manera que tengo de elegir los colores es según las sensaciones que quiero generar. Hay algo de intuición, es decir, he probado cosas que de repente vuelven a suceder, volviendo a los mismos colores o paletas, porque intuyo que van a funcionar bien o me gusta cómo funcionan, por ejemplo, el reflejo de ciertos colores en la superficie.

En las obras donde trabajo con metacrilato iridiscente el color lo da el material, por supuesto, por lo que me enfoco en investigar sobre los ángulos y las proyecciones del propio material que alterarán el color resultante.

En definitiva, yo diría que los colores los selecciono a través de un proceso de investigación, prueba, y algo de intuición.

3 de marzo. Metacrilato, corte láser. 2020.

¿Y cómo se consigue que una obra “se mueva”?

Creo que hay varias maneras de generar movimiento en las obras. Una de ellas es a través de la composición, donde el uso de las geometrías y la disposición de las piezas resulta en cruces y ángulos que dotan de cierto movimiento visual y dan forma a la obra.

Otra manera de generar movimiento es a través del color. Por ejemplo, los colores complementarios tienden a vibrar a la vista, por lo que al utilizar líneas rojas y verdes dispuestas una tras otra, la obra será más vibrante.

Por otra parte, mis obras también tienen cierto movimiento gracias al uso de la tridimensionalidad, puesto que son obras donde se percibirán distintas formas según la luz que reciban. Mis últimos trabajos los he realizado con metacrilato iridiscente, que es un material que varía según la luz que recibe y el ángulo desde donde la recibe, proyectando distintos colores, lo cual también le da movimiento a la obra, y hace que sea muy dinámica.

Creo que estos son, por lo menos en mi trabajo, los principales factores para generar movimiento en la obra.

Ecos de una naturaleza desplazada. Acrílico iridiscente y madera. 2023.

¿Se ha quedado algún espectador hipnotizado delante de alguna de tus obras?

No sé si habrá, quizás, algún espectador todavía perdido en alguna de mis obras. Pero lo que sí puedo decir es que cuando las estoy produciendo me generan una sensación hipnótica, medio atrapante. Uno se va perdiendo en la obra durante un proceso tan repetitivo. Sobre todo me pasaba cuando pinté las acuarelas, que entraba en un trance de repetir, pintar y pintar la misma forma geométrica. Igual que se genera ese algo hipnótico durante el proceso, espero que se genere también en la obra.

¿Hacia dónde va tu trabajo?

Veo, en los últimos proyectos que he realizado, que la evolución de mi trabajo se dirige hacia dotar de mayor fuerza al concepto que va detrás de la obra, y que la parte física o estética, sea un resultado principalmente de la parte conceptual.

Sobre todo he estado trabajando el cruce entre mi obra, el urbanismo y la arquitectura. Me interesa saber cómo se desarrollan las ciudades, cómo percibimos ciertos espacios, cuáles son sus características y por qué nos hacen sentir y vivir los espacios de esa manera.

También tener un ojo crítico sobre cómo se han expandido las ciudades, qué ha pasado en torno a la naturaleza y qué pasa en torno a la historia y la arquitectura que han formado las ciudades.

Creo que va por ahí, quizás son conceptos que pueden ir evolucionando y cambiando, pero sí me interesa mucho trabajar sobre el urbanismo y la arquitectura. Otra línea que me gustaría seguir desarrollando es la de trabajar con mayores escalas. Me gusta mucho trabajar las instalaciones y proyectos murales, por lo que me gustaría enfocarme en esa dirección. Siento que es una línea donde el arte y la arquitectura se cruzan, y que sería muy interesante poder seguir investigando.






ART MADRID CIERRA SU 21ª EDICIÓN CONSOLIDÁNDOSE COMO UNA CITA IMPRESCINDIBLE DE LA SEMANA DEL ARTE


La Galería de Cristal del Palacio de Cibeles acogió del 4 al 8 de marzo la 21ª edición de Art Madrid, consolidando una vez más su papel como uno de los encuentros imprescindibles de la Semana del Arte. Durante cinco días, la feria reunió a 35 galerías nacionales e internacionales y más de 200 artistas, que convirtieron el espacio en un punto de encuentro para galeristas, coleccionistas, profesionales y amantes del arte contemporáneo.

A lo largo de su trayectoria, Art Madrid ha construido una identidad propia, con una atención constante a la visibilidad de galerías emergentes y consolidadas y a la apertura del arte contemporáneo a públicos diversos. Lejos de articularse desde una única línea curatorial, la feria apostó por una propuesta plural, respetando el ADN de cada expositor.



Art Madrid’26 presentó un Programa de Galerías que destacó por la pluralidad de propuestas y lenguajes artísticos, favoreciendo el diálogo entre distintas generaciones y prácticas contemporáneas. Pintura, escultura, fotografía, dibujo, instalación y nuevas formas híbridas convivieron en una edición que volvió a confirmar el dinamismo del panorama artístico actual.

Durante los días de feria, cerca de 20 mil visitantes recorrieron los stands de las galerías participantes y disfrutaron de una programación paralela que amplió la experiencia más allá del formato expositivo tradicional.



El Programa Paralelo: una feria expandida

El Programa Paralelo volvió a situarse en el centro de la experiencia de Art Madrid, activando el espacio ferial a través de proyectos que exploraron nuevas formas de interacción entre obras, artistas y público.

Entre las propuestas más destacadas se encontró el Ciclo de performance: Abierto Infinito. Lo que el cuerpo recuerda, que presentó una acción performativa diaria en la feria con trabajos del Colectivo La Burra Negra, Rocío Valdivieso, Amanda Gatti y Jimena Tercero. Las piezas incorporaron el cuerpo como dispositivo crítico y espacio de memoria, reforzando la presencia de la performance dentro de la programación de Art Madrid.

La tercera edición de Open Booth presentó: “Despiece. Protocolo de mutación”, de Daniel Barrio, un proyecto site-specific que transformó el stand en un paisaje construido a partir de restos urbanos y materiales industriales. La instalación invitaba al visitante a integrarse físicamente en la obra, generando una experiencia inmersiva dentro del espacio expositivo.

Por su parte, el Espacio Nebrija acogió el proyecto “Estancias transitorias (NotanIA SipedagogIE)”, una propuesta de la Universidad Nebrija que reflexionó sobre la Inteligencia Estética frente al avance de la lógica algorítmica. La instalación planteaba una reivindicación del gesto, la materialidad y el tiempo del proceso creativo como dimensiones irreductibles a la automatización.

También regresó Lecturas. Recorridos comisariados, con itinerarios diseñados por Zuriñe Lafón y Marisol Salanova, que ofrecieron claves curatoriales para recorrer la feria desde perspectivas críticas específicas y ampliar la experiencia del visitante.



Mecenazgo, premios y adquisiciones

El apoyo a la creación contemporánea volvió a ser uno de los pilares de la feria a través de la segunda edición del Programa de Mecenazgo de Art Madrid, que reconoce el trabajo de artistas y fortalece los vínculos entre galerías, coleccionistas y entidades privadas.

En esta ocasión se concedieron los siguientes premios:

Premio Cervezas Alhambra al Artista Emergente Iyán Castaño, representado por Galería Arancha Osoro


Premio One Shot Hotels al Artista Revelación Joost Vandebrug, representado por KANT Gallery


En la categoría de Premios de Adquisición, distintas colecciones privadas incorporaron obras presentadas en la feria a sus fondos:

Colección Studiolo Roger Sanguino — DDR Art Gallery


Devesa Law Kim Han Ki — Banditrazos Gallery


Colección E2IN2 Albert Bonet — Inéditad Gallery


Colección dn2 Iván Baizán — Galería Arancha Osoro

Estas adquisiciones reflejan el compromiso del sector privado con el desarrollo del arte contemporáneo y contribuyen a impulsar las trayectorias profesionales de artistas emergentes y de media carrera.



Coleccionismo y apoyo al ecosistema artístico

El fomento del coleccionismo volvió a tener un papel destacado en esta edición gracias al programa One Shot Collectors, que ofreció asesoramiento personalizado tanto a nuevos compradores como a perfiles más experimentados, facilitando el acceso al mercado del arte contemporáneo y promoviendo relaciones directas entre artistas, galerías, compradores y coleccionistas.


Este programa, junto con el Programa de Mecenazgo, continúa consolidando el ecosistema profesional que rodea a la feria y reforzando el compromiso de Art Madrid con el impulso a la creación contemporánea.

Entre las ventas más destacadas figuran las de Antonio Ovejero, representado por CLC ARTE; Leticia Feduchi y Ángela Mena, representadas por Galería Sigüenza; Idoia Cuesta e Iyán Castaño, representados por la Galería Arancha Osoro; y Yasiel Elizagaray, representado por Nuno Sacramento Arte Contemporânea. Asimismo, las propuestas de Inéditad Gallery han tenido una excelente acogida, con ventas destacadas de los artistas Albert Bonet y Eduardo UrdIales, así como Carmen Mansilla, que debutó en Art Madrid'26 haciendo sold out.



El balance de la edición ha sido especialmente positivo, con ventas registradas por la totalidad de las 35 galerías participantes, lo que confirma el fuerte interés del coleccionismo y el dinamismo del mercado durante la feria. Entre las galerías que han registrado una notable actividad comercial se encuentran La Mercería (Valencia), LAVIO (Murcia - Shanghai), 3 Punts Galería (Barcelona), Galerie One (París), Shiras Galería (Valencia), Galería Rodrigo Juarranz (Aranda de Duero), Galería São Mamede (Lisboa), Yiri Arts (Taiwán) y Trema Arte Contemporânea (Lisboa), entre otras.

Una feria posible gracias a su red de colaboradores

El éxito de Art Madrid’26 ha sido posible gracias al apoyo de sus patrocinadores oficiales: Cervezas Alhambra, One Shot Hotels, Liquitex, Universidad Nebrija y Posca. Y la confianza de sus colaboradores: Asociación 9915, Colección Studiolo, E2IN2, Colección dn2, Devesa Law, Enviarte, Cova 13 y Vanille Bakery Lab & Café, así como la implicación de sus mediapartners y el apoyo diversas entidades culturales, colecciones privadas e instituciones que contribuyen a fortalecer el tejido artístico contemporáneo.



Art Madrid: un futuro lleno de posibilidades

Tras 21 años de trayectoria, Art Madrid continúa consolidándose como una cita clave dentro del calendario del arte contemporáneo, tanto a nivel nacional como internacional. Su capacidad para reunir a galerías, artistas, coleccionistas e instituciones refuerza su papel como un espacio de encuentro, intercambio y descubrimiento. La feria mantiene una proyección en constante crecimiento, impulsada por una programación que evoluciona y se abre cada año a propuestas cada vez más innovadoras. Gracias por ser parte de esta 21ª edición de Art Madrid. Vuestro apoyo es clave para seguir impulsando el arte y la cultura.

¡Nos vemos en Art Madrid’27!