Art Madrid'26 – DANIEL SCHWEITZER: LA GEOMETRÍA FRACTAL

Daniel Schweitzer. Cortesía del artista.

ARTE & PALABRA. CONVERSACIONES CON CARLOS DEL AMOR

Si uno investiga sobre Daniel Schweitzer (Alemania, 1988) se dará de bruces con la geometría fractal, y quizá le entre el pánico que se siente ante lo desconocido, ese pánico que provoca adentrarse en un terreno en el que no nos movemos con comodidad. Pero pronto uno comprende que Daniel utiliza la geometría para ayudarnos a llenar el vacío. Emplea las repeticiones como aspiración para alcanzar un infinito inalcanzable.

Es capaz de hacer que ese término cobre sentido y activar nuestros mecanismos sensoriales. Provoca una interacción con el espectador que se olvida de fractales y se adentra en un mundo desconocido pero confortable, amigable. Y si algo es amigable nace la conversación y el diálogo, que es el fin último de una obra de arte, establecer puentes entre objeto y persona y que ambos se entiendan en un espacio que sería otro si la obra no estuviese. La obra transforma el espacio que será diferente dependiendo de cada uno. Es ahí, donde se alcanza el infinito de un fractal perfecto, en las infinitas percepciones o sensaciones que se pueden tener delante de una obra.

Si tuvieses que definir tu trabajo en una frase, ¿qué frase sería?

Creo que definir mi trabajo en una sola frase queda un tanto reduccionista. Creo que la belleza y la riqueza de la obra está en la complejidad del conjunto de elementos, en los matices. Por tanto, más allá de plantear una definición concreta, me parece mucho más interesante la conversación y la reflexión en torno a la obra. ¿Acaso no es esa la función del arte? Proponer preguntas, reflexiones y puntos de vista más que respuestas concretas.

Dicho esto, hay una serie de claves, conceptos, lenguajes y recursos que han ido vertebrando diferentes proyectos y que pueden aportar un marco para acercarnos a mi obra. Desde hace tiempo que trabajo con geometría a partir de diferentes aproximaciones como una forma de reflexionar sobre la construcción del espacio. A veces desde lo literal, otras de forma más simbólica o poética. A través de la obra me interesa construir experiencias e interacciones con el espectador que aprovechan las especificidades de los materiales y los lenguajes escultóricos.

Pero, si me veo forzado a dar una respuesta te diría que mi obra es un compendio de líneas, planos, pliegues, torsiones y movimientos que capturan el tiempo y el espacio.

Espectro visible. Objeto I. Aluminio lacado. 2023.

Dame un consejo, cómo miro tu obra. ¿La miro parado? ¿me muevo?

Se puede mirar de muchas maneras, pero es cierto que si introduces movimiento a la hora de mirar la obra se convierte en algo mucho más interesante. Introduces tiempo y espacio, y de alguna manera, ese movimiento cambia la imagen, hace que deje de ser fija o bidimensional para ser algo mucho más cambiante, más rico. El movimiento te permite abordar las piezas de forma mucho más espacial. El movimiento implica también una posición activa del espectador.

Estos elementos son propios del lenguaje escultórico y me interesan especialmente, ya que trabajo con ellos de forma consciente. Me permiten abrir las piezas a un espacio que no es “de representación” si no que está más en el ámbito de la “literalidad”. Ese es el marco en el que me interesa trabajar, donde pasamos de imágenes hieráticas de “representación” (que funcionan hacia el interior) a un ámbito de relaciones espaciales y sensoriales, donde se explotan las especificidades del lenguaje escultórico. En esté ámbito el objeto no sólo funciona hacia el interior sino que funciona también hacia el exterior, en un espacio mucho más relacional. Este espacio permite generar interacción entre el objeto y el espectador. Aquí el movimiento permite una forma de contemplación más rica y completa que se abre a descubrir percepciones, reflexiones y puntos de vista que de lo contrario se perderían.

La idea de lo cambiante es algo que me parece que está muy presente en tus creaciones. Cada una de ellas encierra muchas a su vez, depende del punto de vista. ¿Tienes en mente los múltiples puntos de vista posibles al enfrentarte a un nuevo trabajo?

Normalmente, cuando me enfrento a un nuevo trabajo parto de una idea, a veces un boceto, que suele ser bastante abstracta. Me gusta tener un proceso creativo no coercitivo. Me gusta tener un proceso creativo atento. Estar abierto a que sucedan cosas. Para mi es importante partir de esta base ya que las ideas iniciales muchas veces no se corresponden con lo realizado o simplemente no funcionan. De alguna manera hay que generar una conversación fluida entre lo que tienes en la cabeza y lo que sale de las manos. Este proceso creativo tiene que ser algo activo, intenso, observador. Puede ser una batalla, una danza o un diálogo, para conseguir sacar ese objeto y efectivamente transformar ese trozo de chapa en algo que es arte. Es un proceso casi mágico, de alquimia. Además creo que es la parte de la producción que más disfruto, ya que es donde se gesta la propuesta. Digamos que es la parte más artística, la parte que no se puede delegar. El 90% restante es oficio puro y duro.

Entonces en ese proceso creativo se van definiendo los diferentes elementos que configuran la pieza. No sólo “el” o “los” puntos de vista, que es fundamental, sino un conjunto de elementos plásticos que tienen que ver con el propio lenguaje pero también con las especificidades del material, con la luz, con la composición, que de alguna manera condicionan el punto de vista. Pero en todo caso, más allá de pensar en el punto de vista, me gusta pensar en la relación con el espectador, es decir, la relación cuerpo-objeto. Aquí el planeamiento del punto de vista se abre a un campo de relaciones mucho más rico. Por ejemplo, no es lo mismo enfrentarse a una pieza de 2 m que a una de 50 cm. El punto de vista es diferente, pero lo es también toda la experiencia.

Espectro visible. Objeto II. Aluminio lacado. 2023.

¿Y qué importancia tiene el vacío, se necesita el vacío para crear y para convivir con lo creado?

En la escultura contemporánea no podemos obviar la importancia del vacío. En el momento en el que la escultura se bajó de la peana se pasó a una relación totalmente diferente en la dicotomía entre el lleno y el vacío. Incluso me atrevería a decir que supone un cambio de paradigma. La relación espacio-objeto-sujeto pasó por un punto de inflexión sin retorno. Creo que es algo que hay que tener muy en cuenta a la hora de pensar en el vacío y sus implicaciones.

En mi caso, el vacío tiene el componente obvio de dar forma al volumen, que podríamos decir, es un planteamiento clásico. Pero a la vez el vacío me permite trabajar en un campo de relaciones. Esta parte me parece mucho más enriquecedora e interesante ya que el objeto deja de ser un ente autónomo para situarse en un campo de relaciones donde coexiste con el espectador y su entorno. Es también el ámbito donde me interesa trabajar. Es una lectura donde el espectador pasa a un primer plano. Donde la luz y el espacio cobran importancia. Donde podemos hablar de relaciones sensoriales, de construcción de espacio sensorial. Todo esto, sin el vacío es básicamente imposible.

¿Es la geometría algo amigable, que pueda provocar emociones, alentar a los sentidos?

Tradicionalmente podríamos afirmar que la geometría en el arte es entendida como algo frío, sobre todo si tomamos las referencias del arte Minimal de los 60. Pero hay muchos otros ejemplos que plantean lo contrario.Tenemos por ejemplo el caso de Gego, con una obra geométrica mucho más sensible. Es una geometría poética que está vinculada al dibujo. Otro ejemplo contemporáneo es la obra de Olafour Eliason donde afronta la geometría desde otro prisma: hay color, hay ambientes, hay luz, hay espacio. Son obras que directamente juegan con los sentidos. Para que la geometría sea amigable y genere emociones creo que hay que ponerla en relación y en contexto con otros elementos. En mi caso trato de interpelar al espectador para generar un acercamiento más emocional o desde los sentidos. En mis últimos proyectos estoy usando la luz y el movimiento como formas de interrelación.

Espectro visible. Objeto III. Aluminio lacado. 2023.

El espacio es la palabra que más se repite cuando se habla de ti. El espacio y su problemática. ¿Cómo se convierte el espacio en objeto y a su vez en arte?

El espacio es un concepto obvio a la vez que terriblemente escurridizo. Es algo cotidiano que nos envuelve pero si tratamos de conceptualizarlo se queda un ámbito abstracto, casi metafísico. Es invisible y solo tomamos consciencia de él en cuanto lo acotamos físicamente o si nos afecta en lo corporal. En mi caso me interesa el espacio no como algo medible desde la “física” o como algo matemático, sino como un resultado directo del cuerpo. Como diría Donald Judd, “el espacio es algo que sucede”. Es decir, hablamos del espacio como experiencia. En ese sentido el cuerpo es el centro y el espacio se despliega como experiencia. Me gusta pensar en el espacio en estos términos ya que de esta manera, el punto de vista importa y nuestras acciones, también importan. De lo contrario seríamos una mera coordenada en un espacio infinito. Creo que es fundamental tomar consciencia de este hecho. Y, de alguna manera u otra, mi obra se acerca a esta reflexión, a veces de forma poética, a veces metafórica y otras de forma totalmente literal.

Un ejemplo muy claro son mis piezas recientes con pintura holográfica. Es una pintura que descompone la luz en el espectro visible haciendo que el color de la pieza se transforme directamente a partir del punto de vista y el movimiento del espectador. Son piezas donde, literalmente, el color se transforma dependiendo del punto de vista. Para mi es una forma de hacer partícipe al espectador y de invitarle a reflexionar sobre lo que implica esa construcción sensorial del espacio.

Espectro visible. Objeto IV. Aluminio lacado. 2023.

Fractal (geometría fractal) viene del latín fractus que significa algo así como quebrado… ¿Me dejas definir tu arte como arte quebradizo?

La palabra quebrado nos lleva a algo roto o débil. En mi caso me interesa mucho más pensar en lo fractal como una metodología de trabajo. Como un sistema constructivo que responde a su propia lógica. Me permite crear formas complejas desde elementos muy sencillos. Para ello muchas veces utilizo el simplex 2D (que es un triángulo) o el simplex 3D (un tetraedro), ya que responde muy bien a este planteamiento. El simplex es un elemento geométrico mínimo. Por ejemplo, el tetraedro es el elemento mínimo para construir un volumen, ya que si eliminamos cualquier punto perdemos la tridimensional. Lo mismo sucede con el triángulo, si eliminamos cualquier punto perdemos el plano. Se convierten entonces en elementos constructivos mínimos a partir de los cuales construir infinitas formas y volúmenes. Es como si fueran las letras de un alfabeto, que por sí solas carecen de valor, pero si se unen adecuadamente cobran sentido. Yo utilizo estos elementos mínimos para construir lenguajes plásticos. Esto me permite abarcar la complejidad desde elementos muy simples. Me permite que convivan lo simple y lo complejo a la vez.

Hay fractales ideales e infinitos que suelen ser los matemáticos pero también existen los finitos y naturales, que sé yo, las nubes, los árboles, una cordillera…¿De alguna forma todo artista es fractal, no?

Creo que la clave está en cómo entender y posicionarse en ese tema tan amplio. En mi caso, aunque pueda parecer contradictorio, nunca me ha interesado la parte matemática del concepto. Llegué a la idea de lo fractal buscando formas de trabajar con el espacio. Es decir, como un sistema constructivo o una metodología de trabajo. Me interesa lo fractal porque genera sistemas que se pueden repetir y expandir pero generando propuestas diferentes. En la naturaleza podemos encontrar buenos ejemplos. Una hoja, por ejemplo, tiene un sistema geométrico que se repite y se expande dentro de la lógica y la funcionalidad de la propia hoya. Es decir, cada hoja es única pero mantiene un mismo sistema que responde a su propia lógica.

Este es el pensamiento que trato de aplicar a mi obra. Independientemente de las medidas matemáticas, las piezas tienen que funcionar desde su propia lógica y desde su propio sistema. Ahora bien, creo que la geometría tiene que estar al servicio de los sentidos, de la experiencia corporal. Por eso no me interesan los números: son fríos, racionales y predecibles. El arte es impredecible. Por tanto, el reto es hacer que las piezas funcionen. Es decir, pasar de una chapa anodina a un objeto interesante capaz de interpelar al espectador.

Espectro visible I. Aluminio y pintura holográfica. 2023.

¿Hacia dónde va tu arte? (¿Hacia el infinito?)

Es difícil saberlo. Salí de la carrera haciendo figuración y he terminado haciendo repeticiones geométricas. Aunque sean dos cosas que nada tienen que ver la una con la otra, existe un hilo conductor, un camino para pasar de la figuración a la geometría.

Este cambio tiene que ver con la progresiva incorporación de nuevos elementos de interés que me han llevado a trabajar el cuerpo desde la representación a interpelar el cuerpo del espectador con la geometría fractal.

Ahora bien, soy consciente del peligro que entraña trabajar con repeticiones fractales, o con la repetición de diferentes módulos geométricos, ya que, desde una posición teórica, se pueden expandir infinitamente. Pero, si introducimos al espectador en la ecuación, esta idea en seguida se ve truncada. Pecaré de redundante, pero el cuerpo (el espectador) no deja de ser la medida del mundo, al igual que lo es de mi obra ya que es lo único que le puede dar sentido a una propuesta. Cuando introducimos la dimensión del cuerpo automáticamente se generan unos límites “naturales” y “sensoriales” en la obra. Para mi es una referencia fundamental y constante para no perderme en un mar infinito de repeticiones fractales.






LECTURAS: RECORRIDOS COMISARIADOS POR ART MADRID'26


Lecturas: Recorridos comisariados por Art Madrid'26 es una iniciativa de mediación cultural diseñada para acercar al público a las propuestas expositivas que presentan las galerías participantes en la edición. Su objetivo es transformar la experiencia de la feria en una oportunidad para reflexionar sobre el trabajo de los artistas que se presentan en la edición, analizar a través de sus obras las problemáticas actuales y despertar nuevas miradas en la sociedad, fomentando así una comprensión crítica y contextualizada del arte contemporáneo como instrumento de diálogo cultural y social.

En esta edición, las historiadoras del arte y divulgadoras culturales Zuriñe Lafón y Marisol Salanova abordarán, desde enfoques complementarios, diversas perspectivas sobre la creación contemporánea y su impacto en el contexto social actual.

Cada recorrido temático estará articulado en torno a una cuidada selección de diez obras, acompañadas de un sólido discurso curatorial orientado a profundizar en su análisis, contexto y significación. Más allá de la contemplación estética, estas visitas guiadas promoverán una comprensión crítica del arte contemporáneo, facilitando el diálogo directo entre el público y las comisarias, y favoreciendo una experiencia participativa y enriquecedora.

Con esta tercera edición, Lecturas: Recorridos Comisariados X Art Madrid consolida el compromiso de Art Madrid con la mediación cultural y la divulgación del arte contemporáneo, ofreciendo una propuesta inmersiva que amplía los canales de interpretación y fomenta la incorporación de nuevos públicos al panorama artístico actual.


CONSTRUCCIONES DE LO VISIBLE. RECORRIDO COMISARIADO POR ZURIÑE LAFÓN

Construcciones de lo visible plantea un recorrido que atraviesa esta idea: toda imagen es una forma de organizar lo visible. Lejos de entender la abstracción como alejamiento del mundo y la figuración como fidelidad a lo real, este itinerario plantea ambas como estrategias perceptivas. No se trata de estilos enfrentados, sino de modos distintos de ordenar la experiencia. Cada artista despliega una estrategia propia que afecta a nuestra manera de mirar. A través del encuadre, del color, de la repetición, de la geometría o de la fragmentación, las obras no solo muestran algo, sino que nos sitúan ante una determinada forma de relación con lo visible. No se limitan a representar el mundo: construyen una experiencia a partir de él.

Al recorrer la selección, el espectador atraviesa diferentes intensidades de mediación. Algunas piezas parten de imágenes reconocibles —cuerpos, espacios, escenas— que parecen ofrecernos una relación directa con lo real. Sin embargo, a medida que la mirada se detiene, se hace evidente que esa familiaridad está cuidadosamente articulada. El ritmo de las formas, la distribución del color, la organización del espacio o la repetición de ciertos elementos revelan que incluso la imagen más aparentemente transparente está sostenida por una estructura.

Otras obras, en cambio, reducen o transforman la referencia figurativa hasta casi disolverla. Allí donde parece desaparecer el mundo reconocible, emerge con fuerza la dimensión constructiva de la imagen. La geometría, el gesto o la vibración cromática no operan como evasión de la realidad, sino como formas intensificadas de la propia apariencia del mundo. La abstracción deja de percibirse como distancia y se manifiesta como una manera distinta de sostener la realidad, de hacerlo aparecer bajo otras condiciones.

El recorrido adopta una estructura circular: comienza y concluye en la misma obra. Este gesto no busca reiteración, sino transformación. Tras atravesar distintas obras, distintas configuraciones de lo visible —desde lo reconocible hasta lo aparentemente abstracto— la imagen inicial ya no puede leerse como representación fiel de la realidad. Se revela como una construcción más dentro de un campo amplio de posibilidades perceptivas. Pero lo que cambia no es la obra, sino nuestra posición ante ella. Mirar deja de ser un acto pasivo y se convierte en una práctica activa, en un ejercicio de relación.

Como sugiere Andrea Soto Calderón, las imágenes no se limitan a reflejar el mundo: lo hacen aparecer. Desde esta perspectiva, la feria puede entenderse como una microcartografía de modos de ver, un espacio donde cada obra propone una forma singular de experiencia perceptiva. Lo visible no es un dato estable ni una superficie neutral, sino un proceso en constante elaboración que se actualiza en el encuentro entre obra y espectador.

“Construcciones de lo visible” no propone una clasificación cerrada, sino una invitación: detenerse, sospechar de las apariencias y, al mismo tiempo, dejarse afectar por la potencia creativa de las formas. En el tránsito entre figuración y abstracción descubrimos que toda imagen es una operación, una forma de ordenar la experiencia. El recorrido invita a asumir esa responsabilidad perceptiva y a reconocer que lo real no está simplemente ahí: se construye en cada acto de creación.


SELECCIÓN DE GALERÍAS Y ARTISTAS

Ana Cardoso — Galeria São Mamede. Antonio Barahona — Galería María Aguilar. Leticia Feduchi — Galería Sigüenza. Joost Vandebrug — Kant Gallery. Beatriz Castela —Galería Beatriz Pereira. Fernando Mikelarena— Kur Art Gallery. Camil Giralt — Pigment Gallery. Virginia Rivas — Galería Beatriz Pereira. Miguel Piñeiro — Moret Art. Maria Svarbova — Galería BAT alberto cornejo.


SOBRE ZURIÑE LAFÓN

Zuriñe Lafón. Cortesía de la comisaria.

Zuriñe Lafón (1987) es Doctora en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Navarra con la tesis Francisco Calvo Serraller, crítico de arte. Desde 2015 se dedica a la investigación y a la docencia sobre Cultura Visual en asignaturas como Cultura Visual, Fotoperiodismo, Diseño Periodístico, Textos fundamentales sobre Fotografía, Edición de Medios Digitales o Moda y Movimientos Artísticos. Ha impartido clases en la Universidad de Navarra, Universitat Internacional de Catalunya, UNIR y Universidad de Montevideo. Ha trabajado en áreas culturales de otras empresas e instituciones como El Correo Bilbao o el Museo Thyssen-Bornemisza en Madrid.

Comparte divulgación sobre imágenes contemporáneas desde su proyecto Atelier de imágenes, un espacio dedicado a pensar la pintura, la fotografía y el cine. Actualmente, está inmersa en la escritura del libro Deshabitar el encuadre, una investigación sobre la ontología de la fotografía a través de algunos archivos fotográficos de mujeres en España.


“EL PREDOMINIO DE LA ESTÉTICA BRILLANTE”. RECORRIDO COMISARIADO POR MARISOL SALANOVA

Bajo el lema “El predominio de la estética brillante”, obras que entienden el brillo no como superficialidad, más bien como estrategia visual, como seducción contemporánea, síntoma de una época que necesita impacto, color, pulido y tal vez a veces ciertos excesos para pensar(se). Esta propuesta en la que conviven obras de distinto formato, técnicas y realizadas por artistas de varias generaciones, abre un debate para comprender mejor nuestro presente estético y en el que el público va a ser invitado a participar.

Marisol Salanova plantea la estética brillante como una tensión, no como una solución cerrada. Por ejemplo, en las obras de Urdiales y Celada, el brillo aparece como conflicto interno del lenguaje pictórico; en Monge y Okuda, tan dispares, como espectacularización directa del espacio y del imaginario urbano; en Juncal, Rivas y Alpuente, como equilibrio frágil entre materia y percepción; y en Palito Dominguín, como afirmación iconográfica y simbólica, casi performativa. A la curadora y crítica le parece especialmente interesante de este conjunto que la estética brillante no se percibe unificada, sino fragmentada. A veces irónica, a veces ornamental, a veces casi violenta; en otras, dulcificada o simbólica. No es un brillo inocente: es un brillo que seduce, impone, distrae y ordena la mirada, como hace hoy el propio ecosistema visual en el que vivimos.


SELECCIÓN DE ARTISTAS Y GALERÍAS:

Eduardo Urdiales — Inéditad Gallery. Arol — Est_ArtSpace. Perrilla — Est_ArtSpace. Ángel Celada — Galería BAT alberto cornejo. Antonio Ovejero — CLC Arte. Alejandro Monge — 3 Punts Galería. Okuda San Miguel — 3 Punts Galería. Steen Ipsen — Kant Gallery. Marina Puche — Galería Alba Cabrera. Marcos Juncal— Galería La Mercería. Gemma Alpuente — LAVIO. Palito Dominguín — DDR Art Gallery.


SOBRE MARISOL SALANOVA


Marisol Salanova. Foto de Bertha Delgado.


Marisol Salanova es crítica de arte, comisaria de exposiciones y directora de la plataforma Arteinformado. Colaboradora habitual de ABC y Cadena Ser. Se licenció en Filosofía y obtuvo un máster en producción artística. Ha sido docente y ha publicado ensayos como “La crítica de arte en la actualidad” (Akal, 2024).







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