Art Madrid'26 – RICHARD GARCÍA: REALIDADES IMAGINADAS

Richard García. Cortesía del artista.

ARTE & PALABRA. CONVERSACIONES CON CARLOS DEL AMOR

Hay algo que atrapa la mirada del espectador en la obra de Richard García. No sabría decir si se debe al color, al paisaje reconocible pero indefinido o a las criaturas reales pero con apariencia de imaginarias que habitan ese paisaje. Hay muchas capas por las que perderse en cada una de sus obras y en cada una subyace algo de la anterior, como si estuviese dejado ahí para que podamos seguir el rastro de un proceso creativo en el que el estudio meticuloso y el azar parecen recorrer senderos paralelos sabedores de que se encontrarán en algún punto del camino.

Un brochazo crea un nuevo territorio que quizá tape algo ya realizado pero que no tendría identidad propia si no fuese así, y ese nuevo territorio delimitado por el color ilumina un nuevo camino, una nueva capa, una nueva perspectiva. Se nota el origen callejero de Richard, sus obras tienen el pulso inquieto de alguien que se mueve por el chispazo de una idea a la que seguirá otra nueva, y aspirar hasta el final de una obra que puede parecer infinita porque infinitos son los detalles en los que podemos detenernos.

Claro, él le da importancia al sueño y al final el sueño es eso, una superposición de capas reales que terminan conformando un mundo imposible. Me voy a contradecir, no es un mundo imposible porque el artista lo ha hecho visible y por tanto real. Pintado pero real y preparado para que lo transitemos, sin saber hacia dónde nos lleva.

Reclamo de la naturaleza. Acrílico, óleo, ceras y spray sobre tabla. 2023.

Si tuvieras que definirte en una frase,¿cómo te definirías?

Dicen que definirse es limitarse, por eso es algo que no me gusta hacer. Pero si tuviera que hacerlo, me considero una persona apasionada, disciplinada y comprometida, sobre todo muy perfeccionista.

¿Qué queda del chico que empezó pintando en las paredes de la calle?

Del graffiti queda todo menos el anonimato. En el instituto, hice ciertas amistades que estaban metidas en el mundo del graffiti y me transmitían sus experiencias y anécdotas llenas de adrenalina, y todo eso me contagió mucho las ganas de querer probar la acción de pintar en la calle. Surgió de manera muy natural, el aprendizaje fue autodidacta, de otros compañeros, de artistas urbanos que tenía como referentes. Ni siquiera tenía como referentes a artistas consagrados de la Historia del Arte. Fue un inicio que marcó profundamente mi trayectoria, porque precisamente gracias a esos fue que decidí hacer Bellas Artes y formarme como artista.

En cuanto a las maneras de hacer o de pintar, a día de hoy sigo utilizando sprays, trazos y gestualidades típicas del graffiti, lo único que llevadas a otros soportes, como pueden ser un tablero de madera, un lienzo o muchos otros. Pero sí que es cierto que sigo haciendo referencias en mis obras de elementos que me voy encontrando en la calle y que hacen referencia al graffiti, como pueden ser firmas de escritores, pegatinas o registros propios del arte urbano. Digamos que fue algo con lo que me identifiqué en mis inicios y que sigue estando presente en mi obra a día de hoy.

Verano azul. Acrílico, óleo, ceras y spray sobre tabla. 2023.

Siempre que hablas de tu obra aparece la palabra sueño. En tus cuadros todos los elementos son reconocibles pero conforman una realidad irreal. ¿Cómo se capta, se pinta un sueño?

En realidad, mi proceso creativo surge de manera muy intuitiva, subconsciente. No sé muy bien dónde me va a llevar. Es precisamente ese factor sorpresa de lo inesperado, de lo que surge, lo que hace o considero que hace especial mi obra y lo que se origina en ella. De alguna manera, yo parto de la realidad en la que me muevo y voy recopilando momentos a través de la fotografía para posteriormente, generar una nueva imagen mediante una estrategia de bocetos digitales, donde me doy la libertad de transformarla a partir de la imaginación, de mis deseos y de mis sueños. Porque, al final, ¿quién no sueña, desea, fantasea…? No es tanto qué pinto, sino más bien lo que el espectador quiere interpretar de mi obra.

En los sueños todo se superpone, se atropellan las imágenes, eso se observa en tus cuadros. Es como si no te bastase con una capa, necesitas de varias capas superpuestas para llegar al fondo de lo que quieres contar. Cuando pintas la primera sabes dónde vas a terminar?

Es cierto que mi pintura tiene un poder transformativo de acumulación de capas, así como de pensamientos. Todo comienza como un baile constante entre lo controlado y lo descontrolado. A través de las posibilidades plásticas que me ofrecen los materiales con los que trabajo, desde un primer momento dejo gran espacio al azar y al accidente para que eso genere mil estímulos, que poco a poco irán mutando a través de la superposición de capas desde ese lenguaje más abstracto de la pintura hasta un lenguaje más figurativo o reconocible. Considero que es un diálogo continuo entre eso que te ofrece la pintura de manera casi mágica como un hallazgo, hasta las propias decisiones que tú vas tomando durante ese proceso para llegar a la obra final. Es por ello que la pintura tiene algo mágico que te lleva a lugares que nunca esperabas.

Lo mejor es despertarse sin alarma. Acrílico, óleo, ceras y spray sobre tabla.2023.

Quizá por mera intuición pero tus obras me han traído al pensamiento los cuadros de Richard Estes, es probable que por el uso de los reflejos. Aquí va una pregunta con forma de juego de palabras. ¿Cómo de difícil es reflejar un reflejo en una obra? Y en ese reflejo podemos estar nosotros o una realidad que no existiría salvo reflejada.

Sí, es cierto que los dos utilizamos el concepto de reflejo en nuestras obras, pero yo considero que de manera muy diferente. En el caso de Richard Estes, bajo mi punto de vista, utiliza la fotografía para acercarse al reflejo de manera más fiel, objetiva o literal. Es esa estética del fotorrealismo, del hiperrealismo, lo que le interesa. En su pintura, cada parte del cuadro queda enfocada por igual o con la misma importancia. En mi caso, son las sensaciones que me produce el propio reflejo lo que me interesa. Cuando observo cómo la luz incide en un cristal, se genera una realidad distorsionada, donde los diferentes espacios se solapan unos a los otros, dando lugar a un mundo de fantasía que puede ser imaginado. También, donde la figuración y la abstracción están en constante diálogo, algo parecido sucede en mi pintura. También me interesa mucho la propia plástica de la pintura, las maneras de hacer. Cómo cada parte del cuadro está resuelta y cómo los diferentes lenguajes que surgen en el propio proceso conviven unos con otros.

Hay algo que es importante para mí y es esa lectura que tiene la propia pintura desde las primeras capas y cómo surgen de manera más intuitiva o donde el accidente tiene gran peso, hasta esas últimas capas más gestuales o más cerradas a través de más materia, más figuración. Pero en realidad no es tanto si es fácil o difícil, es más ese propio proceso y todo lo que surge durante él, lo que me lleva a una realidad irreal, a generar una ilusión óptica.

Verde era el silencio. Acrílico, óleo, ceras y spray sobre tabla. 2023.

Tu obra me lleva a lo urbano y sin embargo en todas hay elementos “verdes”, naturaleza. La ciudad es cada vez más gris y menos verde. ¿Hay un intento de inmortalizar espacios en vías de extinción?

Nací en una ciudad donde todo ha ido creciendo y transformándose, al igual que yo también lo he hecho, y eso ha influido en mi identidad o en lo que soy a día de hoy. En ese proceso de salir a caminar en búsqueda de estímulos para llevar a la pintura, surgen reflexiones, vivencias, inquietudes, que inevitablemente serán reflejadas en mi trabajo como una extensión de mí mismo. Es en ese proceso de caminar, en el que me doy cuenta cómo la vida moderna ha ido alejando la naturaleza cada vez más de nuestras vidas. Por ello, genero escenarios contemporáneos en los que animales salvajes - fuera de su hábitat natural - aparecen para hacernos reflexionar sobre la importancia de nuestro origen: la naturaleza.

¿Hacia dónde crees que va tu pintura?

Realmente no lo sé. No es algo que quiera pensar de manera directa. Hacia donde la pintura y el propio proceso me quieran llevar. Es ese factor sorpresa y toda esa magia que tiene la pintura que no puedes controlar, lo que tanto me nutre y espero que hacia una evolución y a seguir haciéndolo con la misma alegría, pasión, ilusión.






CICLO DE PERFORMANCE. ABIERTO INFINITO: LO QUE EL CUERPO RECUERDA


Art Madrid, comprometida con crear un espacio de enunciación para artistas que trabajan en torno a las artes performativas, presenta Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda, una propuesta que se inspira en los planteamientos de Erving Goffman en La presentación de la persona en la vida cotidiana (Amorrortu editores, Buenos Aires, 1997).

La propuesta se inscribe en un marco teórico que dialoga directamente con dichos planteamientos, donde la interacción social se concibe como un escenario de actuaciones cuidadosamente moduladas para influir en la percepción de los demás. Goffman sostiene que los individuos despliegan expresiones verbales e involuntarias para guiar la interpretación de su conducta, sosteniendo roles y fachadas que definen la situación para quienes observan.

En este sentido, las artistas invitadas a la tercera edición del Ciclo de performance, construirán microescenarios donde los gestos, posturas y desplazamientos corporales funcionen como “fachadas” performativas, configurando el marco de percepción y significación para el público. Estas actuaciones dramatizan la experiencia cotidiana, ofreciendo interpretaciones idealizadas o enfatizadas de la relación entre cuerpo, espacio y temporalidades, mientras ciertos elementos —el esfuerzo invisible, las tensiones internas, las contradicciones— quedan parcialmente ocultos, generando capas de sentido y resonancia más profundas.

En consonancia con Goffman, la performance opera sobre la tensión entre la representación idealizada y el esfuerzo real, entre lo visible y lo silente. Las artistas gestionan la información que entregan, seleccionando lo que se muestra y lo que se oculta, y articulando estrategias de presencia que pueden evidenciar o disimular poder, vulnerabilidad, resistencia o intimidad. La idealización, en este contexto, implica la construcción de un lenguaje performativo capaz de resaltar valores, tensiones y posibilidades de relación, exponiendo la densidad poética de lo cotidiano y rompiendo, si se quiere, la barrera de la ausencia de transparencia con la que nos comportamos en la cotidianidad “real”.

El ciclo, aunque concentrado en las nociones de cuerpo ↔ memoria ↔ representación ↔ presencia, aspira a expandir su horizonte, concibiendo la performance como un acto de revelación de vínculos invisibles y tensiones que atraviesan cuerpos, objetos y contextos. En este entramado de muros, stands y pasillos, surgen símiles cuando la Galería de Cristal se transforma en un espejo de experiencias estéticas: un espacio extraartístico invadido por la efímera presencia del arte contemporáneo, como ocurre en el caso de la feria.

El cuerpo, primer territorio de toda representación, antecede a la palabra y al gesto aprendido. En él se inscriben las experiencias humanas, tanto conscientes como inconscientes. Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda parte de esa premisa: en la propia existencia habita la representación, y la vida, entendida como una sucesión de representaciones, transforma al cuerpo en un espacio de negociación constante sobre quiénes somos. En ese tránsito, los límites se desdibujan; lo individual se abre a lo colectivo y lo efímero adquiere una dimensión simbólica. Al habitar ese intersticio, la performance revela simultáneamente la fragilidad de la identidad y la fuerza que emerge del encuentro con los otros.


ARTISTAS INVITADAS


COLECTIVO LA BURRA NEGRA (Málaga, 2024)



La Burra Negra es un colectivo nómada de Artes de Acción con sede en Málaga, fundado en 2024 tras su primera residencia en Totalán. Está autogestionado por Ascensión Soto Fernández, Gabriela Feldman de la Rocha, Sasha Camila Falcke, Sara Gema Dominguez Castillo, Sofía Barco Sánchez y Regina Lagos González, seis creadoras de diferentes procedencias y trayectorias que se conocieron en el Hospital de Artistas de La Juan Gallery.

El colectivo reúne profesionales de joyería, pintura, artes escénicas, música, danza, divulgación y gestión cultural. Su actividad incluye la residencia anual en Totalán, la producción de obras performativas, la mediación cultural y la realización de intervenciones en el territorio. Desde su creación ha participado en las Jornadas Periscopio en La Térmica, ha presentado A granel en el MVA de Málaga, ha realizado diversas acciones en Totalán, la más reciente durante su segunda residencia anual y ha formado parte con sus propias propuestas en la performance Desplazamiento del Congreso de los Diputados de Roger Bernat en Madrid.



El Colectivo La Burra Negra presenta en Art Madrid’26 su performance: ALTA FACTURA

El proyecto se inscribe en una investigación performativa que cuestiona los dispositivos de exhibición y las jerarquías de valor que atraviesan la creación artística. A partir del lenguaje textil y del cuerpo como superficie de inscripción, el colectivo examina la tensión entre proceso y resultado, entre oficio y espectáculo, poniendo el foco en aquello que el sistema cultural tiende a ocultar: el tiempo invertido, el desgaste, la fragilidad y el trabajo manual que sostienen toda obra. En este marco, la pasarela de moda aparece como estructura simbólica que condensa brillo, consumo y producto final, convirtiéndose en el punto de partida para su subversión.

Inserta en este contexto, Alta Factura desplaza la mirada hacia las costuras —reales y metafóricas— que habitualmente permanecen en la sombra de los bastidores. A través de piezas textiles conceptuales, la performance expone el rigor del oficio y la vulnerabilidad del artista, transformando la pasarela en un espacio crítico donde el proceso se vuelve protagonista. Al hacer visibles las uniones, los ajustes y las huellas del hacer, la obra reivindica el valor de lo invisible y confronta al espectador con las condiciones materiales y afectivas que sostienen la práctica artística contemporánea.


ROCÍO VALDIVIESO (Tucumán, Argentina, 1994)



Rocío Valdivieso es artista, investigadora y gestora cultural. Doctoranda en Artes en la Universidad Complutense de Madrid. Obtuvo el título de Máster en Investigación en Prácticas Artísticas de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM). Es Licenciada en Artes Plásticas por la Universidad Nacional de Tucumán. Fue becaria de la Fundación Carolina entre 2022 y 2023. Actualmente coordina Errática Laboratorio de procesos y clínica de obra, junto a Romina Casile, en Madrid. Formó parte del Programa PEEPA 2023, en el Centro de Residencias Artísticas de Matadero Madrid, con el acompañamiento de Dora García, Cabello/Carceller e Isabel Marcos. Realizó el Programa de Artistas 2021/22, de la Universidad Torcuato Di Tella, Buenos Aires.

En 2020 realizó el Programa Intensivo de Curaduría de Proyecto PAC, Buenos Aires. Recibió el Premio Fomento a las Artes Visuales de la IV Semana de Artes Visuales del Ente Cultural de Tucumán. Fue becada por AUGM para realizar una estancia de intercambio en UNESP, São Paulo, Brasil. Realizó el programa de Residencia Internacional La Ira de Dios y la Residencia de Acéfala Galería para artistas de Argentina. Entre sus exposicones individuales se encuentran: El orden de las virtudes (2022), pintura plegaria(2021) y Teoría de lo involuntario (2019) en Tucumán, Argentina, y participó de exposiciones colectivas, entre ellas la exposición Aura latente, en Espacio Amazonas; la Jornada de cierre del Programa PEEPA, en Matadero, en Madrid y la exposición Ceder una huella, en Cuenca, España. Participa en diversas instancias de formación desde 2013 y con frecuencia escribe textos que acompañan exposiciones de arte. Fue miembro fundadora y secretaria de la comisión directiva de la Asociación de Trabajadores de las Artes Visuales de Tucumán (TAViT).



Rocío Valdivieso presenta en Art Madrid’26 su performance: OSCURECER UN PAPEL

Oscurecer un papel se enmarca en una serie de acciones en las que la lectura se construye a partir de la repetición, el acto de memorizar y cierto grado de improvisación. De este modo, se configura una lectura no lineal que parte de un texto escrito y se transforma al ser pronunciado en voz alta, desplazando su forma y su sentido en el propio acto de decir. Los textos tienen como punto de partida una investigación en torno a la materialidad, el espacio y las relaciones entre cuerpo y materia, así como la escritura, lo escultórico y la exploración de la voz y la oralidad. El material con el que se construye la pieza es un conjunto de tickets de compra acumulados a lo largo del tiempo. El texto impreso en ellos y la acción de acercarlos a una fuente de calor —provocando la reacción del papel térmico— generan sentidos vinculados a las ideas de consumo, registro y desgaste.


AMANDA GATTI (Porto Alegre, Brasil, 1996)



Amanda Gatti es una artista e investigadora cuya práctica se despliega entre la performance, el video, la fotografía y la instalación. Explora las intersecciones entre cuerpo, objeto y espacio, investigando cómo ocupamos — y somos ocupados por — los espacios que nos rodean. A partir de experiencias de desplazamiento y de la observación de entornos domésticos y urbanos, su trabajo concibe el cuerpo como mediador y archivo, transformando objetos encontrados, disposiciones espaciales y gestos cotidianos en arquitecturas efímeras y situaciones relacionales. Le interesa la relación entre gesto, desplazamiento y arquitectura, así como las formas efímeras que emergen de lo cotidiano. Concibe el cuerpo como mediador y archivo: un lugar donde las experiencias se inscriben y se transforman.

Los objetos, a menudo encontrados o recolectados en contextos urbanos, actúan como extensiones del cuerpo y de la arquitectura, revelando ciclos de abandono, reutilización y transformación. Al incorporarlos a su trabajo, busca abrir diálogos entre lo permanente y lo transitorio, lo público y lo privado, lo real y lo imaginado.

Estudió el Máster en Práctica Escénica y Cultura Visual en el Museo Reina Sofía/UCLM (España, 2023) y el Grado en Producción Audiovisual por la PUCRS (Brasil, 2018), donde recibió becas como la de Santander Universidades. En España, su obra ha sido presentada en instituciones y contextos como el Museo Reina Sofía, la Fundación Antonio Pérez, Galería Nueva, CRUCE y Teatro Pradillo, así como en exposiciones y festivales en Brasil, Alemania, Irlanda, Reino Unido y Estados Unidos. Actualmente reside en Madrid, con bases secundarias en Brasil y el Reino Unido.



Amanda Gatti presenta en Art Madrid’26 su performance: TRAYECTORIA

La performance continúa la investigación que durante años ha venido desarrollando la artista con objetos encontrados en el espacio público: fragmentos obsoletos, restos de uso cotidiano y desechos que, al ser pintados de azul, adquieren una nueva visibilidad y una condición escultórica propia. Estos materiales conforman un archivo que se activa a partir del gesto y del desplazamiento.

En Trayectoria, la artista propone atravesar el pasillo principal de la feria arrastrando un conjunto amplio de estos objetos, enlazados entre sí y atados a los cordones de sus zapatos. El recorrido transforma esta zona de tránsito en un espacio activo, donde cuerpo y materiales generan nuevas formas. Los objetos funcionan como extensiones del cuerpo en movimiento: tensan, desvían, frenan y reconfiguran cada paso. La acción explora la coexistencia entre lo durable y lo efímero, entre aquello que fue descartado y lo que insiste en permanecer. Aborda el tránsito como activación simultánea de lo material y lo inmaterial, proponiendo un encuentro entre el gesto, lo escultórico y todo aquello que continúa acompañándonos incluso después de haber sido dejado atrás.


JIMENA TERCERO (Madrid, 1998)



Jimena Tercero es una artista multidisciplinar cuya práctica, desarrollada a través del video, la performance y la pintura, investiga los límites de la identidad en relación con el cuerpo humano. Su trabajo explora conceptos como la memoria, lo tangible y el juego, profundizando en el dolor subconsciente inscrito en la memoria corporal.

Se forma en pintura con Lola Albín y en fotografía analógica en Cambridge (2014). Entre 2018 y 2020 se especializa en el ámbito audiovisual, formándose como realizadora junto a referentes como el director Víctor Erice y la productora El Deseo. Posteriormente cursa un Máster en Dirección Creativa en ELISAVA y desarrolla su práctica performativa en La Juan Gallery. En 2011 forma parte del jurado infantil del Festival de Cine de Isfahán (Irán).

Dirige piezas como Private (2016) y Paranoid (2021), presentadas en Galería Aspa Contemporary, donde aborda el dolor subconsciente alojado en la memoria corporal. Continúa esta línea de investigación en obras como Yo mi me conmigo (2023), presentada en Teatros del Canal; Inside Voices (2021), filmada en Conde Duque con la asesoría de Itziar Okariz; y La última regla, en La Juan Gallery. Ha participado en residencias como Medialab, junto a Niño de Elche y Miguel Álvarez Fernández (2021), donde investiga el trabajo con la voz, y en La Juan Gallery (2024–2025). En 2025 forma parte del jurado especial del Asian Film Fest de Barcelona y participa en la residencia artística International Cultural Museum of Assilah (Marruecos). En 2026 estrena el documental "Contando Ovejas", retrato de dos pastores en Majadahonda que reflexiona sobre la memoria rural y su vínculo con el territorio y el tiempo.



Jimena Tercero presenta en Art Madrid’26 su performance: OFF LINE

OFF LINE, es una pieza performativa que busca reflexionar sobre cómo la era digital está transformando la relación del cuerpo con el mundo y con los demás. La interacción se construye cada vez más a través de pantallas e interfaces, y la identidad se desplaza hacia lo virtual, subordinando la experiencia física a la representación digital. En este contexto, el cuerpo se vuelve frágil: pierde densidad, memoria y presencia activa, y se convierte en soporte de información o imagen.

La hiperconectividad y la atención fragmentada generan una corporalidad cada vez más inerte, caracterizada por la disminución del movimiento espontáneo y la reducción de la interacción sensorial directa. Esto plantea preguntas fundamentales: ¿cómo se redefine la presencia cuando la relación con el mundo depende de mediaciones tecnológicas? ¿Qué sucederá con la experiencia del cuerpo en un futuro donde la virtualidad predomina sobre lo físico?

Se observa un riesgo de progresiva pasividad corporal: cuerpos que permanecen quietos, cuya actividad está determinada por dispositivos, y cuya memoria se externaliza en registros digitales. La fragmentación de la experiencia física y la primacía de la representación tecnológica generan un escenario donde el cuerpo, aunque visible, está desplazado de su función original como agente de percepción y acción. Este marco conceptual invita a reflexionar sobre cómo la digitalización afecta la corporeidad, la memoria y las relaciones sociales, y sobre la vulnerabilidad y la inercia que atraviesan los cuerpos en entornos cada vez más mediatizados por la tecnología.


PERFORMANCES:


Miércoles 4 de marzo | 19:00h. Colectivo La Burra negra. Performance: Alta Factura


Jueves 5 de marzo | 19:00h. Rocío Valdivieso. Performance: Oscurecer un papel


Viernes 6 de marzo | 19:00h. Amanda Gatti. Performance: Trayectoria


Sábado 7 de marzo | 19:00h. Jimena Tercero. Performance: OFF LINE


Art Madrid celebra su veintiuna edición, consolidándose como una plataforma de visibilidad y diálogo para galerías y artistas nacionales e internacionales durante la Semana del Arte de Madrid. En este contexto, la feria renueva su compromiso con la experimentación y con la inclusión de prácticas artísticas que desafían los formatos convencionales del mercado del arte. La integración del Ciclo de Performance —en su tercera edición— responde a esta voluntad institucional de generar un espacio que favorezca la producción de experiencias artísticas vivas. La Galería de Cristal del Palacio de Cibeles, sede de la feria, se convierte así en un entorno idóneo donde la arquitectura y la dinámica propia del evento potencian el carácter efímero y relacional de la performance.

Con esta iniciativa, Art Madrid reafirma su papel como agente activo en la construcción de un ecosistema artístico plural, apostando por la presencia, la investigación y el diálogo como ejes fundamentales del arte contemporáneo.