Art Madrid'26 – ARTISTAS EN LAS ANTÍPODAS

De Taiwán a Brasil y de Ecuador a Tailandia

Más de 200 artistas representados por 41 galerías conforman el programa general de esta edición de Art Madrid. Durante los quince años de feria la presencia internacional tanto en el número de artistas como en las galerías ha ido aumentando hasta llegar a formar el 40% del total.

Artistas venidos desde Cuba, Venezuela, Estados Unidos, Sudáfrica, Argelia, Irán, Taiwán, Brasil, Argentina… y decenas de países que han participado en Art Madrid a lo largo de los años.

En esta edición contamos con tal variedad de artistas procedentes de países lejanos que hemos trazado la línea de las antípodas y estos son los artistas que hemos encontrado:

Mu Pan, Taiwán. Representado por Galerie LJ

Mu Pan describe su trabajo como "simplemente contar historias". En sus intrincadas escenas de batalla, figuras humanas, bestias y extrañas mezclas de los dos se unen en épicas luchas de vida o muerte. En sus esculturas de papel "origaMU", las criaturas coloridas toman forma 3D. El artista es “un creador de mundos” como él mismo indica. Retrata historias críticas repletas de detalles llevados al extremo, adentrándose en un arte donde se entremezclan referencias de historias literarias, políticas y culturales.

Mu Pan

Locusts, 2015

Acrílico sobre panel de madera

121 x 91cm

Mu Pan de origen taiwanés estudió Arte en la Escuela de Artes Visuales de Nueva York, donde ahora enseña ilustración. Durante el pasado 2019 la colección SOLO acogió parte de este mundo tan peculiar en el que uno puede perderse durante horas descubriendo en cada detalle y en cada rincón de la pintura algo nuevo.

Con una mirada crítica e incisiva, pero sin perder el humor y la ironía, el autor plasma en sus cuadros todo aquello que le desagrada, como el racismo, la violencia o la mentira, y pone en el punto de mira tanto la actualidad como la naturaleza.

Sus obras reflejan el sinfín de influencias culturales al que se ha visto expuesto, desde la literatura china hasta los superhéroes, pasando por el ukiyoe, el cine o los cómics. Contemplar una obra de Mu Pan es empaparse de acción, dinamismo y energía a través de sus batallas meticulosamente construidas. Sus pinturas poseen un grado extremo de detalles que hacen recordar a los cuadros de El Bosco, con connotaciones del fin del mundo, personajes híbridos, mitad hombre mitad animal, al borde de la caricatura, así como escenas épicas en las que mezcla referencias de la actualidad y la cultura manga. La obra de Mu Pan es un pretexto para resaltar todo aquello que le desagrada: la violencia, el conflicto o la mentira, que plasma en sus cuadros en clave de ira y humor. En palabras del artista: “Dibujar y pintar son para mí las formas más obvias de reclamar justicia”. El calentamiento global, el racismo, el clasismo o las guerras comerciales entre superpotencias sirven de inspiración para este artista que pone la actualidad y la naturaleza humana en el punto de mira.

Mu Pan

Jesura The Holy Kaiju, 2019

Acrílico sobre panel de madera

92 x 243cm

Mu Pan

Tiger, 2017

Acrílico sobre panel de madera

92 x 243cm

Chen Yun, Taiwán. Galería Yiri Arts

Los dibujos de Chen Yu han evolucionado de las construcciones horizontales a las construcciones verticales, un estilo compositivo que crece hacia arriba, explorando visualmente el impacto dimensional y psicológico. Tras esa composición metódicamente planeada, y como en la poesía, hay pistas que aluden al tiempo y a la realidad. Con escenas en cámara fija, un plano detalle en un lado, la silueta de una mujer en el lado contrario, una imagen llena de simbolismo... Chen actúa como guía, portando una débil luz que acompaña al espectador hacia las profundidades de la memoria.

Chen Sheng-Wen estudió Diseño de Comunicación Visual en la Universidad Nacional Yunlin de Taiwan. Ha realizado varias exposiciones individuales y colectivas en Taiwan y Japón. Ha sido premiado con Taipei Free Art Fair, Huashan 1914 de Taipei.

Chen Yun

Indigo. The light from the forest shine on the blue ocean, 2018

Ácrilico sobre lienzo (2 piezas)

130 x 194cm

Lai Wei-YuTaiwán. Galería Yiri Arts

El artista Lai Wei-Yu toma situaciones aparentemente absurdas y las explora con un asombro infantil. Sin embargo, en los rincones oscuros también podemos vislumbrar la frustración y la desolación de la vida. Lai Wei-Yu estudió en el Instituto de Artes MFA de Taiwan. Su obra se ha expuesto en varias exposiciones individuales y colectivas además está presente en colecciones públicas como la del Museo Nacional de Bellas Artes de Taiwan.

Lai Wei-Yu

My Family, 2018

Acrílico y carboncillo sobre lienzo

160 x 160cm

Paul Rosero Contreras (Quito, 1982). MÁS arte galería

Paul es un artista conceptual que trabaja con información científica, realismo especulativo y distintas narrativas ficcionales. Su trabajo explora temas relacionados a geopolítica, problemas medioambientales y la relación del humano en ecosistemas extremos. Rosero recibió un MFA del Instituto de Artes de California – CalArts y un Master Interdisciplinario en Sistemas Cognitivos y Medios Interactivos en la Universidad Pompeu Fabra, en Barcelona. Su obra ha recibido premios nacionales e internacionales y ha sido expuesta ampliamente en la 57a. Bienal de Venecia, Pabellón Antártico, Italia, en la 5a. Bienal de Moscú de Arte Joven, en el Museo Quai Branly de París, Francia, en el Instituto Cervantes de Roma, Italia, en el Museo de Historia de Zaragoza, España, el Centro de Arte H2 de Augsburg, Alemania, en la 11a. Bienal de Cuenca, Ecuador, en Import Projects, Berlin, Alemania, en la 1a. Bienal Antártica, en la 1a. Bienal del Sur en Argentina, en la SIGGRAPH 2017 en Los Angeles, entro otros sitios. Rosero enseña e investiga en la Universidad San Francisco de Quito.

Chamnan Chongpaiboon

Girl, 2019

Acrílico sobre lienzo

120 x 100cm

Chamnan Chongpaiboon, Tailandia, Soraya Cartategui

Chamnan Chongpaiboon es parte de la nueva generación de jóvenes artistas tailandeses. Asistió a la Facultad de Bellas Artes de Shupanburi y obtuvo su Licenciatura en Bellas Artes con una mención en Realización de Grabado del Instituto de Tecnología King Mougkut de Ladkrabang.

Chamnan trabaja con un innovador estilo gráfico, bajo las bases modernas del arte multimedia y las formas de estampación japonesas. Su inspiración está muy ligada a artistas como la japonesa Yayoi Kusama (1929, Matsumoto, Japón) cuya obra gira en torno a la psicodelia, la repetición y los patrones. Su producción artística resulta limitada debido a la labor tan minuciosa que lleva a cabo el artista en la realización de cada pieza. Es un artista con un gran recorrido internacional. Entre los países y ciudades en los que ha expuesto sus piezas encontramos: Australia, Londres, Nueva York, Malasia, Hong Kong, Yakarta, Miami, Singapur, etc.

Eduardo Marco, Porto Alegre (Brasil). Galería Zielinsky

El envite artístico que mueve a este fotógrafo es la inquietud por desbrozar lo que está oculto a la mirada del común; desvelar en su sentido más literal lo insignificante en apariencia, pero que la mirada del artista nos hace percibir como un armónico encendiendo en nosotros la chispa del entusiasmo. En este proceso la honestidad Marco no carga con el pesado fardo de los supuestos teóricos, se entrega sin dogmas aprendidos. La mirada de Marco la que rescata la belleza prístina del loto prendida en el charco de lodo. Ha participado en multitud de proyectos en diferentes puntos de la geografía mundial como China o Brasil.

Eduardo Marco

Welcome to Cairo, 2019

Fotografía

35 x 52cm

Eduardo Marco

Cairo 1, 2019

Fotografía

35 x 52cm

Nina Franco. Río de Janeiro (Brasil), Paulo Nunes Arte Contemporânea

La obra de la artista visual Nina Franco nos lleva a profundizar en los conflictos sociopolíticos contemporáneos. Ha tenido dos exposiciones individuales presentando su serie principal: "Soul Black" en Brasil y "Déjame gritar" en Irlanda, así como varias exposiciones grupales en Brasil, Irlanda, Grecia y Reino Unido.


CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


La pintura de Daniel Bum (Villena, Alicante, 1994) se configura como un espacio de elaboración subjetiva donde la figura emerge no tanto como motivo representacional, sino como necesidad vital. La reiteración de ese personaje frontal y silencioso responde a un proceso íntimo: pintar deviene una estrategia para atravesar experiencias emocionales difíciles, un gesto insistente que acompaña y atenúa la sensación de soledad. En este sentido, la figura funciona como mediadora entre el artista y un estado afectivo complejo, vinculando la práctica pictórica con una reconexión con la infancia y con una dimensión vulnerable del yo.

La fuerte carga autobiográfica de su obra convive con una distancia formal que no obedece a una planificación consciente, sino que opera como mecanismo de protección. La contención visual, la aparente frialdad compositiva y la economía de recursos no neutralizan la emoción, sino que la encapsulan, evitando una exposición directa de lo traumático. De este modo, la tensión entre afecto y contención se instala como rasgo estructural de su lenguaje. Asimismo, lo ingenuo y lo inquietante coexisten en su pintura como polos inseparables, reflejo de una subjetividad atravesada por el misterio y por procesos inconscientes. Muchas imágenes surgen sin un significado claro previo y solo se revelan con el tiempo, cuando la distancia temporal permite reconocer los estados emocionales que las originaron.


La larga noche. Óleo, acrílico y carbón sobre lienzo. 160 x 200 cm. 2024


La figura humana aparece con frecuencia en tus obras: frontal, silenciosa, suspendida. ¿Qué te interesa de esa presencia que parece a la vez afirmativa y ausente?

No diría que me interesa nada en especial. Empecé a pintar esta figura porque había emociones que no lograba comprender y había un sentimiento que me era muy difícil de digerir. Este personaje surgió en un momento bastante complicado para mí, y el hecho de hacerlo y volver a hacerlo, repetirlo una y otra vez, hizo que durante el proceso no me sintiera tan solo. Al mismo tiempo me mantenía fresco y me conectaba con el niño interior que en ese momento estaba roto, y me hizo pasar el trago un poquito menos amargo.


Santito. Acrílico y óleo sobre lienzo. 81 x 65 cm. 2025


Hay en tu trabajo una dimensión afectiva muy fuerte, pero también una distancia calculada, una especie de frialdad formal. ¿Qué papel juega esa tensión entre emoción y contención?

No sabría decir exactamente qué papel juega esa tensión. Mi pintura parte de lo autobiográfico, de la memoria y de situaciones que he vivido y que han sido bastante traumáticas para mí. Quizá, como mecanismo de protección —para que no se pueda acceder directamente a esa vulnerabilidad o para que no resulte dañina— aparece esa distancia de manera inconsciente. No es algo planificado ni controlado; simplemente surge y está ahí.


Pintor de noche. Acrílico sobre lienzo. 35 x 27 cm. 2025


Tu lenguaje plástico oscila entre lo ingenuo y lo inquietante, lo próximo y lo extraño. ¿Cómo conviven para ti esas tensiones, y qué función cumplen dentro de tu búsqueda visual?

Pues creo que tal cual soy yo. No podría convivir lo uno sin lo otro. No podría existir lo ingenuo sin lo inquietante; para mí van necesariamente de la mano. Me atrae mucho lo misterioso y el acto de pintar cosas que ni yo mismo comprendo del todo. Muchas de las expresiones o de los retratos que realizo surgen del inconsciente, no están planificados. Es a posteriori cuando empiezo a entenderlos, y casi nunca de manera inmediata. Siempre pasa un tiempo considerable hasta que puedo reconocer cómo estaba yo en ese momento en el que los hice.


Qi. Acrílico sobre lienzo. 81 x 65 cm.2025


La sencillez formal de tus imágenes no parece una cuestión de economía, sino de concentración. ¿Qué tipo de verdad estética crees que puede alcanzar la pintura cuando se despoja de todo lo accesorio?

No sabría decir qué verdad estética hay detrás de esa sencillez. Lo que sí sé es que es algo que necesito para estar en calma. Me abruma cuando hay demasiadas cosas en el cuadro, y desde siempre me ha llamado la atención lo mínimo, cuando hay poco, cuando casi no hay nada. Creo que ese despojamiento me permite acercarme a la pintura desde otro estado, más concentrado, más silencioso. No sabría explicarlo del todo, pero es ahí donde siento que puedo trabajar con mayor claridad.


Crucifixión. Acrílico sobre lienzo. 41 x 33 cm. 2025


¿Hasta qué punto planificas tus obras y cuánto espacio dejas para que ocurra lo inesperado?

Normalmente me siento más cómodo dejando espacio a lo inesperado. Me interesa la incertidumbre; tenerlo todo bajo control me resulta bastante aburrido. Lo he intentado en algunas ocasiones, sobre todo cuando me he propuesto trabajar en series muy planificadas, con bocetos cerrados que luego quería trasladar a la pintura, pero no era algo con lo que me identificara. Sentía que desaparecía una parte fundamental del proceso: el juego, ese espacio en el que la pintura puede sorprenderme a mí mismo. Por eso no suelo planificar demasiado y, cuando lo hago, es de una manera muy sencilla: algunas líneas, algún plano de color. Prefiero que sea en el propio cuadro donde suceda todo.