Art Madrid'26 – ART MADRID CIERRA SU 17ª EDICIÓN CON UN IMPORTANTE AUMENTO DE PÚBLICO Y VENTAS

La decimoséptima edición de Art Madrid, que se celebró en la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles del 23 al 27 de febrero, clausuró su edición número 17 con más de 16.000 visitantes, dato similar previo a la pandemia. Hasta la feria se acercaron, entre otros: Andrea Levy, Delegada del Área de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid; Begoña Villacís, Vicealcaldesa del Ayuntamiento de Madrid; varios Embajadores; representantes de museos de toda España; y responsables de importantes colecciones nacionales e internacionales.

Foto por Christian Monsalve de Too Many Flash

Alberto Cornejo, director de ART MADRID, afirma que: “estamos muy satisfechos con el resultado de esta edición. Después de estos años vividos de incertidumbre, a causa de la pandemia, nos alegra ver que el público y los coleccionistas siguen respondiendo a su cita con la feria con el mismo entusiasmo que en años anteriores”. Y añade: “Es interesante destacar que las ventas en esta edición han sido muy importantes, lo que significa una dinamización del mercado del arte español notable". A este respecto, destacar que nuestro programa VIP de asesoramiento al coleccionismo, dirigido por Ana Suárez Gisbert, ha sido todo un éxito dando servicio a coleccionistas experimentados y generando nuevos compradores.

Foto por Maria Astorga de Too Many Flash

La selección de 35 galerías de ART MADRID’22 ha estado compuesta por: 3 Punts Galeria (Barcelona), Alba Cabrera Gallery (Valencia), Arena Martínez Projects (Madrid), Art Lounge Gallery (Lisboa), ARTITLEDcontemporary (Herpen), Aurora Vigil-Escalera (Gijón), Collage Habana (La Habana), DDR Art Gallery (Madrid), Dr.Robot Gallery (Valencia), FLECHA (Madrid), Galería BAT alberto cornejo (Madrid), Galería de la Bálgoma (Madrid), Galería Espiral (Noja), Galería Hispánica Contemporánea (Madrid-Mx DF), Galería Jorge Alcolea (Madrid), Galería Kreisler (Madrid), Galería La Aurora (Murcia), Galería Luisa Pita (Santiago de Compostela), Galeria São Mamede (Lisboa), Galerie Alex Serra (Köln), Galerie LJ (París), GÄRNA Art Gallery (Madrid), Helarea (Madrid), Inéditad (Barcelona), Jackie Shor Arte (São Paulo), Kur Art Gallery (San Sebastián), MA Arte Contemporáneo (Palma), Marita Segovia (Madrid), Moret Art (A Coruña), Nuno Sacramento (Ílhavo), Rodrigo Juarranz (Aranda de Duero), Shiras Galería (Valencia), Studija Mindiuzarte/Kaunas (Kaunas), Víctor Lope Arte Contemporáneo (Barcelona), Yiri Arts (Taipei).

Foto por Maria Astorga de Too Many Flash

La Feria consolida la propuesta “One Shot Collectors”, iniciativa que engloba un programa de coleccionismo dirigido por la advisor Ana Suárez Gisbert y el recorrido comisariado ICONOSFERA, coordinado por segundo año consecutivo por la crítica y comisaria independiente Natalia Alonso Arduengo. Sobre esta iniciativa, Gabriela Correa y Nuria Blanco, directoras de las galerías Kreisler (Madrid) y Moret Art (A Coruña) respectivamente, ambas veteranas de la feria, apuntan sobre el programa de coleccionistas que es un servicio muy beneficioso que ayuda a potenciar las ventas durante la feria e incluso en los días posteriores a la Feria.

La galería parisina LJ Galerie, en su segundo año en la feria, hace un balance positivo de su participación. Su directora, Adeline Jeudy afirma que el primer día de feria ya vendieron una pieza importante de Léo Caillard (artista cuya obra fue la imagen del cartel de esta edición), y algunas obras a coleccionistas nuevos. “La feria tiene gran afluencia de público, un público interesante y muy abierto a la compra de obras a un precio considerable y de artistas poco conocidos en España. También notamos la presencia de un público amateur muy interesado en conocer la obra de los artistas que presentamos”.

La galería brasileña Jackie Shor, que participaba por primera vez en Art Madrid, también obtuvo buenos resultados en cuanto a ventas. De su apuesta más jóven, Isabella Despujols, vendieron todas las obras que presentaron en el stand. Las ventas, en su mayoría se cerraron con clientes locales o extranjeros residentes en Madrid. Además, sus directores comentan que “Art Madrid es una feria que atrae a un perfil de público diverso, y eso es muy interesante”.

Foto por Maria Astorga de Too Many Flash

DDR Art Gallery (Madrid), vendió obra de los cuatro artistas de su propuesta expositiva. Del artista venezolano Roger Sanguino la galería vendió dos piezas grandes, ambas formarán parte de dos colecciones muy importantes en España. Destacan la adquisición de dos de los “avatares” del artista Roberto López Martín, también por parte de coleccionistas de renombre, además del gran interés que generó la obra “Los refugiados en las Meninas de Velázquez”, del fotógrafo David Delgado Ruiz.

Foto por Maria Astorga de Too Many Flash

Esta edición ha contado con más de 190 artistas nacionales e internacionales entre los que destacan algunos jóvenes como el artista ruso Costa Gorelov (Dr.Robot Gallery) y la portuguesa Carolina Serrano (Alex Serra Galerie), y otros de media carrera como Kepa Garraza (Víctor Lope Arte Contemporáneo) y Juana González (Arena Martínes Projects), ambos nacionales.

ART MADRID ha contado con el patrocinio de One Shot Hotels, Liquitex y Catawiki; y con la colaboración de la plataforma Proyector; 9915. Asociación Coleccionistas Arte Contemporáneo; y la escuela de emprendimiento fotográfico Too Many Flash.



Daniel Barrio. Artista invitado a la tercera edición de OPEN BOOTH. Cortesía del artista.


DESPIECE. PROTOCOLO DE MUTACIÓN


Como parte del Programa Paralelo de Art Madrid’26, presentamos la tercera edición de Open Booth, un espacio concebido como plataforma para la creación artística y la experimentación contemporánea. La iniciativa pone el foco en artistas que aún no cuentan con representación en el circuito galerístico, ofreciendo un contexto profesional de alta visibilidad en el que nuevas voces pueden desplegar su práctica, ensayar formas de relación con el público y consolidar su proyección en el panorama artístico actual. En esta ocasión, el proyecto está protagonizado por el artista Daniel Barrio (Cuba, 1988), quien presenta el site specific Despiece. Protocolo de mutación.

La práctica de Daniel Barrio se centra en la pintura como un espacio de experimentación desde el que analiza la mercantilización de lo social y la tiranía de la aprobación mediática. Para ello, trabaja con imágenes procedentes de la prensa y otros medios, que interviene pictóricamente con el objetivo de desactivar su significado original. Mediante este proceso, el artista propone nuevas lecturas y cuestiona los mecanismos de producción de sentido, concibiendo la pintura como un lugar de realización, terapia y catarsis.

Despiece. Protocolo de mutación se construye a partir de restos urbanos, materiales industriales y fragmentos de historia para interrogarnos sobre qué memorias heredamos, cuáles consumimos y cuáles somos capaces de construir. Suelo, paredes y volúmenes conforman un paisaje en tensión donde lo sagrado convive con lo cotidiano, y donde las grietas importan más que la perfección.

La evolución constante del arte exige un intercambio continuo entre artistas, instituciones y públicos. En esta 21ª edición, Art Madrid reafirma su voluntad de actuar como catalizador de ese diálogo, ampliando los límites tradicionales del contexto ferial y abriendo nuevas posibilidades de visibilidad para prácticas emergentes.



Este site specific surge de un impulso crítico y afectivo por desarmar, examinar y recomponer aquello que nos constituye cultural y personalmente. La obra se concibe como un todo indisoluble: un paisaje interior que opera como dispositivo de sospecha, donde suelo, paredes y volúmenes configuran un ecosistema de restos. Se propone una lectura de la historia no como una continuidad lineal, sino como un sistema de fuerzas en fricción permanente, articulando el espacio como un archivo adulterado; una superficie que se presenta como definitiva, pero que permanece en constante transformación.



La obra se configura como un paisaje construido a partir de residuos urbanos, donde suelo, paredes y objetos conforman un cuerpo unitario elaborado con mortero de cal, PVC de cartelería teatral, espuma industrial y cera de ofrendas. El núcleo del proyecto es una estructura en forma de “L” de 5 × 3 metros que reinterpreta la técnica del fresco sobre soporte industrial recuperado, aplicando el mortero en húmedo durante jornadas continuas, sin búsqueda de perfección, permitiendo que la materia evidencie su propio carácter. En torno a esta estructura gravitan fragmentos arquitectónicos: bloques de espuma que simulan hormigón, un torso del Belvedere impreso en 3D y deformado, y un elemento escultórico de cera en el que se incrustan lijas utilizadas por obreros y artistas anónimos, preservando el esfuerzo de esos cuerpos ajenos.

Un elemento escultórico de cera blanca funciona dentro del conjunto instalativo como un punto de concentración sensorial que desafía la mirada. En su interior confluyen la fe acumulada de las velas de ofrenda y los residuos industriales del taller, recordando que la pureza y la devoción conviven con la materialidad del mundo cotidiano. La experiencia del espectador trasciende así lo visual: inclinarse, oler y aproximarse a la vulnerabilidad transforma la percepción en un acto íntimo y corporal. En su densidad quedan incrustados tacos de lija usados por artistas, artesanos y obreros, recuperados de contextos ajenos, donde la lija actúa como huella del esfuerzo de otros cuerpos, respondiendo a un protocolo de registro sin intención autobiográfica.

Despiece. Protocolo de mutación nos interpela: ¿qué memoria valoramos?, ¿la que consumimos o la que construimos con rigor? El público abandona la posición contemplativa para integrarse en el sistema, y el esfuerzo de desplazar la materia, el rigor documental y la materialidad envolvente configuran un cuerpo de resistencia frente a una realidad mediada. El proyecto se consolida así como un paisaje interior donde suelo, superficie y volumen articulan una anatomía de residuos. La adulteración opera como metodología analítica aplicada a los estratos de la realidad urbana, interviniendo la historia a través de publicidades teatrales y callejeras, residuos arquitectónicos y protocolos administrativos, proponiendo que el arte puede restituir la capacidad de construir una memoria propia, aunque inevitablemente fragmentada.



SOBRE EL ARTISTA

DANIEL BARRIO. Cuba, 1988.

Daniel Barrio (Cienfuegos, Cuba, 1988) es un artista visual cuya práctica articula el espacio desde la pintura, entendiendo el entorno como un archivo adulterado susceptible de intervención crítica. Formado en la Academia de Bellas Artes de Cienfuegos (2004-2008) con especialidad en pintura, y posteriormente en la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid - ECAM (2012-2015) en Dirección de Arte, su metodología integra el pensamiento plástico con la narrativa escenográfica. Su origen cubano constituye el fundamento analítico de su trabajo: la experiencia de observar cómo los monumentos y los ideales se revelan frágiles al tacto le ha dotado de una sensibilidad particular para detectar las fisuras en aquello que se presenta como definitivo, estableciendo la realidad como superficie bajo permanente interrogación.

Su trayectoria incluye exposiciones individuales como "La levedad en lo cotidiano" (Galería María Porto, Madrid, 2023), "Interiores ajenos" (PlusArtis, Madrid, 2022) y "Tribud" (Navel Art, Madrid, 2019), así como participaciones colectivas relevantes en "Space is the Landscape" (Estudio Show, Madrid, 2024), "Winterlinch" (Espacio Valverde Gallery, Madrid, 2024), "Hiberia" (Galería María Porto, Lisboa, 2023) y la itinerancia de la Exposición de Arte Joven de La Rioja (2022). Miembro del Colectivo Resiliencia, su obra no persigue la producción de objetos sino la articulación de dispositivos pictóricos que generan protocolos de resistencia frente al flujo de imágenes descartables. En un contexto saturado de datos inmediatos, su práctica produce huellas y archiva aquello que debe permanecer, cuestionando no el significado de la obra sino la memoria que el espectador construye al interactuar con ella, recuperando así la soberanía sobre la mirada y habitando las ruinas como método de comprensión del presente.