ART MADRID CLAUSURA SU RENOVADA 14ª EDICIÓN CON UN BALANCE MUY POSITIVO

Un año más, Art Madrid refuerza su posición como una de las ferias de arte contemporáneo más destacada en la Semana del Arte, clausurando su decimocuarta edición con un balance muy positivo: más de 20.000 personas visitaron la feria y la gran mayoría de los galeristas participantes afirman estar muy satisfechos con el balance de ventas efectuadas durante los cinco días de celebración.

Esta edición, la feria ha vuelto a superar las cifras de visitantes siendo, en opinión general del público, una de las ferias más acogedoras, cercanas y agradables en su recorrido. Además, esta edición ha logrado unas excelentes impresiones por parte del sector profesional, destacando por tener un mayor protagonismo en los medios de comunicación nacionales e internacionales. En segundo lugar, el Programa Paralelo de actividades también ha destacado por recibir una gran acogida por parte del público general y una excelente crítica del sector profesional. Este año el programa estuvo dedicado al videoarte, fue comisariado por Mario Gutiérrez Cru, director del Festival de videoarte Proyector y celebrado en CaixaForum Madrid y la Sala Alcalá 31.

Foto. Diana Fernández.

En general, los medios han destacado el nuevo y más cualitativo criterio de selección del Comité y de los galeristas, presentando selecciones estrictamente contemporáneas y dejando definitivamente atrás el llamado “segundo mercado”. Además, en esta edición todas las disciplinas artísticas actuales han tenido cabida, desde la pintura, la escultura, la fotografía, el videoarte hasta aquellas más híbridas e incluyendo artes vivas como la performance. Las críticas más sobresalientes se han vinculado, por un lado, con el nuevo programa One Project, comisariado por Nerea Ubieto; y por otro lado, con la performance “Copying Claudia”, realizada por el artista Pachi Santiago (Galería Zielinsky). Sin duda, los medios también han celebrado especialmente la instalación audiovisual dentro de la serie “Repúblicas Mínimas” del Artista Invitado, Rubén Martín de Lucas.

Foto. Paola Aloise.

Como explica el crítico y comisario Alfonso de la Torre, miembro del Comité de Art Madrid, la feria “ha alcanzado su mayoría de edad”, destacando “la calidad de la selección de galerías” que este año se han expuesto “con mayor clarificación del espacio, lo que ha permitido una mejor lectura y apreciación de las obras”.

En la feria se ha generado un alto volumen de ventas y la gran mayoría de galeristas están muy satisfechos con el balance de ventas realizadas. En general, cabe destacar el aumento de la presencia de coleccionistas particulares e institucionales, desde entidades locales y autonómicas hasta internacionales. Sobresalen las visitas de profesionales de Administraciones de todo el país; responsables de instituciones culturales públicas tan destacadas como el Ministerio de Cultura, MUSAC, IVAM, MARCO, ARTIUM, CA2M, CEART o el Museo Picasso; especialistas y académicos de universidades nacionales como la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad Autónoma de Madrid o la Universidad Nebrija; al igual que han recorrido la feria representantes de colecciones privadas como las de Iberdrola, Repsol, Iberia, Mercedes-Benz o Inelcom.

Foto. Melisa Medina.

Expositores nacionales como Víctor Lope Arte Contemporáneo (Barcelona), Bea Villamarín (Gijón), Moret Art (A Coruña), Marita Segovia (Madrid), Miquel Alzueta (Barcelona), Aurora Vigil-Escalera (Gijón), Zielinsky (Barcelona), Hispánica Contemporánea (Madrid-Ciudad de México), 3 Punts (Barcelona), BAT Alberto Cornejo (Madrid), DDR Art Gallery (Madrid) o About Art (Lugo), junto con expositores foráneos como Paulo Nunes-Arte Contemporânea (Vila Franca de Xira, Portugal), Schmalfuss (Berlín) o Yiri Arts (Taipei, Taiwán), señalaron un balance positivo.

Foto. Ione Adán.

Por un lado, uno de los galeristas nacionales especialmente satisfecho ha sido Víctor Lope Arte Contemporáneo (Barcelona), cuya selección, integrada por los trabajos de Patrik Grijalvo, Kepa Garraza, Jacinto Moros y Dirk Salz, junto con el solo show de Alejandra Atarés en el programa One Project, funcionaron muy bien a nivel comercial, vendiéndose piezas tanto a coleccionistas privados como a grandes colecciones de fundaciones. Además, el galerista Víctor Lope agradece haber sido destacado y premiado como uno de los dos mejores stands de esta edición. Por otro lado, la galería taiwanesa Yiri Arts, dirigida por Orton Huang y presente en la feria desde hace años, destaca que “la mayoría del público ya conoce mucho mejor a nuestros artistas; esta edición hemos optado por crear un diálogo más intenso entre los artistas taiwaneses y los españoles, presentado a dos mujeres (Chen Yun y Mònica Subidé) y dos hombres (Guim Tió y Lai Wei-Yu) y múltiples conexiones entre ellos”. Siendo el trabajo de Guim Tió el más vendido, el equipo de la galería afirma que siempre disfruta mucho participando en Art Madrid.

Foto. Ione Adán. Imagen con obra de Pepa Salas.

Por último, David Delgado Ruiz, director de la galería online DDR Art Gallery, una de las galerías que participaron por primera vez dentro del One Project, reconoce que, aunque quedan algunos tratos por concluir en los próximos días, el balance es bueno y destaca la acogida del trabajo de Virginia Rivas: “la acogida ha sido excelente, tanto por parte de la crítica especializada y los coleccionistas, como por parte del público general”.

Foto. Ione Adán. Imagen con obra de François Bel.

Art Madrid, además de mostrar un panorama único de la creación actual y fomentar el coleccionismo de arte contemporáneo, es un espacio en el que artistas, galeristas, comisarios, críticos y otros agentes culturales crean nuevas relaciones, plantean futuras colaboraciones o encargan próximos trabajos. Y, aunque la feria haya concluido, la labor de Art Madrid continúa el resto del año en su versión digital, a través de la comunicación, la creación de contenido propio y la plataforma de compra-venta online Art Madrid Market.

¡Muchas gracias a todos por formar parte de una de las ediciones más exitosas de Art Madrid!

 

En los años 20 del siglo pasado París seguía ejerciendo un poder de atracción innegable para los movimientos culturales de la época. Y esto era así a pesar de que Estados Unidos, y especialmente Nueva York, comenzaba a despuntar como una país de referencia en plena efervescencia artística. Los estragos de las sucesivas guerras inclinaron la balanza del arte a favor de norteamérica, una tierra extensa, alejada del conflicto directo, no desgastada aún por el peso de la historia y con un prometedor porvenir de espectáculos multitudinarios y de industria cinematográfica por delante.

Berenice Abbott, Vista aérea de Nueva York de noche, 20 de marzo de 1936, International Center of Photography, regalo de Daniel, Richard, y Jonathan Logan, 1984 (786.1984) © Getty Images/Berenice Abbott

Pero volvamos a los años 20. En aquel entonces, el Art Nouveau daba sus últimos coletazos por Europa mientras en Nueva York se integraba, a golpe de diseño urbanístico y rascacielos con estilo, el Art Decó que ha hecho de esta ciudad un emblema. La conexión entre ambas metrópolis se basaba en un intercambio de libre pensamiento puesto de manifiesto en las artes y la arquitectura. Quizás pocos fuesen concientes en aquel momento de que los constructores del Rockefeller Center o el Edificio Chrysler estaban haciendo historia. Eran los ecos de la Gilger Age, una época a caballo entre finales del s. XIX y principios del S. XX donde nacieron los grandes monopolios familiares de la insdrustria norteamericaba en torno a innovaciones importantes como el ferrocarril, la explotación del acero, las vastas cosechas de maíz, la producción ganadera y otros grandes avances en manos de unos pocos. Las familias apoderadas se convirtieron en grandes coleccionistas de arte y en constructores sin mesura que querían demostrar su poder a fuerza de levantar edificios más altos y más icónicos. Lo consiguieron.

Berenice Abbott, West Street, 1932, International Center of Photography, adquirida con fondos del National Endowment for the Arts y el Lois and Bruce Zenkel Purchase Fund, 1983 (388.1983) © Getty Images/Berenice Abbott

El principio de la centuria era un caldo de cultivo idóneo para los artistas. Los estímulos se multiplicaban y las opciones parecían infinitas. A pesar de ello, la vieja Europa seguía representando el refugio de la bohemia, el lugar donde el ambiente de creación se mostraba más propicio para las mentes inquietas, porque había tradición, historia y un relato compartido, alejado de la ebullición repentina del Nueva York levantado de la noche a la mañana y basado en un capitalismo galopante, antesala del Crack del 29. Por eso muchos creadores norteamericanos tendieron puentes vitales entre París y la ciudad norteamericana. Este fue el caso de Berenice Abbott, una fotógrafa nacida en Ohio en 1898 que dejó discurrir su talento a uno y otro lado del charco.

Berenice Abbott, Cañón: Broadway y Exchange Place, 1936, The Miriam and Ira D. Wallach Division of Art, Prints and Photographs, Photography Collection. The New York Public Library, Astor, Lenox and Tilden Foundations © Getty Images/Berenice Abbott

Abbott trabajó mucho el retrato de celebridades, pero por afán documentalista, no por entrega a la farándula y al reportaje social. Le interesaba la representación de la realidad, sin artificios, y formó parte del movimiento de “fotografía directa” que reivindicaba el carácter artístico de esta disciplina sin necesidad intervenir o componer las imágenes. Sus tomas de Nueva York y París son hoy documentos valiosísimos que atestiguan los cambios vertiginosos que experimentaron ambas ciudades. Como reportajes temáticos, su trabajo nos permite conocer hoy un contexto histórico cargado de miseria, esperanza y ambición, en el que se construyeron los cimientos de la sociedad moderna. Aunque los comienzos artísticos de Abbott se centraron en la escultura, su conexión con otros artistas del momento y su interés por la representación de la realidad la llevaron a tantear la fotografía, una disciplina que no volvió a abandonar nunca más.

Berenice Abbott, Rockefeller Center, ca. 1932, cortesí de Howard Greenberg Gallery © Getty Images/Berenice Abbott

La Fundación Mapfre dedica a esta artista su próxima exposición “Berenice Abbott. Retratos de la modernidad”, que inaugurará el 1 de junio. La muestra reúne cerca de 200 piezas de esta creadora infatigable que hizo de París y Nueva York su patria espiritual.