Art Madrid'26 – Art Madrid'24: El futuro es de los soñadores

Después de un intenso año de trabajo que comprende visitas a galerías, encuentros con artistas y viajes transatlánticos para conocer otras maneras posibles de pensar una feria de arte contemporáneo, comprobamos que el porvenir de Art Madrid sigue estando ligado a las iniciativas y a los deseos de quienes intentan construir una propuesta de valor sostenible para la realidad del contexto de la cultura y, específicamente, del arte contemporáneo en España.

Regresamos nuevamente a la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles para recibir a galeristas, artistas, público, comisarios, críticos, coleccionistas y todas las personas que cada edición hacen de Art Madrid un espacio para el encuentro. Ese hogar efímero en el que se convierte nuestra feria durante una semana, cumple en este 2024 diecinueve años. En la víspera de nuestros veinte, se impone un recordatorio que haga de catapulta hacia la celebración.


Obra de Katya Scheglova. Dr Robot Gallery. Imagen cortesía de Christian Monsalve de Too Many Flash.

Después de las primeras quince ediciones de Art Madrid, comenzamos a tener una curiosa obsesión por los números y por el mes de febrero. Desde entonces, cada vez que iniciamos la temporada de organización para la edición siguiente, las fechas, los días y las horas, se transmutan en diminutas metas a cumplir en un intento para que la feria continúe siendo una fuente de vitalidad; para que no pierda su esencia cercana y accesible; para que las galerías apuesten más en sus propuestas expositivas; para que los artistas continúen sintiéndose parte de esa convocatoria que somos y comprendan que sin ellos nada tendría sentido. En definitiva, nos permitimos soñar una mejor feria de arte contemporáneo en medio de un escenario - en ocasiones difícil - pero que para nosotros definitivamente ha sido esperanzador. Art Madrid, un evento diseñado para la Semana del Arte en febrero, mueve su calendario al mes de marzo por primera vez desde la pandemia. Se cierra así un ciclo infinitum de planes para el segundo mes del año, y se abren nuevas oportunidades para que marzo orbite a nuestro favor.


Art Madrid. Edición 16. Imagen cortesía de Christian Monsalve. Too Many Flash.

El preámbulo de la 19ª edición, ha sido también una época en la que hemos reflexionado sobre nuestra obsesión por las ediciones, las ediciones especiales, las especiales ediciones... Y hemos comprendido que nuestro imperio romano por los números y las ediciones, esa cosa rara en la que pensamos más de lo que deberíamos; no es el temor a la edad, no es porque pesen los años o se nos continúe definiendo como una feria satélite. Y aquí abrimos paréntesis, (Es tan bella la definición de un satélite natural: "Un satélite natural es un cuerpo celeste que orbita alrededor de un planeta. Generalmente el satélite es más pequeño y acompaña al planeta en su órbita alrededor de su estrella madre. A diferencia de los fragmentos que orbitan formando un anillo, el satélite natural es el único cuerpo en su órbita.”) En realidad nuestro imperio romano es conseguir que el prestigio alcanzado por Art Madrid en su recorrido, se mantenga en todas las facetas que toca un evento de su magnitud: A instancias del mercado del arte contemporáneo, a los ojos de nuestras audiencias y que sigamos siendo la primera opción de las galerías que apuestan por nuestro proyecto.


Obra de Rodrigo Romero. 3 Punts Galeria. Imagen cortesía de Christian Monsalve. Too Many Flash.

Bajo el signo de un satélite con órbita natural, Art Madrid’24 inaugura con un Programa General integrado por treinta y seis galerías y alrededor de doscientos artistas que representan las últimas tendencias artísticas del panorama nacional e internacional. Y presenta un Programa Paralelo de actividades que tendrá lugar en la antesala de la feria y durante la semana del evento. Con el propósito de brindar apoyo a nuevas generaciones de artistas y ofrecerles un espacio de promoción en el circuito del mercado del arte contemporáneo, el programa está compuesto por: Arte y Palabra: Conversaciones con Carlos del Amor; OPEN BOOTH con la artista invitada: Marina Tellme; Intercesiones X Tara for Women; Lecturas. Recorridos comisariados; La Quedada. Circuito de estudios Art Madrid’24 y el Programa de Coleccionismo: One Shot Collectors, que incluye un servicio de asesoramiento para la adquisición de obras, de la mano de Ana Suárez Gisbert.


Art Madrid. Edición 18. Vista Galería Uxval Gochez. Imagen cortesía de Ricardo Perucha.

El programa - pequeño cuerpo celeste - se erige como espacio dedicado a los artistas que desafían las convenciones, que sueñan con nuevas formas de expresión y que, a través de su arte, contribuyen a la evolución y transformación del contexto artístico. Es un escaparate vivo para aquellos que no solo imaginan, sino que también materializan sus visiones, convirtiendo el escenario de la feria en un terreno fértil para el cambio y la innovación creativa.

Y es que en este 19ª aniversario de Art Madrid, queremos recordarnos que el futuro pertenece a los soñadores. Es de aquellos que poseen la capacidad de soñar, imaginar y crear; de quienes trabajan activamente para convertir sus aspiraciones en realidad tangible, aun contra todo pronóstico. Después de un intenso año de trabajo seguimos soñando un nuevo Art Madrid para cada edición especial.




CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


El trabajo de Iyán Castaño (Oviedo, 1996) se inscribe en una genealogía del arte contemporáneo que interroga la tensión entre lo efímero y lo permanente, situando la práctica artística en un umbral donde naturaleza, tiempo y percepción convergen. Su investigación parte de un fenómeno geomorfológico aparentemente menor - las huellas en la arena generadas por la acción mareal- para convertirlo en un dispositivo poético de observación sensible del paisaje. La restricción temporal de la bajamar no actúa únicamente como condicionante técnico, sino como estructura conceptual que organiza el proceso creativo y lo alinea con una ética de atención y presencia radical.

Lejos de entender el paisaje como fondo o escenario, Castaño reconoce en el entorno marítimo un sistema generativo previo a toda intervención humana. El mar, el viento y la luz producen registros autónomos que el artista traduce pictóricamente, desplazando la autoría hacia una relación de escucha y mediación.

El territorio -inicialmente asturiano y progresivamente expandido a otros contextos geográficos- funciona como archivo material y memoria situada. Cada obra deviene índice irrepetible de un lugar y un tiempo concretos, haciendo visible la fragilidad de los ciclos naturales sin caer en una retórica explícita de denuncia. Así, la pintura de Iyán Castaño opera como una pausa activa, un gesto de suspensión que permite experimentar la transformación constante del mundo desde una proximidad sensible y reflexiva.


Aguas abiertas. 14-04-24. Gráfica expandida sobre lienzo. 2024. Detalle.


En tu práctica trabajas bajo la restricción temporal de la bajamar. ¿Cómo condiciona ese límite de tiempo tu proceso creativo?

La bajamar condiciona profundamente mi método de trabajo, pero no funciona solo como un límite temporal, sino como el eje sobre el que se articula todo el proyecto. Existe un proceso previo en el que estudio la meteorología y las posibles variaciones climáticas de un día concreto; en función de eso sé si podré trabajar y con qué materiales.

Una vez en la playa, durante la bajamar, dispongo de un margen muy reducido -a veces de apenas dos horas o incluso menos- en el que tengo que recorrer el espacio buscando registros. Si encuentro alguno, lo intervengo; si no, debo desplazarme a otra playa. Tras la intervención, tengo que retirarla rápidamente antes de que el mar regrese y borre toda esa huella. De alguna manera, estas obras transforman en permanentes las ondas de arena, esas formas, que son esencialmente efímeras.


Donde nace el mar. 15-09-25. Gráfica exandida sobre lienzo. 40 x 60 cm. Playa de Rodiles, Asturias. 2025.


¿De qué modo el entorno meteorológico y marítimo -lo impredecible del mar, el viento, la luz, la marea- se convierte en coautor de tus piezas?

No considero que el entorno sea un coautor en el sentido tradicional, sino más bien el verdadero autor de los registros con los que trabajo. Me interesa entender la naturaleza como una gran creadora: a través de las mareas, las olas, el viento o la luz se generan en la arena formas que están en constante regeneración. Para poder crear mis obras necesito que el mar haya creado las suyas antes.

A partir de ahí, mediante acrílicos, óleos, ceras o sprays, intento trasladar a la obra mis sensaciones y emociones frente al mar en ese momento concreto. Ya sea invierno o verano, esté nublado o haga sol, se trate de una cala pequeña o de una playa extensa, todo ese contexto condiciona el resultado y queda impreso en la obra.


Sand Ripples. 07-04-21. Gráfica expandida sobre lienzo. 189 x 140 cm. Ría de Niembro. Asturias. 2021.


Tu obra está muy vinculada al territorio asturiano - playas, bosques del litoral, la cala de La Cóndia…, ¿qué rol juega en tu trabajo el lugar concreto, la topografía, la identidad local, la memoria geográfica?

El lugar lo es todo en mi proyecto. Asturias fue el punto de partida y el territorio donde se educó mi mirada. Llevo siete años trabajando en esta línea y con el tiempo he comprendido que cada registro es inseparable del sitio y del día concreto en el que se realiza.

A partir de ahí sentí la necesidad de ampliar el mapa y comenzar a trabajar en otros territorios. Hasta ahora he desarrollado obras en Senegal, Ecuador, las islas Galápagos, Indonesia… y en cada caso el resultado es completamente distinto. El mar que baña esas costas, la disposición de las rocas, la morfología de la playa o incluso los animales que la habitan generan huellas únicas, imposibles de reproducir en otro lugar. Esa especificidad del territorio, su topografía y su memoria geográfica, quedan inscritas en cada obra de manera única, inseparable. irrepetible en cualquier otro lugar.


Mangata. 05-11-25. Gráfica expandida sobre lienzo. 190 x 130 cm. Playa de Sorraos. Llanes. 2025.


¿En qué medida el cambio climático, la subida del nivel del mar, la alteración de los ciclos mareales o la erosión de costas están presentes en tu reflexión (o podrían estar) como trasfondo de tu trabajo?

Mi trabajo no parte de una intención ecológica ni de una denuncia directa. Si existe una reflexión sobre el medio ambiente, surge de manera indirecta, acercando a las personas al paisaje, invitándolas a observar con atención y a generar una relación más empática con el entorno que habitan. Las playas están en constante transformación, pero no busco fijar el paisaje; más bien, intento transmitir la experiencia de estar frente a él. Cada obra es, en este sentido, como un pequeño mar que se puede llevar a casa.


Árbol de la vida. 19-02-25. Gráfica expandida sobre lienzo. 50 x 70 cm. Playa El Puntal. Asturias. 2025.


¿Hasta qué punto planificas tus obras y cuánto espacio dejas para que ocurra lo inesperado o, incluso, al error?

En mi trabajo hay muy poca planificación respecto al resultado final, pero sí existe una planificación previa muy precisa. Antes de ir a la playa, controlo la hora de la bajamar, la altura de las olas, el viento y el clima; en función de eso decido a qué playa acudir. Aun así, al llegar, todavía no sé qué obra voy a realizar. Es allí donde determino qué material usar, qué color aplicar y qué lugar ocupará la intervención. Muchas veces, el entorno no permite trabajar ese día, y el azar se convierte en un elemento imprescindible de estas obras. El error, a su vez, se transforma en una nueva posibilidad si aprendes a trabajar con él.