Art Madrid'26 – CICLO DE VÍDEO: CARTOGRAFÍAS DE LA PERCEPCIÓN

PROGRAMA PARALELO ART MADRID’25. TERRITORIO CIUDAD

CICLO DE VÍDEO: CARTOGRAFÍAS DE LA PERCEPCIÓN

En su 20ª edición, Art Madrid dedica su Programa paralelo a explorar la relación entre el ser humano, la arquitectura, la ciudad y el paisaje. Bajo el nombre de Cartografías de la Percepción, esta sección comisariada por la plataforma de Imagen en Movimiento de PROYECTOR presenta una selección de obras internacionales de videoarte que abordan estas interacciones desde perspectivas contemporáneas y críticas. PROYECTOR, plataforma de referencia en la imagen en movimiento, nos invita a formar parte de una experiencia en la que tiempo, espacio y percepción convergen en la pantalla.

La colección presentada este año propone una reflexión sobre las relaciones entre el ser humano y su entorno, los límites entre lo real y lo imaginario, y las tensiones entre lo natural y lo construido. Como citó el crítico John Berger: “El arte es una forma de ver, un descubrimiento constante”. Las piezas seleccionadas no solo son vehículos de belleza plástica, sino también invitaciones a descubrir nuevas maneras de observar, cuestionar y poseer una representación del mundo.

En esta travesía conceptual, The Divine Way de Ilaria Di Carlo evoca el descenso laberíntico inspirado en La Divina Comedia, donde las escaleras mutan como metáforas del tránsito psicológico y arquitectónico.

A su vez, Imitación a la vida de Juan Carlos Bracho utiliza un espejo monumental para explorar el paisaje como reflejo y la imagen como un pozo sin fondo, interrogando nuestra percepción del entorno.

En el árido desierto del lago seco El Mirage, Lukas Marxt inscribe una espiral con un vehículo en su obra Circular Inscription, homenajeando la Land Art mientras cuestiona la huella humana en el paisaje.

Magda Gebhardt, en su performance Atlas, soporta el peso simbólico del mundo mientras construye y destruye paisajes que desafían las nociones de tiempo y espacio, exponiendo el artificio inherente a la imagen.

El viaje introspectivo de Yuchi Hsiao en Somewhere I Belong to Be utiliza coches de juguete desplazándose sobre su rostro para simbolizar una transición personal; mientras que Wafer Bearer Deep Rain de lololol aborda la relación entre tecnología y vida cotidiana en Taiwán, epicentro de la producción global de semiconductores.

Finalmente, Breaking News: The Flooding of the Louvre de Tezi Gabunia ofrece una visión inquietante del museo inundado, anticipando el impacto del cambio climático sobre el patrimonio cultural.

Cada obra de esta selección nos plantea miradas poéticas y filosóficas de la vida e invita a los coleccionistas a poseer una parte de este viaje conceptual. Al adquirir estas piezas, se convierten en custodios de historias y visiones que reflejan y desafían nuestra comprensión del mundo contemporáneo.


SOBRE LAS OBRAS Y LOS ARTISTAS


The Divine Way. Ilaria Di Carlo. 15:00. 2018. 2K color.


The Divine Way. 15:00. 2018. 2K color

The Divine Way inspirada en la Divina Comedia de Dante, esta pieza acompaña a la protagonista en un descenso laberíntico a través de una sucesión interminable de escaleras. Cada paso revela una mutación arquitectónica y psicológica, transformando el paisaje en una trampa visual y emocional. Esta obra ganadora de decenas de premios internacionales es un viaje monumental hacia lo desconocido.


Ilaria Di Carlo. Cortesía de la artista.


llaria Di Carlo

Ilaria Di Carlo (Lacio, 1981) Artista visual, combina cine, escenografía, instalación y artes escénicas en su práctica. Con formación en la Academia de Bellas Artes de Roma y una maestría en escenografía del Central Saint Martin’s College de Londres, también estudió producción de cine digital en Berlín. Su obra explora el viaje, la identidad y su relación con el paisaje y la arquitectura, empleando una estética visual inspirada en la escenografía. Sus cortometrajes han sido premiados y exhibidos internacionalmente, incluyendo su destacada obra The Divine Way. Residente en Berlín, continúa colaborando como diseñadora escénica, directora y actriz en proyectos teatrales experimentales.


Breaking News: The Flooding of the Louvre. Tezi Gabunia. 3:02. 2018-20. 2K color.


Breaking News: The Flooding of the Louvre. 3:02. 2018-20. 2K color

La inundación del Museo del Louvre habla de la cultura de la información y de nuestra percepción fluctuante de los desastres vistos a través de los medios de comunicación. A menudo es difícil evaluar la magnitud del desastre a partir de la cobertura periodística. En la obra "Breaking News", la inundación penetra lentamente en la sala del Louvre, permitiendo al espectador observar gradualmente la destrucción del interior. acerca al espectador a lo que no ha sucedido pero que fácilmente podría haber sucedido, el espectador ve el efecto antes y después de una manera altamente visualizada, que es tan convincente y amenazadora como falsa. La obra presenta una primera situación en la que la información como espectáculo supera la naturaleza aterradora de la catástrofe y donde el acontecimiento real queda abolido. ¿Es la información un nuevo tipo de realidad? ¿Es posible cubrir hechos reales? Estos problemas surgen durante el encuentro de dos situaciones: la destrucción de obras de arte y la espectacularidad de este proceso.


Tezi Gabunia. Foto de Giorgi Nakashidze. Cortesía del artista.


Tezi Gabunia

Tezi Gabunia (Tiflis, 1987) es un artista y arquitecto graduado por la Universidad de Tiflis, conocida por su enfoque sistemático que explora la manipulación cultural a través de diversos medios. Ganador del premio Tsinandali de Artes Visuales en 2016 por su proyecto Put your Head into Gallery, sus obras han sido exhibidas internacionalmente en ciudades como Batumi, Viena, Cracovia y Nueva York. Destacan su participación en la colectiva Story as a Woven Carpet en Berlín y su presentación en la sección Focus del Armory Show en 2020.


Circular inscription. Lukas Marxt. 6:50. 2016. 2K color.


Circular Inscription. 6:50. 2016. 2K color

En el paisaje desértico del lago seco El Mirage, un coche traza círculos incesantes mientras deja huellas imborrables en la superficie. La obra es tanto un homenaje al Land Art de los años sesenta como una reflexión sobre la intervención humana en el paisaje. Las marcas en el suelo evocan obras como el Spiral Jetty de Smithson, trasladando la monumentalidad de la tierra al espacio del videoarte.


Lukas Marxt. Cortesía del artista.


Lukas Marxt

Lukas Marxt (Austria, 1983) es un artista y cineasta que explora la interacción entre la existencia humana y geológica, así como el impacto del hombre en la naturaleza. Con formación en Geografía y Ciencias Ambientales, complementó sus estudios audiovisuales en Linz y obtuvo una maestría en Bellas Artes en Colonia. Sus obras, exhibidas en museos como el Torrance Art Museum y la Bienal de Pintura en Bélgica, combinan artes visuales y cine. Sus películas han sido proyectadas en festivales como la Berlinale, Locarno y Gijón, donde ganó el premio Principado de Asturias. Desde 2017 investiga las dinámicas ecológicas del Mar de Salton en California.


Imitación a la vida. Juan Carlos Bracho. 20:46 2017 HD color.


Imitación a la vida 20:46. 2017. HD. color

Un espejo de gran formato y el acto de borrar su superficie se convierten en una meditación performativa sobre la imagen, el paisaje y la percepción. Bracho confronta al espectador con la naturaleza ilusoria de las imágenes, cuestionando si somos críticos o simples consumidores hipnotizados. Esta narración en plano secuencia nos revela un mundo donde la imagen se transforma en una entidad plástica y mutable.


Juan Carlos Bracho. Cortesía del artista.


Juan Carlos Bracho

Juan Carlos Bracho (Cádiz. 1970 ) explora el espacio, el dibujo como herramienta cartográfica y la circularidad creativa contemporánea. Su obra parte de pequeños gestos repetitivos que generan potentes imágenes sensoriales, transformando la aparente monotonía en escenografías evocadoras. A través de acciones sistemáticas y elementos gráficos mínimos, reflexiona sobre la consolidación de imágenes, el paisaje como transformación simbólica y la experiencia estética como catarsis. Su práctica abarca video, fotografía, instalación, performance, escultura y dibujo, con proyectos que dialogan continuamente, creando una narrativa de espejos paralelos y fugas infinitas.


Atlas. Magda Gebhardt. 6:12. 2012. HD B/N.


Atlas. 6:12. 2012. HD B/N

Al igual que el titán mitológico, Gebhardt soporta el peso del mundo en un proceso continuo de creación y destrucción de paisajes. La performance redefine las nociones de tiempo y espacio, exponiendo el artificio tanto del paisaje como de la imagen, y posicionando al espectador como el eje central desde el que se estructura la percepción.


Magda Gebhardt. Cortesía de la artista.


Magda Gebhardt

Magda Gebhardt (Porto Alegre, 1981). Se graduó en la Ecole Nationale Supérieure des Beaux-Arts (ENSBA) – Escuela Superior Nacional de Bellas Artes de Lyon. Es una artista pintora, profesora de la Ecole Nationale Supérieure D’architecture – Escuela Superior Nacional de Arquitectura, en París-Malaquais, donde actualmente vive y trabaja.


Wafer Bearer Deep Rain.lololol (Xia Lin y Sheryl Cheung). 12:00. 2022. 4K color.


Wafer Bearer Deep Rain. 12:00. 2022. 4K color

Explorando la interacción entre tecnología y vida cotidiana, esta obra analiza los fenómenos naturales e industriales de Taiwán como epicentro de la producción global de semiconductores. A través de un video multinarrativo, se establece una relación poética y crítica entre los objetos técnicos y el ser humano.


lololol (Xia Lin y Sheryl Cheung). Cortesía de las artistas.


lololol (Xia Lin y Sheryl Cheung)

lololol es un colectivo artístico taiwanés fundado en 2013 por Xia Lin y Sheryl Cheung, que explora cómo las emociones y la política del cuerpo son moldeadas por culturas tecnológicas, artes marciales y materialismo ontológico. Su enfoque combina la filosofía asiática y prácticas mente-cuerpo como vías alternativas para investigar la interacción entre humanos y tecnología. En 2020 fundaron Future Tao, una plataforma artística para colaboraciones colectivas. Sus proyectos se han presentado en festivales y museos de renombre como Berwick Film and Media Arts Festival (Reino Unido), Taipei Arts Festival, Times Museum (China) y Liquid Architecture (Australia).


Somewhere I belong to be.Yuchi Hsiao. 3:31. 2017.


Somewhere I belong to be. 3:31. 2017

Esta obra explora la liberación emocional a través de un gesto simbólico y pausado. Un coche de juguete recorre el rostro del artista mientras sus manos se extienden más allá del encuadre, reflejando el acto de soltar lo que lo retiene. La tensión entre retención y transformación se materializa en el sutil tirón del coche sobre su cabello. Así, la acción se convierte en una metáfora visual del desprendimiento del pasado y el inicio de un nuevo camino.


Yuchi Hsiao. Cortesía de la artista.


Yuchi Hsiao

Yuchi Hsiao (Kaohsiung, 1986) es una artista especializada en videoarte e instalaciones, con un máster en Arte de los Nuevos Medios por la Universidad Nacional de las Artes de Taipei. Su obra explora la relación entre el individuo y su entorno, enfocándose en los eventos insólitos de la vida cotidiana y proyectando emociones íntimas desde espacios personales como su habitación. Hsiao combina textiles y ropa usada con trabajos en video, extendiendo reflexiones sobre la mente y la vida diaria. Sus obras han sido exhibidas internacionalmente en Francia, Bulgaria, Macao y la Nakanojo Biennale en Japón.


El Ciclo de vídeo Cartografías de la percepción, podrá visitarse en el Espacio Tectónica (Stand D2) durante la semana de la feria. El ciclo, comisariado por la plataforma de Imagen en Movimiento de PROYECTOR, aborda la migración, y la relación entre periferias y centros urbanos, examinando la ciudad como un organismo complejo, a la vez laberinto y Torre de Babel. A través del video, los artistas reflexionan sobre el papel del individuo ante la transformación del espacio arquitectónico y las dinámicas de retroalimentación en un mundo interconectado, invitando al espectador a una lectura expandida de su percepción sobre los espacios que habita. En este diálogo entre imagen y territorio, Cartografías de la percepción traza otros mapas de realidades fragmentadas y abre un espacio de cuestionamiento y sensibilidad crítica, donde la mirada se convierte en el primer paso hacia una nueva comprensión de nuestro entorno.




LA UNIVERSIDAD NEBRIJA REIVINDICA LA INTELIGENCIA ESTÉTICA FRENTE A LA ERA ALGORÍTMICA EN ART MADRID'26


El Espacio Nebrija acoge un proyecto curatorial que propone una alternativa crítica a la automatización del pensamiento creativo.

La Universidad Nebrija participa en la 21ª edición de Art Madrid con un proyecto curatorial que plantea una reflexión crítica sobre la relación entre pedagogía artística, mercado y tecnología. Bajo el concepto de Inteligencia Estética, la propuesta se posiciona como una alternativa a la lógica algorítmica de la Inteligencia Artificial, priorizando la sensibilidad, el gesto, la materialidad y la experiencia como formas de conocimiento no automatizables.

En un momento histórico en el que la Inteligencia Artificial irrumpe con fuerza en todos los ámbitos de la producción cultural, generando tanto fascinación como inquietud, la Universidad Nebrija apuesta por reivindicar aquellas dimensiones de la experiencia artística que permanecen irreductibles a la lógica algorítmica. No se trata de negar el impacto tecnológico ni de adoptar una postura tecnofóbica, sino de identificar y defender aquellos territorios del conocimiento que exigen la presencia del cuerpo, la sensibilidad, el gesto y la experiencia vivida.


Álvaro Fernández. Recordar/Olvidar. Técnica mixta sobre tela. 40 x 60cm. 2026.


El concepto central de la propuesta es el de Inteligencia Estética, entendida como una forma de conocimiento que integra lo sensorial, lo afectivo, lo intuitivo y lo cultural. Frente a la lógica de la Inteligencia Artificial, fundamentada en algoritmos, patrones de reconocimiento y capacidad de replicación masiva, la Inteligencia Estética prioriza dimensiones que permanecen ancladas en la experiencia humana singular: el gesto único e irrepetible, la presencia física del cuerpo en el acto creativo, la textura material de los soportes y pigmentos, la temporalidad del proceso de creación.

Esta reivindicación cobra especial importancia en un contexto en el que la IA generativa es capaz de producir imágenes en cuestión de segundos, procesando millones de referencias visuales previas para sintetizar nuevas composiciones. Sin embargo, lo que la máquina no puede replicar, es precisamente aquello que constituye el núcleo de la experiencia estética. La resonancia afectiva de un color específico aplicado con determinada presión sobre una superficie concreta, la decisión intuitiva que surge del diálogo entre el artista y la materia, o el error productivo que abre caminos inesperados.

La Inteligencia Estética se entiende así como una forma de resistencia epistémica, una defensa de aquellos modos de conocer el mundo que no pueden ser automatizados porque están constitutivamente vinculados a la experiencia encarnada, situada y temporal de los sujetos creadores.


Pablo Padilla Sadurni. ST. Paspartú resanado y acrílico. 18 x 18 x 48 cm. 2026.


Bajo el provocador neologismo NotanIA SipedagogIE, que condensa en su formulación misma la propuesta conceptual: "No tan IA, sí pedagogíe". Esta construcción lingüística, que juega con la presencia y ausencia de fragmentos de las palabras "Inteligencia Artificial" y "pedagogía", señala una toma de posición clara respecto al papel de la formación artística en el contexto tecnológico actual.

Se propone una pedagogía crítica que no rechaza la tecnología pero que se niega a subordinar los procesos de aprendizaje artístico a la lógica de la eficiencia, la optimización y la reproducción que caracterizan a los sistemas algorítmicos. Frente a la tentación de utilizar la IA como atajo o sustituto del proceso creativo, esta pedagogía reivindica el valor formativo del ensayo, el error, la experimentación material y el tiempo dedicado a la exploración sin un objetivo predeterminado.

Una pedagogía que se define también como empática, en el sentido de que reconoce y valora la dimensión afectiva y relacional del aprendizaje artístico, que no entiende la La creación como un acto individual aislado sino como un proceso que implica resonancias emocionales, intercambios simbólicos y construcción colectiva de sentido. El stand mismo, concebido como obra coral, materializa esta comprensión de la creación como experiencia compartida.


Verónica Bergua Tabuyo. Cartografía del tío Pablo. Video digital. Edición: 1/5. 2:40 min. 2026.


La metodología propuesta para el proyecto es tan rigurosa como abierta a la experimentación. Cada uno de los estudiantes participantes inicia su proceso creativo mediante la apropiación poética de un verso, una estrofa que funcionará como semilla conceptual y afectiva de la obra. La elección de la poesía, como forma de lenguaje que condensa significados múltiples y ambiguos, que trabaja con resonancias sonoras y visuales, que sugiere más que describe, constituye un punto de partida ideal para un proyecto que reivindica lo inefable, lo no totalmente traducible a código.

A partir de la elección de un verso, cada artista ha desarrollado un mood board concebido como un tablero de atmósferas y, al mismo tiempo, como una cartografía sensible del proceso. Este recurso permite expandir el imaginario del verso a través de objetos, imágenes, texturas, materiales y otros elementos que resuenan con la experiencia poética inicial. Se trata de una herramienta que hace visible el proceso de traducción intersemiótica: el tránsito del lenguaje verbal al visual, de lo textual a lo material, evidenciando las transformaciones y desplazamientos que se producen en ese recorrido.

El siguiente paso consiste en el desarrollo de una obra bidimensional que evita deliberadamente el lenguaje escrito. Esta restricción trata de priorizar la exploración visual y material por encima de la narratividad textual, de confiar en la capacidad comunicativa de la forma, el color, la textura y la composición. La obra debe hablar por sí misma, sin necesidad de explicaciones verbales que medien entre la pieza y el espectador.

El proceso de creación se concibe desde una lógica experimental próxima al laboratorio, donde la prueba, el error, la corrección y el ensayo forman parte constitutiva del método. No se busca un resultado predeterminado sino que se permite que la obra emerja del diálogo entre la intención inicial y las posibilidades (y resistencias) de los materiales.


Blanca Lanaspa. Testigo 176,8. Técnica mixta cerámica. 40,8 x 176,8 cm. 2026.


El stand que acoge al Espacio Nebrija se concibe una obra de arte en sí mismo, de carácter coral y transitorio. Inspirado en las Zonas SER de Madrid, esas áreas de estacionamiento regulado de uso temporal, el espacio expositivo se piensa como un territorio de tránsito simbólico, un lugar de ocupación efímera que invita a reflexionar sobre la presencia, el deseo y la temporalidad.

Esta metáfora de las Zonas SER resulta particularmente potente, pues así como estos espacios urbanos permiten una ocupación temporal del espacio público bajo ciertas condiciones, el stand se presenta como un territorio que los artistas ocupan temporalmente durante la feria, estableciendo un diálogo entre la permanencia (las obras como objetos físicos que permanecerán tras el evento) y la transitoriedad (la configuración espacial específica que existe sólo durante los días de la feria).

El carácter coral del proyecto subraya la dimensión colectiva de la creación artística. No se trata de una suma de individualidades sino de una polifonía de voces que se entrelazan, resuenan y dialogan entre sí. Cada obra individual mantiene su autonomía pero cobra nuevos significados en relación con las demás, generando un tejido de correspondencias visuales, conceptuales y afectivas.


Marialex Arcaya. La bodega. Acrílico sobre madera. 80 x 160 cm. 2026.


El proyecto reúne el trabajo de siete estudiantes del Grado en Bellas Artes de la Universidad Nebrija: Marialex Arcaya desarrolla "La bodega", una reflexión sobre el objeto cotidiano como contenedor de memoria e identidad. Partiendo del verso: “Y en el fondo del bolso de playa más querido hay arena, monedas oxidadas, y un recibo de helado que ya no existe. El verano puede conservarse en capas", la artista explora las bodegas venezolanas como espacios de nostalgia y pertenencia. A través de una serie de pinturas acrílicas sobre lienzo que representan productos y envases, investiga cómo los objetos más mundanos pueden funcionar como repositorios de recuerdos y marcadores de identidad cultural. Su obra plantea preguntas sobre qué borramos y qué conservamos, sobre cómo el paso del tiempo transforma tanto a los objetos como a nosotros mismos, celebrando la capacidad de renacer y transformarse que caracteriza la experiencia humana.


Laura Nogales. Otra primavera. Acrílico y bordado sobre tela. 240 x 98 cm. 2026.


Laura Nogales participa con"Otra primavera", una instalación textil que explora la descomposición y deconstrucción del concepto de feminidad en un entorno transitorio: la ducha. Su obra, construida con retales, restos de ropa reciclados, medias y diversos tipos de rellenos, forma una masa abstracta que representa la feminidad descompuesta, en constante mutación. El desagüe funciona como elemento simbólico que todo lo traga, testigo de transformaciones íntimas. Nogales aborda cómo la feminidad como experiencia compartida sufre grandes altibajos en el contexto actual, donde el machismo retorna con fuerza en medios y redes sociales. Su propuesta textil genera ambigüedad emocional en el espectador, que puede sentirse atraído o repelido por la figura, reflejando las contradicciones inherentes a la experiencia de construir y defender la identidad femenina en un contexto adverso. Su trabajo ha tomado como refrencia el fragmento del poema: "Por encima de la ducha, el vapor dibuja mapas que se desvanecen".


Inés López. Sedentario. Fotografía digital. 30 x 40 cm. 2026.


Inés López presenta "Sedentario", una obra inspirada en el verso “Allí las partículas de polvo son un archivo en suspensión”. El proyecto reflexiona sobre la capacidad de los espacios domésticos para conservar aquello que el cuerpo olvida cuando dejan de ser habitados. La serie fotográfica se sitúa en el interior de una vivienda en construcción, en estancias suspendidas entre el uso y el abandono, donde la ausencia se manifiesta como acumulación silenciosa de materia, huellas y tiempo. Planos arquitectónicos y proyecciones en un edificio inacabado amplían la propuesta, estableciendo un diálogo entre el espacio proyectado y el espacio vivido, entre lo que ya fue habitado y lo que aún no ha comenzado a serlo. La obra plantea así una meditación sobre la transitoriedad del cuerpo frente a la persistencia silenciosa de la arquitectura.


Verónica Bergua Tabuyo. Cartografía del tío Pablo. Video digital. Edición: 1/5. 2:40 min. 2026.


Verónica Bergua presenta "Cartografía del tío Pablo", un proyecto profundamente personal que explora la relación entre acumulación compulsiva, salud mental y territorio emocional. A través de una instalación videográfica que combina la fotografía minimalista de objetos extraídos de la habitación de su tío, diagnosticado con esquizofrenia, síndrome de Diógenes y cleptomanía, Bergua construye un mapa visual del caos mental materializado en el espacio físico. La secuencia de imágenes, presentada a velocidades variables, genera en el espectador una experiencia de ansiedad que refleja la naturaleza de la acumulación compulsiva. Su obra invita a reflexionar sobre nuestra propia relación con los objetos, sobre los límites entre necesidad y apego, y sobre cómo el territorio que habitamos puede convertirse en espejo de nuestro territorio mental. Su propuesta está inspirada en los versos: “Debajo de la cama… se acumulan objetos que no recordamos haber perdido”. “Un museo sin textos ni etiquetas: el cajón de cables de los dispositivos rotos”. “La caja de medicamentos caducados guarda la historia de dolencias que ya no duelen".


Blanca Lanaspa. Testigo 176,8. Técnica mixta cerámica. 40,8 x 176,8 cm. 2026.


Blanca Lanaspa presenta "Testigo 176,8", una obra que parte del verso: "El perchero de la entrada sostiene lo que somos antes de entrar y después de salir. Un umbral vertical donde las transiciones cuelgan". Su propuesta adopta la forma de un pegboard cerámico, un tablero de combinatoria con piezas extraíbles de diferentes superficies, esmaltes y texturas. Cada elemento funciona como un "accidente sensible", resultado de procesos donde intervienen tanto la planificación estética como el azar material. Las piezas exploran estados de la materia: brotes, fugas, desbordamientos, erosiones, superficies craqueladas, contracciones y expansiones. El carácter táctil e interactivo de la obra invita al espectador a una relación corporal directa con ella. Acompañada de un mood board que documenta el proceso de investigación cerámica, la pieza celebra la imprevisibilidad de los materiales y la belleza de lo no sistematizado.


Pablo Padilla Sadurni. ST. Detalle. Paspartú resanado y acrílico. 18 x 18 x 48 cm. 2026.


Pablo Padilla presenta "Sin título", una escultura arquitectónica inspirada en el verso: “El calcetín desparejado no está perdido: habita un lugar que no existe”. Concebida como una analogía espacial de la búsqueda de plenitud, la pieza propone un arquetipo arquitectónico que remite al mundo de las ideas; un lugar imaginado, necesario y, sin embargo, inalcanzable. Construida en cartón fino, la obra adopta la forma de estructuras imposibles y laberínticas, habitadas por figuras a escala que recorren pasillos, escaleras y estancias sin salida. Estos espacios, simultáneamente tensos y contemplativos, combinan el romanticismo de la introspección con la frialdad inhóspita de lo brutalista. La obra crea un ambiente surrealista que oscila entre lo pacífico y lo tenso, invitando a una experiencia sensorial y emocional sobre la soledad compartida, el aislamiento y la búsqueda de refugios mentales que no existen en el mundo físico.


Álvaro Fernández. Recordar/Olvidar. Detalle.Técnica mixta sobre tela. 40 x 60cm. 2026.


Álvaro Fernández presenta "Recordar/Olvidar", una obra inspirada en el verso: "En el espejo del ascensor, dos personas se reflejan sin tocarse. Lo que media entre ellas no es aire: es la posibilidad de no decir nada". A través de obras híbridas que combinan transferencias manuales sobre tela con fotografías digitalmente intervenidas, Fernández explora el silencio, la presencia compartida y la coexistencia de mundos íntimos que no se tocan. Sus transferencias, realizadas mediante plancha de gel o aceite de lavanda, generan imágenes inestables y deterioradas, como memorias en proceso de desvanecimiento. La fragmentación y el desplazamiento de elementos fotográficos multiplican las escenas, creando capas de temporalidad superpuestas. Su trabajo materializa la fragilidad de los recuerdos y la potencia del silencio como espacio de intimidad no verbal.


Blanca Lanaspa. Testigo 176,8. Técnica mixta cerámica. 40,8 x 176,8 cm. 2026.


En un momento en que el debate sobre la Inteligencia Artificial y la creación artística se intensifica, con posiciones que oscilan entre el entusiasmo acrítico y el rechazo absoluto, la propuesta de la Universidad Nebrija para Art Madrid'26 ofrece una tercera vía, un posicionamiento crítico que no niega la realidad tecnológica pero que defiende con claridad aquellas dimensiones de la experiencia artística que permanecen irreductibles a la automatización.

El concepto de Inteligencia Estética propone una alternativa epistemológica que reconoce la validez de formas de conocimiento basadas en la sensibilidad, la intuición, la experiencia corporal y la resonancia afectiva. No se trata de conocimientos "menores" o subsidiarios respecto al conocimiento racional o algorítmico, sino de modalidades igualmente válidas y, en el ámbito de la creación artística, absolutamente fundamentales.

Este proyecto curatorial representa así una aportación valiosa al debate contemporáneo sobre tecnología y cultura, proponiendo que la formación artística universitaria no debe limitarse a preparar a los estudiantes para adaptarse al mercado o a las herramientas disponibles, sino que debe dotarlos de capacidad crítica, sensibilidad material y conciencia de la especificidad de su práctica.

Art Madrid'26 acogerá así una propuesta que, más allá de su calidad estética individual, constituye una reflexión colectiva sobre el presente y el futuro de la creación artística, sobre el papel de las instituciones educativas en la formación de nuevas generaciones de artistas y sobre la necesidad de defender espacios de experimentación, lentitud y materialidad en un mundo acelerado y crecientemente virtualizado. La Universidad Nebrija, a través de este proyecto, reivindica el valor insustituible de la Inteligencia Estética como forma de conocimiento y como práctica de resistencia frente a la homogeneización algorítmica, apostando por una pedagogía que sitúa en el centro la sensibilidad, el gesto corporal y la resonancia afectiva como dimensiones fundamentales de la condición humana.