Art Madrid'26 – COLECCIONAR PERFORMANCE: RETOS Y OPORTUNIDADES DEL S. XXI

El arte de acción como movimiento artístico independiente se sitúa en la década de los 60 del siglo pasado. En aquel momento, se produjo una eclosión de propuestas creativas en las que la entrada de los nuevos medios, la imagen en movimiento y las intervenciones en directo querían superar la barrera tradicional de un arte más estático y objetual anclado en el clasicismo. Las corrientes de principios de siglo centradas en la representación del movimiento y la tridimensionalidad, como el cubismo o el futurismo, no alcanzaban a lograr el impacto que la experiencia artística conseguía. Entre el video experimental, las instalaciones de artefactos sonoros, la integración de aparatos de televisión y radio en las obras y las incursiones personales de los autores, el panorama artístico del último tercio de siglo se plagó de acciones vivenciales donde lo esencial era participar del arte en vivo y empaparse de los mensajes que este tipo de discurso, directo y personal, puede conseguir.

Performance de Arturo Moya y Ruth Abellán en ArtMadrid'20

Con la evolución de este movimiento, surgen también las subespecialidades y la terminología específica para designarlas. Las performances y los happenings comienzan a distinguirse por razón de la participación abierta y espontánea del público, o por ser una representación guionizada y establecida por parte de los artistas. La participación de los espectadores puede estar prevista dentro de la performance, e incluso constituir la esencia misma de la acción; pero cuando esa intervención escapa al control del autor y se genera de manera autónoma en el público, tiene lugar un happening, un acontecimiento con un pulso interno propio e impredecible en respuesta a un detonante inicial, que es el planteamiento original del artista, ya transformado en otra cosa, en una nueva obra intervenida por estos actores y actrices espontáneos.

Performance de Eunice Artur en ArtMadrid'20

Los movimientos que crean nuevas realidades artística, que rompen los esquemas establecidos en la ya consolidada relación entre objeto e idea, plantean numerosos retos en diversas esferas, desde la exhibición a su adquisición. Una vez asentada la corriente, la performance entra en el panorama creativo en situación de igualdad con las disciplinas más tradicionales, sin embargo, sigue estando en desventaja para cuestiones relacionadas con su comercialización y explotación económica, algo que también repercute en la profesionalización del creador que opta por estas modalidades. Podemos preguntarnos ¿cómo se rentabiliza una performance, cómo se puede coleccionar?

Olga Diego en la performance "The bubble woman show". ArtMadrid'20

En una primera aproximación, es fácil pensar que una performance se asimila a una actuación o representación teatral, de modo que, cuando tiene lugar en un museo o un centro expositivo, se puede tratar como una contratación de servicios bajo el pago de un caché. Esta es la modalidad escogida en la mayoría de las ocasiones cuando la performance tiene lugar en el contexto de una exhibición o dentro de la programación de un centro, que quiere incorporar el arte de acción en su calendario.

Sucede también que muchos performers se decantan por registrar sus acciones para obtener un resultado tangible, lo cual supone un modo de transformación de la obra desde su concepción original para incorporarla a un soporte. De esta manera, las performances se convierten en piezas de videocreación, cuya distribución o comercialización se presenta más sencilla.

Performance de Marina Abramovic "La artista está presente". MoMA 2010

Pero el verdadero problema surge cuando se quiere coleccionar la performance en sí, como acción en vivo que sucede una sola vez, en un momento y lugar concretos, y que nunca se repite de forma idéntica. En este punto hay que tener en cuenta una distinción entre las performances protagonizadas por sus autores y las que cuentan con intérpretes. En este segundo caso, la autoría de la acción se identifica con el diseño, guión y puesta en escena de la propuesta, así como con la descripción de su ejecución, tiempos y pautas de realización, pudiendo entenderse que la elección de la persona que interviene no es determinante. En el primer caso, en cambio, cuando es el propio artista el que protagoniza sus performances, aunque haya un guión y una descripción pormenorizada del proyecto, puede concluirse que estamos ante un acto personalísimo, y que esa acción no será la misma de ser realizada por una persona distinta del creador. Un ejemplo claro de esto sería la intervención de Marina Abramovic en el marco de la exposición que el MoMA le dedicó en 2010 con el título “La artista está presente”. La naturaleza de esta acción exige que sea la propia Abramovic quien participe en ella, porque la esencia de la propuesta consiste en sentarse frente a ella y mirarla a los ojos. Aunque se trate de una actividad de descripción sencilla y fácil ejecución, estamos ante un acto personalísimo en donde el autor sería irremplazable.

A día de hoy, la mayoría de las performance que se coleccionan se plasman antes en vídeo, a modo de registro documental del acontecimiento, o se comercializa el guión, para que la acción fuese reproducible.

 


ART MADRID CIERRA SU 21ª EDICIÓN CONSOLIDÁNDOSE COMO UNA CITA IMPRESCINDIBLE DE LA SEMANA DEL ARTE


La Galería de Cristal del Palacio de Cibeles acogió del 4 al 8 de marzo la 21ª edición de Art Madrid, consolidando una vez más su papel como uno de los encuentros imprescindibles de la Semana del Arte. Durante cinco días, la feria reunió a 35 galerías nacionales e internacionales y más de 200 artistas, que convirtieron el espacio en un punto de encuentro para galeristas, coleccionistas, profesionales y amantes del arte contemporáneo.

A lo largo de su trayectoria, Art Madrid ha construido una identidad propia, con una atención constante a la visibilidad de galerías emergentes y consolidadas y a la apertura del arte contemporáneo a públicos diversos. Lejos de articularse desde una única línea curatorial, la feria apostó por una propuesta plural, respetando el ADN de cada expositor.



Art Madrid’26 presentó un Programa de Galerías que destacó por la pluralidad de propuestas y lenguajes artísticos, favoreciendo el diálogo entre distintas generaciones y prácticas contemporáneas. Pintura, escultura, fotografía, dibujo, instalación y nuevas formas híbridas convivieron en una edición que volvió a confirmar el dinamismo del panorama artístico actual.

Durante los días de feria, cerca de 20 mil visitantes recorrieron los stands de las galerías participantes y disfrutaron de una programación paralela que amplió la experiencia más allá del formato expositivo tradicional.



El Programa Paralelo: una feria expandida

El Programa Paralelo volvió a situarse en el centro de la experiencia de Art Madrid, activando el espacio ferial a través de proyectos que exploraron nuevas formas de interacción entre obras, artistas y público.

Entre las propuestas más destacadas se encontró el Ciclo de performance: Abierto Infinito. Lo que el cuerpo recuerda, que presentó una acción performativa diaria en la feria con trabajos del Colectivo La Burra Negra, Rocío Valdivieso, Amanda Gatti y Jimena Tercero. Las piezas incorporaron el cuerpo como dispositivo crítico y espacio de memoria, reforzando la presencia de la performance dentro de la programación de Art Madrid.

La tercera edición de Open Booth presentó: “Despiece. Protocolo de mutación”, de Daniel Barrio, un proyecto site-specific que transformó el stand en un paisaje construido a partir de restos urbanos y materiales industriales. La instalación invitaba al visitante a integrarse físicamente en la obra, generando una experiencia inmersiva dentro del espacio expositivo.

Por su parte, el Espacio Nebrija acogió el proyecto “Estancias transitorias (NotanIA SipedagogIE)”, una propuesta de la Universidad Nebrija que reflexionó sobre la Inteligencia Estética frente al avance de la lógica algorítmica. La instalación planteaba una reivindicación del gesto, la materialidad y el tiempo del proceso creativo como dimensiones irreductibles a la automatización.

También regresó Lecturas. Recorridos comisariados, con itinerarios diseñados por Zuriñe Lafón y Marisol Salanova, que ofrecieron claves curatoriales para recorrer la feria desde perspectivas críticas específicas y ampliar la experiencia del visitante.



Mecenazgo, premios y adquisiciones

El apoyo a la creación contemporánea volvió a ser uno de los pilares de la feria a través de la segunda edición del Programa de Mecenazgo de Art Madrid, que reconoce el trabajo de artistas y fortalece los vínculos entre galerías, coleccionistas y entidades privadas.

En esta ocasión se concedieron los siguientes premios:

Premio Cervezas Alhambra al Artista Emergente Iyán Castaño, representado por Galería Arancha Osoro


Premio One Shot Hotels al Artista Revelación Joost Vandebrug, representado por KANT Gallery


En la categoría de Premios de Adquisición, distintas colecciones privadas incorporaron obras presentadas en la feria a sus fondos:

Colección Studiolo Roger Sanguino — DDR Art Gallery


Devesa Law Kim Han Ki — Banditrazos Gallery


Colección E2IN2 Albert Bonet — Inéditad Gallery


Colección dn2 Iván Baizán — Galería Arancha Osoro

Estas adquisiciones reflejan el compromiso del sector privado con el desarrollo del arte contemporáneo y contribuyen a impulsar las trayectorias profesionales de artistas emergentes y de media carrera.



Coleccionismo y apoyo al ecosistema artístico

El fomento del coleccionismo volvió a tener un papel destacado en esta edición gracias al programa One Shot Collectors, que ofreció asesoramiento personalizado tanto a nuevos compradores como a perfiles más experimentados, facilitando el acceso al mercado del arte contemporáneo y promoviendo relaciones directas entre artistas, galerías, compradores y coleccionistas.


Este programa, junto con el Programa de Mecenazgo, continúa consolidando el ecosistema profesional que rodea a la feria y reforzando el compromiso de Art Madrid con el impulso a la creación contemporánea.

Entre las ventas más destacadas figuran las de Antonio Ovejero, representado por CLC ARTE; Leticia Feduchi y Ángela Mena, representadas por Galería Sigüenza; Idoia Cuesta e Iyán Castaño, representados por la Galería Arancha Osoro; y Yasiel Elizagaray, representado por Nuno Sacramento Arte Contemporânea. Asimismo, las propuestas de Inéditad Gallery han tenido una excelente acogida, con ventas destacadas de los artistas Albert Bonet y Eduardo Uridales.



El balance de la edición ha sido especialmente positivo, con ventas registradas por la totalidad de las 35 galerías participantes, lo que confirma el fuerte interés del coleccionismo y el dinamismo del mercado durante la feria. Entre las galerías que han registrado una notable actividad comercial se encuentran La Mercería (Valencia), LAVIO (Murcia - Shanghai), 3 Punts Galería (Barcelona), Galerie One (París), Shiras Galería (Valencia), Galería Rodrigo Juarranz (Aranda de Duero), Galería São Mamede (Lisboa), Yiri Arts (Taiwán) y Trema Arte Contemporânea (Lisboa), entre otras.

Una feria posible gracias a su red de colaboradores

El éxito de Art Madrid’26 ha sido posible gracias al apoyo de sus patrocinadores oficiales: Cervezas Alhambra, One Shot Hotels, Liquitex, Universidad Nebrija y Posca. Y la confianza de sus colaboradores: Asociación 9915, Colección Studiolo, E2IN2, Colección dn2, Devesa Law, Enviarte, Cova 13 y Vanille Bakery Lab & Café, así como la implicación de sus mediapartners y el apoyo diversas entidades culturales, colecciones privadas e instituciones que contribuyen a fortalecer el tejido artístico contemporáneo.



Art Madrid: un futuro lleno de posibilidades

Tras 21 años de trayectoria, Art Madrid continúa consolidándose como una cita clave dentro del calendario del arte contemporáneo, tanto a nivel nacional como internacional. Su capacidad para reunir a galerías, artistas, coleccionistas e instituciones refuerza su papel como un espacio de encuentro, intercambio y descubrimiento. La feria mantiene una proyección en constante crecimiento, impulsada por una programación que evoluciona y se abre cada año a propuestas cada vez más innovadoras. Gracias por ser parte de esta 21ª edición de Art Madrid. Vuestro apoyo es clave para seguir impulsando el arte y la cultura.

¡Nos vemos en Art Madrid’27!