Art Madrid'26 – COMITÉ DE SELECCIÓN ART MADRID 2020

Como cada año, Art Madrid cuenta con un Comité de Selección encargado de evaluar las solicitudes de las galerías interesadas en participar en el programa general de la feria. El equipo está formado por profesionales de reconocido prestigio en el sector del arte contemporáneo con una variedad de perfiles que refleja la diversidad del tejido cultural actual. Desde comisarios, a críticos, pasando por representantes del ámbito de las galerías, el cometido de este equipo es analizar el contenido de las propuestas presentadas y seleccionar aquellas que ofrezcan, para el conjunto de la feria, los proyectos más innovadores, solventes y de más alta calidad artística en un proceso que tiene en cuenta, no solo la trayectoria de las galerías que se presentan y su desempeño profesional, sino también la coherencia del programa expositivo para la feria, la carrera de los artistas presentados, o su consideración en el panorama creativo contemporáneo actual nacional e internacional.

Imagen de Art Madrid'19, por Imanol Villota

El trabajo constante de Art Madrid por mejorar su propuesta expositiva se ha hecho notar en los últimos años. Como Alfonso de la Torre señalaba con respecto a la edición anterior, la feria se caracteriza "por un notorio rigor de la selección de galerías y las propuestas (...). Propuestas innovadoras y rigor, sin excluir la emoción por qué no, han demostrado ser soporte de las ideas de un renovado ART MADRID".

En 2020 Art Madrid vuelve a contar con el siempre certero criterio de Ángel Samblancat, Alfonso de la Torre, Carlos Delgado Mayordomo y Javier López. A este plantel se suman este año Aurora Vigil-Escalera y Fernando Gómez de la Cuesta.

 

Aurora Vigil-Escalera es directora de la galería homónima situada en Gijón, y cuenta con una amplísima trayectoria como profesional iniciada en el seno familiar, pues su padre había fundado y dirigido la galería Van-Dyck en la que ella comenzó su andadura como socia en 1984. Esta permanente conexión con el arte contemporáneo ha guiado el trabajo de Aurora Vigil-Escalera, centrado especialmente en pintura, escultura y fotografía, que no solo mantiene una programación constante en su espacio gijonense, sino que además se ha volcado en proyectar el trabajo de sus artistas más allá de nuestras fronteras, lo que le proporciona un conocimiento exhaustivo de la realidad contemporánea en el contexto global y un criterio certero para identificar tendencias y apoyar a jóvenes talentos desde el inicio de su carrera.

 

Fernando Gómez de la Cuesta se incorpora al proyecto Art Madrid como comisario de la sección One Project, y también aportará su experiencia y criterio en el proceso de selección de galerías para 2020. Fernando es comisario y crítico independiente con una dilatada trayectoria. Ha desarrollado su perfil profesional en distintos contextos vinculados al arte contemporáneo, tanto en el ámbito institucional como del mercado del arte, y tiene una amplia experiencia en el trabajo con artistas. La dirección del festival de fotografía PalmaPhoto, y los comisariados de CRIdA (residencia de artistas del Ajuntament de Palma), el I Festival de Arte Contemporáneo de Saltillo-México, y la Feria de Arte Contemporáneo MARTE se cuentan entre sus últimas experiencias. También destaca su labor como docente, ponente y coordinador de diversos programas de formación, talleres, conferencias y seminarios, vinculados principalmente a universidades, museos y centros de arte contemporáneo.

 

Alfonso de la Torre es teórico y crítico de arte, especialista en arte español contemporáneo. Ha comisariado numerosas exposiciones, además de publicado ensayos y poesía e impartido cursos en centros como el Museo Reina Sofía, Museo de Teruel, Universidad de los Andes, Universidad de Córdoba, Universidad de Granada, Universidad de Castilla-La Mancha o Université de La Sorbonne. En su extensa experiencia ha sido autor de catálogos razonados de artistas como Millares, el grupo “El Paso”, Manuel Rivera o Palazuelo. Desde 2005 comisaría un programa anual de intervenciones artísticas en espacio público (“Ámbito Cultural-El Corte Inglés”) durante la semana de ARCOmadrid, que cuenta con la colaboración de Comunidad y Ayuntamiento de Madrid. Ha coordinado uno de los más completos estudios en torno al nacimiento y evolución del mercado del arte en España desde la posguerra hasta nuestros días (“La España del Siglo XXI” (Fundación Sistema). Además de dirigir la colección de ensayos fotográficos “El ojo que ves” (Universidad de Córdoba-La Fábrica), es Vicepresidente de la Fundación Pilar Citoler y responsable de la conservación de su Colección.

 

Carlos Delgado Mayordomo es comisario de arte contemporáneo, además de crítico y docente. Su vertiginosa trayectoria profesional se ha desarrollado particularmente en el campo del comisariado institucional en España y América Latina, donde ha trabajado con numerosos museos y centros culturales. Actualmente es crítico de arte en ABC Cultural, profesor del Máster en Mercado del Arte de la Universidad Nebrija y responsable de exposiciones de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Las Rozas de Madrid. Ha coordinado proyectos expositivos en la Fundación Fondo Internacional de las Artes/FIArt, la Fundación Cidade da Cultura de Santiago de Compostela, Tabacalera Promoción del Arte, Centro de Arte DA2 Salamanca o el Centro de Arte Tomás y Valiente, entre muchos otros. Asimismo, su trabajo como crítico y teórico ha dado lugar a numerosos artículos de investigación en revistas especializadas y publicaciones en libros colectivos. Entre 2014 y 2018 se incorporó como comisario de la sección One Project de Art Madrid, y desde entonces forma parte del Comité de Selección de la feria.

 

Ángel Samblancat cuenta con una extensa carrera dedicada íntegramente al arte contemporáneo. Además de su labor al frente de la Editorial y Galería de Arte Polígrafa Obra Gráfica de Barcelona durante más de cuarenta años, fue también agregado de dirección de la Galería Joan Prats (Barcelona) desde su fundación. La experiencia de Ángel en comités técnicos y jurados es muy amplia. Fue miembro del Jurado para la Trienal de Obra Gráfica de Grenchen (Suiza) y formó parte de los comités de selección de ferias internacionales de enorme prestigio como Art Chicago (Illinois), Art Miami (Florida), Art Los Ángeles (California), ARCO (Madrid), Art Cologne (Alemania), Art Basel (Suiza), ArtBo-Bogotá (Colombia) y Art Basel/Miami Beach (Florida). Asimismo, se ha desarrollado como crítico y consultor en grandes colecciones de arte.

 

Javier López Vélez es el director de 3 Punts Galería de Arte, con sede en Barcelona. Es experto en Dibujo Técnico de Proyectos y cuenta con estudios en Sociología. A lo largo de su carrera ha trabajado como comisario independiente en diversas exposiciones institucionales en Barcelona, Hospitalet y Andorra. Bajo su dirección, la galería mantiene un completo programa de exposiciones que incluye entre siete y ocho muestras individuales al año, con una evolución clara hacia los nuevos lenguajes artísticos. Además, la Galería 3 Punts ha hecho una fuerte apuesta por ganar presencia internacional y contribuir a consolidar la carrera de artistas nacionales más allá de nuestras fronteras a través de la participación en ferias como Kunstrai Amsterdam, Context Miami, Context Art New York o Art Stage Singapore, entre otras muchas, un trabajo al que se mantienen fieles desde hace más de dos décadas.

 

Daniel Barrio. Artista invitado a la tercera edición de OPEN BOOTH. Cortesía del artista.


DESPIECE. PROTOCOLO DE MUTACIÓN


Como parte del Programa Paralelo de Art Madrid’26, presentamos la tercera edición de Open Booth, un espacio concebido como plataforma para la creación artística y la experimentación contemporánea. La iniciativa pone el foco en artistas que aún no cuentan con representación en el circuito galerístico, ofreciendo un contexto profesional de alta visibilidad en el que nuevas voces pueden desplegar su práctica, ensayar formas de relación con el público y consolidar su proyección en el panorama artístico actual. En esta ocasión, el proyecto está protagonizado por el artista Daniel Barrio (Cuba, 1988), quien presenta el site specific Despiece. Protocolo de mutación.

La práctica de Daniel Barrio se centra en la pintura como un espacio de experimentación desde el que analiza la mercantilización de lo social y la tiranía de la aprobación mediática. Para ello, trabaja con imágenes procedentes de la prensa y otros medios, que interviene pictóricamente con el objetivo de desactivar su significado original. Mediante este proceso, el artista propone nuevas lecturas y cuestiona los mecanismos de producción de sentido, concibiendo la pintura como un lugar de realización, terapia y catarsis.

Despiece. Protocolo de mutación se construye a partir de restos urbanos, materiales industriales y fragmentos de historia para interrogarnos sobre qué memorias heredamos, cuáles consumimos y cuáles somos capaces de construir. Suelo, paredes y volúmenes conforman un paisaje en tensión donde lo sagrado convive con lo cotidiano, y donde las grietas importan más que la perfección.

La evolución constante del arte exige un intercambio continuo entre artistas, instituciones y públicos. En esta 21ª edición, Art Madrid reafirma su voluntad de actuar como catalizador de ese diálogo, ampliando los límites tradicionales del contexto ferial y abriendo nuevas posibilidades de visibilidad para prácticas emergentes.



Este site specific surge de un impulso crítico y afectivo por desarmar, examinar y recomponer aquello que nos constituye cultural y personalmente. La obra se concibe como un todo indisoluble: un paisaje interior que opera como dispositivo de sospecha, donde suelo, paredes y volúmenes configuran un ecosistema de restos. Se propone una lectura de la historia no como una continuidad lineal, sino como un sistema de fuerzas en fricción permanente, articulando el espacio como un archivo adulterado; una superficie que se presenta como definitiva, pero que permanece en constante transformación.



La obra se configura como un paisaje construido a partir de residuos urbanos, donde suelo, paredes y objetos conforman un cuerpo unitario elaborado con mortero de cal, PVC de cartelería teatral, espuma industrial y cera de ofrendas. El núcleo del proyecto es una estructura en forma de “L” de 5 × 3 metros que reinterpreta la técnica del fresco sobre soporte industrial recuperado, aplicando el mortero en húmedo durante jornadas continuas, sin búsqueda de perfección, permitiendo que la materia evidencie su propio carácter. En torno a esta estructura gravitan fragmentos arquitectónicos: bloques de espuma que simulan hormigón, un torso del Belvedere impreso en 3D y deformado, y un elemento escultórico de cera en el que se incrustan lijas utilizadas por obreros y artistas anónimos, preservando el esfuerzo de esos cuerpos ajenos.

Un elemento escultórico de cera blanca funciona dentro del conjunto instalativo como un punto de concentración sensorial que desafía la mirada. En su interior confluyen la fe acumulada de las velas de ofrenda y los residuos industriales del taller, recordando que la pureza y la devoción conviven con la materialidad del mundo cotidiano. La experiencia del espectador trasciende así lo visual: inclinarse, oler y aproximarse a la vulnerabilidad transforma la percepción en un acto íntimo y corporal. En su densidad quedan incrustados tacos de lija usados por artistas, artesanos y obreros, recuperados de contextos ajenos, donde la lija actúa como huella del esfuerzo de otros cuerpos, respondiendo a un protocolo de registro sin intención autobiográfica.

Despiece. Protocolo de mutación nos interpela: ¿qué memoria valoramos?, ¿la que consumimos o la que construimos con rigor? El público abandona la posición contemplativa para integrarse en el sistema, y el esfuerzo de desplazar la materia, el rigor documental y la materialidad envolvente configuran un cuerpo de resistencia frente a una realidad mediada. El proyecto se consolida así como un paisaje interior donde suelo, superficie y volumen articulan una anatomía de residuos. La adulteración opera como metodología analítica aplicada a los estratos de la realidad urbana, interviniendo la historia a través de publicidades teatrales y callejeras, residuos arquitectónicos y protocolos administrativos, proponiendo que el arte puede restituir la capacidad de construir una memoria propia, aunque inevitablemente fragmentada.



SOBRE EL ARTISTA

DANIEL BARRIO. Cuba, 1988.

Daniel Barrio (Cienfuegos, Cuba, 1988) es un artista visual cuya práctica articula el espacio desde la pintura, entendiendo el entorno como un archivo adulterado susceptible de intervención crítica. Formado en la Academia de Bellas Artes de Cienfuegos (2004-2008) con especialidad en pintura, y posteriormente en la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid - ECAM (2012-2015) en Dirección de Arte, su metodología integra el pensamiento plástico con la narrativa escenográfica. Su origen cubano constituye el fundamento analítico de su trabajo: la experiencia de observar cómo los monumentos y los ideales se revelan frágiles al tacto le ha dotado de una sensibilidad particular para detectar las fisuras en aquello que se presenta como definitivo, estableciendo la realidad como superficie bajo permanente interrogación.

Su trayectoria incluye exposiciones individuales como "La levedad en lo cotidiano" (Galería María Porto, Madrid, 2023), "Interiores ajenos" (PlusArtis, Madrid, 2022) y "Tribud" (Navel Art, Madrid, 2019), así como participaciones colectivas relevantes en "Space is the Landscape" (Estudio Show, Madrid, 2024), "Winterlinch" (Espacio Valverde Gallery, Madrid, 2024), "Hiberia" (Galería María Porto, Lisboa, 2023) y la itinerancia de la Exposición de Arte Joven de La Rioja (2022). Miembro del Colectivo Resiliencia, su obra no persigue la producción de objetos sino la articulación de dispositivos pictóricos que generan protocolos de resistencia frente al flujo de imágenes descartables. En un contexto saturado de datos inmediatos, su práctica produce huellas y archiva aquello que debe permanecer, cuestionando no el significado de la obra sino la memoria que el espectador construye al interactuar con ella, recuperando así la soberanía sobre la mirada y habitando las ruinas como método de comprensión del presente.