COMITÉ DE SELECCIÓN ART MADRID 2020

Como cada año, Art Madrid cuenta con un Comité de Selección encargado de evaluar las solicitudes de las galerías interesadas en participar en el programa general de la feria. El equipo está formado por profesionales de reconocido prestigio en el sector del arte contemporáneo con una variedad de perfiles que refleja la diversidad del tejido cultural actual. Desde comisarios, a críticos, pasando por representantes del ámbito de las galerías, el cometido de este equipo es analizar el contenido de las propuestas presentadas y seleccionar aquellas que ofrezcan, para el conjunto de la feria, los proyectos más innovadores, solventes y de más alta calidad artística en un proceso que tiene en cuenta, no solo la trayectoria de las galerías que se presentan y su desempeño profesional, sino también la coherencia del programa expositivo para la feria, la carrera de los artistas presentados, o su consideración en el panorama creativo contemporáneo actual nacional e internacional.

Imagen de Art Madrid'19, por Imanol Villota

El trabajo constante de Art Madrid por mejorar su propuesta expositiva se ha hecho notar en los últimos años. Como Alfonso de la Torre señalaba con respecto a la edición anterior, la feria se caracteriza "por un notorio rigor de la selección de galerías y las propuestas (...). Propuestas innovadoras y rigor, sin excluir la emoción por qué no, han demostrado ser soporte de las ideas de un renovado ART MADRID".

En 2020 Art Madrid vuelve a contar con el siempre certero criterio de Ángel Samblancat, Alfonso de la Torre, Carlos Delgado Mayordomo y Javier López. A este plantel se suman este año Aurora Vigil-Escalera y Fernando Gómez de la Cuesta.

 

Aurora Vigil-Escalera es directora de la galería homónima situada en Gijón, y cuenta con una amplísima trayectoria como profesional iniciada en el seno familiar, pues su padre había fundado y dirigido la galería Van-Dyck en la que ella comenzó su andadura como socia en 1984. Esta permanente conexión con el arte contemporáneo ha guiado el trabajo de Aurora Vigil-Escalera, centrado especialmente en pintura, escultura y fotografía, que no solo mantiene una programación constante en su espacio gijonense, sino que además se ha volcado en proyectar el trabajo de sus artistas más allá de nuestras fronteras, lo que le proporciona un conocimiento exhaustivo de la realidad contemporánea en el contexto global y un criterio certero para identificar tendencias y apoyar a jóvenes talentos desde el inicio de su carrera.

 

Fernando Gómez de la Cuesta se incorpora al proyecto Art Madrid como comisario de la sección One Project, y también aportará su experiencia y criterio en el proceso de selección de galerías para 2020. Fernando es comisario y crítico independiente con una dilatada trayectoria. Ha desarrollado su perfil profesional en distintos contextos vinculados al arte contemporáneo, tanto en el ámbito institucional como del mercado del arte, y tiene una amplia experiencia en el trabajo con artistas. La dirección del festival de fotografía PalmaPhoto, y los comisariados de CRIdA (residencia de artistas del Ajuntament de Palma), el I Festival de Arte Contemporáneo de Saltillo-México, y la Feria de Arte Contemporáneo MARTE se cuentan entre sus últimas experiencias. También destaca su labor como docente, ponente y coordinador de diversos programas de formación, talleres, conferencias y seminarios, vinculados principalmente a universidades, museos y centros de arte contemporáneo.

 

Alfonso de la Torre es teórico y crítico de arte, especialista en arte español contemporáneo. Ha comisariado numerosas exposiciones, además de publicado ensayos y poesía e impartido cursos en centros como el Museo Reina Sofía, Museo de Teruel, Universidad de los Andes, Universidad de Córdoba, Universidad de Granada, Universidad de Castilla-La Mancha o Université de La Sorbonne. En su extensa experiencia ha sido autor de catálogos razonados de artistas como Millares, el grupo “El Paso”, Manuel Rivera o Palazuelo. Desde 2005 comisaría un programa anual de intervenciones artísticas en espacio público (“Ámbito Cultural-El Corte Inglés”) durante la semana de ARCOmadrid, que cuenta con la colaboración de Comunidad y Ayuntamiento de Madrid. Ha coordinado uno de los más completos estudios en torno al nacimiento y evolución del mercado del arte en España desde la posguerra hasta nuestros días (“La España del Siglo XXI” (Fundación Sistema). Además de dirigir la colección de ensayos fotográficos “El ojo que ves” (Universidad de Córdoba-La Fábrica), es Vicepresidente de la Fundación Pilar Citoler y responsable de la conservación de su Colección.

 

Carlos Delgado Mayordomo es comisario de arte contemporáneo, además de crítico y docente. Su vertiginosa trayectoria profesional se ha desarrollado particularmente en el campo del comisariado institucional en España y América Latina, donde ha trabajado con numerosos museos y centros culturales. Actualmente es crítico de arte en ABC Cultural, profesor del Máster en Mercado del Arte de la Universidad Nebrija y responsable de exposiciones de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Las Rozas de Madrid. Ha coordinado proyectos expositivos en la Fundación Fondo Internacional de las Artes/FIArt, la Fundación Cidade da Cultura de Santiago de Compostela, Tabacalera Promoción del Arte, Centro de Arte DA2 Salamanca o el Centro de Arte Tomás y Valiente, entre muchos otros. Asimismo, su trabajo como crítico y teórico ha dado lugar a numerosos artículos de investigación en revistas especializadas y publicaciones en libros colectivos. Entre 2014 y 2018 se incorporó como comisario de la sección One Project de Art Madrid, y desde entonces forma parte del Comité de Selección de la feria.

 

Ángel Samblancat cuenta con una extensa carrera dedicada íntegramente al arte contemporáneo. Además de su labor al frente de la Editorial y Galería de Arte Polígrafa Obra Gráfica de Barcelona durante más de cuarenta años, fue también agregado de dirección de la Galería Joan Prats (Barcelona) desde su fundación. La experiencia de Ángel en comités técnicos y jurados es muy amplia. Fue miembro del Jurado para la Trienal de Obra Gráfica de Grenchen (Suiza) y formó parte de los comités de selección de ferias internacionales de enorme prestigio como Art Chicago (Illinois), Art Miami (Florida), Art Los Ángeles (California), ARCO (Madrid), Art Cologne (Alemania), Art Basel (Suiza), ArtBo-Bogotá (Colombia) y Art Basel/Miami Beach (Florida). Asimismo, se ha desarrollado como crítico y consultor en grandes colecciones de arte.

 

Javier López Vélez es el director de 3 Punts Galería de Arte, con sede en Barcelona. Es experto en Dibujo Técnico de Proyectos y cuenta con estudios en Sociología. A lo largo de su carrera ha trabajado como comisario independiente en diversas exposiciones institucionales en Barcelona, Hospitalet y Andorra. Bajo su dirección, la galería mantiene un completo programa de exposiciones que incluye entre siete y ocho muestras individuales al año, con una evolución clara hacia los nuevos lenguajes artísticos. Además, la Galería 3 Punts ha hecho una fuerte apuesta por ganar presencia internacional y contribuir a consolidar la carrera de artistas nacionales más allá de nuestras fronteras a través de la participación en ferias como Kunstrai Amsterdam, Context Miami, Context Art New York o Art Stage Singapore, entre otras muchas, un trabajo al que se mantienen fieles desde hace más de dos décadas.

 

La adquisición de la primera obra de arte siempre infunde respeto. Un sentimiento difícil de definir que mezcla el vértigo con la adrenalina. Pero por encima de la incertidumbre y la cautela, se impone una sensación placentera de conexión, entendimiento y deseo. Esa obra que, una vez vista, se queda en la memoria, reaparece en el recuerdo varias veces al día y parece querer decirte que está dispuesta a formar parte de tu hogar, es la candidata perfecta para decantar la decisión.

En los primeros pasos, muchos coleccionistas coinciden en señalar que no se parte de un plan establecido, sino que uno va adquiriendo piezas en función del gusto y de la conexión que siente con ellas hasta que, pasado el tiempo, se dan cuenta de que el volumen de obras que acumula puede recibir la etiqueta de “colección”. Así lo relata, por ejemplo, Alicia Aza, cuando afirma que

“No fui consciente de que estaba coleccionando hasta muchos años después, cuando un tercero me nombró como coleccionista y habló de mi colección. En 2005 tomé conciencia de lo que supone coleccionar y decidí articular una colección con una identidad de criterios y soportes”.

Comparte esta misma opinión Marcos Martín Blanco, cofundador, junto a su mujer Elena Rueda, de la Colección MER:

“Coleccionar ha sido una pasión, movida por un estado visceral que te incita a ello. La colección en cuanto a las adquisiciones no ha sido especialmente complicada porque, reconozcámoslo: es fácil comprar porque son todas cosas bellas y tienes alguna idea clara de por dónde quieres ir, pero al principio esas preferencias no estaban tan claras. Es con el tiempo cuando va conformándose un criterio”.

No siempre sucede así, por supuesto, pero para el comprador que se inicia en este sendero, la vinculación personal que traba con su primera pieza es fundamental. Ahí está el germen de una relación duradera que no se limita a una simple cuestión estética, sino que es una ventana abierta al conocimiento, a la exploración, a un mundo que muchas veces nos es desconocido y despierta nuestra fascinación. La semilla de esa conexión es puramente sentimental, y es precisamente ese impulso el que determina las primeras adquisiciones. La primera pieza nunca se olvida.

Art Madrid'20, foto de Ana Maqueda

Superando las recomendaciones habituales que se hacen por parte de asesores y agentes, rara es la ocasión en que el amante del arte se decide a comprar por pura inversión. Esos caminos suelen abrirse más adelante, cuando ya el volumen de piezas es considerable. Además, hay quien está un poco en contra de este concepto clásico del coleccionista tradicional, abordado desde una visión excéntrica, elitista y poco accesible. Muy al contrario, los compradores de arte son, por encima de todo, amantes del arte, seres sensibles y permeables al estímulo creativo que en un momento dado se deciden a profundizar en esa relación que ya mantienen con el arte para llevarse una pieza a su casa.

No es tan complicado superar esa pequeña barrera psicológica que convierte al visitante en comprador si se aborda el tema desde una óptica más personal e intimista que de consideración social. Para ello son de gran ayuda las obras de pequeño formato, la obra gráfica o la fotografía seriada, cuya horquilla de precios, por lo general más asumible, permite hacer una comparación más próxima a los gastos que pueden abordarse de manera cotidiana. De este modo, la compra de arte entra dentro del abanico de actividades factibles y se transforma en algo próximo y posible.

Art Madrid'20, foto de Marc Cisneros

En ese momento comienza una relación con el arte distinta, basada en la pura experiencia y en la convivencia con la pieza adquirida. Quizás pueda verse como un acto de atrevimiento, pero en numerosas ocasiones es más una cuestión de necesidad y de transformación. Los coleccionistas también coinciden en señalar que la adquisición de obra es un ejercicio de análisis personal y de abrirse a un nuevo campo de conocimiento que antes nos era ajeno. Alicia Aza explica que la razón por la que adquirió su primera pieza de videoarte, de Sergio Prego, es porque no la entendía y porque la veía como un reto y una oportunidad de superarse personalmente. Esta ventana abierta al conocimiento da lugar a nuevas conexiones y a entablar vínculos con los creadores, como una de las partes más fascinantes del proceso. Candela Álvarez Soldevilla explica que

“creo que lo más interesante en el mundo del arte es hablar con los artistas. Son personas provistas de una sensibilidad especial a las que escuchar y entender”

Y Alicia Aza también dice:

“Puedo compartir la satisfacción de poder contar hoy en mi círculo de amistades más cercanas con muchos artistas y eso supone un largo camino recorrido”.

Así, con obras que se presentan como asumibles dentro del horizonte de gastos que cada uno estima viable, es fácil encontrar una pieza que nos atrape. Desde ese momento, nuestro hogar también evoluciona hacia un espacio en el que el arte tiene un lugar y una presencia permanentes, y no cabe duda de que eso nos transforma por dentro.

Art Madrid'20, foto de Henar Herguera

Jaime Sordo, propietario de la colección Los Bragales y fundador de la Asociación de Coleccionistas de Arte Contemporáneo 9915, siempre ha definido su relación con el arte como una verdadera pasión y una necesidad vital. Para los compradores que se inician en esta senda tiene la siguiente recomendación:

“Es condición imprescindible que sienta la necesidad de convivir con la pasión de disfrutar de las obras. Otro aspecto muy importante es que antes de la toma de decisiones para las compras se informen, con lo cual es necesario leer prensa y libros especializados, visitar exposiciones y museos y mucho contacto con el galerismo, que es una fuente importante de información y muy concreta de los artistas que representa. Por último, la presencia en ferias de arte nacionales e internacionales. Todo ello genera información y formación”.

En efecto, las ferias se han convertido en un buen lugar para el descubrimiento porque condensan una amplia oferta y permiten una toma de contacto diversa y global de forma concentrada. Por esta razón, muchos compradores de nueva generación se inician en el contexto de un evento como Art Madrid, cuya cercanía y calidad constituyen una oportunidad única de conocer, empaparse y contagiarse de la pasión por el arte.


(*) citas extraídas de varias entrevistas difundidas en medios de comunicación públicos entre 2013 y 2019.