Art Madrid'26 – GASTÓN LISAK: TOCAR AL OTRO, A LO OTRO, A LAS COSAS...

Gastón Lisak

CONVERSACIONES CON MARISOL SALANOVA. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’25

Gastón Lisak (Barcelona, 1989) llega al arte conceptual a través de un camino muy vinculado a su experiencia docente, la impartición de talleres y la experimentación con creaciones colectivas. Su trabajo parte de una rigurosa investigación en torno a la arqueología mundana, sobre la transformación del objeto anacrónico.

Su formación en el diseño le ha llevado a que muchos de sus trabajos estén relacionados con procesos industriales. Las técnicas de la industria aplicadas al arte, trabajar con desechos y convertirlos en frisos, da como resultado una serie de obras de enorme atractivo. Busca la belleza entre lo descartado, lo abyecto, cuestionando el concepto nuevo de hiperproducción. En definitiva, hacer que aquello que nos pasaría desapercibido nos detenga a observar. El juego está presente porque le importa el aprendizaje así como la recuperación de materiales.


Políptico, Exposición Gastón Lisak: Arqueología Mundana, comisariada por Mariella Franzoni, La Sala Centre d'Art Vilanova i la Geltrú, 2023. Fotografía de Roberto Ruiz.


¿Qué rol juega la experimentación en tu proceso creativo?

Yo creo que la experimentación tiene un papel crucial en mi trabajo, como nuevos materiales, nuevos procesos que vienen de la industria y que yo los aplico al mundo del arte. Al final, la experimentación va muy ligada al no saber cómo las obras van a acabar.

Vivimos en un momento en el cual tenemos mucha información, todo parece perfecto, todo el sistema, y el hecho de experimentar también implica el error, el que no salga como esperas, la sorpresa, el descubrimiento…

Mi trabajo se basa mucho en cómo poder entender las sociedades a través de los objetos que utilizamos. De repente, un objeto que se utiliza de forma masiva, un hiper objeto, hiper nuevo que aparece en todos lados, como puede ser un spinner o un angelito pequeño, actualmente, y que después desaparece en la nada.

Entonces, cómo a través del arte y de este descubrimiento de objetos de nuestro entorno, dentro de cincuenta, cien o doscientos años, podremos entender cómo vivíamos antiguamente. Al final todo este trabajo, es un trabajo que nos muestra y que deja constancia de un momento muy concreto en la Historia del Arte, en la historia de…, en la que estamos actualmente.


Mundane Archaeology. 2022. Fotografía en aluminio. 100 x 70 cm.


¿Cuáles son tus referentes?

Como a mucha gente, todos los referentes que yo tengo son personas que están alrededor mío y gente con la que creces diariamente. Sí que es verdad que viví un tiempo en Inglaterra y me fascinó el Fluxus, todo ese caos metido en cajas, como este mix de lo caótico y el orden absoluto. También lo aleatorio, lo random, lo inesperado, son temas que siempre me han fascinado.

El arte povera de Pistoletto, el rehusar, el darle un nuevo sentido a objetos de nuestro entorno. La obsesión compulsiva de Antoni Miralda con los objetos y su poder para escucharlos y entenderlos. Creo que son personas que a mí también me han influenciado mucho a lo largo de mi trabajo. Actualmente, por ejemplo, Joana Vasconcelos y el trabajo que hace como redescubriendo, repensando y recontextualizando objetos.

Además de las personas, lo que me fascina e inspira son los mercados. Los mercados son como museos al aire libre que cambian constantemente. Al visitarlos, uno encuentra objetos extraños que lo atraen, y de alguna manera, uno quiere acercarse para aprender más sobre qué son, de dónde vienen, por qué están ahí, qué historia tienen detrás. Gran parte de mi inspiración y mis referencias provienen del día a día, de las pequeñas interacciones, los errores, lo amateur, lo feo, lo extraño, lo raro de la vida cotidiana. A veces, trato de darle una vuelta a la rutina aburrida, al ciclo constante y a los recorridos repetitivos, intentando transformarlos y hacerlos siempre algo nuevo y distinto en mi día a día.


Metal Touch. 2022. Colección de plástico sagrado.


¿Cómo seleccionas los objetos que te inspiran?

Creo que a veces los objetos me eligen a mí y otras veces los elijo yo. Muchas veces, lo que elijo son objetos extraños, que no entiendo o que no tienen sentido. Por ejemplo, una de las cosas muy presentes en mi trabajo son las piezas marinas, objetos que provienen del mar o de la naturaleza, o objetos que son hiper nuevos. ¿Cómo podemos transformar algo efímero, como un plato de comida, en una pieza permanente, que se convierta en escultura, en un tótem, en algo para la posteridad? ¿Cómo hacer de algo pequeño, algo grande? Lo bonito de los mercados es poder descubrir en diferentes capas, ¿qué pasa si me acerco? Esos objetos que a lo mejor no tienen voz ni espacio, a través del arte podemos transformarlos y darles otro sentido y otra posición. Para mí, cuando transformo objetos y les doy un nuevo significado, son como espacios para compartir pensamientos sobre cómo estamos viviendo hoy en día. También es importante que estos objetos sean fáciles de entender y conectar. En nuestro entorno hay mucho ruido visual, caos y estímulos. La gente pelea, las marcas nos intentan captar la atención, todo intenta apropiarse de nuestra mirada. En el arte, el trabajo que más me interesa es crear esa pausa, ese "espera, respira, entiende y valora lo que tienes a tu alrededor". El arte, en este sentido, es un ejercicio de pensamiento que permite una acción tanto al espectador como al partícipe del proceso. Es un espacio para inspirar y para accionar cambios.

No creo que podamos cambiar el mundo de la noche a la mañana, pero sí inspirar pequeños cambios que nos permitan ver la vida de una manera distinta. También me he dado cuenta de que muchos objetos que aparecen en mi trabajo los había visto en otros lugares. Un objeto que aparece en un mercado en Buenos Aires, de repente aparece también en Chile o en la Lagunilla de México. Estos objetos viajan globalmente, y eso me interesa mucho. Algunos de los objetos que viven conmigo y en mis obras están allí porque también los he visto o vivido antes.


Vista de los exvotos en la exposición Fundación Espai Guinovart. Agramunt.2023.


¿Cuál es el papel de la naturaleza en tu trabajo?

Yo he crecido en el mar y lo amo; siempre ha estado presente en mi vida. Trabajando con objetos, si uno observa los gabinetes de curiosidades, el ser humano siempre ha tenido el impulso de documentar, coleccionar y poseer la naturaleza. En los mercados, siempre están presentes vestigios, piezas que provienen de lugares naturales, como conchas o corales, que cuando los ves en su lugar de origen, los admiras y aprecias.

Hoy en día, surge la pregunta: ¿qué es la naturaleza actual? ¿Qué impacto tenemos como seres humanos sobre ella y cómo incidimos? No podemos entender la naturaleza como algo separado de nosotros mismos; es un ecosistema donde hay simbiosis, y todos los seres deben convivir, también dentro de los objetos que creamos. Quizás no tenga mucho sentido tener estos nuevos objetos de moda, vendidos en masas, pero el arte nos permite reflexionar sobre estas cuestiones: cómo consumimos, qué consumimos, cómo lo hacemos, por qué lo hacemos y si tiene sentido en la actualidad.

Otro punto interesante sobre la naturaleza es su capacidad de inspiración. Siempre nos hemos inspirado en ella, y en mi caso, el mar y las caracolas me fascinan, así como todo lo que representa el misterio de ese mundo que se encuentra 10, 15, 20 metros debajo del agua. Mirar nuestro entorno a través de una lente más científica, como si fuera un laboratorio, nos permite aprender más sobre lo que nos rodea. Si voy a un mercado y analizo los objetos de forma sistemática, puedo obtener información de la misma manera que alguien analizaría una hormiga o una mariposa en un laboratorio.


Ketchup. 2022. Colección de plástico sagrado.


¿Cuándo sientes que has llegado a la pieza final de una serie?

Para mí, el final de la obra es tan importante como el proceso de creación. Hay todo un camino, un descubrimiento, para llegar a realizar una obra. El final tiene su importancia, pero también lo tiene la historia detrás de ella. La obra está acabada cuando sientes que lo está, pero su valor no radica solo en el resultado final, sino también en todo el tiempo y el camino que ha llevado llegar hasta allí.

Una frase que me motiva mucho es "hacer extraño lo familiar y familiar lo extraño", de un poeta alemán llamado Novalis. Me inspira porque, en nuestro entorno, es interesante ver cómo podemos transformar objetos familiares en algo mágico, distinto y extraordinario. Es gratificante observar los objetos que nos rodean a través de una lupa, ver lo familiar transformado en algo raro, ya sea por su materialidad, su historia o el contexto en el que lo colocamos.

En los últimos años, he desarrollado una obsesión por esta dicotomía entre lo familiar y lo extraño, y cómo, a través de la curiosidad y el descubrimiento, podemos cuestionarnos y entender cómo vivimos hoy en día. Esto genera una pausa, un momento para reflexionar, porque vivimos en un mundo muy rápido, de constante movimiento, y creo que el arte nos permite detenernos y respirar.





El arte contemporáneo ha dejado de ser un territorio exclusivo de élites para convertirse en un espacio cada vez más democrático y accesible. En el contexto de ferias como Art Madrid, que este año reúne a más de 200 artistas de cinco continentes, emerge una nueva generación de coleccionistas que desafía los códigos tradicionales del mercado del arte. Pero ¿cómo dar el salto de admirador a coleccionista? ¿Qué necesitas saber antes de adquirir tu primera obra?

La imagen del coleccionista de arte ha estado históricamente asociada a grandes fortunas, subastas millonarias y obras maestras inaccesibles. Sin embargo, esta percepción está cambiando radicalmente. El mercado del arte contemporáneo ofrece hoy una diversidad de propuestas que se adaptan a prácticamente cualquier presupuesto, desde obras de artistas emergentes hasta ediciones limitadas de creadores consagrados.



En Art Madrid, por ejemplo, conviven galerías que presentan desde jóvenes talentos hasta artistas con trayectorias consolidadas. Esta diversidad permite que un primer comprador pueda encontrar obras que le resulten de interés sin necesidad de disponer de un capital ilimitado. Lo importante no es cuánto inviertes, sino por qué lo haces y cómo esa obra dialoga con tu vida, tu espacio y tus inquietudes.

La experiencia en el ámbito del arte demuestra que una colección no se define únicamente por el valor monetario de las obras que la componen, sino por la coherencia y la fuerza del discurso que éstas construyen en conjunto. Entenderlo así libera al coleccionista que comienza de la presión por acertar desde una lógica de inversión, y lo invita a guiarse por su propio criterio estético y por la conexión emocional que establece con las piezas.



CÓMO EMPEZAR UNA COLECCIÓN

Define tu orientación: pasión versus inversión

Antes de adquirir tu primera obra, es fundamental preguntarte qué buscas en el coleccionismo. Existen dos aproximaciones principales que, aunque pueden coexistir, marcan caminos diferentes: El coleccionismo por pasión, consideramos que es aquel que se guía por la conexión emocional, el placer estético y el deseo de vivir rodeado de obras que te interpelen. Este enfoque es más intuitivo, personal y, paradójicamente, suele resultar también más acertado en términos económicos a largo plazo, porque responde a convicciones genuinas.

El coleccionismo como inversión por su parte, entendemos que requiere un conocimiento más técnico del mercado, seguimiento de tendencias, comprensión de la trayectoria de artistas y galerías, y una visión estratégica. Aunque el arte ha demostrado ser una inversión alternativa interesante, especialmente en contextos de incertidumbre económica, requiere paciencia y tolerancia al riesgo.

La mayoría de coleccionistas exitosos combinan ambas dimensiones. Compran lo que les emociona, pero también desarrollan un ojo crítico para identificar propuestas con potencial de revalorización. Lo importante es no dejarse llevar únicamente por el oportunismo del mercado, porque el arte que no te conmueve, difícilmente mantendrá tu interés cuando las tendencias cambien.



EDÚCATE ANTES DE COMPRAR

El conocimiento es tu mejor herramienta. Antes de adquirir obras, dedica tiempo a:

Visitar exposiciones regularmente: No solo en galerías comerciales, sino también en museos, espacios independientes y centros de arte. Esto te ayudará a desarrollar tu propio criterio estético y a entender qué propuestas te resuenan realmente.

Investigar a los artistas: Investiga sobre su trayectoria, sus influencias, su proceso creativo. En la era digital, la mayoría de artistas tienen presencia en redes sociales donde comparten su trabajo diario, bocetos y reflexiones. Esta transparencia facilita una conexión más profunda con su práctica.

Conocer el mercado: Observa los precios en diferentes galerías, entiende qué factores influyen en esa valoración, entre ellos los más comunes suelen ser: la trayectoria del artista, la técnica y dimensiones de la obra; si la pieza que te interesa es una edición limitada o si es una pieza única, etc … y familiarízate con el funcionamiento de galerías y ferias de arte.

Conversar con galeristas: Los galeristas son tus aliados fundamentales. Su trabajo no consiste solo en vender, también en educar, conectar y construir relaciones duraderas. Un buen galerista te orientará hacia obras que se ajusten a tus intereses y te acompañará en el desarrollo de tu colección.



EVALUANDO UNA OBRA: MÁS ALLÁ DEL "ME GUSTA"

Cuando una obra captura tu atención, es importante ir más allá de la primera impresión y hacerte algunas preguntas clave:

Coherencia en la trayectoria del artista

¿Esta obra forma parte de una investigación sostenida o es un experimento aislado? Los artistas con propuestas coherentes en el tiempo suelen tener mayor proyección. Observa si hay una evolución lógica en su trabajo, si participan en exposiciones, certámenes, si reciben reconocimientos o becas, si están representados por galerías...

Esto no significa que debas rechazar el trabajo de artistas muy jóvenes o en fases experimentales. De hecho, algunos de los mayores aciertos del coleccionismo provienen de apostar tempranamente por talentos emergentes. Pero sí conviene que esa apuesta esté fundamentada en una intuición informada, no en la mera novedad.

Calidad técnica y conceptual

El arte contemporáneo ha expandido enormemente las fronteras de lo que consideramos "técnica", incorporando desde la instalación hasta el arte digital. Sin embargo, cada disciplina tiene sus propios estándares de excelencia. Una pintura debe demostrar dominio del color, la composición y la materia; una escultura, comprensión del espacio y los materiales; una fotografía, control de la luz y el encuadre; una obra conceptual, rigor en el desarrollo de la idea.

Más allá de la técnica, pregúntate: ¿qué está diciendo esta obra? ¿Aporta una mirada original sobre algo que me interesa? ¿Hay profundidad conceptual o es puramente decorativa? No hay respuestas absolutamente correctas a estas preguntas, pero plantearlas te ayudará a tomar decisiones más conscientes.

Adecuación al espacio

Una consideración práctica pero fundamental: ¿dónde vivirá esta obra? El arte necesita espacio para respirar, luz adecuada, un contexto que lo potencie. Una obra monumental puede resultar asfixiante en un apartamento pequeño, mientras que una pieza intimista puede perderse en un espacio amplio. Muchas galerías ofrecen servicios de visualización virtual o incluso préstamos temporales para que puedas probar la obra en tu espacio antes de comprometerte.



Aspectos prácticos del coleccionismo

Cuando adquieres una obra, debes recibir:

Certificado de autenticidad: Documento firmado por el artista y/o la galería que acredita la autoría de la pieza, sus dimensiones, técnica, año de creación y, en caso de ediciones, el número dentro de la tirada.

Factura: Además de ser obligatoria legalmente, es fundamental para acreditar la propiedad de la obra y su valor de adquisición, especialmente relevante para seguros y, eventualmente, reventa.

Información sobre conservación: Cada técnica y material requiere cuidados específicos. Pregunta cómo debe conservarse la obra respecto a condiciones de luz, humedad, temperatura y si necesita mantenimiento periódico.

Aunque tu colección esté comenzando, es recomendable contratar un seguro específico para obras de arte. La mayoría de seguros de hogar no cubren adecuadamente este tipo de bienes. Existen pólizas especializadas que protegen contra robo, daños accidentales, incendio y otros siniestros, con primas razonables para colecciones modestas.

Además del seguro, considera aspectos básicos de conservación: Evita colgar obras en zonas de humedad excesiva, luz solar directa o cambios bruscos de temperatura. Para obras en papel - fotografías, grabados, dibujos-, el enmarcado con cristal anti-UV y paspartú libre de ácido es fundamental.



Asesoramiento legal y fiscal

En España, las obras de arte tienen un tratamiento fiscal específico. El IVA aplicable es del 21%, aunque existen exenciones para determinados casos. Si tu colección crece y decides eventualmente vender piezas, deberás considerar las implicaciones fiscales de las plusvalías. Para colecciones de mayor envergadura, puede ser útil consultar con asesores especializados en patrimonio artístico, que pueden orientarte sobre beneficios fiscales como por ejemplo las donaciones a museos, comodatos, cesión y estructuras de protección del patrimonio.



Construyendo relaciones en el ecosistema del arte

El coleccionismo no es una actividad solitaria, sino profundamente social. Te compartimos algunos consejos para integrarte en el ecosistema del arte contemporánei:

Asiste a inauguraciones y eventos: Las aperturas de exposición son oportunidades para conocer a artistas, otros coleccionistas, críticos y comisarios. No tengas miedo de hacer preguntas o expresar tu interés genuino.

Únete a asociaciones de coleccionistas: Muchas ciudades cuentan con grupos organizados que realizan visitas a estudios, charlas con expertos y viajes a ferias internacionales. Estos espacios facilitan el aprendizaje y la construcción de redes.

Sé fiel a tus galerías: Si una galería te ha asesorado bien y te sientes cómodo con su línea de trabajo, mantén la relación a largo plazo. Los galeristas tienden a reservar las mejores piezas u oportunidades para sus coleccionistas habituales.



El valor más allá del precio

Finalmente, es importante recordar que el verdadero valor del coleccionismo trasciende lo económico. Vivir con arte transforma los espacios cotidianos en lugares de reflexión y belleza. Una obra en tu pared es un recordatorio diario de una emoción, una idea, una visión del mundo que en algún momento te conmovió lo suficiente como para querer convivir con ella.

El coleccionismo también es una forma de participar activamente en el ecosistema cultural. Cuando compras la obra de un artista emergente, estás contribuyendo a que pueda seguir creando. Cuando apoyas a una galería independiente, estás ayudando a sostener espacios de experimentación. Cuando prestas tus obras para una exposición o las donas eventualmente a una institución pública, estás contribuyendo al patrimonio colectivo.



En ferias como Art Madrid, donde conviven propuestas de diferentes generaciones, geografías y lenguajes artísticos, tienes la oportunidad de explorar, comparar y descubrir. No hay prisa. El coleccionismo es un viaje de largo recorrido donde cada adquisición es un capítulo de una historia personal que estás construyendo. La clave está en comenzar con curiosidad, humildad y la certeza de que el arte, más que un lujo, se convierte en una necesidad activa, capaz de incidir de manera real y duradera en la forma en que vivimos y nos relacionamos.