CURIOSIDAD + RAYOS X + ARTE: LA COMBINACIÓN PERFECTA

En un momento en que las artes visuales parecen haber agotado gran parte de los recursos tradicionales, los artistas se atreven con nuevas técnicas y métodos para adentrarse en un terreno desconocido donde todo es posible. Así, hay lugar para la sorpresa, la innovación y la exploración, en formas de expresión novedosas y, por veces arriesgadas.

Uno de estos ejemplos es recurso a los rayos X para la captación de imágenes. El uso de radiografías en el arte no es del todo novedoso, si bien sus aplicaciones han sido en su mayoría con fines de estudio, para descubrir las capas no visibles de las pinturas, analizar piezas en procesos de autentificación o buscar los trazos ocultos y corregidos de los grandes maestros, en un deseo por entender mejor su proceso creativo. El uso de esta técnica para obras genuinas, es, en cambio, totalmente reciente, pero su atractivo es tal que algunos artistas se han especializado en imitar la apariencia de una radiografía en sus propuestas, como ocurre con el londinense Shock-1.

Más allá de la curiosidad que despierta analizar los objetos desde sus capas más profundas, lo cierto es que el impacto visual es innegable y se obtienen resultados inesperados, con una potencialidad artística innegable. Esta es la senda que algunos creadores han seguido, aunque muchas veces han llegado a ella por azar o derivados desde una especialidad profesional que está en contacto directo con esta técnica. Por ese motivo, muchos autores de arte radiográfico son científicos o médicos que han sabido ver en sus imágenes cotidianas una aplicación creativa diferente. Compartimos con vosotros algunas de sus propuestas.

El fotógrafo Nick Veasey explora una vertiente más humana y activa en sus propuestas. El uso de rayos X para este autor tiene una intencionalidad más analítica y menos compositiva. Como él mismo explica, su obra trata de trascender lo visible en un mundo dominado por la imagen. De este modo, todas las connotaciones que asociamos a una apariencia ideal de la riqueza, el poder o el status se disipan. Él aspira a buscar lo que está más allá, en la esencia de lo que nos hace iguales, al tiempo que desvela detalles ocultos sobre la estructura, la forma o el movimiento. Sus fotografías son fascinantes y cautivadoras.

Arie Van’t Riet, IZ: “Art, flowers” - DCHA: “Sandersonia Dragonfly Butterfly”

Arie Van’t Riet es un físico médico que en un momento dado se propuso hacer arte a través de radiografías. En su estudio de interior, armado con tres aparatos de rayos X, compone sus bodegones florales, en los que siempre es visible la elegante delicadeza de los pétalos, la transparencia de las hojas o la frágil estructura de las alas de mariposa. La obra de Van’t Riet combina este trabajo con una labor de coloreado digital, para dar lugar a estas piezas llenas de armonía y equilibrio.

Steven N. Meyers, IZ: “Celosias” - DCHA: “Red Magnolia”

En una senda similar se mueve Steven N. Meyers, si bien este autor prescinde de la coloración digital en sus composiciones. En ese sentido, su obra es más naturalista, y ofrece resultados más próximos a la serigrafía o la litografía tradicionales. Pero lo que también comparte es la búsqueda del equilibrio en la imagen. Sus elecciones nunca se dejan al azar. Hay una elegancia serena basada en la estructura, la situación de los elementos y la pureza de la luz. Por eso, el conjunto de su obra logra transmitir una gran belleza oculta.

 

La agenda cultural se recupera poco a poco tras el parón motivado por las circunstancias sanitarias y los amantes del arte están deseosos de disfrutar de la rica oferta cultural que los distintos espacios y museos repartidos por nuestra geografía tienen que ofrecer. Además, conviene recordar que estos centros han hecho un enorme esfuerzo por adaptarse a las exigencias que la nueva situación impone y se han volcado en generar abundante contenido accesible en línea para superar las limitaciones derivadas del confinamiento. Os traemos una selección de contenidos que se pueden visitarse tanto presencialmente como a través de la web. No hay excusa para no disfrutar nuevamente del arte contemporáneo.

Olafur Eliasson, “En la vida real (In real life)”, 2019

El museo Guggenheim de Bilbao continúa con su exposición dedicada a Olafur Eliasson y ofrece numerosos recursos para entender no solo la exposición, sino también la labor del centro en el proceso de montaje e instalación. La web permite ampliar contenidos con entrevistas al artista, la descarga de la audioguía y la visión de la comisaria Lucía Aguirre, que nos ofrece distintas píldoras de vídeo sobre las piezas de la exposición.

“Olafur Eliasson: en la vida real” reúne parte del trabajo de este artista desde 1990 a través de esculturas, fotografías, pinturas e instalaciones que juegan con reflejos y colores. Asimismo, la integración de elementos como musgo, agua, hielo, niebla… ponen a visitante en una situación que confunde los sentidos y tratan de desafiar la manera en que percibimos nuestro entorno y nos movemos en él.

Regina de Miguel, “Isla Decepción”, 2017

El Centro Botín en Santander acoge la exposición “Coleccionando procesos: 25 años de Itinerarios” en la que se reúne el trabajo de 25 de los 210 becarios que, hasta la fecha, han disfrutado de la Beca de artes plásticas de la Fundación Botín, iniciada en 1993. Con los trabajos Lara Almárcegui, Basma Alsharif, Leonor Antunes, Javier Arce, Erick Beltrán, David Bestué, Bleda y Rosa, Nuno Cera, Patricia Dauder, Patricia Esquivias, Karlos Gil, Carlos Irijalba, Adrià Julià, Juan López, Rogelio López Cuenca, Renata Lucas, Mateo Maté, Jorge Méndez Blake, Regina de Miguel, Leticia Ramos, Fernando Sánchez Castillo, Teresa Solar Abboud, Leonor Serrano Rivas, Jorge Yeregui, David Zink-Yi, la exposición es un buen ejemplo del arte contemporáneo más joven y actual aportado por artistas de perfiles muy diversos.

Clemente Bernad. Serie “Ante el umbral”, Madrid, 2020

El Museo Reina Sofía ha querido elaborar una crónica visual de lo que el confinamiento impuesto y los trágicos números de contagiados y fallecidos ha supuesto para la vida de muchos de nosotros: un relato de dolor, nostalgia e incertidumbre realizado por el fotógrafo Clemente Bernad. Esta muestra, comisariada por Jorge Moreno Andrés, lleva por título “Ante el umbral”, frase con la que se quiere expresar la extraña sensación que se produce al estar ante algo nuevo y desconocido, algo que no podemos controlar, ni evitar, y por lo que hemos de pasar todos. La alteración impuesta en nuestras vidas de forma imprevista tiene su reflejo en las calles, transformadas en lugares de soledad y abandono donde la vida se ha paralizado.

Mario Merz / S/T. Triplo Igloo, 1984 Colección MAXXI

En el IVAM la exposición “¿Cuál es nuestro hogar?” pone en relación obras de la colección IVAM y del centro MAXXI de Roma para proponer una reflexión en torno al espacio que habitamos visto desde una perspectiva personal y social. Se trata de indagar en el valor que estos espacios tienen como hogar o refugio, así como parte de una ciudad o comunidad.

La exposición, comisariada por José Miguel G. Cortés, quiere también ahondar en la sensación que tienen aquellas personas que se sienten extranjeras en cualquier lugar, porque no se identifican con los hábitos ni costumbres del entorno, no encajan en esos patrones sociales, y el hogar se convierte en el único espacio de cobijo que pueden amoldar a sus necesidades de identidad.

Martha Rosler, fotograma de “Backyard Economy I-II”, 1974 © Cortesía de Martha Rosler, 2020

Es Baluard Museu apuesta por la videocreación y la performance y acoge la exposición monográfica “Martha Rosler. ¿Cómo llegamos allí desde aquí?” dedicada a esta artista neoyorquina que fue pionera en el uso del vídeo como mecanismo de análisis social y político. Esta muestra recoge varios trabajos, desde el vídeo a la fotografía y diversas publicaciones, en las que se sintetizan sus principales líneas discursivas. Su preocupación por las políticas públicas y por la igualdad social de las mujeres la ha llevado a participar activamente en numerosos movimientos sociales en La Habana, Nueva York, México DC o Barcelona, y estas experiencias están presentes de un modo u otro en su obra.

Con el comisariado de Inma Prieto, se ha hecho una selección dentro de la abundante producción de esta artista, que presenta una de las carreras más coherentes dentro del arte contemporáneo de transición hacia el nuevo milenio.

Imagen de archivo, vía meiac.es/turbulence/archive/acceso.html

El MEIAC - Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo, alberga las obras del prestigioso archivo de arte internacional digital “Turbulence”, una plataforma dedicada al arte en red e híbrido. Ante el cierre inevitable de esta institución, el MEIAC se ha ofrecido a alojar todo este valioso contenido recopilado desde 1996. La carga del archivo también sirvió de oportunidad para restaurar numerosas piezas y hacer conversión de formatos para que los archivos que se habían quedado obsoletos, siguieran siendo legibles por los nuevos sistemas. Un inmenso trabajo de conservación y actualización que hoy se puede disfrutar en línea. El archivo se compone por cientos de obras digitales de todo el mundo que hoy se pueden visitar a distancia.